16 marzo 2026

La ruralidad vista desde la innovación smart y la triste poética de la realidad

El último día de clase en Azuel.

Con la presencia de un consejero, otros cargos y algunos alcaldes, se ha desarrollado esta mañana en el CICAP de Pozoblanco la jornada “Emprendimiento, innovación y transferencia: vectores para impulsar oportunidades en el medio rural”. El encuentro se ha centrado en el impulso del emprendimiento, la innovación y la transferencia de conocimiento como motores de desarrollo para el medio rural. Durante la jornada se han abordado diferentes iniciativas y oportunidades destinadas a fortalecer el tejido empresarial y fomentar nuevas iniciativas que contribuyan al crecimiento y dinamización de nuestros pueblos. “El laboratorio ciudadano se plantea como un punto de encuentro abierto en el que sea posible compartir experiencias, identificar retos del entorno y diseñar soluciones innovadoras adaptadas a la realidad de los municipios rurales”, ha aclarado el consejero. Luego, o quizás antes, ha tenido lugar la presentación de “Córdoba Distrito Smart Norte”, una apuesta de 800.000 euros por la innovación rural. Al parecer, nuestros municipios avanzan hacia un modelo de ciudad inteligente con sistemas de riego eficiente, sensores medioambientales, control energético en edificios públicos y herramientas de análisis para mejorar la movilidad, el turismo y la seguridad. El proyecto supone un paso decisivo, dicen, para situar a cada pueblo a la vanguardia de la innovación tecnológica en el ámbito rural, integrando soluciones propias de las ciudades inteligentes en la gestión diaria del municipio. El sistema contará con una red tecnológica basada en antenas y sistemas de conexión que se ubicarán en edificios municipales, creando una infraestructura digital que permitirá el funcionamiento de distintos dispositivos y sensores repartidos. 

Si han llegado hasta aquí sin vomitar, sigamos.

Tan solo un día antes de que comenzaran las vacaciones de Navidad, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía publicó el listado de unidades educativas creadas y eliminadas en los centros educativos de infantil y primaria para este curso escolar en toda Andalucía. La relación viene a ser, una vez más, un diagnóstico de las graves consecuencias que tiene para Los Pedroches el continuo descenso de población que venimos padeciendo año tras año.

A nivel comarcal, este curso se han eliminado 7 unidades de infantil y primaria en distintos colegios y se han creado 5 en otros. Esta oscilación se produce cada curso en función de los alumnos matriculados por nivel y donde hoy se suprime una unidad, el año que viene pudiera volver a crearse (por ejemplo, Añora ha recuperado este año la unidad de primaria que perdió el curso pasado). Sin embargo, la tendencia general, por encima de la coyuntura anual, es clara: los colegios de infantil y primaria de Los Pedroches cada vez tienen menos unidades en su conjunto, muchas de las que se suprimen ya no vuelven a recuperarse y tenemos ejemplos de pueblos que han perdido todas sus unidades. 

Tal es el caso del Colegio de Educación Infantil y Primaria "San Pedro y Santa Teresa" de Santa Eufemia, que, al habérsele retirado este año la única unidad de educación primaria de la que disponía, se ha quedado sin aulas en este nivel educativo. Una situación de amenaza inminente se vive también en Fuente La Lancha, que este año ha perdido su aula de educación infantil y ya solo dispone de una unidad de primaria para los 11 alumnos matriculados, que estudian juntos independientemente del curso al que pertenezcan (de primero a sexto). Conquista y El Guijo viven una situación similar. Incluso Villanueva de Córdoba vio hace unos años cerrar un colegio tan emblemático como el Moreno de Pedrajas.

El 22 de junio de 2022, al final de la mañana, cinco alumnos de entre 4 y 12 años salieron por última vez del colegio Quercus de Azuel. Ellos mismos echaron el candado y las llaves de las puertas sin ser conscientes todavía de lo que tal acto significaba: el fin de la educación en su pueblo. José Ruiz Cañadas, el último maestro de aquel colegio, ha decidido contar ahora sus sensaciones de aquel momento que tanta importancia tuvo para su pueblo y para toda la zona: "Al salir y dar un paso fuera, los alumnos arrastraron con su peso, nada baladí ni ligero, la decantación y derrumbe de un tiempo que fue. Un edificio sin gente, un cuerpo sin alma, un jardín sin flores, un maestro sin alumnos, todos estos vacíos surgieron al unísono en una especie de locura insoportable. De pronto, un remolino de aire cálido se levantó y se me vinieron miles de recuerdos, porque yo mismo también había sido alumno durante mi infancia en ese mismo colegio. Mis ilusiones, aventuras y anhelos de niño se me representaron mentalmente como en una retrospectiva fotográfica. Allí estaba yo, un niño contento, bajando la calle abajo y llevando una lata grande de brasas para calentarme los pies en el frío invierno escolar. En la vuelta a casa, por la misma calle arriba, jugábamos a hacer molinetes con la lata llena de cenizas que no se caían por efecto de la gravedad. Entonces el mundo me parecía algo mágico e inmenso" [Leer artículo completo].

Mientras las escuelas se quedan vacías y ponen candados en sus puertas, mientras las calles de nuestros pueblos amanecen desiertas y en la noche no cruzan ni las almas de los difuntos, mientras los bares han cerrado, los médicos tienen tasados sus horarios y no encuentras albañiles para reparar los desperfectos de la tormenta ni pintores para encalar las fachadas cuando llega la feria, mientras los niños han dejado de alborotar en las plazas con su griterío y los jóvenes han cruzado la sierra con su equipaje de nervio y sensualidad, mientras todo eso ocurre, la administración nos ofrece un futuro smart lleno de transferencia y vectores, con herramientas de análisis y oportunidades de dinamización, sistemas automatizados y analíticas de flujos. Modelos atractivos para vivir y desarrollar proyectos de vida, se han atrevido a escribir. Cuando en Los Pedroches no quede nadie, cuando estemos todos muertos y crezcan higueras en los umbrales de las que fueron nuestras casas, continuarán escuchándose los pitidos inteligentes de la tecnología monitorizada para optimizar los recursos públicos.

16 comentarios:

  1. Lo mejor: "Si han llegado hasta aquí sin vomitar, sigamos".
    Cuánta jerigonza para no decir nada y encubrir la palmaria realidad de la zona!
    Cúanto dinero público tirado para justificar sueldazos de políticos inútiles que no aportan nada al bien común!
    Cuánta desvergüenza al prometer un futuro irreal que saben que no va a llegar!

    ResponderEliminar
  2. Ocurren estas cosas y reparamos en ellas hasta que alguien como tú antonio en este artículo, nos recuerdas el teatro de espejos propio del mejor esperpento que vivimos en esta comarca.
    Estupendo artículo, gracias por este analisis Antonio!

    ResponderEliminar
  3. Todo humo y fuegos de artificio, cómo el polígono industrial de Pozoblanco. El último que cierre la puerta

    ResponderEliminar
  4. Quiero felicitarte, Antonio, por este texto tan emotivo y reflexivo sobre la situación que viven muchos pueblos de Los Pedroches, en Córdoba. En mi opinión, has sabido transmitir muy bien la preocupación por la despoblación y por el cierre de escuelas, algo que afecta profundamente a la vida de nuestros pueblos.
    Creo que tu reflexión nos recuerda la importancia de cuidar y defender los servicios básicos y públicos, como la educación, la sanidad o los servicios municipales, porque son fundamentales para que los pueblos sigan teniendo vida y futuro. Textos como el tuyo ayudan a tomar conciencia de esta realidad y a valorar más nuestro medio rural.

    ResponderEliminar
  5. Se están aproximando las elecciones en Andalucía, con actos propios de precampaña como el del CICAP celebrado en Pozoblanco, así como con las persistentes visitas de miembros Gubernamentales madrileños a tierras andaluzas, y otros innumerables etcéteras. Ya vendrá también el tal que le habla al oído a la vaca de marras. No nos impacientemos que todo llegará. Esto no cambia, es siempre igual, lo mismo.
    Se nota, se palpa la precampaña de unos, la de los otros, y la de sus correspondientes críticos o palmeros, según del color que sean estos últimos.
    Cada cual barriendo para su casa, acorde con su militancia o afinidad ideológica, es evidente.
    Hagan juego y apuesten para el día, cada vez más próximo, que llegue el dis-pu-ta-do voto andaluz.
    ¡Que siempre toca, si no un pito una pelota!

    ResponderEliminar
  6. Aunque el apunte sobre la pérdida de plazas y unidades escolares está muy bien traído y es un baño de realidad sobre hacia dónde vamos, el proyecto Smart es un paso necesario en el que llevábamos clara desventaja respecto a las ciudades.
    ​Lo más urgente era la automatización de los riegos para optimizar un bien tan escaso como el agua. Frente al despilfarro que veíamos antes, ahora cada planta recibirá solo lo que necesita, ahorrando recursos críticos y económicos. Si a esto sumamos el control del consumo en edificios públicos e instalación de estaciones medioambientales con información precisa de calidad del aire, radiación, etc, vemos que, paso a paso, estamos dando un salto de gigante.

    ResponderEliminar
  7. También quiero dar, porque se lo merece, la enhorabuena al adminsitrador del blog por es magnífico artículo, que es hondo en contenido y esmerilado en la forma. Dice con mucha cordura verdades que son descarnadas, aun llenas de tristeza que cala hasta los huesos. De lo dicho, que en esencia es un espejo de la comarca en rabioso brillo, aunque para muchos simplemente sea un cristal traslúcido o bastante opaco, habría que reflexionar no poco en lo que supone nuestra realidad rural, cuál y qué es lo que realmente queremos. Parece tontería, pero en absoluto lo es. No lo tenemos claro (al menos yo, en el tenor de lo que se anuncia). La vida rural y determinadas formas entran en contradición con otras muchas que, al parecer, deseamos con fruición. Y no son en todo, ni siempre compatibles. Bueno. Es un tema profundo que aquí no se puede siquiera plantear con claridad. En otro orden de cosas, en atino de chanza revertida, cuánto hay que agradecer a los políticos todas estas innovaciones que nos vienen y que ya son una realidad; qué sabios y buenos son; siempre con ojo avizor poniendonos en ristre de modernidad, avance y progreso tecnológico. Gracias, señores, por su impagable esfuerzo. Permitanme sin embargo, un olvido, que es intrascendente pero que seguro que lo incorporan de inmediato, conocida su atinada disposición: dado que quieren y van a dinamizar nuestros modelos rurales con sistemas tecnológicos avanzados, que son magníficos y prácticos, sería magnífico que también la gobernanza entrara en liza de modernidad (y a ello seguro que están ustedes dispuestos), y que continuamente podamos votar cuantas veces queramos sobre los políticos de turno; y que se puedan ir para casa cuando las valoraciones, en un momento dado, así lo estimen los vecinos. Una democracia directa es posible ahora, ustedes lo saben mejor que nadie, y mejoraría mucho la gobernanza y los asuntos importantes de nuestra tierra. Consultas directas, rápidas y exigentes con responsabilidades (no vales, pues a la calle; dimites, pues a la calle...,). Gracias, porque seguro que lo incluyen. Seguro que los políticos que llevan veinte años en las alcaldías lo están deseando, porque se han sacrificado mucho; y mucho se sacrifican ocupando puestos aquí y allá (y están agobiados). Ese esfuerzo deberíamos de pagarlo disponiendo sistemas digitales para cambiar rápido a los gobernantes y facilitarles el descanso.

    ResponderEliminar
  8. Gracias, Antonio. En medio de tanta morralla informativa y discursos complacientes, capaces de retorcer la realidad para blanquear la ineficacia de nuestros gobernantes, por fin se agradece leer un texto crítico y honesto.
    Esta misma mañana escuchábamos a la COPE actuando una vez más, como altavoz de quienes, ante problemas tan graves como el del agua, han optado por soluciones inútiles e ineficaces. En lugar de aplicar medidas realmente necesarias para evitar que volvamos a quedarnos sin agua en Sierra Boyera, se han limitado a improvisar actuaciones sin sentido, como esa tubería que no resuelve nada.
    Y qué decir de nuestra “querida” paisana, más preocupada por perseguir a niños y maestros por un vídeo que denunciaba la falta de agua, que por afrontar el problema real.
    Así es como se está gestionando el mundo rural: con paquetes vacíos, llenos de humo y propaganda. Cuando lo que verdaderamente necesitamos es algo mucho más básico y urgente: que se dote a nuestros pueblos de los servicios que nos están quitando —sanidad, educación y servicios esenciales—. Solo así se evitará que la gente se marche, e incluso se conseguirá atraer a nuevos vecinos.
    Necesitamos también poner freno a la proliferación de PUTAS macrogranjas, controlar la contaminación y garantizar que podamos contar con un pantano útil, tanto para el turismo y la actividad empresarial como para asegurar agua potable para nuestros animales.
    Es hora de que el resto de ganaderos despierte y deje de dejarse engañar por quienes nos toman por tontos.
    Porque todo lo demás no es más que eso: un engaño. Estrategias de políticos que ahora preparan campañas electorales después de años de inacción, con las manos en los bolsillos Tocándose los cataplines.. Verdaderos artistas de la mentira y la falta de vergüenza.

    ResponderEliminar
  9. “SISTEMAS DE RIEGO EFICIENTE”

    Si el objetivo es ahorrar agua, de poco sirve implantar sistemas de riego eficientes mientras no se reduzca de forma considerable la superficie de césped en los jardines, ya que este consume grandes cantidades del agua almacenada en el pantano.

    Por otro lado, para proporcionar a cada planta el agua que realmente necesita, sería necesario rediseñar los jardines y organizar las especies por hidrozonas (xerojardinería: alto, medio y bajo requerimiento hídrico), además de tener en cuenta otros factores como la luz, el tipo de suelo, etc.

    A la vista de cómo se viene gestionando el verde urbano desde nuestros ayuntamientos, todo esto suena poco realista.

    ResponderEliminar
  10. Antonio si hoy voy a estar casi de acuerdo al 90% contigo, el problema dejémonos ya de siglas políticas es del actual sistema y del despilfarros en muchísimas cosas sin importancia cuando no se invierte en lo principal y cuando se vive en el mundo de yupi y no en el de la realidad de las necesidades y prioridades que necesitan los ciudadanos rurales

    ResponderEliminar
  11. La despoblación es uno de los grandes problemas de nuestra zona. NOS ESTAMOS QUEDANDO SOLOS. La solución es complicada pero debiera intentarse: se repuebla con personas que tengan trabajo. No se puede admitir un pueblo con más maestros que niños ni más médicos que pacientes. Las ciudades revientan y los pueblos se mueren. Es la crónica de una muerte anunciada. Los vasos comunicantes entre ciudades y pueblos funcionará cuando en los pueblos florezcan las oportunidades y esto no es tarea de un día. Es evidente que a la clase política no se le puede dejar sola. Gracias Antonio por ese dedito puesto en esa llaga.

    ResponderEliminar
  12. ¡Hay que ver la cantidad de cosas que 'arreglamos' desde y en este foro!
    Nos vamos a tener que poner nosotros a gobernar y que se quiten los políticos de todos los colores.
    Pero...., del dicho al hecho hay mucho trecho. Y el futbol, los toros, etc., se ven muy bien desde el graderío.

    ResponderEliminar
  13. Por si fuera de interés: en Boltaña (Huesca) se celebrará un Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación. Será los próximos 25 y 26 de marzo. Igual es de interés.

    ResponderEliminar
  14. Y podremos tener autobús en el pueblo con esos aparatos que nos van a poner tan modernos? Y habrá gente que te pueda encalar la puerta siquiera? Y cuando despertó estaba más solo que la una. No había ni pueblo. Se lo había llevado el AVE

    ResponderEliminar
  15. Todos nos fuimos y volvimos a enterrarnos.

    ResponderEliminar
  16. Cuando esté muerta ya no sentiré nada (sin sentimientos pueblerinos); me da igual donde me entierren o me quemen.
    No tengo por qué volver ni ir a ningún sitio. No existiré.

    ResponderEliminar