BLOGDROCHES Actualidad

Blogs de autor

Políticos

Filmoteca Solienses

Correo

0 com

La Cruz de San Pedro vuelve a ganar por su refinado clasicismo


Cruz de San Pedro, ganadora en la modalidad de exteriores.

Demasiado pronto este año el pueblo quedó en silencio, como si se hubiera cumplido el trámite, sin mucho entusiasmo, y todos desearan volver de nuevo a la rutina de la normalidad. Lo preocupante no ha sido solo que se haya perdido una cruz infantil, tal como el propio alcalde se encargó de destacar en el acto de entrega de premios, ni que el número de cruces interiores vaya siendo tan escaso, sin visos de florecer, sino que lo que realmente inquieta es la desaparición progresiva de la fiesta popular durante la noche de la velá. Las cruces de Añora, como cada año, han sido magníficas, el trabajo de las cruceras impresionante, el deslumbramiento que tanta maravilla produce en los visitantes continúa intacto, pero cuando los forasteros se van y el mercadillo de la Plaza de la Iglesia se apaga, el pueblo queda en silencio y deshabitado y en las cruces se acaba la celebración, justo cuando debería empezar el rigor de la tradición. Baste decir, para mi desolación, que este año no he escuchado cantar ni una sola canción a la cruz. Algo se está perdiendo. La culpa no es de nadie, sino de la sociedad, que evoluciona a su antojo y no dirigida. La cuestión está en ver si se puede hacer algo para corregir esta deriva y, sobre todo, en determinar qué se puede hacer. Decidir si ha llegado el momento de no prestar tanta atención a la promoción exterior y centrar todos los esfuerzos en el fomento interno, por mera cuestión de supervivencia, antes de que sea demasiado tarde. Por amor a la fiesta de la Cruz lo digo.

El concurso de cruces se resolvió a las cuatro de la madrugada, con menos expectación que en otras ediciones, como con un cansancio de tantas ocasiones perdidas de encontrar una auténtica fórmula de votación que satisfaga a la mayoría desde la equidad y el desapasionamiento de los rivales que compiten entre sí y que no desanime hasta el abandono a las cruces que nunca ven su esfuerzo suficientemente recompensado. Con el complejo sistema de votación que había sido decidido previamente en la reunión de cruceras, la Cruz de San Pedro volvió a ganar entre las cruces exteriores y la de Concepción, 28 en las interiores. El jurado se inclinó por la elegancia y refinado clasicismo de San Pedro frente a osadías compositivas y temáticas muy efectistas como la Cruz de Arriba, que, sin embargo, causó gran impresión en los visitantes.

CRUCES INTERIORES


Primer premio: Concepción, 28.


Segundo y tercer premio (empate): Concepción, 16.


Segundo y tercer premio (empate): Rastro.


Cuarto premio: Doctor Benítez.

CRUCES EXTERIORES


Primer premio: San Pedro.


Segundo premio: Virgen.


Tercer premio: Chaparral.


Cuarto premio: Amargura.


Quinta posición: Cantarranas.


Sexta posición: San Martín.


Séptima posición: Cruz de Arriba.


Octava posición: Consultorio.

CRUZ INFANTIL


Plaza San Pedro.
0 com

Fin de semana de devociones marianas en Los Pedroches



Para ver los programas de actos, pinchar en la imagen correspondiente.
8 com

Invitación a visitar las Cruces de Añora


Cruz de interior en Añora, el año pasado.

Esta tarde la Fiesta de la Cruz de Añora, que se celebra el próximo fin de semana, ha sido protagonista en el programa "Gente del turismo" que presenta María Luisa Hurtado en Onda Cero Córdoba para toda la provincia. Durante la emisión se ha entrevistado al alcalde de Añora, que ha hablado sobre la programación del Ayuntamiento durante los días de fiesta, y yo mismo he participado en la sección "Una postal" en mi calidad de Cronista Oficial de Añora. He aquí la grabación de mi intervención:



[Escuchar el programa completo]
17 com

Algo más que una Mancomunidad


Vista general de la sala de juntas de la Mancomunidad durante una sesión hace algunos años.

Básicamente, estoy de acuerdo en casi todos los argumentos que expone Emiliano para justificar su salida de la Mancomunidad, pero discrepo en la conclusión. Es cierto que en los últimos años el ente comarcal se ha convertido en un organismo inútil para el desarrollo del territorio, que no ha realizado ninguna acción concreta que pueda ser percibida como beneficiosa por los ciudadanos, que sobrevive ahogada en sus propias dificultades económicas y que se hunde cada día más en la irrelevancia. También sé que el origen de los males viene de atrás, cuando las alegrías, cuando se generó la deuda, cuando la Mancomunidad se gobernaba con soberbia y prepotencia. Eso lo sabemos todos y la audacia de Emiliano ha sido dar un golpe en la mesa y decirlo.

Lo que Emiliano parece no haber medido son las consecuencias de su gesto. Con todos sus defectos, la Mancomunidad es a día de hoy el único organismo que representa a la comarca en su conjunto, la única voz autorizada para hablar en nombre de todos, aun desde su precariedad. Contra los localismos y a favor del espíritu comarcal, los símbolos son importantes y la Mancomunidad desempeña un papel referencial muy destacado que, de perderse, implicaría un retroceso en la construcción de esa idea de comarca tan dificultosamente trabajada durante las últimas décadas. Sí, la Mancomunidad, tal como hoy sobrevive, es un monumento a la ineficacia, pero la solución a esta evidencia no puede ser su disolución, a la que conduce inevitablemente la salida de Pozoblanco.

La decisión plenaria del Ayuntamiento de Pozoblanco tomada anoche para abandonar la Mancomunidad abre un plazo reglamentario de seis meses que debería ser aprovechado desde el primer día. El equipo de gobierno pozoalbense debería plantearse si la ciudadanía de Pozoblanco respalda una decisión tan grave que no figuraba en el programa electoral de los partidos que lo componen. La dirección de la Mancomunidad, por su parte, deberá abordar una necesaria reforma que atienda en lo posible las reclamaciones de Pozoblanco y permita su permanencia en el ente supracomunal, creando las condiciones favorables para un trato más igualitario y más participativo entre todos los municipios. Para que, como se ha dicho muchas veces, la Mancomunidad no sea un órgano de representación de partidos, reproduciendo lo peor de nuestros ayuntamientos, sino un mecanismo para la participación e integración de los pueblos, con medidas de acción política y cultural firmes que trabajen en esa dirección.

Porque la Mancomunidad de Los Pedroches tiene, probablemente, una especificidad de la que carecen otras mancomunidades territoriales, también en crisis. La de Los Pedroches presenta un componente identitario que la convierte en elemento fundamental de cohesión territorial interna y de proyección exterior. No obstante todos sus errores de gestión, de los que en Solienses hemos dado cuenta en numerosas ocasiones, la Mancomunidad de Los Pedroches está identificada en el imaginario colectivo con la propia comarca de Los Pedroches y su fractura representaría un duro golpe para la idea simbólica de comarca en torno a la cual se han tejido preciosas iniciativas durante el último cuarto de siglo. Aquel hermoso abril de 1988 abrió un camino transitado con dificultad que no puede acabar de tan lamentable manera, con una escueta moción de ocho líneas, con un frío debate de cuarenta y cinco minutos y sin una sola lágrima.
6 com

Amor en la feria


Una imagen de la Feria Agroganadera celebrada el pasado fin de semana en Pozoblanco.

Si digo que la afirmación "Más de 85.000 personas han visitado la Feria Agroganadera 2016" me parece una exageración, ¿estaré hablando mal de Los Pedroches? ¿seré un mal ciudadano que quiero arruinar mi tierra? Es que ya tengo dudas. Y no sé qué pensar. Soy de letras, pero sé sumar, y 85.000 personas son todas las de Los Pedroches (incluidas los niños de las guarderías y los ancianos de las residencias) más 20.000 foráneos más. En cuatro días repartidos, supondría duplicar de largo la población de Pozoblanco en cada jornada, todos metidos en el recinto ferial. Pero bueno, si los que quieren tanto a su tierra lo dicen, será así. Si todos están de acuerdo y no replican, seré yo el equivocado. Ya me callo.
3 com

La Alcantarilla marca la primavera


La Virgen de Alcantarilla a su paso por el Zújar, esta mañana [vídeos de José Luis Pérez Valencia].

Esta mañana se ha vivido, un año más, uno de los momentos rituales de más alta intensidad de todos los que componen el ciclo festivo de Los Pedroches. La Virgen de la Alcantarilla, portada en brazos por los vecinos de Belalcázar, ha cruzado el río Zújar en su camino hacia la villa, entre cánticos, alabanzas y vivas a la Chiquinina. El buen tiempo ha favorecido una asistencia masiva a este acto que significa el punto culminante de una romería que durante este fin de semana ha convertido a Belalcázar en un centro de peregrinación mariana. Igual que antes lo hicieron la Virgen de las Cruces de El Guijo o de la Antigua de Hinojosa, la Alcantarilla marca así el ciclo de la primavera que se encamina a un mayo festivo donde el fervor mariano encontrará respuesta en las advocaciones de la Virgen de Veredas en Torrecampo, Loreto en Dos Torres, Guía en Hinojosa del Duque o la Divina Pastora en Villaralto. Son hitos gozosos que marcan el paso del tiempo y lo sustentan, y nos garantizan que, en medio de tantas incertidumbres, hay firmezas sólidas que no cambian.


3 com

Apuntes de lectura a propósito de La II República y la guerra civil en Villanueva del Duque

Aunque el libro se publicó el año pasado, hasta hace unos días no he logrado (a pesar de mis intentos) hacerme con un ejemplar de La II República y la guerra civil en Villanueva del Duque, la obra en la que Julio R. López González se enfrenta a dos de los periodos más conflictivos y polémicos de la historia reciente de nuestros pueblos. Con Julio tengo personalmente una deuda de gratitud, porque él, siendo concejal de Cultura del Ayuntamiento villaduqueño, apoyó la iniciativa del Premio Solienses cuando aquella actividad no era todavía más que una idea difusa poco conocida y fueron precisamente empujes firmes como aquel los que hicieron sólido un proyecto que inicialmente se movía en los siempre arriesgados límites de la incertidumbre y la improvisación.

De la seriedad con la que Julio había abordado este trabajo de investigación sobre la República y la Guerra Civil en Villanueva del Duque ya tenía noticia desde hace años, porque habíamos intercambiado varios correos a propósito. Concretamente, me consta la ardua y minuciosa tarea de búsqueda en fuentes hemerográficas, pues durante ese proceso, con una generosidad que no es del todo habitual entre investigadores, me envió algunos documentos que iba encontrando al paso relacionados con Añora, por si podían serme de utilidad y que yo conservo para futuras oportunidades. En este sentido, el aporte de datos procedentes de la prensa de la época concede a la obra de Julio un valor historiográfico relevante, al aportar documentos informativos que, aunque estaban publicados, dada su propia naturaleza, probablemente nunca habían sido utilizados hasta ahora tan exhaustivamente en investigaciones de este tipo, dada la dificultad de su manejo anterior y la accesibilidad que ahora proporcionan las tecnologías informáticas.

Julio ha querido inaugurar su faceta como historiador librando la batalla más difícil, afrontando el período más complejo de nuestra historia. Un periodo que, digámoslo ya desde el principio, nadie puede abordar todavía con la frialdad del forense que disecciona un cadáver, porque esa época, aunque hayan pasado ya casi cien años, sigue ardiente en nuestros espíritus y en nuestros corazones de españoles encarados por nuestra historia. Es imposible enfrentarse a ese periodo sin ideología y me parece que lo más honesto es reconocerlo sin ambages. Ninguna obra que trate de la República y la Guerra Civil puede ser aséptica, por mucho que lo intente el autor. Siempre habrá, incluso aunque el autor no lo pretenda, una inclinación personal hacia las propias posiciones y creencias, porque el periodo que se investiga contiene tal magma de apasionamientos contrapuestos que resulta imposible no perderse en el laberinto. Por eso, me parece que no hacen ningún favor a la meritoria obra de Julio las opiniones de quienes califican su libro como "escasamente militante" o destacan la "objetividad científica de un escritor sin alardes militantes", porque en este tema, como en otros, todos somos militantes. Y la obra de Julio lo es ya desde la portada, en la que aparece una fotografía de grupo del acto de constitución de Acción Católica en Villanueva del Duque en 1931. O desde la denominación de "nacionales" que sistemáticamente aplica al bando sublevado, un término autodenominativo ampliamente rechazado por la historiografía moderna

La II República y la guerra civil en Villanueva del Duque consta, básicamente, de dos parte principales. Tras una introducción genérica sobre la localidad y unas anotaciones sobre el panorama político de la época, el grueso de la obra se distribuye en una gran capítulo dedicado a la II República (casi cien páginas) y otro sobre la guerra civil (unas cincuenta páginas), para concluir con unos apuntes sobre la posguerra y un extenso anexo documental y fotográfico (más de cien páginas).

Si hubiera que resumir, podríamos decir que el libro constituye básicamente una biografía de parte del político Miguel Ranchal, que, aunque originario de Pozoblanco, fue líder del sindicato minero y alcalde socialista de la localidad durante la mayor parte de este periodo. Su arrolladora personalidad eclipsa a otros personajes de la época y le convierte en protagonista absoluto de los hechos que ocurrieron en Villanueva durante estos años. Así lo ha visto también Julio, que le dedica una atención preferente (y, en muchos casos, exclusiva) en su obra y ofrece una visión del personaje interpretada bajo el punto de vista que más interesa al autor, pero que no agota la poliédrica personalidad del líder obrero. De hecho, a modo de síntesis, podría decirse que Julio se complace en ofrecer una visión negativa de la gestión de Ranchal, insistiendo casi exclusivamente en sus deficiencias y errores y dejando a un lado la interpretación de su estimable tarea como dirigente sindical que, en una época convulsa, se enfrentó desde su irrelevancia a una poderosa empresa internacional.

Julio culpa a Ranchal de casi todos los males que aquejaron a la sociedad villaduqueña durante unos años de grave crisis en toda España, pero que en esta localidad se vieron agravados por el agotamiento de los filones de la cuenca y el cierre de algunas minas. En lugar de destacar los intentos del alcalde por atender a una situación de desempleo claramente desbordada e inasumible para una administración local, le censura repetidamente la obligación de alojamiento impuesta a los propietarios agrícolas, describiendo una y otra vez a Ranchal como enfrentado al "pueblo" de Villanueva en su toma de decisiones y presentando en términos de igualdad el enfrentamiento entre el alcalde de un pueblo remoto perdido de la Andalucía rural y una empresa multinacional como la Sociedad Minero y Metalúrgica Peñarroya (SMMP), con sede en París. A partir del relato de Julio, a veces da la sensación de que las políticas de Ranchal, a quien se describe como un sindicalista empujado exclusivamente por su ambición política, forzaban a la SMMP a actuar de una determinada manera y parecen hacerlo responsable de la ruina que el cierre de los pozos (que, obviamente, atendía a meros intereses económicos de la empresa) significó para la localidad. Por el contrario, apenas se realiza un ligera mención a pie de página al viaje que emprendió Ranchal a París para intentar convencer a los propietarios de la SMMP de la necesidad de mantener la actividad minera en Villanueva, empresa que se antoja épica en las circunstancias de la época y que describe muy gráficamente hasta dónde estaba dispuesto a llegar el alcalde socialista para defender los intereses de su pueblo. Tampoco se hace referencia a la dimensión literaria de la figura de Ranchal, que escribió varios libros entre los que se cuenta Huellas del dolor (1935), una colección de relatos hiperrealistas en los que el autor expone su pensamiento social y humanitario.

La obra de Julio López, por tanto, supone una relevante contribución al conocimiento del desarrollo de la República y la Guerra Civil en Villanueva del Duque y, por extensión, en Los Pedroches, que se convertirá en obra de referencia por sus aportaciones documentales y sus testimonios y que resulta ya de consulta obligada para cualquier estudio posterior sobre el tema que quiera realizarse. Significa, sin duda, una destacada aportación que, sin embargo, no agota el tema, sino que, antes bien, lo abre a múltiples precisiones y rectificaciones (no solo en torno al tratamiento de la figura de Miguel Ranchal, sino también, y en sentido inverso, a la del gobernador Antonio Rodríguez de León, claramente disculpatorio). En este sentido, el libro de Julio cumple el cometido que le exigimos a cualquier obra con voluntad de explicación del pasado: que plantee hipótesis, que ofrezca visiones y perspectivas susceptibles de ser matizadas en futuras aportaciones, porque así, mediante la discusión, se construye la historia de nuestros pueblos, paso a paso, sin cerrar la puerta a nuevas interpretaciones fundamentadas que están por venir.

2 com

Recopilación de jotas populares en Los Pedroches



Mañana viernes a las 20:30 horas en el salón de actos de la Fundación Alfima de Alcaracejos se presentará el DVD "Recopilación de jotas populares en Los Pedroches", un documental dirigido y producido por Antonia García García y financiado por la Diputación de Córdoba. Se trata de un tutorial en el que se recogen diez jotas populares de la comarca, desglosadas paso a paso y con una coreografía modelo al final de cada una de ellas.

El objetivo del proyecto es el de dar a conocer las danzas tradicionales de Los Pedroches y facilitar un medio audiovisual para aquellos grupos de danza, colegios u otros colectivos que deseen aprenderlas o incorporarlas a su repertorio. "Me planteé que las jotas si se dejan de bailar se pierden. Se me ocurrió hacer este trabajo porque ese testigo hay que dejárselo a alguien. La gente joven hoy no se siente identificada con las danzas tradicionales. Esta es una herramienta útil para que las personas que quieran en un futuro bailar nuestras danzas tengan una referencia para aprender a bailarlas", explica Antonia García.


Antonia García, directora del documental.

El DVD consta de una introducción a la comarca, las motivaciones de la autora para realizar el proyecto, presentación de algunos de los trajes típicos con los que se baila, pasos de las diferentes jotas y coreografías. La música la ponen la Asociación de danzas "La Faneguería" de Pozoblanco, el grupo "Alcaria" de Alcaracejos y el grupo folk "Aliara" de Pozoblanco. La realización y edición del vídeo corre a cargo de África Villén.


Teaser del documental.
4 com

Preparando la Fiesta de la Cruz de Añora



Con una espectacular imagen de la Cruz de San Pedro, que resultó ganadora en la edición del año pasado, el Ayuntamiento de Añora ha presentado hoy el cartel anunciador de la Fiesta de Cruz 2016, declarada de Interés Turístico de Andalucía [ver crónica de la rueda de prensa con audio]. La noche de La Velá se celebrará este año el 30 de abril, previa al 1 de mayo, que es el primer domingo del mes. Las cruces (ocho exteriores, cinco interiores y una infantil) se abrirán a partir de las ocho de la tarde del sábado y a las cuatro de la madrugada se conocerá el fallo del jurado. Entre las actividades previstas se encuentra una Fiesta de la Primavera y concursos de fotografía y pintura rápida. En el Ayuntamiento se inaugurará una exposición de pintura a cargo de la acuarelista Nati Pérez Lanes y también el Museo abrirá sus puertas durante estos días. En cuanto a actuaciones musicales, se contará este año con el grupo folk Llares, que actuará en la Plaza de España la noche de La Velá.


0 com

Visigodos en Los Pedroches


Olla. Cerámica. Pieza procedente de Huerta Barbero (Villanueva de Córdoba), perteneciente a la Colección Riesgo del Museo Arqueológico de Córdoba.

La visita a Córdoba del pasado sábado estuvo bien aprovechada. Era inevitable acudir también a la exposición "Iter ab Corduba Toletum" que se expone en el Museo Arqueológico de Córdoba en torno al mundo visigodo en Los Pedroches. Se trata, en realidad, de una pequeña muestra instalada en una sala que, inicialmente, antes de entrar, decepciona por sus reducidas dimensiones pero que, una vez contemplada con detalle, sorprende por la riqueza de los materiales que contiene y el luminoso panorama que ofrece de una época generalmente considerada oscura.

Los materiales allí expuestos proceden de la Colección Riesgo del Museo Arqueológico de Córdoba y de los fondos del Museo PRASA Torrecampo. La colección Riesgo está formada por las piezas arqueológicas que en los años veinte del siglo pasado recogió en la zona oriental de Los Pedroches (Villanueva de Córdoba, Cardeña, Conquista, Torrecampo, El Guijo, Adamuz y Montoro) el asturiano Ángel Riesgo, un Ayudante de Montes que en 1919 y bajo las órdenes del ingeniero Manuel Aulló acudió a Villanueva de Córdoba para desarrollar un proyecto contra la plaga de orugas que afectaba al encinar. Sus trabajos se extendieron hasta los años 30 y durante todo este tiempo desarrolló una fructífera labor arqueológica en la zona centrada fundamentalmente en dólmenes y necrópolis de época visigoda. Entre 1921 y 1933 Riesgo descubrió 29 dólmenes y 293 tumbas de época visigoda, constituyendo las piezas obtenidas en estos hallazgos un punto de partida esencial para el estudio de la época visigoda en Los Pedroches.


Cuenco con decoración floral incisa en la base. Vidrio. Procedente de El Germo y depositado en el Museo Arqueológico de Córdoba.

El Museo PRASA Torrecampo, por su parte, aporta piezas procedentes de su colección de época visigoda, que cuenta con cerámicas, vidrios, elementos arquitectónicos labrados en piedra, una interesante colección numismática y una serie muy variada de objetos de bronce, como fíbulas, anillos y placas y broches de cinturón.


Placa de cinturón decorada con grifos afrontados. Bronce. Perteneciente a la colección del Museo PRASA Torrecampo.

En la muestra se destacan tres yacimientos visigodos especialmente: el de Majadaiglesia y El Germo, ya conocidos, y el de La Losilla, como novedad en excavación actualmente por parte del Instituto Arqueológico Alemán. El de Majadaiglesia, situado junto a la ermita de la Virgen de las Cruces de El Guijo, es un asentamiento en el que destacan unas grandes estructuras hidráulicas de época tardorromana o visigoda, con restos que demuestran la pervivencia del poblamiento desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media. Los restos de época tardorromana y visigoda se identifican generalmente con la antigua ciudad de Solia. El Germo, por su parte, localizado entre los términos de Alcaracejos y Espiel, al sur de La Chimorra, contiene una basílica de época visigoda con tres naves y ábsides contrapuestos junto a un edificio anejo de uso incierto. El conjunto se edificó en torno al año 600, aunque se conservan restos de época romana y su ocupación continuaría hasta época andalusí, y parece ser que se trata de un pequeño núcleo rural con basílica asociada.

La Losilla, finalmente, en el término de Añora, se interpreta como un complejo de edificios rodeado por un muro (que conserva una puerta monumental) en el que destaca una basílica de tres naves, con panteones y sarcófagos de granito lisos en su interior, así como tumbas en fosa en su exterior. Se trabaja con la hipótesis de que se trate de un monasterio de época visigoda que controlaría parte del camino entre las dos grandes ciudades del reino godo, Córdoba y Toledo.


Jarrita con pie de copa. Vidrio. Procedente de La Losilla (Añora) y depositada en el Museo Arqueológico de Córdoba.

La exposición consta de cuatro vitrinas dispuestas en forma de cruz en el centro de la estancia y diversos paneles explicativos en las paredes sobre diferentes aspectos de la época (procedencia de los pueblos bárbaros, economía, creencias y mundo funerario). Las piezas contenidas en las vitrinas sorprenden por sus contrastes: junto a la tosquedad de la cerámica encontramos la delicadeza de los vidrios o la decoración de los bronces. Destacan especialmente, por ser las más desconocidas hasta ahora, las procedentes del yacimiento de La Losilla, que se muestran al público aquí por primera vez. Se trata de una jarrita de vidrio con pie de copa y una cruz-soporte de hierro, de función aún no determinada. También se muestra una estela funeraria procedente de El Germo.

La exposición termina con una llamada de atención sobre lo mucho que desconocemos todavía sobre el mundo visigodo en Los Pedroches. "Todo un mundo por descubrir, para el que esta exposición solo pretende ser una pequeña introducción", concluye uno de los paneles.


Una de las vitrinas con diversas piezas, entre ellas la cruz-soporte de hierro de La Losilla.


Vitrina con diversas piezas pertenecientes la Colección Riesgo. Las de cerámica y vidrio proceden del término de Villanueva de Córdoba (Aguilillas y Huerta Barbero).


Vista general de la exposición.

Nota: Para la elaboración de este artículo se han utilizado textos procedentes de los paneles de la exposición y del material explicativo que se entrega a la entrada.