La ruta del exilio/ 3. Machado en Colliure
Tumba de Antonio Machado en Colliure [Foto: Solienses].
Se trata de una pequeña sala que recoge algunas referencias cronológicas de la biografía del poeta y tiene como principal atractivo las camas originales de la habitación en la que se alojaron el poeta y su madre. Junto con otras piezas de mobiliario menor, componen una estampa icónica que impacta por la dolorosa vivencia que evoca. El lugar se denomina "Espacio Machado" y allí se realizan actividades diversas para mantener viva la memoria del poeta español.
Las camas de la antigua pensión donde murió el poeta se exhiben en el "Espacio Antonio Machado" [Foto: Solienses].
A menos de trescientos metros de este punto, escondido entre el caserío, se halla el cementerio municipal de Colliure, donde se encuentra la tumba de Machado y de su madre. Es lo primero que se ve al entrar, no solo por su ubicación en primer término, sino por un colorido estruendoso que contrasta con la sobriedad del resto de los enterramientos. La tumba, en el suelo, aparece cubierta de flores (no siempre naturales), banderas republicanas y andaluzas, azulejos y placas con mensajes variados, desde versos del poeta hasta un recuerdo de la visita institucional del presidente del Gobierno de España en 2019.
La visita produce, por eso, una mezcla de emoción y rechazo inconsciente. Emoción por lo que significa la presencia allí de uno de los más grandes poetas españoles de todos los tiempos, muerto en el exilio en un remoto pueblecito cercano a la frontera francesa, a donde llegó a pie huyendo de la represión franquista que lo amenazaba en su propio país. Rechazo por la estética kitsch del conjunto, que está exigiendo una limpieza respetuosa para devolverle una mayor dignidad al lugar.
Vista general de la tumba del poeta [Foto: Solienses].
Colliure guarda en su corazón la memoria del poeta sevillano, aunque la mayoría vive ajena a esta colosal presencia. El pueblo conserva muchísimo encanto, pero, como tantas veces ocurre, la masificación turística impide poder contemplarlo con la tranquilidad que mereciera. La pensión del poeta se encuentra próxima a la playa, a donde quizás se acercara algún día para contemplar el mar, el mismo que toca las costas de su país, sabiendo seguramente que nunca volvería a verlo.
Pocos kilómetros al norte de Colliure, en grandes playas bañadas por el mismo mar, estaban siendo retenidos ya miles de compatriotas de Machado en condiciones humillantes e infrahumanas. La muerte lo salvó de conocer aquellos horrores. No tuvo la misma suerte el noriego Julián Oviedo Paz, que con los restos de la 73 Brigada del Frente de Andalucía cruzó a Francia también por Portbou el 8 de febrero, once días después que el poeta, y acabó como refugiado en los inmensos arenales de Argèles-sur-Mer, apenas a siete kilómetros de Colliure.
Pero de este y otros campos de concentración hablaremos más adelante, porque mañana nos aguarda en Portbou el pensador Walter Benjamin, que hizo el camino inverso a Machado buscando un mismo fin: la libertad. Y ninguno de los dos la consiguió.
Casa Quintana, donde murieron Antonio Machado y su madre [Foto: Solienses].


































