Lo más leído en los últimos días

BLOGDROCHES Actualidad

Blogs de autor

Políticos

La necesidad de buscar respuestas


Hay días que se levantan especialmente tristes. En esta primavera adelantada en Los Pedroches que nos ha regalado la naturaleza tras un invierno tan duro, justo en la mañana luminosa que tanto le hubiera gustado, nos ha dejado el periodista Juanlu Dorado (Pozoblanco, 1982). Fue un profesional comprometido con su tierra, con Los Pedroches, interesado por todas las manifestaciones sociales y culturales de la comarca, por modestas que fueran. Para su proyección lejos de nuestras fronteras experimentó fórmulas novedosas de periodismo, como "Los Pedroches en un ratito", y fue capaz de mantener la presencia constante de nuestra tierra en las redes sociales de un modo elegante y riguroso.

En agosto de 2025 él mismo anunció en sus perfiles públicos que le habían detectado un tumor en el intestino. En lugar de ocultar su enfermedad y encerrarse en su mundo de dolor, decidió abrirse al universo y compartir con todos sus sensaciones frente a este reto que la vida le proponía. "Ahora viene un nuevo camino, de muchos pasos, y estoy dispuesto a darlos", escribió entonces. En septiembre habló de "cáncer de intestino en estado avanzado con metástasis" y, contra tanta adversidad, señaló su receta: "elijo vivir". En octubre definió su vida como "una montaña rusa", de donde Juanlu sabía extraer lecciones de existencia: "Para mí los bajones, las caídas, los miedos, la incertidumbre… está siendo igual de enriquecedor que todo lo bueno que me pueda estar pasando en esta época". Lo bueno eran sus amigos, la compañía y los apoyos que recibía constantemente.

Fue describiendo sus emociones en cada sesión de quimioterapia y lanzándolas al mundo para compartirlas, porque el dolor es menos si se reparte entre todas las personas que lo quieren a uno. Habló de sus padres, y de su hija, preocupado por cómo hubieran vivido unos su situación y cómo lo vivirá ella, cuyo cumpleaños no pudo compartir. Luego se refirió al dolor en general y a su dolor en particular, el dolor físico, el dolor que iba a ser ya su compañero de viaje durante toda su vida: "lo mismo incluso le pongo nombre al dolor", porque poner nombre a las cosas es el primer paso para comprenderlas y dominarlas.

Recibió a tiempo un homenaje por parte de la Escuela de Fútbol Base de Pozoblanco y por parte del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba durante la Feria del Jamón, de la que fue siempre un cronista ejemplar.

En diciembre las cosas se complicaron gravemente. "Aún así -dejó escrito-, en toda la oscuridad de estos días, ha habido una luz maravillosa en ellos: mis amigos y mis amigas, que sin descanso, se han organizado de forma increíble para cuidarme y estar ahí, a mi lado. Son familia, o mi ‘crew’ como ellos se llaman. Y ahí están, preparados para sujetarme si caigo".

En enero su entereza se rompió. "Hoy por primera vez en muchos meses rompí a llorar. No pude evitarlo". Y trata de justificarse, como si hiciera falta. "Pedí bajar a la capilla y no me dejaron. Solo quería estar solo en un lugar tranquilo para pensar en lo que me viene por delante. Y al negarse el médico a darme permiso me hundí. Creo que es la primera vez que me rompo así, pero es que uno se cansa de que siempre sea un no, una mala noticia, un tropiezo, una marcha atrás…". Pronto llegó una tregua, que Juanlu ya contemplaba con escepticismo: "Lo que hay estos días, por encima de todo, es una necesidad extrema de vivir día a día, sin expectativa alguna, sin pretensiones ante lo que pueda venir. Ni más ni menos. Lo que venga será lo que tendrá que ser". Enseguida llegó el momento de la introspección: "He sentido la necesidad de mirarme por dentro y buscar respuestas a muchas cosas".

El último escrito de Juanlu es del 9 de febrero. Ese día salió del hospital para encontrarse con la Virgen de Luna, que venía presurosa de la Jara como si quisiera llegar a tiempo para despedirse de él. "Cuando vi aparecer a la Virgen de Luna por la calle Jesús, yo ya estaba llorando", confesó. "La Luna me habló. Y fue ahí, justo ahí, cuando noté una sensación única, note que estaba junto a mis padres, en el momento adecuado, en el momento justo. Y sentí como ella quería abrazarme, fuerte, como quizás tantas veces hizo de niño cuando mi madre me explicaba que la Virgen de Luna siempre me abrazaría cuando se lo pidiese". 

Quizás Juanlu encontró en ese abrazo la respuesta a sus preguntas.

18 comentarios :

Anónimo | lunes, febrero 23, 2026 11:58:00 a. m.

Ojalá más personas como él, en esta tierra nuestra de los Pedroches. Siempre se van los mejores, se dice, pero en este caso es la pura verdad. DEP. Amigo Juanlu.

Anónimo | lunes, febrero 23, 2026 11:58:00 a. m.

No lo conocía, pero al parecer todo un ejemplo. Descanse en paz.

Bernal | lunes, febrero 23, 2026 3:12:00 p. m.

D.E.P. A

Anónimo | martes, febrero 24, 2026 9:33:00 a. m.

Juanlu colaboró con un proyecto de investigación europeo en los Pedroches, el proyecto ICISK. Fue un placer tratar con él, y estamos agradecidas por su disponibilidad y aportaciones. Una persona positiva, con iniciativa, dispuesta, y enamorado de su tierra. Sentimos mucho su pérdida. Enviamos aquí un abrazo a sus familias y amigos.

Anónimo | martes, febrero 24, 2026 2:28:00 p. m.

Juanlu ha muerto tan joven, tan buena gente, tan buen profesional, tan amante de su tierra, que es muy difícil entender que ese Dios se lleve a buenas personas y deje a los malos haciendo lo que saben, maldades, intoxicaciones, mentiras… espero que ese Dios se lo haya llevado para algo y a los malos que ha dejado con nosotros, que los confunda para que sigamos confiando en Él.

Anónimo | martes, febrero 24, 2026 4:31:00 p. m.

Una pena. Mi mas sentido pésame a su familia y amigos.

Anónimo | martes, febrero 24, 2026 8:08:00 p. m.

Lo conocía poco, cuando nos encontramos me gustaba charlar con él, pero lo conocía más a través de otros amigos, y me hubiera gustado ser su amigo. Sin haberlo conocido demasiado siempre sentí mucho respeto por él por su forma de comunicarse en las redes, elegante, diferente, reinventándose continuamente, tan distinto, a lo que vemos por desgracia habitualmente bulos, insultos para hacerse un sitio. Daba gusto verlo trabajar por toda la comarca y al pie del cañón. Juanlu, siempre pertenecerá a esos informadores libres, honestos que por suerte tenemos en la comarca: Juan Cati de Villanueva, Julia, el equipo del quincenal, Antonio Merino, Mari Luna, Mariángeles, de Hinojosa, Rosa.
Cuesta creer que ya n esté

Anónimo | martes, febrero 24, 2026 11:06:00 p. m.

Por favor, no olvidemos a Marin de la Paralela🙏🏻

Anónimo | miércoles, febrero 25, 2026 2:08:00 p. m.

El ejemplo de Juanlu, cómo vivió su enfermedad, cómo lo compartió, cómo transmitió sus ganas de seguir viviendo… será siempre un ejemplo para todos los que lo conocimos y apreciamos y una putada, como bien dice Juan B Carpio. Una putada que se vayan los buenos y se queden los malos. Siento pensar así pero es algo que se repite constantemente y eso me crea una rabia que no puedo disimular. Dios debería, en su inmensa bondad, dejarnos a los buenos y llevarse a los malos al infierno, que para eso está.

Anónimo | miércoles, febrero 25, 2026 2:09:00 p. m.

Emotivo homenaje, gracias Antonio! RIP y un abrazo a la familia

Anónimo | miércoles, febrero 25, 2026 3:36:00 p. m.

Camarada, dios no existe!

Anónimo | jueves, febrero 26, 2026 7:53:00 a. m.

Camarada, yo soy ateo, pero Dios existe en el pensamiento de millones de personas, y hay que respetarlo. Descanse en paz, Juanlu.

Anónimo | jueves, febrero 26, 2026 12:10:00 p. m.

Cada vez que lo encontraba en el parque con niña me hablaba, y ahi supe ver que era un tio especial, como pocas personas hay que te transmitan eso sin apenas conocerles, y entablamos amistad, no le conozco de muchos años, pero lo poco que le he comocido me ha aportado mas que cualquier otra persona a la que se pueda conocer de mucho tiempo, con sus escritos de cómo contaba su enfermedad nos daba lecciones de vida que muchos no tenemos y necesitamos aprender, de vida, de humanidad, de bondad, de verdad...
Desde aquí a las personas que tengan acceso a la vida de su hija, decirles que nunca le dejen de hablar de su padre, de lo que la queria y lo que siempre la cuidará desde arriba ♡

Anónimo | jueves, febrero 26, 2026 12:24:00 p. m.

Estos que tan alegremente se arrogan la capacidad de dividir y separar a las personas en "buenos" y "malos", atribuyéndose además la potestad cuasidivina de juzgar y señalar ellos (probable y paradójicamente con intención, esa sí, perversa y malvada), quiénes son los "buenos" y quiénes son los "malos" (insinuando tendenciosamente a estos últimos sin nombrarlos), habría que preguntarles en qué lado o lugar de ese maniqueísmo simplista instalado aquí tan habitualmente, "buenos, buenísimos"/"malos, malísimos", se auto-colocan ellos.

Manolo Marín | jueves, febrero 26, 2026 5:08:00 p. m.

Gracias, Antonio. A Juanlu le encantará saber que tiene su pequeño homenaje en Solienses, como una parte más de la historia de los Pedroches.

Anónimo | viernes, febrero 27, 2026 10:06:00 p. m.

A los malos, igual que a los buenos, se les conoce por sus obras; por cuántas personas sienten que se vayan o cuánta gente sufre las maldades de los malos. Es bastante sencillo.

Anónimo | sábado, febrero 28, 2026 12:52:00 a. m.

Más sencillo (y más común) es ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.

Anónimo | domingo, marzo 08, 2026 2:34:00 p. m.

Puta mierda Juanlu, 20 años felicitándote los cumpleaños y éste, uno más, donde me niego a no hacerlo y no quiero hacerlo en Facebook. Puta vida Juanlu que no nos va a dejar coincidir, que no tengo nadie a quien decirle nada, por tener que conservar yo sola estos trocitos de nuestra larga amistad intermitente, de estas conversaciones que se han quedado inconclusas y joder lo que cuesta coincidir. Solo me consuela haber sido coherente con todo lo que fuimos, en segundo plano, intermitente pero estando, tu bien lo sabías. Qué rabia siento con el azar y la vida, ya podrían haberse llevado cualquiera de los hijos de puta de este mundo, que mira que sobran muchos. Te lo dije y te lo vuelvo a decir, para que lo recibas allá donde estés, te quiero un montón, aún no proceso todo esto. Y allá donde estés, por favor, que sepas, que también sigues vivo en mi baúl de nuestros recuerdos, que sin estar sigues estando, que las gemelas están bien, que al final toca una gran paréntesis en nuestra intermitencia, pero que espero que en algún momento, sea como dijiste, fácil de volver a coincidir. Y gracias al autor de esta noticia por permitir que anónimos como yo, nos podamos despedir de alguna manera.

Publicar un comentario