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El alcalde de Belalcázar continúa en su puesto tres días después de dimitir

Firma electrónica de Francisco Luis Fernández en un bando del Ayuntamiento de Belalcázar publicado ayer.

Francisco Luis Fernández continúa siendo alcalde de Belalcázar a pesar de haber anunciado su dimisión el pasado viernes. El Tablón de Edictos de la Sede Electrónica del Ayuntamiento publicó ayer por la noche (22:10 h.) un bando relativo a la cabalgata de Reyes firmado electrónicamente por Francisco Luis Fernández Rodríguez con fecha 14 de diciembre, dos días después de anunciar su dimisión. 

El alcalde de Belalcázar dimitió a raíz de unas conversaciones íntimas de tipo sexual publicadas por el diario ABC, bajo la acusación de acoso a una subordinada. La notica ha alcanzado gran repercusión en medios periodísticos de alcance nacional: prensa, radio y televisión. Al día siguiente se anunció que "hasta que se celebre un pleno extraordinario que determine la sucesión en el cargo, será Jessica Jiménez, primera teniente de alcalde, la que ejerza de alcaldesa en funciones en el municipio". Sin embargo, la publicación del bando demuestra que Francisco Luis Fernández continúa siendo alcalde, o al menos lo era hasta ayer domingo por la noche.
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El castillo de Belalcázar comienza a mostrar su nueva iluminación

Iluminación de las murallas en el castillo de Belalcázar [Foto: Construcciones Guerrero].

El castillo de Belalcázar comienza a mostrar desde hace unos días su nueva iluminación ornamental nocturna. El pasado mes de julio la Delegación Territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Córdoba adjudicó a la empresa granadina Instalaciones Técnicas Contreras el contrato para dotar de nueva iluminación monumental a la fortaleza de los Sotomayor, por un importe final de 341.858 euros. El proyecto de iluminación del castillo incluye iluminación artística en la torre del Homenaje, los cuatro lienzos de muralla y la iluminación funcional de los caminos de acceso, además de iluminación artística en la muralla perimetral y torres adyacentes, con el fin de mejorar la visibilidad y estética del conjunto monumental. La instalación de la nueva iluminación debe estar concluida antes de fin de año.
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Hablamos de libros y literatura con cuatro ganadores del Premio Solienses

De izquierda a derecha, Juan Díaz, alcalde de El Viso; Antonio Merino, editor de Solienses; los escritores Francisco Onieva y Félix Ángel Moreno Ruiz; Gema Carrasco, concejala de Cultura; y el escritor Fernando González Viñas. [Fotos: Ayuntamiento de El Viso].

Ayer tuvo lugar en el Museo del Auto de los Reyes Magos de El Viso un encuentro con cuatro autores ganadores del Premio Solienses. Organizado por la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Viso dentro de su Feria del Libro, el acto consistió en un coloquio en el que participàron Araceli Fernández León (Premio Solienses 2025, que asistió por videoconferencia), Fernando González Viñas (2023), Francisco Onieva (2015) y Félix Ángel Moreno Ruiz (2013). Gema Carrasco, concejala de Cultura, presentó el acto y yo mismo actué como moderador de la charla. Fue una tertulia muy agradable en torno a los libros, la literatura y Los Pedroches. 

Araceli habló del cambio que supone publicar en una editorial nacional después de haberlo hecho anteriormente en una de ámbito local, aunque reconoció que ello no ha supuesto una modificación en su forma de escribir ni en el contenido de su obra. Fernando nos contó su experiencia como editor en El Paseíllo, especializada en temas taurinos, un "nicho temático" que no estaba hasta el momento suficientemente atendido, aunque aclaró que, en realidad, el propósito de su editorial es centrarse no solo en la temática taurina sino en la cultura popular en su sentido más amplio. Onieva reflexionó sobre las dificultades para publicar que tienen especialmente los poetas y sobre las circunstancias que afectan al proceso creativo, al tiempo que reconoció encontrarse componiendo un nuevo poemario. Félix Ángel, por su parte, auguró buen futuro para la novela policiaca, al tratarse de un género que no pasa de moda, y explicó que en las narraciones detectivescas siempre podemos encontrar, además del crimen, un retrato de la sociedad de la época en la que está ambientada.

Participantes en el acto.

Luego hablamos de las exigencias editoriales ara promocionar los libros que se publican, de la moda de la literatura rural y de la influencia de Los Pedroches en la obra de cada uno. Todos reconocieron que el paisaje, las costumbres o el habla de nuestra comarca está presente en su escritura en mayor o menor grado, aunque sea de forma inconsciente, sin pretenderlo. El encuentro finalizó destacando la importancia del Premio Solienses en la promoción y divulgación de los autores de nuestra tierra, muchos de los cuales han obtenido notoriedad comarcal tras haber resultado finalistas o ganadores del premio.

Agradecemos al Ayuntamiento de El Viso que haya contado con nosotros en esta actividad, que es una forma también de reivindicar la literatura comarcal y, por tanto, la cultura de Los Pedroches.

El acto tuvo lugar en el Museo del Auto de los Reyes Magos de El Viso.
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La ermita de San Martín y la divisoria de aguas

La línea roja discontinua señala la divisoria de las cuencas hidrográficas [Imagen: Parque de San Martín (he añadido la posición de la ermita)].

La erección de ermitas rurales en la antigüedad estaba vinculada, teóricamente, a procesos de hierofanía, pero, en términos reales, respondía más bien a la reivindicación simbólica de espacios naturales o territorios en conflicto. Sin entrar ahora en mayores concreciones, resulta llamativa la presencia de ermitas y santuarios en lugares que destacan por su belleza natural (en montes, junto a ríos, en acantilados, en lo más hondo del bosque...) o en territorios objeto de diputas históricas en torno a su propiedad o áreas de influencia (cauces de agua, fuentes, fronteras, territorios en disputa, bosques compartidos, montes comunales). En nuestra comarca, sin ir más lejos, hay ermitas que marcan los caminos de la Mesta (como el santuario de la Virgen de Veredas en Torrecampo) o delimitan territorios (como la de Santo Domingo de Guzmán, que tenía una puerta de entrada para Hinojosa del Duque y otra diferente para Belalcázar). La ermita de la Virgen de Alcantarilla, en la frontera extremeña, parece tener también alguna función liminal, y qué decir de la ermita de la Virgen de Luna como hito de reafirmación de la propiedad de la dehesa de La Jara por parte de las Siete Villas de Los Pedroches, que basaban precisamente su unidad en el aprovechamiento conjunto de las dehesas comunales. La ubicación de las ermitas, especialmente las rurales, nunca es caprichoso, sino que obedece a motivos de tipo simbólico y también, en la mayoría de los casos, meramente terrenal.

La ermita de San Martín de Añora, construida en Los Jarales ya a principios del siglo XXI, parece obedecer a razones menos alegóricas o representativas. Sencillamente, se levantó allí porque ese era el espacio del que pudo disponer el Ayuntamiento para crear un parque de recreo, mediante un complejo proceso de donaciones y compras de profundo sabor ancestral. Pero el caso es que, incluso aunque el levantamiento de dicha ermita responde al mero azar, a la casualidad de que el Ayuntamiento de Añora consiguió ese terreno y no otro, el proceso ha querido finalmente que también la ermita del santo patrón noriego esté ubicada en un punto geográfico con un alto valor representativo, un hito territorial que parece buscado expresamente y no producto de la casualidad.

Línea divisoria de las demarcaciones hidrográficas de Guadiana y Guadalquivir [Imagen publicada por el Parque de San Martín].

Desde el perfil de Facebook del Parque San Martín se nos recuerda hoy mismo de una forma muy pedagógica que la ermita de San Martín se encuentra justamente sobre la línea divisoria de las cuencas hidrográficas del Guadiana y el Guadalquivir. En la propia superficie del Parque San Martín se recogen las primeras aguas de las dos cuencas: de hecho, la línea divisoria coincide casi exactamente con el camino principal de acceso. En la propia finca del Parque se inicia una elevación del terreno, hasta el cerro del Cuerno (704 m) y que se extiende en dirección sureste.

En la cuenca del Guadiana comienzan a encauzarse las aguas rápidamente formando el Arroyo del Águila, que pronto verterá sus aguas en el Guadarramilla. En la vertiente del Guadalquivir, por su parte, las aguas se encauzan más lentamente hasta el Arroyo García, afluente del río Cuzna, que desemboca a su vez en el embalse del Guadalmellato.

Entre unas cosas y otras, es probable que dentro de doscientos años comience a estudiarse el origen de la ermita de San Martín desde criterios estrictamente culturales y míticos, una vez olvidado el prosaísmo fundacional, pues tanto los motivos y el proceso institucional de su erección como el territorio natural finalmente elegido se insertan, sin haberlo pretendido previamente, en una tradición ritual e histórica que hará las delicias de la antropología cultural del futuro.
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El Museo de los Reyes Magos de El Viso acogerá un encuentro con ganadores del Premio Solienses


En estos días de tumultos y masificaciones, el próximo jueves tendremos un momento para la reflexión y la charla tranquila sobre libros y literatura en Los Pedroches. Dentro de la Feria del Libro de El Viso, a las 18:00 h., nos reuniremos Francisco Onieva, Félix Ángel Moreno Ruiz, Fernando González Viñas y Araceli Fernández León, que son algunos de los ganadores del Premio Solienses, en un encuentro-coloquio para compartir con los lectores que lo deseen nuestros pareceres en torno a la cultura en nuestra tierra, sus escritores, sus creaciones, el pasado y el futuro de la literatura comarcal. El acto, al que se puede acceder libremente, tendrá lugar en un sitio tan apropiado a las fechas, tan literario y con tanto atractivo como el Museo del Auto de los Reyes Magos de El Viso (Avenida del Parque, 35). Os esperamos.
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Lo del domingo en La Jara

Autoridades en el acto de coronación de la Virgen de Luna, el pasado domingo [Fotos distribuidas por la organización].

Resulta evidente que acontecimientos como el vivido el pasado domingo en La Jara no pueden analizarse desde la teología, sino desde la sociología. Lo que haya de fe y devoción en ellos queda reservado a la intimidad de quienes así lo sientan, a su propia vivencia personal dentro de una realización colectiva. Y ni siquiera mostraremos ahora la intuición de que cuando Tomás de Aquino escribió en su Suma Teológica aquello de que «el culto de la religión no se dirige a la imagen en sí misma como realidad..., sino que tiende a la realidad de la que es imagen», el escolástico jamás hubiera podido imaginar la celebración de actos como este del domingo al que nos referimos, donde resulta tan difícil distinguir la imagen de la realidad y cuál sea efectivamente el objeto de culto. Tal vez no faltara el domingo allí quien dijera aquello de "Ella, para nosotros es una persona. Así lo entendemos y así es", rompiendo el canon de mil años de teología.

Porque el acto del domingo en La Jara tenía, fundamentalmente, una dimensión de legitimidad representativa, de afianzamiento jerárquico y de manifestación pública del poder de la Iglesia en el ámbito simbólico. El análisis de todos estos aspectos correspondería más bien a un paper para una revista científica de antropología social y cultural, no a un simple blog intrascendente como este, pero detengámonos al menos en algunos detalles.

Isaac Reyes, alcalde de Villanueva de Córdoba, ha escrito en sus redes sociales que "vivir la Coronación de nuestra Virgen de Luna desde dentro, como cualquier vecino, ha sido un honor inmenso y un momento muy emocionante como alcalde". Y ahí está una clave. Porque Isaac no estaba allí como "vecino", sino como "alcalde". Los vecinos no tenían reservada una silla en la primera fila junto al resto de autoridades. El alcalde socialista de Villanueva de Córdoba estaba allí como representante de un pueblo, sí, pero también de unas ideas por las que ha sido elegido en las urnas. Y este conflicto entre legitimidad ideológica y religión privada no ha sido resuelto todavía por los políticos de izquierdas. No digo en nuestros pueblos, sino a nivel global.

El obispo de Córdoba impone la corona a la imagen de la Virgen de Luna.
 
Los rituales de la religiosidad popular son parte del patrimonio colectivo, reflejo de la identidad local y de tradiciones que trascienden lo estrictamente confesional, pero no puede obviarse el componente de hegemonía cultural y religiosa que impera en muchos de ellos, especialmente en invenciones arbitrarias como la del domingo en La Jara, creadas expresamente con una finalidad proselitista. Apoyar estas celebraciones no implica, obviamente, respaldar los dogmas religiosos que subyacen en ellas, sino reconocer su papel en la vida comunitaria como ejes fundamentales de participación ciudadana y respeto a las tradiciones populares. Pero qué duda cabe de que esta postura puede generar tensiones internas, ya que algunos sectores de la izquierda, más centrados en el laicismo estricto, podrían ver en ello una concesión al sometimiento histórico de los pueblos a la religión (el opio del pueblo, según Marx), al vincular las tradiciones religiosas con estructuras de poder dominantes o ideologías alienantes. 

Resulta evidente, digámoslo ya, que la participación en este tipo de celebraciones tradicionales por parte de los partidos políticos (de todos, de derechas y de izquierdas) se ha convertido en una forma de conectar con las demandas populares y evitar que cualquiera de ellos (una vez que los ritos atávicos han sido desprendidos de sus componentes más subversivos) monopolice el discurso sobre la tradición y se beneficie en exclusiva de su influencia social. Dicho en términos de tertulia radiofónica, se trata de ganar votos o, al menos, de no perderlos. Ezra Klein y Derek Thompson han teorizado sobre ello en su libro Abundancia, donde proponen no dejar en manos de las formaciones populistas de derecha los espacios culturales de las creencias y las identidades religiosas, sino "ocuparlos" con una visión generosa y positiva que ofrezca valores compartidos. La fe, si la hubiera, pertenece al estricto campo de lo personal y no es un valor que deba representarse institucionalmente. La coronación canónica pontificia de la excelsa patrona Nuestra Señora de la Virgen de Luna fue, como todos los actos representativos de la Iglesia, un juego de intereses en el que siempre gana la institución eclesiástica: durante dos mil años viene sirviendo a dos señores con gran éxito.

No digo ya desde el laicismo, sino desde la propia mentalidad introspectiva de un ciudadano común, actos como el de ayer resultan absolutamente incomprensibles. Es decir, a mí mismo, culturalmente cristiano, inmerso desde el nacimiento en los rituales tradicionales de la fe católica y conocedor someramente de los principios evangélicos, me resulta imposible entender qué es lo que se celebraba el domingo en La Jara, qué fundamento bíblico o litúrgico lo respaldaba, qué añade a la devoción de la Virgen de Luna la imposición de una corona, un símbolo terrenal para la divinidad, un paso más en la idolatría. Qué componente devocional o de piedad, qué esencia evangélica, se esconde tras el boato y ceremonia de un acto de coronación real que, al contrario, parece contradecir abiertamente los principios de pobreza y caridad que en la infancia nos enseñó el catecismo. Alguien, obispo o acólito, debería explicar si la performance del domingo tenía laguna finalidad más profunda que la de demostrar el poder simbólico de la Iglesia apelando a los más básicos sentimientos, los que residen en las entrañas, en las tripas, aquellos que nos hacen llorar ante la belleza de la música, el olor a incienso y el oro de las estatuas, pero nos dejan indiferentes ante crisis humanitarias tan profundas como las de Gaza o Sudán. 

Altar levantado en una carpa montada expresamente para la ceremonia.
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Viva la muerte. El pensamiento fascista del poeta Juan Ugart

Obituario de Juan Ugart en el aniversario de su muerte en el diario "Azul" (13-9-1939). 

La figura del poeta Juan Ugart (Villanueva de Córdoba, 1913-Gandesa, 1938), olvidada durante muchos años, está comenzando a ser reivindicada últimamente desde unos presupuestos que, a mi parecer, no ahondan adecuadamente en el pensamiento político del autor. Por lo general, la investigación se centra en su faceta literaria, destacando especialmente dos hitos: la publicación en 1935 de su único poemario Los presentes de abril y su contribución en la creación del grupo poético "Ardor", que editaría un solo número de la revista homónima en la primavera de 1936. Ambos aspectos han sido abordados con detalle por Blas Sánchez Dueñas en la introducción de la edición facsímil de Los presentes de abril, publicada por la Diputación de Córdoba en 2006. Antonio Varo, por su parte, ha investigado algunos aspectos biográficos del poeta, como su alistamiento en el ejército rebelde, su muerte en la batalla del Ebro de 1938 o el estrambote de su depuración póstuma como maestro nacional. En cambio, casi nada se ha escrito sobre su pensamiento político y las pocas líneas dedicadas a dicho aspecto se han plasmado desde una generosidad condescendiente que parecería conveniente rectificar, antes de que a alguien se le ocurra reivindicar la figura de Juan Ugart desde los ambiguos parámetros de recuperación de la memoria democrática.

Sánchez Dueñas, más interesado por los aspectos editoriales y literarios, despacha en unas pocos párrafos el pensamiento político del autor, en un tono claramente disculpatorio, considerándolo "un conglomerado de ideas y emociones imbuidas en el espíritu falangista con el ánimo de exaltar las virtudes nacionales y arengar a sus correligionarios... sin bien conviene matizar que su pluma nunca llegará a rebajarse a unos extremos panfletarios ni a una función meramente propagandística". Por otro lado, aunque Ugart esparce en su artículos "los ideales y principios de su credo ideológico franquista", la imagen que prevalece es la del joven soldado de 24 años a la que "una bala paralizaría el corazón soñador y artista... apagando su voz para la vida y para las letras".

Hasta Francisco Moreno Gómez, de quien nadie se atrevería a replicar su conocimiento de todo lo referido a la guerra civil en Córdoba, se deja seducir por la figura literaria del joven poeta caído en acto de guerra y llega a afirmar que en los artículos políticos de su paisano Ugart "no aparece ninguna pasión de intolerancia, ni agresividad ni violencia".

El pensamiento político del joven poeta Juan Ugart aparece disperso en sus artículos periodísticos, publicados básicamente en el diario Azul, órgano de la Falange Española de las JONS, donde colaboraba asiduamente. También en algunas conferencias que pronunció en los años previos al levantamiento militar, de las que apenas conocemos el contenido. Tan solo el periódico El defensor de Córdoba reseña en febrero de 1936 la conferencia pronunciada por Juan Ugart en la sede del Sindicato Español Universitario de Córdoba bajo el título "El futurismo de Castilla", en la que el poeta hizo "un detenido estudio de la personalidad de San Fernando, de los Reyes Católicos y la categoría racial del alma castellana". Según el diario, "el acto finalizó con los gritos rituales de España, Una, Grande, Libre y Arriba España. Por último, las escuadras de guardia y todos los afiliados entonaron el himno de la Falange". Era febrero de 1936, pocos días antes de que se celebraran las elecciones a Cortes que dieron el triunfo al Frente Popular.

Pero será en los artículos de prensa donde Juan Ugart nos transmita más claramente su ideología política, que en un determinado momento transita del ardoroso falangismo al puro fascismo. Ya en octubre de 1936 publicó un artículo titulado con una cita del propio Hitler: "Los obstáculos son para vencerlos". Se trata de un texto apologético del dictador alemán y su pensamiento, al tiempo que exhorta a los solitarios "que están con nuestra nueva ideología" a ponerse en acción ("la lucha humana"), abandonar el individualismo ("en nuestra España hay excesiva cantidad de solitarios") y ponerse a trabajar "dentro de una hermandad que tenemos que educar", abandonando el pensamiento propio en favor de la nueva ideología. ¿Y cuál puede ser esa nueva ideología encabezada por una cita de Mein Kampf?

En diciembre de 1936, cuando ya se han definido abiertamente los planteamientos de la guerra civil, Ugart publica el artículo titulado "La unidad y la anarquía", donde puede leerse: "Es así como vemos claramente en esta guerra un valor moral que no tuvieron otras. No se trata de falta a los tratados, de contienda por colonias, es guerra en la que se lucha por que imperen en España ideas y abstracciones conformes a un alto espíritu. Así aparece la unidad de los azules, formando con espíritu juvenil el Estado en el que divergencias, dualidades e intereses distintos, crean una armonía. Y como contrapuesto a esta juvenil unidad, aparece en el bando rojo la anarquía, destruyendo el Estado, preso de desesperación y vejez, intentando inútilmente la vida". En febrero de 1937 comienza a publicar en Diario de Córdoba sus crónicas "Desde el frente". En ellas habla de "los conquistadores de nuestra España" para referirse a las tropas rebeldes, frente a "la impotente bestia", que son las leales a la República ("Ametralladoras sin relevo", 14-2-1937). 

En el verano de 1937 publica en Azul al menos dos artículos que parecen conformar una sección denominada ya directamente "Fascismo". En el primero de ellos, titulado "Vida y muerte intensas", Ugart se propone exaltar "los términos heroicos a que el fascismo conduce". El mensaje es claro: "El fascismo prepara desde pequeños para una fuerte vida con sus cuatro elementos: el Trabajo, el Deporte, la Cultura y la Alegría. Pero prepara también la muerte viva. Y por ello, el Honor y la Guerra". El texto incluye un encendido elogio de la muerte de raíz puramente fascista: "El fascismo, como canon de doctrina y milicia... detiene su barroco cortejo de flechas y de águilas en el lugar en que una vida ha entrado -por su causa- intensamente en la muerte".

Artículo de Juan Ugart publicado en "Azul" (22-7-1937).
 
En el segundo artículo de la serie "Fascismo", titulado "Lo viejo y lo tradicional", habla del "destino histórico de España" que aguarda a la nación, puesto que "ya en el aire alegre está la esperanza de la Paz porque Franco acaba de ganar una de sus últimas batallas". Defiende lo tradicional y la acción de Falange "lanzando por encima de lo podrido un puente de tres siglos atrás en nuestra Historia", terminando con un "¡Franco, líbranos!".

La revista literaria Isla publicaría póstumamente en 1938 su elegía "Este muchacho o junco", donde insiste poéticamente en las ideas que había desarrollado en sus últimos artículos:

Bello mármol caído. Bronce azul de Falange.
No dejes de insistir en mi materia,
que el sabor de la muerte que querías
saber quiero.
No dejes de volver a mi memoria
que quiero dar a mi rostro
la hermosura de tu muerte voluntaria. 

El fascismo presentado como una fuerza colectiva y nacionalista que busca la unidad monolítica, el orden y la transformación radical del Estado, suprimiendo el individualismo y la disidencia política. Como afirma el historiador Matthew Lyons, el fascismo "tiende a celebrar la masculinidad, la juventud y el poder regenerador de la violencia". Umberto Eco, por su parte, que ya señala el culto a la tradición y a la acción como marcas del fascismo, considera que "el héroe fascista está impaciente por morir, aunque, en su impaciencia, envía con más frecuencia a otras personas a la muerte". Los textos de Juan Ugart son breves y escasos, pero, aun así, contienen al menos enunciadas casi todas las líneas de fundamentación teórica del movimiento fascista. De haber sobrevivido a la guerra, no sabemos cómo hubiera evolucionado su pensamiento político, pero la evidencia de lo conocido no puede ser obviada a la hora de analizar esta figura emergente y truncada de la cultura cordobesa de la primera mitad del siglo XX.
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El IES Antonio María Calero de Pozoblanco crea un 'Callejero Violeta'

La cantante María José Llergo (centro) ha dado su nombre a una plaza en el IES. Antonio María Calero [Fotos: El Quincenal de Los Pedroches].

El IES Antonio María Calero de Pozoblanco llevó a cabo ayer la actividad denominada "Callejero Violeta", consistente en la imposición del nombre de once mujeres relevantes de Los Pedroches a diez espacios físicos del centro, como pabellones, plazas o calles (pasillos). Las once mujeres homenajeadas en esta ocasión han sido la cantante pozoalbense María José Llergo, la atleta noriega Carmen Romero Gómez, la poeta jarota Juana Castro Muñoz, la empresaria pozoalbense Luciana López Cabello, la cineasta pozoalbense María Pulido Aguza, la ganadera pozoalbense Pilar Gómez Fernández, las ceramistas pozoalbenses Catalina y Domi Calero García, la profesora y filóloga pozoalbense Isabel De Torres Ramírez y la bióloga pozoalbense Anuncia Carpio Dueñas y la maestra Concepción García. Ellas mismas o sus familiares descubrieron las placas con los nuevos nombres. Al acto asistieron, además de profesores y alumnos del centro, el delegado provincial de Educación, Diego Ángel Copé, y el alcalde de Pozoblanco, Santiago Cabello.
 
La atleta noriega Carmen Romero ha dado su nombre a una calle (pasillo) del centro.
 
Las ceramistas Catalina y Domi Calero (centro) durante el acto de homenaje.
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Aliara anuncia la Navidad con un concierto de villancicos en El Silo

Actuación nabvideña de Aliara en El Silo hace unos años [Foto: Solienses].

El viernes 12 de diciembre el grupo Aliara abrirá la Navidad de Los Pedroches con su tradicional concierto de villancicos en el teatro El Silo de Pozoblanco. En esta ocasión, contarán con la participación del Coro de Voces Blancas del Colegio La Inmaculada. El concierto se inserta dentro de una actividad genérica, organizada junto al Ayuntamiento de Pozoblanco, que han denominado Folkpozoblanco 2025 en Navidad y que incluye, además, un taller de villancicos, en colaboración con las asociaciones de vecinos La Calzada del Barrio y San Gregorio. Lo más novedoso es una muestra infantil de villancicos digitales, dirigida a niños y niñas de hasta 12 años. Se trata de grabar un vídeo interpretando un villancico tradicional de la comarca y subirlo a la plataforma de la organización, donde ya pueden verse las bases de participación. Habrá premios para el vídeo con más "Me gusta" y para el que seleccione la organización teniendo en cuenta el vestuario, localización, ejecución y originalidad.

Casi todos los pueblos, por otra parte, han publicado ya su programación navideña, que incluye conciertos en la mayoría de los casos. Habrá zambombas flamencas y romeras en muchas localidades, con la participación de los coros comarcales. En Dos Torres actuará, además, Álvaro Vizcaíno (5 de diciembre), Amigos de la Ronda y el Bolero (25 de diciembre) y el grupo Nostalgia (27 de diciembre). Álvaro Vizcaíno aprovecha el viaje y estará el mismo día también en el Teatro Municipal de Villanueva de Córdoba, donde también actuarán Jara y Granito (21 de diciembre) y la Coral Polifónica San Miguel (28 de diciembre), entre otros. Recordemos, además, que la Navidad de este año en Los Pedroches tendrá el colofón excepcional de la representación del Auto Sacramental de los Reyes Magos en El Viso, de la que hablaremos más detenidamente otro día. La música tradicional siempre presente en la Navidad de nuestra tierra.
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Eva Mª Durán presenta 'La casa del farero'

De izquierda a derecha, Susana Noeda, Eva Mª Durán y Pilar Sanabria [Foto: Facebook de la autpora].

Ando estas semanas poniéndome al día con las lecturas de las obras publicadas por autores de Los Pedroches durante el año que está ya a punto de terminar. La cosa empezó floja en los primeros meses, pero luego se ha ido animando y afortunadamente tenemos ya una quincena de obras bastante interesantes. A finales de mes haremos nuestro balance habitual.

De momento, dejamos constancia de que el pasado viernes se presentó el nuevo poemario de Eva Mª Durán García, La casa del farero, editado por Ediciones Adeshoras. El acto tuvo lugar en el Salón de Actos "Carmen Guerra" de la Biblioteca Pública "Grupo Cántico" de Córdoba y contó con la participación de la poeta cordobesa Pilar Sanabria, autora del prólogo, y de la editora de Susana Noeda. El libro incluye ilustraciones de Jessica Recio.

Según la nota editorial, La casa del farero está dividido en tres partes, que se articulan en torno al símbolo del faro según el significado originario de la Antigüedad clásica, «la luz que guía el destino de los navegantes». La primera parte del libro, «Al otro lado del sueño», es una metáfora sobre el equilibrio entre el hombre y las consecuencias de sus acciones en el universo. En la segunda parte, «Memoria de la luz», los poemas evocan nostalgias personales y vivencias del pasado. Los poemas de la tercera parte, «Prefiguras del silencio», transitan por vestigios de la memoria que han sido fijados en el tiempo y revelan cuál es el verdadero poder para soterrar el olvido.

Eva María Durán fue candidata al Premio Solienses de este año con su anterior poemario, Observatorio estacional.