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"Solo llevamos escribiendo siete mil años, pero siete mil años no es nada"


Dolores Sánchez, alcaldesa de Villanueva de Córdoba, entrega el Premio de Poesía "Juana Castro" a Nieves Muriel, anoche.

Mientras en el exterior el frío y la lluvia dejaban desiertas las calles de Villanueva de Córdoba, el Teatro Municipal acogió anoche, entre el dulce calor de los versos, el acto de entrega del II Premio de Poesía "Juana Castro", que había sido otorgado al poemario Carta de la sirena de la poeta melillense Nieves Muriel García. La alcaldesa y el concejal de Cultura de Villanueva de Córdoba, Dolores Sánchez y Gabriel Duque, junto con la delegada de Cultura de la Diputación Provincial, Marisa Ruz, representaron a las instituciones, mientras que Juana Castro, Francisco Onieva y la propia Nieves Muriel pusieron voz a la creación poética.


Juana Castro y Nieves Muriel.

El acto comenzó con la presentación a cargo de María Rey, profesora de Lengua Castellana y Literatura en el IES La Jara. María defendió la poesía como vehículo para alcanzar la felicidad. "Quien llega a conocerla, ya nunca la deja, siempre la lleva en su vida. Debe ser grandiosa si ya no puedes prescindir de ella", dijo. Posteriormente presentó a ambas poetas relatando su trayectoria biográfica y literaria. De Juana Castro, además de obra poética, destacó "su implicación cultural y social, su reivindicación del papel de la mujer en la sociedad, de la igualdad y su especial sensibilidad y lucidez en muchos temas sociales" y señaló a Villanueva de Córdoba como elemento importante de inspiración en su poesía. En cuanto a Nieves Muriel, señaló la novedad de su voz poética y realizó un análisis del libro galardonado, calificándolo como "una obra contundente, llena de sugerencias, para viajar más lejos".

Juana Castro, tras agradecer al Ayuntamiento jarote la organización del premio que lleva su nombre, reconoció la satisfacción que le produce este hecho, por haberse cumplido "aquel sueño de escritora de la niña que fui". Refiriéndose a los muchos premios recibidos a lo largo de su dilatada carrera literaria, confesó: "Lo mejor es sentir que tu pueblo te quiere. Porque qué difícil para las mujeres de Villanueva, quizás de todos Los Pedroches, dar amor. Nuestras madres no podían, no sabían, expresar el amor hacia sus hijas y así todas andamos algo faltas, hasta el punto de que tampoco nosotras sabemos darle cauce a eso que sentimos, como si un antiguo y raro pudor nos lo impidiera. En fin, que los honores no pueden ser sustitutos del amor materno ni del filial, que seguiremos aprendiendo ahora que ya somos abuelas". En cuanto al poemario galardonado, Juana lo describió como "un hallazgo y un regocijo". "El hallazgo -continuó- de un nuevo humanismo alzado sobre los pilares de la ecología, la espiritualidad, el amor y la genealogía". La poeta finalizó su intervención leyendo un poema de un libro nuevo ("que creo que he terminado") y que dedicó a la Plataforma "Que pare el tren en Los Pedroches".


Francisco Onieva charla con Nieves Muriel.

Nieves Muriel, finalmente, confesó haber conocido a Juana Castro con quince años a través de su poemario No temerás (1994). Muriel recordó que "llevamos escribiendo muy poco tiempo, solo llevamos escribiendo siete mil años, pero siete mil años no es nada, estuvimos mucho más tiempo cantando y recitando poesía libremente acompañada de música. Ya había instrumentos musicales hace cuarenta mil años y hoy sabemos que en el origen de esta poesía, de la oralidad misma, están las mujeres". Denunció la ausencia de la mujer en el canon literario y reconoció su decepción cuando en la universidad "me vi obligada a estudiar una historia de la literatura en la que la presencia femenina apenas contaba", pero se convenció de que con el tiempo "el nombre de las buenas poetas y el origen femenino de la poesía se pondrían en su sitio", entendiendo que actos como el de anoche y la propia labor del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba al organizar el premio que lleva el nombre de Juana Castro ("posiblemente la mejor poeta en lengua castellana viva") contribuyen a esa necesaria labor de construcción de una tradición literaria específicamente femenina. "La labor simbólica hecha por Juana Castro y las poetas de los años ochenta, la generación en la que ella se inscribe, ha sido fundamental. Ella ha sabido inscribir en el discurso poético experiencias universales a través de experiencias femeninas que no habían sido nombradas en el discurso poético", dijo. Con un singular gracejo, Muriel finalizó recitando ("cantando", como ella gusta decir) algunos poemas de su obra Carta de la sirena, todavía inédita y que será editada próximamente por la editorial Renacimiento.

La entrega del II Premio de Poesía "Juana Castro" constituyó un acto muy lucido, de un elevado contenido cultural y literario, de gran sensibilidad poética en todas las intervenciones, que (no obstante su carácter excesivamente localista, que debería ser corregido para futuras convocatorias con la presencia de más representantes de la cultura comarcal y/o provincial) contribuye a afianzar una trayectoria todavía incipiente y que, sin embargo, deseamos duradera.


La poeta galardonada junto a autoridades asistentes al acto.

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