La rehabilitación ambiental de El Soldado plantea un debate sobre la conservación del patrimonio minero
Obras de rehabilitación ambiental en el parque minero de El Soldado [Foto: José Jurado].
Los trabajos previos, según el proyecto de la obra que ha podido consultar Solienses, contemplan la rehabilitación del Arroyo de la Fuente de Unhuco, afectado por el arrastre de lodos y sedimentos, la retirada de amianto y demoliciones de edificaciones y estructuras antiguas, el cierre del pozo minero existente y el desvío de líneas eléctricas aéreas. Luego se procederá al remodelado de la morfología de los depósitos de lodos con el objeto de reducir las pendientes y alturas de los taludes, buscando formas más suaves y acordes con el entorno, pero también que permitan la disposiciones de los tecnosoles y facilite la instalación de una cubierta vegetal duradera, para asegurar la estabilidad geomecánica de los depósitos de lodos. Durante la ejecución de los trabajos se construirán todos los elementos de drenaje superficial necesarios para la captación de las escorrentías que se originen en las superficies remodeladas, así como su conducción sin que se produzca la erosión de las mismas hasta la salida a la red natural de drenaje.
Escombrera principal de El Soldado afectada por la intervención [Foto: José Jurado].
Las obras de rehabilitación de las minas de El Soldado, que están siendo realizadas por la empresa Tragsa y tienen un plazo de ejecución de 24 meses, se insertan en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea, dentro de un proyecto de recuperación de parajes afectados por la actividad minera que pretende restablecer zonas degradadas por esta actividad reduciendo el riesgo para las poblaciones cercanas y la vida silvestre al eliminar focos de contaminación y naturalizando y transformando en sumideros naturales de carbono las áreas restauradas. En Los Pedroches se ha actuado ya en la zona minera del Barranco de la Higuera y en la Mina Claudio, ambas en el término municipal de Alcaracejos. Una actuación similar ha tenido lugar recientemente también en la mina de San Quintín, término municipal de Villamayor de Calatrava (Ciudad Real), dando lugar a una radical modificación del paisaje.
Escombrera de San Quintín (Ciudad Real) y el mismo lugar tras la rehabilitación [Fotos: UCLM]
Porque la actuación que se está llevando a cabo en El Soldado va a suponer, lógicamente, una completa transformación del paisaje del enclave minero tal como lo conocíamos hasta ahora. Aunque desconocemos en qué grado de intensidad, las escombreras dejarán de recortar su perfil en el horizonte y algunos edificios ruinosos serán derribados, contribuyendo de este modo a la desaparición de la memoria de la actividad minera en la comarca.
En este sentido, el profesor José Jurado, natural de Villanueva del Duque, contempla con inquietud las actuaciones que se están llevando a cabo: "Un paisaje en transformación después de mantenerse décadas inalterable. Las minas de El Soldado se están transformando bajo una supuesta "rehabilitación ambiental" con un coste de casi 7 millones de euros para aplanar las montañas de residuos mineros con plomo extendiendo esa tierra contaminada y quitando uno de los símbolos de la localidad. Muchos millones y un tiempo que apremia para destrozar parte de la historia de un pueblo y provincia". Jurado lamenta la falta de protección patrimonial que padecía el enclave: "Estructuras históricas de arqueología industrial minera que forman parte del patrimonio de todos los que vivimos en la zona están siendo destruidas para dar paso a otro lugar distinto en muy pocos meses. Una pena que todo este conjunto y paisaje no estuviera protegido de alguna forma siendo uno de los polos de atracción más interesantes de nuestro pueblo".
Las obras de rehabilitación del paraje minero abren, en efecto, una discusión enfrentada entre dos posturas: la de mantener sin alteración un entorno histórico convertido ya en referencia de arqueología industrial o la de proceder a su renaturalización por motivos medioambientales y de salud pública. Seguramente hay fórmulas que permitan compatibilizar ambas opciones. Por ejemplo, que el proyecto de rehabilitación ambiental conllevara también una recuperación del patrimonio industrial mediante la creación de espacios de interpretación de la actividad minera en la zona y restauración de los edificios más significativos y mejor conservados del cerco, de modo que se preservara la memoria de una etapa histórica de gran relevancia socioeconómica para la localidad. Pero no parece que esta opción se haya contemplado.
Las escombreras y el poblado minero de El Soldado, que serán los elementos visualmente más afectados, han llegado a situarse entre los más relevantes símbolos identitarios de la localidad, especialmente apreciados en el mundo de la creación artística. Allí rodó María José Llergo en 2017 el vídeo de su canción "Niña de las dunas" y Mikel Murillo en 2024 su cortometraje Adaptation. En 2008 también se rodaron en el antiguo poblado minero algunas escenas de la película El libro de las aguas de Antonio Giménez-Rico, basada en la novela de Alejandro López Andrada. En su restaurada estación de ferrocarril se celebró en 2008 la entrega del Premio Solienses al propio Alejandro. Fotógrafos de la comarca y de fuera de ella, en fin, solían acudir al cerco de El Soldado para encontrar rincones y perspectivas que despertaran su inspiración.
No sabemos si después de la rehabilitación ambiental en curso el lugar seguirá manteniendo este singular poder de atracción para el mundo cultural.
Vídeo: "La niña de las dunas", de María José Llergo. Rodado en El Soldado.




















































