Propaganda electoral en Pedroche.Aunque en los últimos días venimos prestando aquí especial atención a la presencia de los partidos políticos de Los Pedroches en
webs, blogs y redes sociales, y, aunque al destacar la singularidad de entre toda la maleza, ésta pudiera parecer de alguna entidad, lo cierto es que, insistimos en ello, la influencia que los candidatos ejercen a través de las nuevas tecnologías en nuestra comarca es aún limitadísima y la penetración de su uso en el electorado muy modesta. La mayoría de las
webs o blogs oficiales carecen de contadores externos, por lo que ignoramos las visitas que reciben, pero sí podemos conocer la repercusión de sus propuestas virtuales a través de los seguidores que han logrado reunir en Twitter o en Facebook los candidatos que han explorado esta vía. El resultado de una simple ojeada resulta descorazonador: en Twitter,
Baldomero García cuenta tan sólo con 34 seguidores,
Marisa Medina con 24,
Emiliano Pozuelo con 68,
Los Pedroches Popular con 35 y
Socialistas de Los Pedroches con 40, por poner sólo unos ejemplos muy representativos. En Facebook, la cosa no mejora: Baldomero cuenta con 38 amigos, Marisa con 40 y Benito García de Torres con 44. Algo más se despegan Emiliano con 936 amigos (pero su perfil está infrautilizado, repleto de
spam) y
Juventudes socialistas de Hinojosa del Duque con 373 y una utilización relativamente coherente del perfil. Porque, realmente, el único político comarcal que tiene cierta presencia en las redes sociales es
Mario Torralbo, Concejal de Juventud y Cultura del Ayuntamiento de Cardeña y Secretario de Organización CEP de JSA en Córdoba: 1.028 amigos en
Facebook y 546 seguidores en
Twitter. Para los demás, ahí está
Solienses contribuyendo a amplificar la voz.
Y, sin embargo, existe un indudable interés por la información política local (me temo que no comarcal) en los ususarios de internet. Basta comprobar los picos de visitas alcanzados estos días por las páginas (entre ellas
Solienses) que abordan temas de la campaña electoral. Es cierto que la singularidad de este medio de comunicación, de difícil manejo (no técnico, sino en cuanto a su alcance) y que requiere un cierto proceso de aprendizaje, se presta a algunos abusos y a utilizaciones censurables desde un punto de vista estrictamente ético (pero, quién piensa ahora en la ética) que deberemos ir sorteando como buenamente el sentido común nos vaya enseñando. Y el resto es ir aprendiendo sobre la marcha: Luciano Cabrera, por ejemplo, inexperto en estas lides, se lanzó sin red al piélago virtual y hubo de
recoger velas apresuradamente cuando le salió al abordaje la esposa de su oponente (y qué guerreras están las esposas) formulando preguntas con respuesta. A Antonio González, candidato del PSOE noriego, le jugó una mala pasada su mal uso de la ironía en la radio y de ella
saca provecho el candidato popular, que demuestra (aunque quizás se excede al llamar al otro "talibán") un manejo de las redes superior al de su contrincante, anclado todavía en modelos de comunicación ya caducos. Baldomero se inventa el
Coffee&Politics, pero entre su Twitter y Facebook sólo se ve una pregunta (sobre familias numerosas), aunque él saca de la chistera unas cuantas más, y se le agradece la intención.
Por lo demás, la campaña sigue por sus aburridas sendas convencionales. Los candidatos prefieren la cartelería tradicional, los mítines (aunque algunos candidatos, como los del
PSOE de Pozoblanco, están ensayando los encuentros en cercanía) y las intervenciones en la radio, de las que también desconocemos su repercusión real (su repercusión en terminos políticos, me refiero). Las radios comarcales están realizando entrevistas con todos los candidatos, pero no las suelen colgar en sus páginas, con lo que no se aprovechan plenamente las posibilidades de la comunicación asincrónica que internet ofrece. Todavía priman los procedimientos convencionales, llamados inevitablemente a la desaparición, como comprobaremos seguramente en las próximas elecciones municipales, dentro de cuatro años, si para entonces las nuevas tecnologías no son ya otra cosa totalmente distinta a como hoy las conocemos.