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"Pero es que si me paro, muero"

"Vivo en la rueda donde viven los luceros 
He trascendío a los peligros de este juego 
Pero es que si me paro, muero" 

 
María José Llergo - Rueda, Rueda (Live on KEXP-Seattle). Grabado el 5 de marzo de 2024, publicado el 20 de mayo.
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José Luis Blasco pronuncia el pregón de feria de la Casa de Los Pedroches en Córdoba

José Luis Blasco, tras pronunciar el pregon, junto a Francisco Antonio Carrasco, que actuó como presentador del acto [Fotos: Agustín Merino]. 

Ayer tuvo lugar el acto institucional de recepción de autoridades que cada año celebra la Casa de Los Pedroches en Córdoba con motivo de la Feria de Mayo. La convocatoria contó con una amplia presencia de políticos comarcales y provinciales: los alcaldes de El Viso, Juan Díaz, y Villanueva del Duque, Miguel Granados; la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana López; el delegado de Cultura de la Diputación, Gabriel Duque; el diputado provincial Rafa Villarreal; la delegada de Participación Ciudadana de la Diputación, Auxiliadora Moreno; así como otros concejales de diversos partidos del Ayuntamiento de Córdoba. El encargado de pronunciar el pregón de feria en esta ocasión fue José Luis Blasco, flamante Premio Solienses 2024. Bajo el título "La minería vuelve a situar a Los Pedroches en el mapa", Blasco hizo un repaso por la importancia que ha tenido esta actividad económica a lo largo de la historia comarcal y por el olvido que se impuso sobre nuestra tierra desde el siglo XVIII tras la ocurrencia de los ilustrados Carlos III, Campomanes y Olavide de desviar por Despeñaperros las comunicaciones entre la Meseta y Andalucía. El pregonero terminó su discurso apelando a la esperanza de que la minería pueda volver a ser de nuevo en el futuro el motor de desarrollo económico de la comarca . 

"Por lo pronto, resultaría curioso que nuestra tierra recuperara el papel predominante que tuvo hace más de dos mil años con el imperio romano por idéntico motivo: la importancia de sus minerales. Y, aunque los estudios sólo hablan de potencialidades, pero no de certezas, ya es destacable que el interés de las administraciones públicas y de las empresas se vuelva hacia Los Pedroches y El Guadiato como territorios estratégicos gracias a la existencia de metales y minerales cuyos usos son indispensables en la nueva transición energética. Los minerales críticos sirven para hacer desde una pasta de dientes hasta las hélices de un helicóptero". [Leer aquí el pregón completo]

  

Juanma Ruiz, gerente del CIET Los Pedroches, recogió el reconocimiento de la Diputación de Córdoba. 

El reconocimiento anual que cada año se hace en nombre de la Diputación de Córdoba ha ido a parar en esta ocasión a manos de Juan Manuel Ruiz, gerente del Centro de Iniciativas Turísticas y Empresariales de Los Pedroches (CIET) "por su participación en el XI Encuentro en la Diputación de la Casa de Los Pedroches". El CIET es una asociación sin ánimo de lucro que tiene como finalidad principal la promoción turística y empresarial de la comarca. Durante los últimos años, presidido por Daría Romero, se ha convertido en el principal agente de difusión de Los Pedroches en el exterior, asistiendo a todo tipo de ferias, congresos y reuniones sectoriales para dar a conocer las posibilidades económicas, turísticas y de inversión en nuestra zona. Es una rara asociación que hasta el momento había logrado mantenerse al margen de la lucha partidista (aunque los partidos políticos tienen representación en su junta directiva) y quizás por ello ha venido funcionado hasta ahora tan acertadamente en las materias de su competencia. Pero parece que se avecinan malos tiempos también para el CIET y alguien está pensando ya en lanzar sus garras contra esta asociación, para controlarla, primero, y desmantelarla, después, según un modus operandi que ya hemos visto en otras ocasiones. Ojalá me equivoque, pero creo que pronto veremos señales. O quizás ya las hemos visto.

Juan Emilio García, presidente de la Casa de Los Pedroches en Córdoba, durante su intervención.
 
Vista de las autoridades asistentes.
 
Vista general de la caseta.

El acto terminó con la actuación del coro rociero y el baile de sevillanas.
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El final de una época

Detalle de la cruz interior de Calle Doctor Benítez de este año [Foto: Solienses]. 

Este año hemos vivido el final de una época. Nos vamos haciendo viejos y cada día se cierran etapas de esto o de aquello. La etapa de las "cruces de la Felisa" ha concluido por agotamiento. Los noriegos de cierta edad comprenderán lo que digo. La revolución en el arte de vestir cruces interiores que se inició a finales de los años setenta del siglo pasado, cuando se dejaron atrás las formas tradicionales en la decoración y se impuso la elaboración artesanal de flores y adornos, ya venía dando signos de cansancio desde hace tiempo y este año ha llegado, quizás, a su punto de no retorno. Que solo se vistan cuatro cruces resulta indicativo, pero bastaba entrar este año a contemplar la habitual explosión de luz y belleza para que te invadiera la nostalgia y saltaran a flor de piel las emociones, al comprender que aquello que hemos vivido durante cuatro décadas se ha terminado. O está a punto de hacerlo. El trabajo es inmenso y el resultado espectacular, pero se advierte la fatiga y la debilidad. No paso por alto la mucha osadía primorosa de la cruz de calle Andalucía, todavía con buenas ideas, o la elegancia clásica de calle Doctor Benítez, que ha sabido también romper con la simetría sin que se note. Pero ya no somos los de antes. Al menos yo. Puede que la salvación sea volver a los orígenes prerrevolucionarios, a la sencillez de la maceta de jarros y el caldero de cobre reluciente, antes de que una empresa de inteligencia artificial acabe vistiendo ella sola todas las cruces de Añora y a eso lo llamemos tradición.

Las cruces exteriores han dado también un salto cualitativo en su desgaste, con la aparición de artilugios motorizados que caminan hacia otros escenarios diferentes de la imagen que tenemos sobre las cruces de Añora. Norias, molinos de viento, un tren en movimiento... Son intentos loables de innovación, pero en una dirección equivocada; una búsqueda de alternativas que nos salven, pero avanzando hacia el abismo. Destaca este año el impulso imaginativo y artesanal de la cruz de calle Amargura, justamente premiada. Pero vayan buscando también en el fondo de los baúles, donde los guardaron, los trajes de tela blanca que cubrían antaño la piedra de estas cruces monumentales, porque la esencia de los orígenes parece más deseable que un progreso sin rumbo.

Se están viviendo cambios importantes en el fundamento de la fiesta tal como la conocíamos hasta ahora, siendo uno de los principales y más peligrosos la desconexión entre quienes visten la cruz y el vecindario del entorno, algo impensable hace pocos años. El sentido integrador de las cruces por calles, por barrios, por familias incluso, está desvaneciéndose suavemente urgidos por la necesidad de mantener los estándares de las declaraciones protectoras institucionales. Hay una orquesta tocando pop en la plaza de España, hinchables y colchonetas para los niños, barras de cerveza frente a las cruces, hay puestos oficiales para repartir chocolate, la plaza de la Iglesia abarrotada de casetas feriales de venta ambulante de artesanía y bisutería y hasta de chacinas y churros, una tuna anda por ahí cantando clavelitos y unos niños de puerta en puerta pidiendo el mayo, mayo, como quien dice truco o trato, mientras para los adultos la mayor preocupación es comprobar que resulta imposible tomar fotos de las cruces con el móvil. Y los jóvenes, dónde están.

Ojalá parte de la solución venga de ese asociacionismo cultural emergente que da una patada en el culo a los veteranos incómodos y se lanza a descubrir el universo como si no hubiera un pasado del que aprender para no cometer siempre los mismos errores. No sé, los tiempos están siempre cambiando, pero esta transformación de ahora nos pilla quizás demasiado mayores para comprenderla. Lo mejor será continuar fingiendo que no pasa nada.

Cruces de Añora en los años 70 del siglo pasado [Fotos: Francisco Solano. Archivo de la Diputación de Córdoba]
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Dos Torres celebra los 400 años de San Isidro en Los Pedroches

Celebración del cuarto centenario de la Hermandad de San Isidro en Dos Torres, el pasado jueves en la parroquia de la Asunción, con presencia del Obispo de Córdoba y el presidente de la Diputación [Foto: Diputación de Córdoba].

Hoy se celebra en Dos Torres la romería de San Isidro, santo protector de los labradores, cuya festividad litúrgica la Iglesia tiene señalada el 15 de mayo. San Isidro es uno de esos santos populares venerados en muchos pueblos de Los Pedroches, en algunos de los cuales cuenta todavía con ermita propia. La celebración en Dos Torres este año se vuelve especialmente significativa porque se conmemora el 400 aniversario de la constitución de su hermandad, la primera en Los Pedroches bajo esa advocación y una de las primeras en toda España.

Según nos cuenta Manuel Moreno Valero en su libro San Isidro en Los Pedroches (1995), los Condes de Torres, a cuyo señorío pertenecía la localidad de Torrefranca, estuvieron presentes en la canonización de San Isidro en 1622 en Roma y posteriormente en Madird, adonde "asistieron los Condes acompañados de varios gentileshombres de Torrefranca portando el estandarte de la parroquia de Santiago". Admirado el propio Felipe IV por ser el estandarte que había llegado de la población más lejana, dio carta a los Condes para que a la vuelta del viaje fundaran la Real Hermandad de San Isidro de Torrefranca, como así se hizo, celebrándose por primera vez la fiesta en Torrefranca el 15 de mayo de 1624. Aquella misma tarde, y como parte de los festejos, se mataron dos vacas a caballo y con lanzas. El libro eclesiástico donde constaban todos estos datos se perdió en 1936.

Con el fin de los señoríos, los Condes de Ariza, protectores y Mayordomos perpetuos de la Hermandad, trasladaron su residencia a Madrid y entonces los vecinos se reunieron en 1824 e instituyeron las constituciones por las que debía regirse a partir de entonces la hermandad, "no queriendo decir que se fundó en la referida fecha, ya que existía desde 1622", según aclara con insistencia el documento. Antes de 1824 la Hermandad de San Isidro de Torrefranca se regía por normas no escritas. Torremilano tenía también su propia cofradía de San Isidro, fundada en 1719, pero tras la unificación de las dos localidades se fusionaron asimismo las dos cofradías.

San Isidro es transportado hoy en una carreta tirada por bueyes engalanados [Foto: Ayuntamiento de Dos Torres].

Imagen de San Isidro en la parroquia de la Asunción de Dos Torres [Foto: Ayuntamiento de Dos Torres]
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Vuelve Pilar Muñoz Álamo con una novela ambientada en Pozoblanco


El 12 de junio se presentará en la Biblioteca Municipal de Pozoblanco la nueva novela de la escritora pozoalbense Pilar Muñoz Álamo, que lleva por título Entre hilos de silencio y aparece publicada por Harper Collins Ibérica. Se trata, según el avance editorial, de "una historia cautivadora de lucha, amor y silencios, de deseos tejidos en la sombra, de corazones atrapados que solo quedarán libres cuando recobren la voz". La novela, ambientada en Pozoblanco, estará en las librería a partir del 5 de junio. Esta es su sinopsis:

Pozoblanco. Verano de 1936.
«¿Qué ha pasado, José, qué tienes? Dime qué tienes». La respuesta de José a la pregunta de su madre traza un punto de inflexión en la vida de Esperanza. A sus doce años, debe enfrentar una nueva y complicada realidad exterior; pero no lo hará sola. Isabel, una adolescente educada con una mentalidad abierta y progresista, llega al pueblo para vivir con su tía. El día en que se conocen, germina una inquebrantable amistad que forzará a Esperanza a redefinir su manera de ver el mundo, sus convicciones y su forma de sentir, con todas las consecuencias.

Cortijo de La Jara. 31 de diciembre de 1999.
Junto a su nieta Luna, Esperanza aguarda nerviosa la llegada de su familia para celebrar la Nochevieja; tiene algo muy importante que comunicarles. Mientras espera, rememora sus últimos sesenta y cinco años con nostalgia y, a la vez, con la amarga sensación de no haberlos vivido como habría deseado.
Pero esa tarde-noche no discurrirá como ella cree. El secreto de Luna y los suyos propios, las confesiones silenciadas de sus hijos y los afectos maltrechos de unos hacia los otros cobrarán protagonismo poniendo en jaque las creencias de todos, en un cruce de acusaciones previo a las doce campanadas del reloj.

Pilar Muñoz Álamo, que fue candidata al Premio Solienses en 2019 con su novela Aquello que fuimos, publicó su última obra en 2020, Cuando la llamaste Claudia.
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El presidente de la Diputación de Córdoba felicita al ganador del Premio Solienses 2024


El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, envió ayer una felicitación a José Luis Blasco por haber recibido el Premio Solienses 2024 con su obra El Vocaburlario, al tiempo que lo anima "a continuar con su labor creadora". Aplaudimos estos pequeños gestos de aliento por parte de nuestras administraciones más cercanas, los cuales ayudan a perseverar en iniciativas culturales como la nuestra, que no serían posibles sin el apoyo y el impulso de muchos.
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Pequeños detalles y grandes lecciones en "Recto y verso"

Miguel Ángel Pérez Pimentel firmando un ejemplar de su obra al finalizar el acto [Fotos: Solienses].

La preparación y celebración posterior del acto de entrega del Premio Solienses me ha obligado a dejar atrasadas reseñas de otras actividades culturales celebradas estos días, que intentaremos rescatar poco a poco. Por ejemplo, el sábado 4 de mayo, en el acogedor patio del Museo Etnológico de Hinojosa del Duque, participé en la presentación del libro Recto y verso (Editorial Utopía) de Miguel Ángel Pérez Pimentel, junto a la periodista Julia López. El acto resultó todo un éxito, con gran asistencia de público.

Antonio Merino, Miguel Ángel Pérez y Julia López.

El libro de Miguel Ángel es una recopilación de artículos publicados principalmente en el diario digital Hoy al día. En mi intervención, contextualicé brevemente el artículo periodístico como género literario (desde Larra a Manuel Vicent) e hice una pequeña reivindicación del periodismo profesional en su búsqueda de la verdad frente a fakenews, bulos y realidades alternativas. Señalé, como hago en el texto de la contraportada, el milagro que supone que artículos escritos en diferentes situaciones, con diferentes impulsos y condiciones personales desiguales acaben formando un corpus literario homogéneo y unitario al publicarse en forma de libro. En cuanto a Recto y verso, destaqué el hecho de que muchos de sus artículos se centren en pequeños detalles (un rosal, la feria, un beso) y cómo historias banales de amigos acaban convirtiéndose en el fundamento de nuestra existencia, pues a partir de esos ligeros aprendizajes vamos encontrándole sentido a la vida. Definí la obra como "un libro de amor" o más exactamente como "un calendario amoroso", puesto que los sentimientos pueden seguirse a través de los meses, siendo septiembre ("el mes en que se rompen los amores de verano") el más citado. 

Durante el acto, el artista hinojoseño Pedro Torrico reprodujo en forma de mural la portada del libro, de la que es autor. Y para terminar, tomamos una copa con las exquisitas tapas del cocinero Gonzalo Moraño, del restaurante Colten.

Pedro Torrico junto a su obra, elaborada durante el acto.
 
Portada y contraportada del libro, con mi pequeña colaboración (pinchar en la imagen para verla más grande).
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La entrega del Premio Solienses 2024 en los medios


El diario Córdoba abre su sección de cultura del lunes en la edición de papel con esta crónica realizada por Antonio Manuel Caballero. El mismo domingo por la tarde ya se había publicado el adelanto en la edición digital, donde se destaca que "la entrega del Solienses ha reunido a una amplia representación del mundo cultural de Los Pedroches". Por su parte, Julia López en Hoy al Día considera la entrega del Premio Solienses como "una cita casi obligada en la agenda cultural de la comarca de Los Pedroches".

 
Canal 54 de Pozoblanco dio cuenta del acto en su informativo del lunes, presentado por Antonio Arévalo, con el siguiente reportaje:

 

Juanlu Dorado realizó este reel para redes sociales en su proyecto "Los Pedroches en un ratito":


En Facebook han subido fotos y vídeos del evento muchos de los asistentes, como Hilario RubioSebastián Pérez, Jotas Populares, Mari Ángeles Rodríguez, Alejandro López Andrada, Juan Díaz y el Ayuntamiento de Villanueva del Duque, entre otros.
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La música acompaña de nuevo al Premio Solienses

David Hernández Romero durante su interpretación el pasado domingo con el laúd renacentista [Foto: Agustín Merino].

Un año más, la música puso el broche de oro al acto de entrega del Premio Solienses. En esta ocasión, el marco requería aires renacentistas y barrocos y para ello acudió David Hernández Romero, profesor del IES La Jara de Villanueva de Córdoba, quien deleitó a los asistentes con la interpretación al laúd renacentista de varias piezas de música cortesana, entre ellas esta solemne "Marcha para la ceremonia de los turcos" de Jean Baptiste Lully. Nunca olvidaremos este momento mágico vivido en un lugar tan cargado de belleza.



HISTÓRICO 

En 2013, con motivo de la entrega del Premio a Félix Ángel Moreno Ruiz por su novela Un revólver en la maleta, nos acompañó el cantautor Aldo Narejos, quien interpretó, entre otras canciones, un tema que pone música a un poema de Alejandro López Andrada, titulado "La pedrera".


En 2019, cuando Juana Castro recibió su segundo Premio Solienses por el poemario Antes que el tiempo fuera, estuvo con nosotros Cristina Amor Rey, que ofreció un magnífico concierto de violonchelo en la ermita de la Virgen de Gracia de Torrecampo. En este vídeo podemos disfrutar su interpretación de la "Nana" de Manuel de Falla.


En 2022 en Alcaracejos, en la entrega del Premio Solienses a José Manuel Blanco por su novela Pueblo chico, infierno grande, puso el broche de oro a la ceremonia el grupo La Banda del Soul, que, entre otras canciones, estrenaron este tema con letra de un poema de Hilario Ángel Calero, titulado "No se lo dijimos".

 

En 2023, con motivo de la entrega del Premio Solienses a Fernando González Viñas por su obra El Cordobés y el milagro pop, el grupo de música tradicional Aliara cerró el acto que se celebró en el castillo de los Sotomayor de Belalcázar, donde interpretaron varias canciones populares de la comarca.

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José Luis Blasco recibe emocionado y feliz el Premio Solienses 2024

José Luis Blasco se dirige al público asistente tras recibir el premio [Todas las fotos de este artículo son de Agustín Merino]. 

Como adelantamos ayer, el pasado domingo tuvo lugar en la ermita de la Virgen de Guía de Villanueva del Duque la ceremonia de entrega del Premio Solienses 2024, que este año ha sido otorgado al libro El Vocaburlario. Diccionario mental del español (Editorial Trifaldi) del villaduqueño José Luis Blasco. Al acto acudió, como ya viene siendo habitual, una amplia representación de la cultura y la sociedad de Los Pedroches, de la que citaré algunos nombres, aunque no todos, por imposibilidad. Allí estuvieron varios escritores premiados en anteriores ediciones, como Alejandro López Andrada, Francisco Antonio Carrasco y María Pizarro, junto a otros que podrían serlo en el futuro, como Alfonso Cantador Alias, Yolanda López Rodríguez o Miguel Ángel Pérez Pimentel, que ya han publicado obras este año, y hasta Antonio J. Moreno El Ciento. Del mundo de la cultura estuvieron también el profesor y artista José Jurado, el director teatral José Caballero, la ceramista Domi Calero, los responsables de la Editorial 17 Pueblos, Isabel Fernández y Pedro de la Fuente, o la directora de la Biblioteca Municipal de Pozoblanco, Mª Angélica Cabello, así como los investigadores Feliciano Casillas Sánchez y Sebastián Muriel. No faltaron políticos, como el propio alcalde de Villanueva del Duque, Miguel Granados Hinojosa, y la concejala de Cultura, Alba Granados Jurado; el alcalde de El Viso, Juan Díaz Caballero; y el coordinador provincial de Izquierda Unida, Sebastián Pérez Gallardo, así como María José Andrada Fernández, miembro de la ejecutiva provincial del PSOE y otros concejales de Añora, Pedroche e Hinojosa del Duque. Acudieron los tres artesanos de Ofiarpe que han confeccionado el arado romano que simboliza el premio, Patricio Moreno López, Santiago Valverde López y Eduardo Ruiz Peñas. No faltaron el presidente de la Casa de Los Pedroches en Córdoba, Juan Emilio García López, el presidente de la Fundación Savia, Paco Casero, y la presidenta del Centro de Iniciativas Turísticas y Empresariales, Daría Romero. El mundo de la prensa estuvo bien representado en las personas de Julia López, Mari Luna Castro, Juanlu Dorado, Manuel Marín y Antonio Arévalo, responsables de diversos medios de información comarcal, así como Rafael Romero Castillo, director del diario Córdoba, e Irina Marzo Leiva, redactora del mismo periódico. Nos acompañaron numerosos miembros de la asociación "Unidos por el agua", como Miguel Aparicio, Elena Vargas, María Reina y Pedro Vera. Además, por supuesto, asistieron familiares del autor premiado, vecinos de Villanueva del Duque y muchos amigos y seguidores del blog Solienses.

Miguel Granados, alcalde de Villanueva del Duque, se dirige a los asistentes.

El acto comenzó con la intervención del alcalde de Villanueva del Duque, Miguel Granados, que dio la bienvenida a los asistentes que abarrotaban la ermita y animó a "valorar la cultura comarcal, todo lo que tenemos en nuestros pueblos, nuestra historia, sentirnos orgullosos de lo nuestro".

A continuación Antonio Merino, editor del blog Solienses, recordó los autores premiados en anteriores ediciones y los lugares del patrimonio histórico y monumental de Los Pedroches donde se ha realizado hasta ahora la entrega del Premio. "Y hoy hemos llegado hasta aquí, un lugar que nos estaba esperando, cargado de leyenda y misterio, como la buena literatura". Antonio recordó de nuevo que el Premio Solienses comenzó como una iniciativa personal del blog Solienses pero que solo ha logrado su consolidadción y prestigio actuales gracias a la colaboración desinteresada de muchas personas, colectivos, asociaciones, empresas e instituciones. El creador del Premio citó expresamente en esta ocasión a la Diócesis de Córdoba, el Ayuntamiento de Villanueva del Duque, la asociación de artesanos Ofiarpe, la librería 17 Pueblos, las editoriales Trifaldi y Cántico, a Daría Romero y a los miembros del jurado. "Sin todos ellos, esto no hubiera sido posible", dijo.

Antonio Merino durante su intervención.

Merino quiso finalizar su intervención con una "exaltación de la cultura como arma necesaria en Los Pedroches para nuestro futuro y nuestra supervivencia. Una cultura que debe estar basada, por un lado, en el respeto a la herencia recibida de nuestros antepasados, la tradición transmitida de generación en generación, y, por otro, en la innovación y en la creación de nuevos espacios de pensamiento, en la búsqueda de nuevas respuestas a las dificultades que la sociedad contemporánea nos va planteando". "A esta tarea -prosiguió- contribuyen los escritores de Los Pedroches, que escriben sobre nosotros aunque ellos no lo sepan, aunque describan otros mundos y creen sus propios universos literarios, nosotros siempre estamos ahí, entre sus líneas".

M. Ángeles Rubio intervino en nombre del jurado del premio.

A continuación, M. Ángeles Rubio, en nombre del jurado, valoró positivamente las obras candidatas al Premio Solienses de este año y justificó su decisión de premiar la obra de José Luis Blasco. "Y nos decantamos por el “creador de palabras”, ocurrente como pocos, divertido, nuevo, original… La obra de José Luis Blasco supone mucho más que un ejercicio de catarsis. Con su genialidad, nos acerca palabras cotidianas envueltas en la bruma de la metáfora. Con sus palabras nos eleva de la realidad para devolvernos a ella de una manera nueva, llenos de sorpresa, envueltos de creatividad y con la sonrisa puesta. Si la literatura se define como el arte de la palabra, el gran José Luis encarna la pura literatura, y es que él halla estímulo en las palabras concretas para que su mente se arroje por donde esas palabras le incitan, y obedece sus asociaciones y sugerencias dentro del sistema lingüístico mismo". Mari Ángeles continuó afirmando que "sus insólitas operaciones con las palabras, sus disecciones, sus juegos… forman parte de su pasión. Ese no fiarse del lenguaje y examinarlo atentamente antes de usarlo para descubrir su verdad o su mentira, para adivinar todo lo que encierra". Y concluyó: "Enhorabuena, José Luis, te deseamos que sigas siendo el “Artesano” (artista que goza de buena salud, según la definición de tu propio Vocaburlario) que consigue que nos tomemos en serio el humor".

El autor premiado durante su intervención en la ermita de la Virgen de Guía.

Finalmente, el propio autor galardonado, tras recibir el arado de Ofiarpe, se dirigió emocionado al público en estos términos: "Lo que estoy viviendo en este momento, en este lugar tan mítico que marca el santuario de la Virgen de Guía, en este histórico cruce de caminos, jamás hubiera sido posible que yo lo soñara. El azar interviene significativamente en nuestras vidas haciendo imprevisibles incluso
planes cantados. Este momento ni lo he proyectado, ni tan siquiera lo he podido soñar. Lo considero fruto de ese azar, del dichoso azar (...). Aquí y ahora no necesito más requisitos para sentirme plenamente feliz. En este estado de felicidad permanezco desde el mismo día en que, en una habitación de la quinta planta del hospital Reina Sofía, con una libreta inmaculada y un diccionario de bolsillo del español, decidí afrontar la gran aventura de El Vocaburlario, diccionario mental del español. La pesadumbre de la enfermedad había que afrontarla con optimismo. Y no hay nada más optimista que el humor".

Tras desgranar algunas claves de su obra y leer algunas de las definiciones más ocurrentes que se contienen en ella, José Luis Blasco concluyó: "En la tarde del domingo 17 de marzo yo estaba viviendo otro momento difícil, de incertidumbre, como consecuencia de mi enfermedad. Me encontraba ingresado en el hospital a la espera de una delicada intervención. Sonó el móvil. Era Antonio Merino, que me llamaba para darme la noticia de la concesión del Premio Solienses. Fue un momento muy emocionante, a la vez que una oportuna inyección de optimismo en un trance personal delicado. El Premio Solienses es la culminación a cinco años llenos de momentos felices para mí gracias a El Vocaburlario. Fui feliz engendrándolo en sesiones que parecían interminables de lectura y reflexión buscando el humor que atesora el Diccionario de la Lengua Española. Fui feliz cuando lo presenté en sociedad, hace un año, durante la Feria del Libro de Córdoba, en la que se convirtió en el título más vendido en el estand de la Librería Luque, el establecimiento de referencia de los libros. Fui muy feliz dedicando ejemplares a decenas de lectores y amigos. Fui muy feliz en las entrevistas y otros actos promocionales que tuve que hacer. Fui muy feliz por el reconocimiento que me han trasladado los lectores. Y soy inmensamente feliz hoy, aquí, en el santuario de la Virgen de Guía de mi pueblo al recibir el Premio Solienses".

David Hernández Romero durante su interpretación con el laúd renacentista.

El acto finalizó con la actuación del profesor David Hernández Romero, que interpretó varias piezas de música barroca con su laúd renacentista en el mejor entorno histórico que hubiéramos podido imaginar para dicha actuación. En una próxima entrada de Solienses nos ocuparemos de ella.

Para concluir tan hermosa jornada, todos nos desplazamos a la caseta municipal para degustar un aperitivo por cortesía del Ayuntamiento y charlar todos con todos, en un intercambio de impresiones y pareceres del que pueden salir muchos proyectos futuros de interés para la cultura de Los Pedroches.

Antonio Merino, José Luis Blasco, Miguel Granados y David Hernández, poco antes de comenzar el acto.

Miguel Granados, José Luis Blasco, con el premio, y Antonio Merino.

El público escucha atentamente la interpretación de David Hernández.

David Hernández, Yolanda López, Alejandro López Andrada, Antonio Merino y José Caballero.

Los artesanos de Ofiarpe con el autor premiado.

Miembros de la asociación "Unidos por el agua" también posaron con José Luis Blasco.

Antonio Merino, José Luis Blasco y Juan Díaz, alcalde de El Viso.

Felipe Flores, concejal de IU de Hinojosa del Duque, Antonio Merino, José Luis Blasco y Sebastián Pérez, coordinador provincial de IU.

Mañana, más fotos y vídeos.