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Los amores de la sierra

Los periódicos y el calendario anuncian que ha comenzado la temporada olivarera en la provincia de Córdoba. El inicio de la recogida de la aceituna significaba, antes más que ahora, el comienzo también de un nuevo ciclo anual en la cultura y el folklore de Los Pedroches, que contaba con ritos simbólicos muy significativos que tan bien recogió el añorado Manuel Moreno Valero en su libro Olivar de Los Pedroches. Hoy todo eso ha desaparecido y las tareas relacionadas con el olivar, no obstante su especificidad en nuestra comarca, están lo suficientemente mecanizadas como para que no supongan un regreso a aquellas condiciones de vida que, por mucho que las idealice la literatura, podrían muchas veces calificarse de infrahumanas.

Del folklore del olivar lo más característico (y casi lo único que ha perdurado, aunque sea en versión estandarizada) son las jotas y, de todas ellas, la que se ha mantenido como emblema es la llamada "Jota de la sierra" o "Jota de Pozoblanco". Alusiva concretamente a la cultura serrana es esta estrofa que abunda en el tema de los amores efímeros, en los amores de temporada: "Los amores de la sierra/ son amores de fortuna/ que te quiero, que te adoro/ mientras dure la aceituna". Sé que Luis Lepe anda preparando nuevos tomos de su monumental obra La música de Los Pedroches dedicados en esta ocasión al cancionero no religioso y quizás él pueda entonces aclararnos una pequeña disquisición textual: en algunas versiones de la letra escucho que se cambia la palabra "sierra" por "tierra", perdiendo así, a mi parecer, un elemento fundamental de la letrilla que contribuye a su adecuada contextualización y a su individualizadora localización geográfica. No son los amores de la tierra los que son efímeros, sino los de la sierra, los de la sierra de Los Pedroches, que es donde está su olivar, porque la mayoría de los olivares de otros lugares no están en la sierra, sino en la tierra.

La jota en cuestión es muy popular en Los Pedroches, donde todos la reconocemos como propia, aunque a veces lleve el apellido de Pozoblanco. Pero también comienza a ser incluida en su repertorio por grupos folklóricos de otras zonas, que a veces modifican la letra para adaptarla a sus lugares de origen. A continuación pueden verse y oírse cuatro versiones de la "Jota de la sierra" que, siendo la misma, son diferentes.



"Jota serrana de Pozoblanco". Coros y Danzas de la sección femenina. Grabación procedente del NO-D0. 1972.


"Jota de Pozoblanco". Aliara. 2016.


"Jota de Pozoblanco". Grupo Nuevas Raices de Villanueva de Algaidas, en el Festival de Aranda del Duero. 1997.


"Jotilla de la sierra cordobesa". Agrupación músico-cultural y el Grupo de bailes regionales "Maravilla" de Villafranca de Córdoba. Programa "Tal como somos" de Canal Sur. 1992.
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No problem

El artículo de Manuel Jabois sobre el cierre de la Gran Vía madrileña al tráfico me ha recordado el asunto de la peatonalización de la calle Mayor de Pozoblanco: "Si algo enseña la historia es que el progreso es escandaloso: no se avanza sin una multitud alborotada protestando por algo que dentro de cinco años considerará normal". Siempre hay una multitud alborotada dispuesta a cargarse cualquier progreso, pero las sociedades avanzan a su pesar.

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Se lamenta Jimeno, y con razón, de la escasa "opinión publicada con cara y ojos" que tenemos en nuestra comarca, aunque no se detiene a indagar el porqué. El porqué lo sabe la periodista que hace años fue destituida de su puesto por realizar bien su trabajo. Y lo sabe el blogero que, en fin. Son dos ejemplos, pero habrá más. No sorprende, por tanto, que el faro haya llegado a ser un medio "en papel" hipersubvencionado por los ayuntamientos comarcales. Ahí todos publican sus opiniones con cara y ojos. Sin problemas.

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¿Qué fue del Pozoblexit? En abril de este año, el Ayuntamiento aprobó la propuesta del equipo de gobierno de separación de Pozoblanco de la Mancomunidad de Municipios de Los Pedroches. Ya han pasado con creces los seis meses desde la solicitud que marcan los estatutos y, que yo sepa, nada se ha resuelto aún. A estas alturas, ¿pertenece o no pertenece Pozoblanco a la Mancomunidad? ¿Quizás todo resultó ser un fuego de artificio más?
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Los Pedroches en la prensa nacional


Matilde Olmo González, crucera de Añora. [Foto: Fernando Ruso]

Los Pedroches han estado presentes estos días por partida doble en la prensa nacional. Por un lado, ayer mismo, el periódico digital El Español, que dirige Pedro J. Ramírez, publicó un artículo de Pepe Barahona titulado "El extraño caso de Añora, el pueblo que más compra en Amazon", que -aunque volvía a abundar en el ya cansino tema de las compras por internet- publicaba unas magníficas fotografías de Fernando Ruso sobre varias personas de Añora y un vídeo muy bien elaborado sobre estos mismos vecinos y sus motivaciones para realizar compras electrónicas.


Vídeo sobre Añora y sus compras por internet.

Por otro lado, El País publicó hace unos días, en el blog de viajes de Paco Nadal, un reportaje titulado "12 ideas de última hora para hacer este puente en España". Una de esas "ideas" era precisamente visitar nuestra comarca, a la que se califica como "una de las zonas más desconocidas de Andalucía". "Una comarca muy natural -continúa Nadal-, con pequeños y tranquilos pueblos -como Hinojosa del Duque, El Viso o Pedroche- y zonas de alto valor ecológico, a la que su aislamiento en una esquina de Andalucía ha permitido conservar un patrimonio, unas tradiciones y un paisaje singulares".

Se trata, sin duda, -por la difusión de estos medios y por la orientación positiva de los reportajes- de importantes contribuciones al mejor conocimiento de Los Pedroches fuera de las fronteras cordobesas, incidiendo, además, en los aspectos que más deben destacarse: sus tradiciones singulares, la peculiaridad de sus gentes y su entorno natural privilegiado. Es posible que en muchos de los lectores que lean estos artículos se despierte al fin la curiosidad y decidan llegarse por aquí, a conocernos.
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Crónica del dolor


La autora premiada, entre Antonio José Lucas y Dolores Sánchez, con Juana Castro al fondo.

"El cuadro del dolor es un poemario autobiográfico, escrito desde la soledad más absoluta y loca, a la que nos destierra el dolor. A veces preferiría no haber tenido que escribirlo. Otras me digo que todo cuanto ha pasado habrá merecido la pena si al leerlo alguien se siente menos solo, porque aunque no nos demos cuenta, estamos rodeados de personas que viven con dolor a diario, pacientes con dolor crónico, como yo, por los que es necesario alzar la voz". Así describió anoche el contenido y el sentido de su libro Ana Castro Valero, ganadora del III Premio de Poesía Juana Castro convocado por el Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba que ayer se entregó a una emocionada poeta que quiso en su intervención reivindicar la necesidad de hablar del dolor, de decir su nombre, como terapia para soportarlo diariamente. "Hay que nombrarlo, decir 'mi dolor', reivindicar su existencia como parte de un compromiso con la salud pública. Mi dolor es mi dolor y existe, existe más que yo", se dijo luego, leyendo uno de los poemas del libro. Porque el dolor es invisible.

Anoche asistimos en el Teatro Municipal de la localidad jarota a un acto de entrega del Premio sobrio y elegante, emocionante y contenido a la vez. La palabra fue la protagonista y la poesía el centro de toda nuestra atención. Y el dolor, el invitado inesperado. "Ana Castro construye un monólogo interior que va configurando un diario en el que se nos retrata la soledad de una mujer en un mundo ocupado en ahondar y explorar su cuerpo por la senda de ese cuadro de dolor que le da título". De este modo se refirió a la obra premiada Matilde Cabello, que ganó en 2014 la primera edición de este premio (la melillense Nieves Muriel lo obtuvo en 2015) y que anoche actuó como presentadora del acto. En el poemario, al decir de Matilde, "aparece la joven que quiere nombrar el dolor, para que exista. Desde el origen desglosa su guerra con el dolor en todas las guerras que sus mujeres y sus genes fueron, dolores hondos que quedaron ahí y acaban por tumorarse, generación tras generación".


Ana Castro, Juana Castro y Dolores Sánchez.

Juana Castro, por su parte, afirmó que la ganadora del premio que lleva su nombre "ha escrito en carne viva". "Ana Castro -añadió- traza primero la genealogía, una doble genealogía, la de la parentela, ser hija, ser nieta de una abuela de las nuestras, de por aquí, de cuyos modos y costumbres se nutrió, lo que ella llama 'cadena trófica'. Y luego, la literaria, reconociéndose también en una cadena de mujeres escritoras poetas". En cuanto a las bondades del libro, Juana Castro señala "un lenguaje fresco, ligado a lo cotidiano y a los valores de Los Pedroches que ella encarna en la abuela. Un lenguaje plagado de imágenes, como forma de enmascarar y hacer creíble la dureza de la temática, ese dolor capaz de aplastarlo todo".

Antonio José Lucas Sánchez, Director General de Innovación Cultural y del Libro, definió El cuadro del dolor como "poesía de la experiencia que trasciende a la experiencia". "Ana Castro -continuó- debuta en la lírica andaluza con un libro cuyo mayor protagonista es la palabra. El mejor medicamento contra el dolor que haya sufrido y que traduce aquí en el lenguaje inmune de la belleza. Al leerlo, sorprende cómo esta jovencísima escritora entrelaza lo puramente orgánico con el paisaje y sobre todo, y por supuesto, con las emociones. Es una obra panteísta en la que la naturaleza y la historia se dan de la mano y donde asistimos a la evocación de la barbarie fratricida con la misma ansiedad y miedo con que viajábamos al alma blanca de los hospitales. Todo ello trenzado por unos versos que salen directamente de sus entrañas".


Matilde Cabello, Ana Castro y Juana Castro.

Gabriel Duque, Delegado de Cultura del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba, se refirió, finalmente, a las cuestiones técnicas relativas al Premio. Contó que a esta edición se han presentado 61 trabajos provenientes de toda la geografía española, así como de Cuba, Argentina y Suiza. El jurado ha estado formado por Juan José Téllez Rubio, director del Centro Andaluz de las Letras; Pedro Sevilla Gómez, poeta gaditano nombrado por la editorial Renacimiento; Matilde Cabello Rubio, ganadora de la primera edición del Premio y nombrada por la Diputación de Córdoba; y la propia Juana Castro Muñoz. Gabriel destacó la unanimidad del jurado a la hora de elegir el libro ganador y leyó la justificación que incluye el acta del jurado: el poemario "versa sobre el dolor, sobre las raíces y la familia, orgánico y memorial, sugerente y crudo. Con más voz personal que eco, el lenguaje posee ritmo interno y elige un léxico contenido para expresar intensas emociones".

Ana Castro es licenciada en periodismo por la Universidad Complutense. Trabaja en el ámbito de la comunicación corporativa y ha participado en la organización de eventos literarios como Cosmopoética en Córdoba. Natural de Pozoblanco, tiene 26 años y El cuadro del dolor será su primer libro publicado. Recibió el premio de manos de Dolores Sánchez, alcaldesa de Villanueva de Córdoba, quien resaltó la consolidación del premio como "referente del mundo literario". A continuación, Ana pronunció estas palabras:



Y terminó leyendo tres poemas de su libro, de los que rescatamos este titulado "Mi dolor".


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Artistas andaluces de ahora y de ayer


Obra de José Jurado expuesta en el CAAC [Foto: José Jurado].

Desde el 17 de noviembre está abierta en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo la exposición colectiva ¿Qué sienten, qué piensan, los artistas andaluces de ahora?, en la que participa el artista villaduqueño José Jurado. Nuestro paisano ha construido su propuesta creativa con las respuestas que multitud de artistas andaluces, atendiendo a su llamamiento, han realizado a la pregunta que da título a la exposición. La muestra está recibiendo buenas críticas en los medios de comunicación (ABC, El País, La Vanguardia). El programa cultural de Canal Sur "Al Sur" también emitió ayer un pequeño reportaje sobre la exposición, que recoge declaraciones de Jurado.



También de Canal Sur es este otro reportaje, emitido en 1990 dentro del programa "Los reporteros", titulado "¿Qué pintamos aquí?", el cual pareciera responder a las mismas motivaciones e inquietudes que la muestra actual. El reportaje gira en torno a una generación de jóvenes pintores surgida en Andalucía en los años ochenta del siglo pasado que en aquel momento "llamaron la atención del mercado internacional". A través de ellos se realiza un acercamiento al arte de vanguardia en la Andalucía de la época. En este documental, hoy una pequeña joya audiovisual, participan varios galeristas y artistas, entre ellos el pintor, también villaduqueño, Moisés Moreno (1955).

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La taberna fantástica y el menda

El próximo sábado el grupo de teatro Jara vuelve a las tablas de El Silo de Pozoblanco para poner en escena, en esta ocasión, La taberna fantástica de Alfonso Sastre. No contento el tipo con rescatar una obra de esas que hacen pensar al espectador, lo que obligará a quien acuda al espectáculo a reflexionar y a cuestionarse principios que uno tiene ahí comodamente tan calladitos, ahora anda el director del grupo, un tal Miguel Ángel Cabrera, desatado por las redes sociales despotricando del Ayuntamiento tarugo porque y quique el consistorio no ha anunciado la obra en los paneles de anuncios destinados a anunciar las obras, como si ya no le hicieran suficiente favor al grupo permitiéndole representar sus ocurrencias en el teatro El Silo, que tanto nos ha costado y nos cuesta. La concejala de cultura ha declarado, y con razón, que no entiende esta actitud. Este mismo individuo ya se enfrentó años atrás al anterior concejal de cultura, pretendiendo, nada menos, que los espectadores entraran al teatro por la puerta principal, ignorante de las grandes complicaciones que ello representa. Parece mentira que haya mendas así, tan desagradecidos, que se empeñen continuamente en cuestionar el orden establecido, en sugerir estrategias disruptivas que contrarían las cosas como siempre se han hecho, en anhelar cambios utópicos a saber con qué intención desestabilizadora, con lo bien que estamos todos adormilados en esta dulce distopía que nos mece y nos acuna.
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Adehesa quiere estudiar y difundir la gastronomía de la dehesa


Participantes en la mesa redonda sobre la dehesa, esta mañana en el Parque San Martín de Añora.

El Ayuntamiento de Añora ha presentado oficialmente esta mañana en el Parque periurbano San Martín el proyecto del Centro de Especialización Gastronómica de la Dehesa y el Cerdo Ibérico (Adehesa). Adehesa es, a partir de hoy, el primer centro de estas características en Andalucía y se pondrá en marcha con diversas actividades, como las jornadas micológicas, un curso de cortadores de jamón y la muestra de gastronomía noriega antes de final de año. El Ayuntamiento contempla además una inversión de 250.000 euros en un espacio que pretende impulsar el valor añadido de las producciones de la dehesa para potenciar la conservación de este ecosistema único. De la inversión prevista inicialmente, 147.000 euros están ya consignados en los Planes Provinciales de la Diputación de Córdoba. La intención es transformar la actual nave recreativa en un espacio formativo que incluya un aula, una sala de conferencias y una sala taller para realizar las diferentes actividades que se programen.


Proyecto de adaptación de la nave recreativa actualmente existente.

“Adehesa nace como una idea aglutinadora e integradora de todos los sectores y de todas las iniciativas que surjan alrededor de este paisaje sobre cuya conservación y desarrollo debemos trabajar y reflexionar para obtener el mayor beneficio velando por su futuro”, ha señalado el alcalde de Añora, Bartolomé Madrid, durante la presentación. Se espera contar para ello con la implicación de las administraciones y de los empresarios hosteleros, ganaderos, cooperativas y de todos aquellos "que quieran aportar conocimiento y valor a la dehesa". El Parque San Martín cuenta ya con diversas instalaciones de alojamiento, con el Centro de Interpretación de la Ganadería de Los Pedroches y con un Aula de la Naturaleza. La presentación ha estado respaldada por la diputada de Medio Ambiente, Auxiliadora Pozuelo; por el subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, y por el delegado de Agricultura de la Junta de Andalucía, Francisco Zurera.


Bartolomé Madrid durante su intervención.

Tras las intervenciones institucionales, se ha dado paso a una mesa redonda en la que han participados el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la UCO, Bartolomé Valle Buenestado; el catedrático de Nutrición y Bromatología de la universidad de Córdoba y director de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, Rafael Jordano; el decano de la Facultad de Filosofía y Letras y coordinador del proyecto Córdoba, Ciudad Mundo, Eulalio Fernández; el presidente de Covap, Ricardo Delgado Vizcaíno, y la cocinera Celia Jiménez. Los participantes han augurado un futuro muy prometedor al centro Adehesa y han coincidido en que de un tiempo a esta parte se ha incrementado la valoración de la dehesa como ecosistema y como paisaje generador de productos de calidad. Todos han expresado la necesidad de determinar acciones para preservar los espacios de dehesa y han destacado la gastronomía como una herramienta clave en este proceso, pues una mayor valoración de los productos de este ecosistema acabaría con algunos de los problemas más importantes que sufre, como los derivados de la baja rentabilidad de las explotaciones y de la falta de regeneración del encinar.
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Alabanza de aldea

En 1539 Antonio de Guevara publicó su tratado Menosprecio de corte y alabanza de aldea, título que acabó convirtiéndose en tópico literario y de cuyo contenido da cuenta meramente el enunciado de sus capítulos: "Que nadie debe aconsejar a nadie se vaya a la Corte o se salga de la Corte, sino que cada uno elija el estado que quisiere", "Que no conviene al cortesano dejar la Corte porque está desfavorecido, sino por pensar que fuera de allí será más virtuoso", "Que la vida de la aldea es más quieta y más privilegiada que la vida de la corte", "Que en el aldea son los días más largos y más claros, y los bastimentos más baratos", "Que en el aldea son los hombres más virtuosos y menos viciosos que en las cortes de los príncipes"... Es decir, nada nuevo bajo el sol.

El documental Sembrad@s, que ayer por la tarde se presentó en la Muestra de Cine Rural de Dos Torres, constituye, básicamente, una alabanza de aldea. Un grupo de jóvenes (con la generosidad que últimamente aplicamos a este término) han regresado a su localidad (en concreto, a Pozoblanco y Villanueva de Córdoba) tras algunos años de vivir en la ciudad y, al hacerlo, han emprendido aquí un nuevo proyecto de vida que ha resultado ser finalmente más satisfactorio que el anhelado cuando decidieron huir de los convencionalismos sociales y estrecheces mentales que dominan generalmente la vida de los pueblos. Entre los testimonios recogidos hay casos muy diversos, desde quien regresó para ejercer aquí un trabajo concreto, incluso para continuar la tradición familiar, hasta quien lo hizo sin horizontes inmediatos y ha debido ir proyectando un futuro de acuerdo con unas circunstancias inicialmente poco favorables. El nexo de unión entre ellos sería que todos han realizado el camino de ida y vuelta y que han contemplado el regreso, haya sido este voluntario o forzoso, como una fuente de oportunidades antes inimaginadas.


Peter Font (realizador) y Sabino Antolí (director), ayer durante el coloquio.

El documental presenta el valor de ofrecer un testimonio vivo y muy fresco de un fenómeno que, sin embargo, no es nuevo ni pertenece en exclusiva a esta generación. La huida frustrada a la corte en busca de nuevos horizontes liberadores que satisficieran las inquietudes personales y el regreso envuelto en la incertidumbre bajo la sospecha del fracaso es una vivencia que pertenece a toda época, aunque ahora sea más visible por el altavoz de internet y las redes sociales. La contribución de Sembrad@s ha sido darle voz a los protagonistas de esta experiencia en un momento dado y verbalizar unos argumentos en los que quienes han vivido esa misma situación en otro tiempo se reconocen y autoafirman. Quizás se echa en falta alguna contribución teórica desde la sociología que fuera capaz de contextualizar el fenómeno y situarlo en su adecuada dimensión histórica, cultural y hasta antropológica.

Sabino Antolí, director del documental, ha optado por una sencilla sucesión encadenada de testimonios que definen y explican con bastante acierto el proceso vital de los protagonistas, sus miedos, sus dudas, sus esperanzas, sus ilusiones. El punto final a estas vidas no está escrito, sino que se trata de carreras en construcción, cuyos desenlaces, dentro de la inevitable incertidumbre, se adivinan diversos. Se trata, por ello, de un interesante ensayo sociológico que nos aproxima a un sector no desdeñable de la población de Los Pedroches, cuyo espectro, intuyo, es mucho más amplio que el recogido en un documental necesariamente obligado a seleccionar y acotar su material. Contribuye, por tanto, a explicarnos a nosotros mismos como individuos y como sociedad, un paso que debería llevarnos a un mejor conocimiento de la realidad que nos rodea, formada por personas, una a una, cada una con su vivencia y su historia maravillosa que contar.


El periodista de Canal Sur Manuel Bellido junto a Leonor Fernández, productora del documental, durante su presentación.


Trailer de "Sembrad@s".
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"Hermanos" gana el Concurso de Cortos de Dos Torres


Alberto Rodríguez entrega a Félix Tusell el premio del VI Certamen de Cortos de la Muestra de Cine Rural de Dos Torres, esta mañana.

Mientras fuera rugían los motores de las escuderías del rally, en la antigua parroquia de Santiago, hoy Casa de la Cultura, tenía lugar uno de los acontecimientos culturales más relevantes de la comarca, si no en asistencia de espectadores o repercusión pública, sí al menos en ambición por crear en la comarca referentes destacados que traspasen nuestras fronteras. Se trata de la Muestra de Cine Rural de Dos Torres, que este año alcanza ya su décima cuarta edición. Esta mañana se ha procedido a la proyección de los cinco finalistas del VI Concurso de Cortometrajes que lleva el nombre de la muestra y a la entrega de premios.

El ganador ha sido en esta ocasión el corto Hermanos, de Javier Roldán. El segundo premio lo ha recibido El Marido era fumigador de campos, de Ana María Ruiz. Hermanos cuenta la peripecia Alonso y Jorge, dos niños que viven con sus padres en mitad del campo castellano. La muerte de su perro Bosco les llevará por primera vez a reflexionar sobre el significado de la muerte y a protagonizar una arriesgada travesura que, finalmente, reforzará sus lazos familiares. Alberto Rodríguez (director de La isla mínima, que se proyecta esta tarde) ha sido el encargado de entregar el galardón del Concurso, que ha recogido Félix Tusell, productor ejecutivo de la cinta premiada.

La programación de esta mañana ha finalizado con la proyección de una muestra de vídeo-creación del proyecto Contemporánea-rural, que ha sido presentado por sus autores Rubén Díaz Espejo y Sergio Blanco Rodríguez. Se trata de un breve reportaje, realizado con la técnica time-lapse, que destaca la luminosidad y belleza del cielo de Los Pedroches con espectaculares imágenes tomadas en diversos lugares de la comarca.


Trailer de "Hermanos".


Ana María Ruiz, directora de "El marido era fumigador de campos", agradeciendo el segundo premio concedido a su película.


Mesa de organizadores y autoridades.
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El hombre en su laberinto

Francisco Onieva. Vértices. Visor, 2016, 58 páginas. XXVI Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma.



Una buena parte de la poesía española escrita por mujeres en el segundo tercio del siglo XX se fundamenta en la búsqueda de una nueva identidad de género que implica la demolición de muchos de los arquetipos culturales transmitidos secularmente. La imagen de la mujer que tradicionalmente ha difundido la literatura, elaborada por escritores varones de acuerdo a su propia sensibilidad y modo de comprender la realidad, reproducía un modelo con el que las poetas no podían sentirse identificadas, al propalar estereotipos heredados de una cultura eminentemente patriarcal. De acuerdo al nuevo papel que la mujer comenzó a desempeñar en la sociedad española desde los años 70, la poesía se convirtió en un instrumento de lucha ética y estética con la intención de derrumbar los tópicos femeninos heredados, que en lo fundamental respondían todavía a modelos de la épica grecolatina, y elaborar una nueva identidad con la que la mujer pudiera identificarse en una sociedad en gozoso proceso de transformación. En la poesía, como en la sociedad en general, el hombre siguió a lo suyo, quizás porque no percibió a tiempo el cambio que se estaba produciendo o tal vez porque se encontraba desorientado en un escenario al que no estaba habituado.

La búsqueda de una nueva identidad para el hombre resulta, por tanto, una novedad en la poesía española, a la que Francisco Onieva se enfrenta en su poemario Vértices con la incertidumbre del pionero. El tema de la paternidad en la poesía no es nuevo, desde Miguel Hernández a Pablo García Casado, pasando por José Moreno Villa. La novedad en Onieva es que pretende hacer de ella un elemento conformador de esa nueva identidad del hombre en el siglo XXI, al modo en que la mujer recompuso la suya a finales del XX. Y al igual que ocurriera entonces, la principal tarea del poeta es crear un nuevo lenguaje apto para expresar la naciente realidad, que no puede ya describirse con las fórmulas desgastadas del pasado.

En Vértices hay una celebración de la paternidad ("Venid, abrid de par en par el día"), pero sobre todo, y esto es lo que realmente interesa del poemario, una reflexión sobre el lenguaje, sobre la necesidad de retrotraerse a un estado anterior de significación que permita una re-creación de significantes y contenidos válida para recomponer una nueva identidad: "Experimento la agonía/ de la búsqueda de un vocabulario/ inicial". Para la poesía femenina Alice Ostriker encontró una feliz expresión: “robar” el lenguaje, tradicionalmente masculino y, por tanto, inapropiado para narrar la experiencia propia de la mujer. En su intento, Onieva insiste en los sintagmas "palabras connotadas" "erosionadas", "términos desgastados" para proponer luego la necesidad de regresar "a un universo anterior al lenguaje" desde el que elucidar, con la "sintaxis de lo inédito" y su "gramática íntima", la nueva sensibilidad masculina, al modo fundacional de Pureza Canelo, Clara Janés o María Victoria Reyzábal. En esa tarea cuenta con su propia room of one's own woolfiana ("Mi habitación primera", y también: "la única habitación de casa/ en que no hay calefacción") y, por si hicieran falta más símbolos, ahí están también "Construcción", "Palimpsesto", "Mi lugar en el mundo" .

Aunque no del todo, Onieva se aleja en Vértices de la omnipresencia del paisaje de obras anteriores y aborda un empeño más ambicioso de instrospección poética, ya apuntado en Las ventanas de invierno (Premio Solienses 2014), de carácter más personal, más sincero y menos artificioso, pero también con voluntad de recorrer sendas inexploradas que expliquen no solo al poeta, sino principalmente al hombre de hoy, al varón desorientado por los cambios que no ha sabido prever, ese que "observa lo que no comprende y se estremece".