Los nuevos nombres deberían traer también políticas diferentes
Celia Valverde y Jéssica Fernández.
Sin embargo, pasan las semanas y no se observan formas nuevas. Un mes después del cambio, la nueva responsable de la presidencia de la Mancomunidad no ha publicado tan siquiera un programa de intenciones, los ámbitos que desea trabajar, los objetivos de progreso y desarrollo que se marca en su gestión, unas meras intenciones de cambio o continuidad. No ha transmitido una ilusión al menos de que la renovación en la presidencia implica por fin algo más que un cambio de nombre: la presentación de un programa de gobierno que comprometa a los responsables y permita a los ciudadanos fiscalizar su gestión una vez terminada la legislatura. Nada. Por no saber, no sabemos siquiera oficialmente quién es el vicepresidente de la entidad. Podemos concluir que la Mancomunidad ha cambiado de nombre y que una mujer ocupa el cargo por primera vez. Pero ya está, nada más ha cambiado.
En cuanto a la alcaldía de Belalcázar, hasta más de un mes después de su precipitada salida no se ha producido el relevo. Es el modo de ir embarrando una situación que inicialmente se resolvió con cierta solvencia y dignidad. Pero luego la cosa se fue enfangando, desde la "delegación temporal de atribuciones por incapacidad temporal por enfermedad" hasta la renuncia definitiva presentada, al parecer, el mismísimo 31 de diciembre, en un escrito que no renuncia a ofrecer lecciones de moral. Belalcázar tiene muchas asignaturas culturales suspensas, especialmente en políticas de patrimonio histórico (la normalización institucional con respecto al castillo o la restauración del convento de San Francisco, salvajemente abandonado, estarían en la cúspide de la lista). Jessica Jiménez necesita su tiempo de aclimatación tras un acceso traumático a la alcaldía, pero a los ciudadanos, tanto en este caso como en el de la mancomunidad, nos gustaría percibir desde el principio gestos de cambio, indicios de que las cosas se van a hacer de otro modo, una demostración de que todo lo vivido no consiste simplemente en sustituir unos nombres por otros.













3 comentarios :
Conviene con confundir la velocidad con el tocino. La cuestión de género, siempre ponderable en necesidad acuciante (por lo que todas y todos sabemos), nada tiene que ver con las ideologías ni las capacidades individuales; ni por supuesto con las incapacidades de los políticos (de todo género) en las instituciones citadas o los planteamientos creativos e iniciativas de solvencia y de futuro.
Buenos días. Me parece que Vd., Antonio, no conoce bien a ninguna de las dos, en especial a Dª. Jessica Jiménez Rodríguez, que acaba de acceder al cargo de Alcaldesa-Presidenta ya de pleno derecho, pues desde el 15 de diciembre estaba en funciones. Debería acercarse a conocerlas bien, y una vez sea así, ya puede escribir lo que le de la real gana. Pero antes acerquese a ellas, hable con ellas, aunque solo sea por variar....
Otro que cree que antes de escribir cualquier cosa hay que llamar al ayuntamiento correspondiente para que digan lo que tienes que poner. Así nos va.
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