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Arquitectura de vanguardia en el ensanche de Pozoblanco


Casa Lopera (David Ruiz Molina, 2017) en el ensanche norte de Pozoblanco [Fotos: David Frutos].

En la zona norte de Pozoblanco, concretamente entre las carreteras de El Guijo y Añora, se está produciendo en los últimos años un ensanche urbano que viene a modificar considerablemente el plano de la ciudad. La Avenida de Carlos Cano, en el extremo más septentrional del casco (llamada a convertirse en una de las vías más transitadas de la zona, cuando se finalice la prolongación que enlace con la carretera de Añora), las calles María Zambrano, Felipe II, Rosalía de Castro, Torrecampo o Concepción Arenal, entre otras, eran hasta hace poco una mera planificación urbanística de futuro (como acompañamiento a la revolución de servicios e infraestructuras que significa la instalación allí del centro de salud, la guardería o el anunciado Mercadona), pero en pocos años se han construido en ellas numerosas casas unifamiliares o plurifamiliares que, además de ampliar el casco urbano (tal vez innecesariamente, pero ese sería otro debate) están introduciendo formas constructivas y arquitectónicas novedosas y hasta de vanguardia, que rompen radicalmente -a través de respuestas nuevas de gran valor artístico- con los modelos autóctonos y tradicionales de la comarca.


Fachada norte de la Casa Lopera.

Una de esas viviendas de reciente construcción, con un diseño sugerente y provocador y llamada quizás a convertirse en referencia del urbanismo de la zona, la hemos podido conocer ahora gracias a su publicación en la web Plataforma Arquitectura, un portal de información y divulgación sobre proyectos y productos de arquitectura. La llamada Casa Lopera es obra del arquitecto David Ruiz Molina, con la colaboración de Alfonso Díaz y Eusebio Salamanca, que ha sido construida en 2017. Se trata de una vivienda unifamiliar en esquina, generada, según los arquitectos, a partir de tres ideas fundamentales: el aprovechamiento de la luz natural, la entrada a través de un jardín y la oposición abierto versus privacidad. Con una orientación noreste, se ha proyectado un esquema en planta en forma de H, donde la proyección de los patios permite la entrada de luz en todos los espacios. Una geometría pura y limpia potencia el carácter básico y de privacidad de la propuesta. La entrada a la vivienda se realiza a través de uno de los patios en el que se ha proyectado un jardín vertical como una nueva interpretación del patio andaluz tradicional.


Patio interior de acceso a la vivienda, con jardín vertical en un lateral.

La búsqueda de la simplicidad y privacidad -según la descripción que realiza el autor- hace que el proyecto tenga un carácter puro y radical en donde la geometría de líneas simples proporciona un volumen atractivo. La proyección de los retranqueos en fachada, la luz y el tiempo genera una fachada dinámica mediante la proyección de sombras sobre el color blanco típico de la ciudad pozoalbense que se posa sobre una base se granito. La proyección de la cubierta inclinada, además de potenciar la esquina, genera un espacio a doble altura. La disposición de los lucernarios en la cubierta potencia la iluminación y enriquece el espacio interior.

El espacio interior de la vivienda se articula mediante los dos patios, con un núcleo posicionado en el centro de la vivienda que distribuye todas las estancias. En la planta baja se encuentran garaje, cocina, comedor, aseo, almacén y zona de lavado y en la superior el estudio-biblioteca, dormitorio principal con vestidor y baño, dos habitaciones de invitados y un baño.


Estudio-biblioteca de la Casa Lopera.

1 comentarios :

Anónimo | jueves, marzo 08, 2018 6:07:00 p. m.

Estos ( pozoalbenses) siempre tan modernos.

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