BLOGDROCHES Actualidad

Blogs de autor

Políticos

Filmoteca Solienses

Correo

La Navidad y la nostalgia de lo perdido


Aliara, durante su actuación en El Silo el pasado sábado.

Partamos de una premisa inicial: la recuperación de la tradición oral se ha convertido ya en una disciplina semejante a la arqueología, que busca restos, rastros, testimonios de lo que hubo y de lo que fue para crear a partir de ellos interpretaciones posibles de una realidad que nunca nos será posible ya conocer del todo como lo fuera ciertamente, sino tan solo como los investigadores de hoy presuponen que fue. En su nuevo disco, Navidad en el Valle de Los Pedroches. Villancicos, romances y aguinaldos, presentado el pasado sábado en el Teatro El Silo de Pozoblanco, Aliara plantea sus hipótesis sobre el folklore navideño de una comarca, la nuestra, que hasta hace tres décadas podía presumir de constituir una reserva natural de la antropología, que, por sus circunstancias geográficas e históricas había logrado mantener intacto un patrimonio inmaterial que en otros lugares había desaparecido o había sufrido gravísimas alteraciones hacía ya tiempo. Hoy, en cambio, la tradición oral de Los Pedroches sufre los mismos males que la de cualquier otro lugar y acercarse a ella precisa en buena parte de intermediarios indirectos de fiabilidad incierta. El hecho de que apenas quepa la posibilidad de contraste obliga, además, a apuestas arriesgadas que quizás hubieran conocido versiones muy diferentes de haber querido el caprichoso azar encontrar la memoria fortuita de otro informante.


VÍDEO: Aliara interpreta el villancico "A Belén", el pasado sábado en El Silo.

Aliara nos ofrece un CD doble con 22 temas que constituye un nuevo monumento colosal en el rescate de la cultura oral de Los Pedroches. Su propuesta, sin embargo, no es notarial con respecto a la tradición, sino interpretativa. Aliara rescata muestras de folklore a partir de informantes (puesto que la recogida viva de material resulta ya imposible) que aportan su propia revisión, sobre la cual el grupo actúa adaptándola a sus particulares propuestas musicales y artísticas, puliendo y embelleciendo la pieza con una técnica depurada que la aleja en su concepto y en su formulación del original remoto para convertirla en una adaptación hermosa válida para la sensibilidad cultural contemporánea. Ejemplo de lo que digo lo constituye la versión del "Aguinaldo de Ánimas" de Añora, del que quizás me ocupe más detenidamente los próximos días.

En este recorrido por la tradición oral navideña encontramos romances, aguinaldos, jotas y nanas que tejen el muestrario de la riqueza singular de un patrimonio cultural único al que solo trabajos emocionantes como el de Aliara lograrán sacarlo del olvido al que parece irremisiblemente condenado. Echamos en falta en el paquete que compone el CD un mayor contenido informativo sobre la procedencia de las piezas y las circunstancias de su rescate, datos ellos que serían de gran utilidad en el futuro para el investigador teórico de la etnología comarcal. Porque el disco Navidad en el Valle de Los Pedroches conforma ya un material imprescindible para el estudio de las formas populares de construcción cultural en nuestra tierra, pero, sobre todo, constituye una fuente maravillosa de goce estético que emociona y admira por igual, en la que uno se siente como en casa, porque entre sus vuelos revolotea la propia infancia, un pasado personal que jamás se quisiera perder, ni olvidar.


José María Sánchez muestra uno de los instrumentos populares que utilizaron durante su actuación.

6 comentarios :

Anónimo | martes, diciembre 16, 2014 1:43:00 p. m.

Creo que en los Pedrocjhes todavia hay muchas personas en cuya infancia no existia la television, que es la amalgadora y desrructora de cualquier tradicion folklorica.

Anónimo | miércoles, diciembre 17, 2014 10:42:00 a. m.

Sacamos las cosas del olvido para volver a enterrarlas cinco, diez, veinte treinta...años después. Sacan las cosas del olvido quienes aún recuerdan y quienes se acercan por pura investigación mienten, transforman, interpretan. Es la ley inexorable de la vida. Cuando pasen cincuenta años todos calvos.

Anónimo | miércoles, diciembre 17, 2014 5:37:00 p. m.

Lo siento comentarista de las 10:42, pero ese el típico comentario del reaccionario y rancio resentido que está ciego para ver la inexorable realidad que le rodea, que no miente. ¿O será la envidia?

Anónimo | miércoles, diciembre 17, 2014 9:19:00 p. m.

Una de cal y otra de arena. ¿Qué sería de todo lo que ha expuesto Aliara si sólo dependiera de charlatanes criticones?. Demasiada pedantería literaria para el objetivo, cumplido, de estos señores de Aliara, que lo único que se merecen son aplausos y aplausos como los que les dimos en el teatro El Silo el día 13.

Anónimo | jueves, diciembre 18, 2014 12:18:00 p. m.

Recuerdo que estos villancicos y muchos más, están en el libro "La Música de Los Pedroches" de Luis Lepe, con sus análisis, su historia, sus autores, su partitura, etc. Por cierto, algunas no se parecen en nada. Es raro que desde 2008 (año de su publicación) hayan cambiado tanto los villancicos.

Anónimo | lunes, diciembre 22, 2014 8:36:00 p. m.

Para anónimo del 18-12-2014: Diga usted, títulos de los villancicos, tomo de la publicación de D. Luís Lepe Crespo (hay dos tomos) y páginas donde se encuentran. Tenga cuidado porque el mismo villancico tiene distintas interpretaciones y variaciones en las letras dependiendo de la localidad. Cuando me indique, si le apetece, lo que le pido, tal vez le conteste.

Publicar un comentario