Se decide el futuro de Covap
Mañana lunes tendrán lugar en todos los pueblos de la comarca las Juntas Preparatorias para la elección de los Delegados Locales que, reunidos en Asamblea General Ordinaria, habrán de elegir el domingo 3 de junio al nuevo Consejo Rector de COVAP. El Consejo Rector está formado por el Presidente, Vicepresidente, Secretario, Tesorero y seis vocales y es, por tanto, el órgano que marca la estrategia cooperativa, empresarial y comercial de la entidad. Sorprende que, siendo este acto de tanta importancia para el futuro de COVAP (que es como decir el futuro de Los Pedroches), apenas se hable de ello en los medios de comunicación comarcales y provinciales, que no haya surgido ningún debate en torno a los diferentes modelos de desarrollo, a las distintas formas de entender la proyección de la cooperativa en el mundo inestable que vivimos. Por no saber, ni siquiera sabemos si existe alguna candidatura o más de una a la renovación del Consejo Rector y, en caso afirmativo, qué programas presentan, qué medidas defienden para paliar la grave crisis económica que también vive en la comarca el sector ganadero. Los socios, como tantas veces, votarán mañana a oscuras, sin saber el destino que aguarda a su decisión.El abogado y socio de COVAP natural de Torrecampo Juan Baustista Crespo Bravo, en un largo artículo enviado a Solienses, reproducido parcialmente por él mismo en comentarios incluidos en una anterior entrada, ha querido plantear algunas cuestiones en torno a la situación actual de COVAP que le llevan a reclamar un cambio en el Consejo Rector de la Cooperativa. Crespo considera estas elecciones "de gran trascendencia, por el devenir de unos acontecimientos que, bien por la torpeza, cerrazón o pasividad del Consejo Rector anterior y actual, han llevado a la totalidad de sus miembros e interventores, así como al antiguo Director y otras personas relacionadas, a estar imputados por un presunto delito societario cuya tramitación se sigue en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Pozoblanco, sin que la Cooperativa como entidad este teniendo una actitud decidida y valiente en la defensa de sus intereses y con ello la de sus socios". Crespo pone en cuestión la idoneidad del actual Consejo Rector por estar implicado en parte en los hechos que se juzgan (sería imposible -argumenta- que no los conocieran, pues en 2006 y 2007 se propuso una reorganización societaria que necesariamente hubo de suponer una verificación contable "número a número con especial dedicación").
Acusa a algunos de los consejeros actuales de atender solamente a sus propios asuntos ("yo iba allí a ver si subía o bajaba la leche que era lo que más me interesaba") y lamenta que ningún miembro de la Plataforma "Todos con Covap", que se posicionó activamente en contra de la reorganización societaria y a favor del mantenimiento de la entidad como cooperativa, lograra entrar en el Consejo, a pesar de que su postura era la mayoritaria de los socios.
Juan Baustista Crespo denuncia que de nuevo todos los miembros del Consejo hayan decidido optar personalmente a la reelección, a pesar de que alguno de ellos lleva ya más de veinte años en el cargo. Considera tal decisión un error para el funcionamiento de la Cooperativa, pues redundará en una mayor "falta de transparencia". Califica de "poco serias" las Juntas Preparatorias y opina que resulta muy difícil la elección de candidatos críticos con la gestión actual: "muy poco puede hacer un socio o grupo de socios por conseguir un 51% si todo el aparato se posiciona en su contra, lo he visto hace muy poco expresado en la cara de una socia comprometida, quien, con animo de ayuda, consultó al Presidente que cómo se podía acceder al Consejo, y este, no sé si socarronamente o no, al menos a mí me lo pareció, le contesto, con votos, con votos".
Crespo considera atípico en el mundo empresarial de hoy el proceso de renovación del Consejo Rector de Covap, cuyo desenlace contempla resignado: "buenos hombres, buenas palabras, y nada más, no existirá un proyecto definido de futuro, los Delegados cumplirán escrupulosamente las consignas previamente recibidas, algún que otro socio se mostrará indignado, pero nada se podrá hacer contra la irresponsabilidad, a no ser que in extremis se produzca un movimiento que acabe de una vez por todas con la pasividad".
Juan Baustista Crespo se pregunta "por qué la mejora de la Cooperativa no ha sido acorde con la mejora de rentabilidad de nuestras explotaciones" y considera que "no se ha gobernado ni actuado en los últimos años en nuestro beneficio, sino en aras de un más que opinable sobredimensionamiento, sin la previa existencia de un plan de viabilidad fundamentado que nos ha puesto en una difícil situación para los próximos años, no quedará más remedio que la búsqueda de volumen para el mero mantenimiento, sin espera de rentabilidad".
Se trata, lógicamente, de una interpretación personal -aunque argumentada- de la situación actual de la Cooperativa, pero que, dado el silencio sepulcral que domina en este ámbito, nos parece un soplo de aire fresco que debería mover a la reflexión por parte de los socios.
































