La Antigua Fábrica de Harinas de Villaralto se incorpora al Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz
Antigua Fábrica de Harinas de Villaralto, en una imagen de 2016 [Foto: Victoria Peralbo Muñoz].
Según la propuesta de inscripción en el CGPHA elaborada por Jesús Miguel Muñoz Díaz y María del Carmen Aguilera Castro, la Antigua Fábrica de Harinas de Villaralto, actualmente sin uso, fue construida por la familia Peña entre finales del XIX y principios del XX siguiendo el modelo de arquitectura industrial andaluza. En su explotación se distinguen dos etapas: una primera como Harinera Hermanos Peña, bajo la dirección de Manuel Peña Ruiz y Rafael Peña Ruiz, en la que funciona como fábrica de harina local; y una segunda como Electroharinera Buen Suceso, en la que se incorpora la energía eléctrica en el proceso productivo y el sistema de molienda por cilindros.
El edificio es de volumen compacto, organizado en varias plantas y concebido en función del proceso productivo de la molienda, predominando el criterio funcional sobre el ornamental. Los muros portantes son de mampostería y fábrica mixta. El interior presenta hornos de bóveda de rosca de ladrillo y restos de la maquinaria originaria, de producción nacional (empresa alicantina Francés y Berenguer). Concretamente, se han conservado molinos de cilindros o laminadores harineros, propios del sistema de molienda austrohúngaro, así como elementos de los sistemas de transmisión mecánica, aspiración y filtrado del polvo de harina. La cubierta es de teja de cerámica curva. La fachada principal presenta una composición regular y seriada de huecos verticales dispuestos a dos niveles, resueltos mediante arcos rebajados de ladrillo y recercados, realizados en cemento marmóreo pigmentado. huecos que responden a criterios funcionales de iluminación y ventilación del proceso productivo.
En cuanto a su estado de conservación, según el informe, el edificio presenta un avanzado estado de deterioro, derivado del abandono y de la ausencia de mantenimiento, con afección a elementos constructivos y estructurales, apreciándose pérdidas materiales, degradación de cerramientos y riesgo de deterioro progresivo. No obstante, la estructura del edificio se mantiene en un estado aceptable de conservación, que permitiría plantear la recuperación del edificio buscando su uso público. El Ayuntamiento de Villaralto ha manifestado recientemente su intención de actuar en la conservación del edificio.
En Los Pedroches hemos tenido diversas muestras de fábricas de harinas, dado el carácter eminentemente agrícola de la comarca. En Villanueva de Córdoba consta su existencia ya desde mediados del siglo XIX, una en la Plaza del Carmen y otra, algo posterior, en la calle Quevedo, en el solar donde hoy se encuentra el Mercado Municipal (1964). Ya en el siglo XX se construyó la fábrica denominada “La Ceres de Los Pedroches” (1908), en la calle Industria, activa hasta 1929 y en cuyo solar se instaló luego el silo (ante su estado ruinoso, esta fábrica fue demolida en 2012). Finalmente, en 1912 se construyó en el Paseo de la Estación la fábrica llamada "San José", que se mantiene en estado ruinoso, y en 1917 la denominada “San Pedro” en la calle Sol.
En Pozoblanco se construyó la primera fábrica de harinas en 1912, con el nombre de San Rafael, y en 1921 se levantó la de Santa Ana, ubicadas en la carretera de Villanueva de Córdoba, hoy avenida. Ambas incorporaban monumentales chimeneas para la evacuación de humos. Las dos fueron derribadas en la segunda mitad del siglo XX para construir viviendas en sus solares.
Se mantiene en buen estado la Fábrica Electro-Harinera Panificadora San Antonio de Cardeña, creada en 1920 y reconvertida actualmente en centro expositivo. La de Belalcázar existía ya a finales del siglo XIX y conserva aún el edificio principal con los entarimados de sus tres plantas.

















































