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El neofolklore de Karmento abrirá este año el FolkPozoblanco

Karmento durante una actuación [Foto: TVE]. 

La cantautora albaceteña Karmento (nombre artístico de Carmen Toledo Sánchez) será la encargada de inaugurar la 37ª edición del FolkPozoblanco, que tendrá lugar entre los días 30 de julio y 1 de agosto. El cartel de la muestra de música tradicional de este año lo completan el grupo cántabro Cahórnega y los manchegos La Ronda de Motilleja, además del grupo anfitrión Aliara. Karmento, que adquirió gran popularidad en 2023 tras su participación en el BenidormFest, fusiona las tradiciones musicales manchegas con sonidos contemporáneos, creando una propuesta que conecta las raíces culturales con una sensibilidad moderna. Ha publicado tres discos: Mudanzas (2015), Este devenir (2020) y La Serrana (2024).


La programación de uno de los festivales de música tradicional más veteranos de España acaba de ser dada a conocer esta mañana por José María Sánchez, director de Aliara, formación organizadora del evento, en un acto en el que han intervenido también el alcalde de Pozoblanco, Santiago Cabello, y la concejala de Cultura, Marisa Sánchez. Tras presentar a los artistas participantes, José María ha finalizado su intervención con el deseo de que en la próxima edición del FolkPozoblanco pueda recuperarse el patio de La Salchi como escenario de las actuaciones. Este año la sede del festival volverá a ser El Fortín del Recinto Ferial, dadas las obras que se están realizando en La Salchi.

 
"La serrana" por Karmento.

 
La Ronda de Motilleja.
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Educación, patrimonio y literatura

Cruz de San Gregorio de Pozoblanco, fotografía premiada en el certamen escolar "Patrimoflash literario". 

La propuesta formada por una fotografía de la Cruz de San Gregorio de Pozoblanco junto con un texto alusivo perteneciente al libro Costumbres y recuerdos de mi tierra de A. Cecilio Márquez Tornero ha obtenido uno de los premios del VIII Concurso de Patrimoflash literario organizado por el IES San Álvaro de Córdoba. El certamen iba dirigido al alumnado de 6ª de Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos de centros educativos de la provincia de Córdoba y admitía textos en castellano, inglés y francés. 

El autor de la propuesta era Ángel Cabanillas Vigara, alumno del IES Ricardo Delgado Vizcaíno de Pozoblanco. Desde el centro han destacado que  "este certamen tiene como objetivo fomentar el disfrute y conocimiento de nuestro patrimonio histórico y cultural a través de la lectura y reinterpretación de obras literarias que han contribuido a engrandecer nuestra historia mediante las palabras", además de señalar que "la obra elegida por Ángel Cabanillas ha cobrado además especial relevancia este año, coincidiendo con el 50.º aniversario de su publicación y con la reciente difusión de un artículo dedicado a ella en el blog cultural de Solienses".

En el texto que acompaña a la imagen seleccionada Márquez Tornero evoca la antigua costumbre que había en Pozoblanco de hacer hogueras junto a las cruces de piedra de cada barrio el día dos de mayo (tradición que el autor vincula a la invasión francesa) y recuerda cómo los niños y jóvenes intentaban robar leña a las hogueras de las cruces rivales, entablándose por ello peleas con piedras entre unos y otros.
"Para recordar la lucha popular contra los franceses se organizaban el dos de mayo unas monumentales hogueras, al pie mismo de cada cruz. De acopiar la leña se ocupaban con diligencia los chicos y mozalbetes de cada barrio, que iban durante la mañana, de puerta en puerta, pidiendo toda clase de combustible útil. Por la tarde, ya formada cada pira y antes de prenderle fuego, empezaba la lucha, que consistía para los chicos más aguerridos en destacarse a las Cruces rivales a robarles la leña para aumentar la propia hoguera. Ello daba lugar a serias batallas a base de piedras, de las que entonces estaban llenas las calles, y eran lanzadas con la mano o por medio de buenas hondas (perigallos), que los expertos hacían zumbar con fuerza de verdaderos proyectiles. Más de cuatro salían descalabrados y en ocasiones hubo que lamentar lesiones de consideración". 

👉"La Cruz de mayo", en Costumbres y recuerdos de mi tierra de A. Cecilio Márquez Tornero.
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Tres meses después de su inauguración la nueva OCA de Pozoblanco continúa cerrada

Inauguración de la OCA el pasado 4 de marzo [Foto: JA].

Todos se preguntaban a qué venía aquella inauguración precipitada. Luego se entendió cabalmente: el adelanto electoral. Ya en el propio acto de inauguración, al que solo fueron invitados cargos del PP, se insinuaba que la nueva Oficina Comarcal Agraria (OCA), ubicada en el rehabilitado edificio de La Salchi, no entraría en funcionamiento de forma inmediata, sino que aún le quedaban varias semanas de ajustes. En el comunicado oficial de la Consejería de Agricultura todavía puede leerse aquello de que la nueva sede de la OCA "estará abierta al público antes del mes de mayo". A pesar de ello, el alcalde soltó una vez más lo de "otro sueño cumplido", lo de "un día histórico para Pozoblanco" y todas las hipérboles a las que últimamente nos tiene acostumbrados el PP.

Pues bien, tres meses después de su "inauguración" el nuevo edificio de la OCA continúa sin prestar servicio al ciudadano. Un trimestre después de que los políticos populares recorrieran sus salas y pasillos haciéndose fotos y vídeos con ardor adolescente, las tramitaciones administrativas sobre asuntos agrarios continúan despachándose en el estrecho e inapropiado local de la calle Huelva. ¿Por qué se inauguraron las nuevas instalaciones de la OCA antes de estar operativas? ¿Qué ocurre para este retraso? ¿Volverán a inaugurarse las instalaciones cuando algún día futuro efectivamente entren en funcionamiento? Para estas preguntas no hay respuesta.
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La contaminación de La Colada impide el baño un verano más

Atardecer en playa de La Colada en 2020 [Foto: Solienses]. 

A pocos metros de donde el presidente de la Junta de Andalucía se hacía fotos con una vaca, el río Guadarramilla trasladaba vertidos sin depurar desde Pozoblanco hasta el pantano de La Colada. Las obras de ampliación de la llamada "depuradora" comenzaron a finales de 2022, licitadas con un plazo de ejecución de 18 meses y sin que se conozca en este momento la fecha de finalización ni las causas de semejante retraso ni el daño medioambiental que durante todos estos años se está ocasionando. Tal circunstancia, unida a la falta de control de la contaminación producida por los residuos ganaderos, ha tenido como consecuencia, de nuevo, que las aguas del pantano de La Colada sean las únicas de toda Andalucía en las que la Junta "ha prohibido el baño por la presencia de cianobacterias potencialmente tóxicas para la salud". Las cianobacterias, en el lenguaje de andar por casa de Salvador Fuentes, son las algas, aquellas con las que el presidente de la Diputación pensaba acabar a base de toldos y ultrasonidos valorados en cuatro millones de euros tirados a la basura, y nunca mejor dicho.

La contaminación potencialmente tóxica de La Colada se mantiene tras un invierno excepcionalmente abundante en lluvias. Fuentes pensaba que esas "aguas" caídas del cielo limpiarían por sí solas "el vaso del pantano", pero ahora advertimos nuevamente que, tras despertarnos, las algas todavía están allí. Es lo que suele ocurrir cuando no se toman medidas eficaces: los problemas no se solucionan por sí solos, sino que se agravan cada vez más.  

La prohibición del baño en La Colada se produjo por primera vez en julio de 2022 y desde entonces se ha ido manteniendo la situación en las temporadas de verano siguientes, sin que ninguna medida realmente efectiva se haya puesto en marcha desde entonces. La Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía han preferido mantener el conflicto institucional con el Gobierno de España a propósito de una conexión redundante con el embalse de Sierra Boyera, pero ninguna solución se ha proyectado para atajar el problema principal, que es el de la contaminación. 
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Gacetillas literarias de junio

Eva Mª Durán firma su poemario en la Feria del Libro de Madrid el pasado sábado [Foto: Facebook].

Durante esta semana y la siguiente se celebra en Madrid su grandiosa Feria del Libro. Por allí han pasado ya varios autores de Los Pedroches, como Alejandro López Andrada, Ana Castro, Javier Redondo Jordán y Eva María Durán, que han firmado ejemplares de sus obras en las casetas del Parque del Retiro.

Alfonso Cantador y su libro "Cuentos de cuerpo presente".
 
Acaba de ver la luz Cuentos de cuerpo presente, una colección de relatos del narrador jarote Alfonso Cantador Alias publicada por la Editorial La Fuente Vieja de Villanueva de Córdoba. En esta nueva obra Alfonso, que ha tenido la generosidad de enviarme un ejemplar dedicado, se adentra en el terreno del misterio y el terror, que ya exploró también hace años su paisano Juan Ferrero en Espíritus de origen desconocido (2013). En Cuentos de cuerpo presente el autor nos invita "a cruzar umbrales invisibles, donde el cuerpo -presente o ausente- se convierte en protagonista silencioso de horrores íntimos, secretos enterrados y apariciones inesperadas". Ideal para leer en estas tórridas noches de verano que nos aguardan.

También está recién salido del horno el último poemario de María Pizarro, que lleva el seductor título de Patio de luz (Ediciones Florentinas), ilustrado con dibujos de la artista homónima María Pizarro. El libro va a tener un presentación de lujo en Córdoba el próximo 19 de junio (20 h.) en el Patio de la Plaza de las Tazas 11, con la participación de las poetas Juana Castro, autora del prólogo, y Concha García.

Dos páginas del libro "Patio de luz" de María Pizarro.

El jueves 11 de junio, por su parte, César Reyes López presenta en Pozoblanco su libro de poemas Corazones suspensivos (Casa del Pozo Viejo, 20:30 h.). Se trata de una nueva entrega del proyecto personal Poesía Gráfica, que une poesía, música e imagen. El libro se presentará con un pequeño concierto en acústico por parte del propio autor.

César Reyes López [Foto promocional].
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"Un periodo muy breve de días"

Concentración de vecinos ayer en El Guijo [Foto: Hoy al día]. 

El pasado 5 de mayo, en plena campaña electoral de las Elecciones al Parlamento de Andalucía, el alcalde de El Guijo (PP) difundió un vídeo en el que anunciaba que "en un periodo muy breve de días tendremos a un médico durante toda la jornada laboral". Jesús Fernández Aperador intentaba de este modo desactivar una convocatoria de concentración realizada por la plataforma ‘Los Pedroches por la sanidad pública’ para respaldar la petición vecinal de que se amplíe el horario de apertura del consultorio médico del municipio, en la actualidad limitado a una hora y media al día. Durante ese tiempo, el facultativo debe atender a los pacientes en consulta, realizar visitas domiciliarias, curas, analíticas y medicación, además de atender la residencia de personas mayores Santa Ana. 

La Plataforma anunció que la concentración seguiría manteniéndose todos los primeros miércoles de mes hasta que se corrigiera esta deficiencia de atención sanitaria. Ayer, un mes después de que el alcalde anunciara una solución "en un periodo muy breve de días", los vecinos volvieron a concentrarse, porque nada se ha solucionado todavía. Las elecciones pasaron y parece que ya no corre tanta prisa.

El alcalde de El Guijo anuncia una solución "en un periodo muy breve de días" hace un mes, sin que se haya cumplido.
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La visión costumbrista del republicano Cecilio Márquez Tornero

Portada del libro y dedicatoria autógrafa del autor.

Se cumplen cincuenta años de la publicación de Costumbres y recuerdos de mi tierra del pozoalbense Andrés Cecilio Márquez Tornero. El libro apareció en 1976 en la prestigiosa Editorial Biblioteca Nueva, la misma que publicó en España las obras de Simund Freud y las obras completas de Gabriel Miró y Juan Valera, por destacar algunos nombres señeros. Se trata de una recopilación de artículos publicados por el autor en el periódico local Pozoblanco entre 1972 y 1975. Cada pieza es un ejercicio de nostalgia sobre personajes y situaciones de la localidad observadas desde la mirada serena y delicada de una persona culta que ha vivido las peripecias del siglo desde su ideología republicana.

Cecilio Márquez pertenecía a esa clase media de empleados públicos de la Administración del Estado que durante el primer tercio del siglo XX toman conciencia de la realidad social que observan alrededor y no duda en manifestar su postura política al respecto. Una clase media republicana intelectualmente heredera del racionalismo ilustrado del siglo XVIII que considera la educación como el pilar básico del progreso y la democracia el fundamento de su organización política, cuya actividad intelectual, sin embargo, se vio truncada por la Guerra Civil.

Cecilio Márquez Tornero nació en Pozoblanco en 1912. Con 18 años marchó a Madrid, donde comenzó a trabajar en la Dirección de Comercio del Ministerio de Economía. Pronto se afilió a las Juventudes de Izquierda Republicana.  Durante la Guerra Civil fue comisario de la 75 Brigada Mixta, adscrita al XX Cuerpo de Ejército y 49 División en el Frente de Levante. Al terminar el conflicto bélico quiso salir de España, pero quedó atrapado en el puerto de Alicante. Acusado de "rebelión militar", fue recluido en el campo de prisioneros de Albatera y luego en la cárcel valenciana de Portacoeli. Tras salir de la cárcel en 1940 se dedicó a la actividad comercial de ámbito internacional, sin abandonar del todo en la clandestinidad cierta actividad política de carácter liberal y republicano. En 1977 ingresó en Acción Republicana Democrática Española (ARDE). Falleció en 1998.

Márquez Tornero es también autor de otras dos recopilaciones de artículos tituladas Pozoblanco de cerca y de lejos (1980) y Pozoblanco como estímulo (1987), así como del libro de memorias Testimonio de mi tiempo (Memorias de un español republicano) (1979). Ya en los años noventa publicó Cada día un pensamiento (1991), un libro de reflexiones, citas y pensamientos, y Al hilo del tiempo (1998), recopilación de textos de los años 80 y 90. Su obra literaria es, por tanto, periodística y memorialística, sin grandes pretensiones, amarrada al costumbrismo y a estilos narrativos de tradición decimonónica. A través de una prosa correcta, que bien podríamos calificar de clásica, el autor es capaz de suscitar en el lector una dulce melancolía al recordar aquellas antiguas estampas de un Pozoblanco en buena parte ya desaparecido.

Con la excusa del aniversario he querido enriquecer mi biblioteca de autores comarcales comprando un ejemplar de Costumbres y recuerdos de mi tierra en una librería de libros antiguos y de segunda mano a través de internet. A los pocos días me ha llegado un ejemplar en perfecto estado, prácticamente nuevo y, tal como anunciaba el vendedor, con una dedicatoria autógrafa del propio Cecilio Márquez fechada en 1978 en Madrid. En estos casos siempre tengo la curiosidad insana de intentar averiguar quién es el destinatario de la dedicatoria, quizás por saber a quién ha pertenecido este libro antes que a mi.

La dedicatoria dice "A mi buen amigo y correligionario Deogracias Díaz del Hoyo, con especial afecto y un cordial abrazo". Una sencilla búsqueda en internet me ha permitido conocer que Deogracias, nacido en 1920, fue suboficial del Ejército Republicano en los frentes de Teruel y Toledo. Tras la guerra fue encarcelado en diversas ocasiones por sus actividades antifranquistas, colaboró con Radio París y ostentó varios cargos ejecutivos en ARDE. Perteneció a la dirección del Centro de Investigaciones y Estudios Republicanos y en 1975 recibió la medalla de la Orden de la Lealtad a la República Española. Parece que mantuvo amistad con Cecilio, en cuya casa madrileña mantenían frecuentemente tertulia.

La época actual en nuestros pueblos es poco generosa con sus escritores. Volcada en eventos de gran impacto publicitario capaces de generar algún rédito político, la cultura de Los Pedroches desconoce absolutamente sus raíces, el esfuerzo de nuestros antepasados que ofrecieron destellos más o menos brillantes de inquietud intelectual o literaria. Es una lección para aprender y un desánimo añadido para quienes en la actualidad practiquen una intención semejante.
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Humor gráfico sobre la batalla de Pozoblanco: entre el activismo y la subversión

Viñeta de Carnicero en "La Traca" (5-5-1937).

En marzo de 1937 el general Queipo de Llano inició lo que luego se conocería como "La Batalla de Pozoblanco", un intento de los sublevados por ocupar el norte de Córdoba como paso previo para adueñarse también de las más atractivas zonas mineras de Almadén y Puertollano. El empeño resultó fallido, en parte por el impresionante temporal de lluvia y frío que azotó la comarca durante esos días, pero, sobre todo, gracias a una acertada operación militar dirigida con gran valentía por el teniente coronel Joaquín Pérez Salas. La intervención produjo un gran número de víctimas y la destrucción de pueblos completos por parte de la aviación franquista, como Alcaracejos y Villanueva del Duque, que quedaron temporalmente en plena línea del frente. El norte de Córdoba permanecería ya en la zona leal a la República hasta el final de la guerra.

La batalla de Pozoblanco tuvo numerosas reseñas en la prensa de la época, aunque se vio en parte opacada por la simultaneidad con los bombardeos italianos en Guadalajara, que en aquel momento se consideraron más relevantes por su proximidad a Madrid. La victoria contra todo pronóstico en Pozoblanco, sin embargo, fue poco a poco integrándose en el imaginario cultural republicano, especialmente internacional, de modo que su nombre es una de las pocas localizaciones señaladas en el mapa de España que aparece al inicio de la película Casablanca de Michael Curtiz (1942).

Recientemente, con motivo de otras investigaciones que ando realizando, he encontrado algunas ilustraciones y viñetas de humor gráfico referidas a este tema en diversas publicaciones. La inesperada victoria en el frente de Pozoblanco generó humor gráfico en la prensa republicana, que la celebró como un éxito frente al avance de los sublevados. Se trata, lógicamente, de un humor combativo y fuertemente ideologizado, que intenta elevar la moral de los soldados y de las fuerzas leales a la República.

La primera ilustración, de carácter militante, aparece en la portada del periódico Frente Rojo (órgano del Partido Comunista) con fecha 23 de marzo de 1937. El dibujo viene firmado por el célebre Puyol (Ramón Puyol Román), autor del cartel para el bando republicano que contenía la frase «No pasarán». En esta viñeta se observa una mano con la hoz y el martillo señalando los destinos de las próximas victorias (Madrid, Guadalajara, Pozoblanco) y el siguiente texto: "A coincidir con la línea justa le llaman 'proselitismo'". El titular del periódico de ese día era: "Ocho días de avance victorioso en Guadalajara y de resistencia en Pozoblanco testimonian el heroísmo de nuestras tropas".

Puyol (Frente Rojo, 23-3-1927).

Con fecha 31 de marzo de 1937 Puyol publica de nuevo en Frente Rojo una referencia a la situación que se vivía en Los Pedroches. En la viñeta se ve un gran termómetro (en alusión al mercurio de Almadén) golpeando a una figura que lleva una esvástica en el pecho. Entre las estrellas que representan el golpe puede verse el nombre de Alcaracejo (sic) y Villanueva del Pueblo (nombre que recibió Villanueva del Duque por parte de las fuerzas republicanas durante la Guerra Civil). En el texto se lee: "Cómo baja el mercurio en el frente sur".

Puyol (Frente Rojo, 21-3-1937).

El 9 de abril de 1937, cuando el foco de la guerra está puesto ya en el País Vasco, Puyol publica una nueva viñeta en Frente Rojo en la que se ve una figura que representa el fascismo cayendo de ventana en ventana golpeada sucesivamente por las cachiporras de Guadalajara y Pozoblanco. El texto reza: "Fuerte en los nudillos para que tampoco entre por esta ventana" (en la que puede leerse "Euzkadi").

Puyol (Frente Rojo, 9-4-1937).

Más transgresora es la ilustración que encontramos en la revista satírica valenciana La Traca, con fecha 5 de mayo de 1937. Se debe al dibujante madrileño José María Carnicero, que elabora una sección titulada "Obuses" con diferentes estampas. En ellas ironiza, por ejemplo, sobre la "neutralidad" de Londres en la guerra española. En uno de sus cuadros (que reproducimos al inicio de esta entrada) aparece el dictador fascista Mussolini (el "duce") entre dos grandes puños que llevan el nombre de Pozoblanco y Guadalajara, mientras que el texto inferior se lee: "Entre dos puños feroces/ sale el duce dando coces".

"Obuses" de Carnicero (La Traca, 5-5-1937).
 
En otra viñera marcadamente subversiva se representa al general golpista Francisco Franco ridiculizado con un plumero clavado en trasero (con alusión implícita a la rumoreada homosexualidad del dictador), en cada una de cuyas plumas se leen nombres de localidades implicadas en las batallas de Pozoblanco y Guadalajara. El texto advierte: "Se le ha visto el plumero". Entre los nombres citados como próximas conquistas rebeldes se encuentran Pozoblanco, Almadén, Alcaracejos y Villaharta.

Viñeta de Carnicero (La Traca, 5-5-1937).
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Familiares de Juan Caballero Olmo buscan el reconocimiento oficial de su memoria en Añora

Fue el único superviviente de los cuatro combatientes noriegos deportados en Mauthausen


Juan Caballero Olmo. 

En las escasas cartas que Julián Oviedo Paz recibía desde Añora en los primeros años de su exilio francés, el joven fundador del PCE local alcanzó a descifrar un mensaje oculto entre líneas: “lo que en las cartas se daba a entender era que no fuera por allí”, escribe. Sin tener un conocimiento preciso todavía de lo que iba a suceder después, muchos noriegos intuyeron no solo que no podían volver a su pueblo, sino que ni siquiera iba a ser posible permanecer en su propio país. No huían por temor a la justicia, sino a la represión. La mayoría de ellos eran jóvenes (entre veinte y treinta años) que habían luchado, por ideales o por reclutamiento, en el Ejército de la República defendiendo la legalidad vigente, pero eso se había convertido ya en un delito para la España franquista. Por los pueblos circulaban listas de “adeptos a la rebelión”, que eran justamente los que habían defendido la democracia republicana. Muchos de los que se sabían en aquella relación decidieron no poner de momento los pies de nuevo en Añora, esperando en su fuero interno que las cosas cambiaran dentro de poco tiempo. Manuella Caballero recuerda habérselo escuchado a su abuelo, Juan Caballero Olmo: “estoy en la lista negra de los perseguidos y si vuelvo a Añora me matan” . Por eso, al terminar la guerra, se exilió a Francia, donde, sin él imaginarlo todavía, le aguardaba otro destino aún más aciago, que lleva el nombre terrible de Mauthausen.

De entre los exiliados noriegos, cuatro terminaron en el campo de concentración nazi de Mauthausen (Austria), tras pasar por los no menos terribles campos de prisioneros de guerra (stalags). Solo uno logro sobrevivir a aquel infierno: Juan Caballero Olmo, liberado en 1945 con 37 años. En 1941, en cambio, fallecieron prisioneros en el subcampo de exterminio de Gusen Rafael Olmo Rísquez (26 años), Antonio Pizarro Aranda (24 años) y José Ruiz Ranchal (31 años). 

Todos ellos eran republicanos que habían cruzado la frontera francesa en los últimos meses de la Guerra Civil y que pasaron a formar parte del Ejército francés o se integraron en la Resistencia francesa. Cuando Francia cayó bajo el dominio nazi, estos republicanos fueron trasladados a campos de concentración por iniciativa del gobierno de Franco. Los tres fallecidos murieron en el campo de Gusen, que se encontraba a pocos kilómetros de Mauthausen, del que dependía. La inmensa mayoría de los deportados a los campos de concentración nazis de Austria sufrieron destierro en tres ocasiones: en Francia, en Austria y en el olvido, del que tan solo en los últimos años comienzan a ser rescatados

Juan Caballero Olmo, el único superviviente, nació en Añora en 1908. Era sobrino de Deogracias Caballero, el veterano líder socialista que fue alcalde de Añora durante 1937. Pasó por el stalag de Luckenwalde (Alemania) antes de ser recluido en Mauthausen en 1941, donde permanecería hasta su liberación en 1945. Murió en 1993 en Figeac (Francia). 

Hace unos meses la Asociación Triángulo Azul Stolpersteine Andalucía, primero, y su propia nieta Manuella Caballero, después, se dirigieron al Ayuntamiento de Añora para solicitar el reconocimiento oficial municipal de la trayectoria vital de Juan Andrés Caballero Olmo como deportado andaluz y defensor de la República. "Mi abuelo siempre llevó a Añora en su corazón durante su exilio. Me parece justo que su municipio de origen pueda hoy honrar su memoria, en el marco de los valores democráticos y de memoria histórica que compartimos", decía Manuella en su comunicación al Ayuntamiento.

En el escrito se solicitaba, además del reconocimiento oficial, la inclusión de "su nombre, biografía y memoria en los actos, espacios o registros oficiales de memoria histórica del municipio", así como la colocación de una Stolpersteine en su honor en colaboración con la Asociación Triángulo Azul Stolpersteine Andalucía y otros organismos memorialistas. La Asociación Triángulo Azul Stolpersteine Andalucía, de acuerdo con los Ayuntamientos, viene colocando estos pequeños adoquines memorialistas por pueblos de toda la provincia de Córdoba, incluidos algunos de Los Pedroches como Belalcázar, Torrecampo, Villanueva de Córdoba y Villaralto.

En Añora todavía no ha habido una respuesta positiva por parte del Ayuntamiento a esta propuesta, que debería incluir conjuntamente la reparación de la memoria de los cuatro deportados noriegos a los campos de concentración nazi. Qué menos les debemos, ochenta años después.
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Ana quiere morir, pero su cuerpo no


Ana Castro y su gata Toffee [Foto: Instagram de la autora]. 

En una insólita serie de artículos titulada "El cuerpo en guerra", que algún día merecerán antología, Ana Castro viene relatando su lucha con la muerte, y obsérvese que no digo "contra". Ana quizás querría morir, pero su cuerpo no. En el diario Córdoba, con una intermitencia que angustia, nos viene haciendo partícipes de su peripecia por quirófanos y salas de espera, frías estancias convertidas en el escenario principal de su existencia. Hace dos semanas se despidió de todos ("Por si no despierto"), porque temía no regresar de la enésima intervención quirúrgica que la aguardaba. Sus palabras resultaban dolorosas para quienes las leyeran y quizás desgarradoras para aquellos a quienes principalmente iban destinadas, por la desnudez humana que transmitían, la ausencia de filtros, la descarnada sintaxis en su más hiriente desabrigo. "Mejor dejar las cosas importantes dichas cuanto antes, especialmente si se trata de cuerpos vulnerables como el mío (...) por si el martes no despierto de la anestesia del siguiente quirófano (...) Esta vez ya he dejado instrucciones de no reanimar (ya me han salvado suficientes veces la vida)". 

Poco tiempo atrás Ana había reflexionado sobre la recepción que observaba hacia sus artículos: "Mi discurso en estos últimos tiempos incomoda al parecer". Pero ella había asumido su enfrentamiento al dolor como un compromiso público que no podía abandonar, como así lo dejó plasmado ya en su poemario El cuadro del dolor. "Cuando el dolor llegó a mi vida la puso patas arriba. Un tsunami: no paró hasta arrasar con todo. Pero me hizo más sabia y empática. Según mi experiencia (y la de muchos compañeros), el primer paso para aceptar la nueva realidad es decirlo en voz alta, ser honesta con una misma; decirse lo que ocurre tantas veces como sea necesario hasta asumirlo", escribía en su artículo "Silencio o conciencia" el pasado mes de abril. Y lamentaba que "hablar desde este lugar, el de la visibilización, el de las secuelas psicológicas de un suceso tan traumático en una vida de por sí difícil, hace que determinadas personas prefieran no mirar ni leerme".

Pero Ana siguió escribiendo del dolor, de su dolor. Tras la advertencia sobre su posible adiós definitivo, hoy ha dado señales de vida nuevamente, como aquel personaje de película que se hunde en el agua y ya creemos desaparecido para siempre, pero tras demasiados segundos agónicos de espera, de nuevo, cuando ya parecía imposible, saca de golpe la cabeza en un torbellino de algas y espuma de mar. Hoy Ana nos cuenta desde la "Sala de reanimación" su regreso a la vida, tras haber creído perderla. En sus líneas, que son versos, habla de carne, de hemorragia, de propofil y de Juanlu, ese ángel salvador. "Mucho pánico a mi alrededor y yo tan en paz. Podría haber dormido así para siempre...", recuerda. "Cansancio de tener un cuerpo que lucha tanto aun cuando hace meses que yo claudiqué". 

Esta lucha, la del cuerpo que se resiste en contra de la voluntad de su dueña, no la habíamos presenciado antes desde tan primera línea. Ana ha regresado para seguir contándola, convirtiendo su lacerante experiencia en expresión artística, pero, sobre todo, en compromiso político de alzar la voz frente al silencio. Ana no querría "reponerse de tanto", pero la poeta que lleva dentro sí. Y la necesidad íntima de recuperar la voz y la palabra la salvaron una vez más.