El Ayuntamiento de Añora reconoce finalmente que la galería encontrada era un refugio antiaéreo
- Una web informa sobre el yacimiento de La Losilla, con reconstrucciones en 3D y realidad aumentada
El Ayuntamiento de Añora acaba de publicar un boletín de 126 páginas a todo color en el que se recoge la gestión municipal noriega durante el año 2022. En esta publicación se reconoce ya de manera explícita que la galería que se excavó en octubre pasado en el entorno de la ermita de la Virgen de la Peña corresponde efectivamente con un refugio antiaéreo de la guerra civil, aunque en un primer momento el propio Ayuntamiento pareció negar esta posibilidad. Se adjunta el vídeo de la empresa responsable de la excavación, de mayor calidad que el que publicamos en su día.
La inscripción funeraria de Hieronimus de La Losilla
La llamada "lápida funeraria de Hieronimus" es una losa rectangular de mármol de 85x36 cms., que se ha encontrado completa, aunque rota en doce fragmentos (en el momento del hallazgo faltaba el fragmento inferior derecho, justamente en el que constaba la datación, pero este se encontró luego en la campaña de 2021). Se halló en 2019 en el yacimiento de La Losilla, identificado hasta el momento con una iglesia de época visigoda, una basílica de tres naves con un ábside en su extremo oriental. Tanto dentro como fuera de la iglesia se extiende una necrópolis con numerosos enterramientos pertenecientes a los miembros de la comunidad que habitara el lugar. A poca distancia de la basílica se han investigado también restos de edificios profanos: un horno y un almacén de tinajas con una piedra de moler, lo que sugiere un contexto agrario.
La lápida se encontró in situ en la parte media de la nave central de la basílica. Contiene una inscripción en latín de seis frases repartidas en doce líneas, que ha sido fijada epigráficamente, traducida y analizada por Armin Styllow. Las letras de la primera sílaba de las cuatro primeras frases están ejecutadas con dimensiones mayores, componiendo entre todas ellas un acróstico silábico que forma el nombre del difunto, un elemento formal insólito en la epigrafía tardoantigua de Hispania.
ITERANS CVRAM PRO DELICTIS
SVIS PIE VIXIT IN EVO
ROGATVR POTENTIA DI VT
DE SECVNDA EUM ERVAT TVTVM
NIHIL AMBIGVVS DE GRATIA
XPI QVI EVM A PVLVERE FINXIT
MVSITANTER VENIAM POSCIT
QVIA SVA DELICTA COGNOSCIT
XXXV IN HO[C] S[CLO]
VITAM DVX[IT---]
XVIII KL MAI FATALI SOR
TE MIGRAVIT ERA DCLXXXIIII
Traducción: "Hieronimus. Constantemente preocupado por sus pecados, vivió piadosamente durante su vida. Se pide al poder de Dios le salve de la segunda (muerte) y así le otorgue seguridad. No pone en duda la gracia de Cristo que de polvo lo formó. Humildemente pide perdón porque reconoce sus pecados. Durante 35 (años) llevó una vida en este mundo. El día 18 antes de las calendas de mayo del año 684 de la era, por suerte fatal se retiró". La fecha corresponde al 14 de abril del año 646 (pues la era hispánica computa los años a partir del 38 a.C.).
El texto, según Schlimbach, expone la preocupación del difunto por sus pecados, pero también su confianza en Dios, que le da esperanza por su salvación de la mors secunda, la segunda muerte, un concepto teológico de origen patrístico que alude a la salvación de los justos tras la muerte física (la primera muerte). Pero no aporta nada al conocimiento del personaje, ni sobre su origen ni sobre su relación con la comunidad cristiana de La Losilla. No obstante, tanto el hecho de que fuera enterrado en la nave central de la basílica como la propia inscripción (en la que el arqueólogo aprecia una intencionalidad métrica, llegándola a calificar de "sofisticada") demuestran que Hieronimus pertenecía a un estrato social alto.
Precisamente el hecho de que la inscripción en cuestión presente un texto tan personal y con pretensiones literarias, tan alejado de las fórmulas habituales de la epigrafía visigoda, permite a Schlimbach relacionar al autor de la inscripción con un círculo de literatos cuyos miembros intercambiarían textos y poemas, aunque desconocemos realmente la autoría del texto de la lápida de La Losilla.
La conferencia, de gran interés, continúa después con la interpretación general del yacimiento tardorromano, tal como puede verse en el siguiente vídeo. Lo más descorazonador, de momento, es que las campañas de excavación en La Losilla han finalizado de momento y no se sabe si continuarán en el futuro ni cuándo. Mientras tanto, el arqueólogo se encuentra en la actualidad redactando un libro con el fruto de su investigación, que esperamos poder tener muy pronto en nuestras manos.
Abitia y Birisenda descansan en La Losilla
- Termina la excavación de la basílica visigoda de La Losilla.
- Encontrado el resto que faltaba de la inscripción de Hieronimus y una nueva lápida funeraria.
La inscripción funeraria de Hieronimus en La Losilla
En un artículo recién publicado en la revista extraordinaria de la Fiesta de la Cruz de Añora de este año, el arqueólogo responsable de las excavaciones del yacimiento tardoantiguo de La Losilla en Añora, Fedor Schlimbach, da cuenta del hallazgo de una interesante inscripción funeraria encontrada en la nave central de la basílica durante la campaña de 2019. Se trata de una losa de mármol blanco con vetas azules de unos 84 x 32-33 centímetros y de un grosor aproximado de 8. En la cara superior bien alisada del soporte está grabado el texto en latín en doce líneas.
Según explica Schlimbach, el epígrafe fue hallado en su emplazamiento original y, aunque quebrado en unos once fragmentos, se conserva casi completo, a excepción de un fragmento de la esquina inferior derecha, lo que afecta a la legibilidad de las cuatro últimas líneas de la inscripción. En esta parte, lamentablemente, se encontraría la indicación de la fecha de muerte del difunto, que, no obstante, atendiendo a las características paleográficas del documento, podría datarse en las últimas décadas del siglo VII o en las primeras del VIII, es decir, en la última etapa de actividad de la iglesia de La Losilla.
Para la reconstrucción del texto de la inscripción, Schlimbach reconoce haber acudido a la autoridad del insigne epigrafista Armin Stylow, a quien atribuye los resultados de la siguiente lectura:
ITERANS CVRAM PRO DELICTIS
SVIS PIE VIXIT IN EVO
ROGATVR POTENTIA DI VT
DE SECVNDA EUM ERVAT TVTVM
NIHIL AMBIGVVS DE GRATIA
XPI QVI EVM A PVLVERE FINXIT
MVSITANTER VENIAM POSCIT
QVIA SVA DELICTA COGNOSCIT
XXXV IN HO[C] S[CLO]
VITAM DVX[IT---]
XVIII KL MAI FAT[---]-
TE MIGRAVIT ERA DC[---]
La traducción que proponen los autores es la siguiente: "Hieronimus. Constantemente preocupado por sus pecados, vivió piadosamente durante su vida. Se pide al poder de Dios le salve de la segunda (muerte) y así le otorgue seguridad. No pone en duda la gracia de Cristo que de polvo lo formó. Humildemente pide perdón porque reconoce sus pecados. Durante 35 (años) llevó una vida [---] en este mundo. El día 18 antes de las calendas de mayo (14 de abril) del año [---]cientos[---] de la era, se retiró [¿agotado?] de [¿la vida?]".
El nombre del difunto, Hieronimus, no aparece explícitamente en el texto epigráfico, sino mediante un "acróstico silábico" (uniendo la primera sílaba de los cuatro primeros versos impares, destacados por carecer de sangría inicial). Stylow considera que esta peculiaridad en la presentación del nomen convierte a la inscripción de La Losilla en "el único ejemplo de un acróstico silábico en un texto de prosa -y no solo en Hispania, sino también en todo el Occidente latino".
A continuación, Schlimbach, siguiendo a Stylow, aporta una serie de consideraciones sobre el contenido de la inscripción. Así, se especula en torno al concepto patrístico de la "segunda muerte" y de la alusión a un pasaje del Génesis sobre la creación del hombre a partir del polvo (según los autores, la referencia a que Dios creó del polvo a Hieronimus "no tiene paralelo ninguno en las fuentes tardoantiguas de la Península Ibérica").
En cuanto al tal Hieronimus, el hecho de que fuera enterrado dentro de una iglesia pese a no ser clérigo (condición que nunca se hubiera silenciado en su epitafio), atestigua que pertenecía a una capa social alta. Si, como propone una de las hipótesis interpretativas del yacimiento, La Losilla fuera la iglesia propia de un terrateniente, "se podría sospechar que Hieronimus pertenecía a la familia del dueño".
Finalmente, los autores aprecian una intencionalidad literaria en el texto, en el cual perciben cierta disposición métrica mediante el empleo del cursus planus (un tipo de prosa rítmica que surge a partir del siglo IV, reemplazando a la prosa métrica antigua). Ello les lleva a relacionar al autor del texto (el propio Hieronimus o tal vez un amigo suyo) "con un círculo de literatos cuyos miembros solían componer e intercambiar textos y poemas (...) y aunque el texto de nuestra inscripción con sus pequeñas debilidades no llega al nivel literario de las obras de un Venantius Fortunatus o de un Eugenio de Toledo, por ejemplo, sí da testimonio de una cultura literaria en la clase alta de la Baetica en época visigoda".
Avances en La Losilla, silencio en la fortaleza de los Sotomayor

Interior de una tumba de La Losilla [Foto: @WestOstRomGoe]
El equipo de arqueólogos de la Universidad de Gottingen, dirigido por Fedor Schlimbach, continúa sus trabajos en el yacimiento visigodo de La Losilla (Añora) hasta finales de este mes de septiembre. Sin grandes alardes ni aspavientos, van dando cuenta a través de Twitter de algunos de los hallazgos que se van produciendo, publicando algunas imágenes lo suficientemente atractivas y sugerentes como modo de despertar el interés general por un trabajo que en principio tiene un carácter académico y científico. La Universidad, sin embargo, es consciente de que ciudadanos de Los Pedroches comprometidos con la cultura de nuestra tierra queremos conocer siquiera someramente el desarrollo de unos trabajos que pueden arrojar importantes claves de interpretación sobre la historia antigua de nuestra comarca, y proporcionar estas pinceladas calman momentáneamente nuestra sed, que será saciada luego cuando algún día se publiquen los estudios académicos pertinentes.

Levantando la tapa de una tumba en La Losilla [Foto: @WestOstRomGoe].
Hoy mismo, la cuenta del Departamento de Arqueología Cristiana y Bizantina ha publicado unas interesantes fotografías sobre uno de los elementos del yacimiento en que se viene trabajando, la necrópolis. Al parecer, se ha excavado un enterramiento que no había sido saqueado previamente y que contiene esqueletos y diverso ajuar funerario (al menos cerámico, según se aprecia en la imagen). Recientemente se informó también de que había sido desenterrado ya el ábside completo de la basílica y de que se pretendía descubrir toda la planta de la iglesia antes de concluir esta campaña de excavaciones.

El equipo de la Iniversidad de Gottingen trabajando en La Losilla [Foto: @WestOstRomGoe]
Mientras, la restauración del castillo de Belalcázar se está llevando a cabo con una absoluta falta de respeto hacia los ciudadanos de Los Pedroches. Desde que se iniciaron los trabajos (cuyo plazo de ejecución ya ha finalizado) no ha habido ninguna información oficial sobre el desarrollo de las obras, ni por parte de la empresa ejecutora ni por parte de la Junta de Andalucía, a pesar de tratarse de una intervención de gran valor simbólico para la comarca, dada la implicación popular que en su día hubo en torno a la exigencia de una restauración de la fortaleza. Esperemos que esta falta de transparencia se resuelva sin daño para el propio patrimonio de Los Pedroches.
Las reglas del juego

Vista del yacimiento de La Losilla [Foto: Univ. Göttingen].
El Departamento de Arqueología Cristiana e Historia del Arte Bizantino de la Universidad de Göttingen (Alemania) ha comunicado a través de su canal de Twitter que arqueólogos de dicha institución, bajo la dirección de Fedor Schlimbach, se encuentran de nuevo excavando en el yacimiento visigodo de La Losilla desde finales del mes de junio. Tras el parón del año pasado por motivos administrativos, se retoma así la única intervención arqueológica oficial que se desarrolla en Los Pedroches y que tiene como objetivo la delimitación y estudio de la iglesia tardoantigua (con necrópolis asociada) allí descubierta, así como analizar el contexto del edificio principal a partir de las estructuras circundantes. Se trata de un trabajo callado y riguroso, como corresponde a la metodología científica, que huye de aspavientos y declaraciones altisonantes. Los resultados que se van obteniendo de cada una de las campañas se explican en los informes del Instituto Arqueológico Alemán (promotor inicial de la excavación), en publicaciones universitarias o en actas de congresos y encuentros (sin que ello impida avances más divulgativos que vayan saciando la sed de saber que tenemos los profanos en la materia). Mientras tanto, se ha protegido el perímetro del yacimiento para impedir la acción destructora de expoliadores buscatesoros o curiosos en general. El equipo de arqueólogos de Schlimbach trabaja en silencio, con discreción, porque el fin perseguido así lo requiere. Son las reglas del juego.
Mientras, asistimos en la prensa provincial (hoy mismo) a una catarata de informaciones de impacto en torno al "descubrimiento" de innumerables estructuras megalíticas en los campos de Belalcázar. No hay autoridad científica que avale la autenticidad de los hallazgos así divulgados, sino que todo obedece a la buena intención de una asociación cultural local, que considera esta forma de exposición pública el mejor modo de proteger los hipotéticos yacimientos prehistóricos. Desde mi desconocimiento absoluto, no niego en principio la veracidad de lo hallado ni su importancia histórica para Belalcázar y Los Pedroches, ni el mérito indagatorio de los miembros de la asociación, pero tanta grandiosidad y prosopopeya en su anuncio chirría con el método científico al tiempo que pone en peligro la conservación de los propios yacimientos. Un poco de cautela nunca viene mal en estos temas.

Conjunto megalítico descubierto en Belalcázar, según la asociación Turdulia Belalcazarensis [Foto: Asociación Turdulia Belalcazarensis].
Informe de excavación de La Losilla de la campaña 2016

Detalle de la esquina sureste de la tumba n. 10 en la sección 11 con la estructura de opus signinum destruida, tal vez la piscina bautismal de una planta más antigua. (Foto: F. Schlimbach)
El Instituto Arqueológico Alemán (DAI, por sus siglas en alemán) ha publicado su memoria de actividades correspondiente al año 2016. En él se incluye el informe de excavación del yacimiento tardorromano de La Losilla en Añora (en alemán), una intervención arqueológica de la que venimos dando cuenta de modo detallado en Solienses desde sus inicios en 2013 [ver comentario sobre informes de excavación de 2014 y 2015]
La campaña de octubre de 2016 en La Losilla fue la segunda dentro del Proyecto General de Investigación promovido por el DAI y también será la última dirigida por la delegación de Madrid, pues desde de 2017 (y hasta 2020) el proyecto será continuado por el Departamento de Arqueología Cristiana e Historia del Arte Bizantino de la Universidad de Göttingen (Alemania).
Como en las campañas anteriores, los trabajos de 2016 continuaron tanto en el interior de la iglesia visigoda como en el área de edificios seglares localizados al sureste de ella. En cuanto al interior de la iglesia, se han encontrado indicios de un lento derrumbe primero de la techumbre del edificio y luego de las paredes laterales, lo que sugeriría un colapso progresivo de la construcción después de su abandono, que no obedecería, por tanto, a una destrucción violenta. En cuanto a las tumbas que se investigan en el interior de la iglesia, destaca la número 9, localizada en la nave central occidental entre dos pilares de la arcada (lo que parece sugerir una posición privilegiada), que contiene los esqueletos y restos esqueléticos de al menos cuatro enterramientos, con dos esqueletos en posición supina. Como ajuar, solo se ha encontrado un anillo en el dedo de uno de los difuntos. También se han excavado varias tumbas de diversa factura que no habían sido saqueadas previamente, la mayoría de ellas reutilizadas.
Ha llamado asimismo la atención de los arqueólogos la aparición en el interior de la iglesia de diversas paredes secundarias, que podrían corresponder a muros de separación litúrgica que delimitarían espacios destacados, como un coro o una división entre el altar y el área de la comunidad. Finalmente, ha sorprendido la aparición de restos compatibles con una piscina bautismal que correspondería a una iglesia anterior a la basílica que ahora se excava, lo que demostraría que no estamos ante el primer edificio de culto cristiano de la comunidad local, como ya avanzó Fedor Schlimbach, director de la excavación, en un artículo en mayo pasado.

Jarra pequeña fragmentada con decoración de línea ondulada. (Foto: A. Kurz)
El informe se refiere también a los análisis de Carbono 14 realizados en cuatro muestras materiales, de las que ya habló Schlimbach durante su charla de este verano en Dos Torres: una de madera (procedente de un ataud, que no ofreció resultados fiables, probablemente a causa de un tratamiento de madera con conservantes basado en aceites que reduce el contenido de carbono), dos de carbón (una viga de madera del techo y un fragmento tomado de la cámara de combustión del horno exterior) y una muestra ósea (de un hueso humano de la tumba número 4 en el pasillo norte de la basílica). Los análisis confirmaron las cronologías que se vienen manejando desde el principio: hacia el siglo V se habría levantado la iglesia más antigua, a finales del VI o comienzos del VII se habría erigido la basílica de tres naves separadas por arcadas, con sucesiva implantación de la necrópolis e instalaciones litúrgicas secundarias, y en el siglo X se habría abandonado todo el complejo.
El informe concluye destacando el potencial de investigación que el yacimiento aún posee, dados los numerosos interrogantes que los nuevos hallazgos continúan planteando.
Fedor Schlimbach explica en Dos Torres los descubrimientos del yacimiento de La Losilla

El arqueólogo Fedor Schlimbach durante su conferencia en Dos Torres.
Dentro de las XVI Jornadas de Historia y Desarrollo Local de Dos Torres, el pasado miércoles 2 de agosto tuvo lugar una conferencia a cargo del Dr. Fedor Schlimbach, del Instituto de Arqueología Paleocristiana de la Universidad de Göttingen, sobre el tema "Presencia visigoda en Los Pedroches: el yacimiento de La Losilla (Añora)". La intervención, que puede verse completa en el vídeo adjunto, recoge una síntesis de lo conocido hasta ahora sobre las excavaciones realizadas en La Losilla (de las que venimos dando cuenta en Solienses a partir de los informes arqueológicos oficiales y de un artículo del propio Schlimbach), aunque aporta el interés suplementario de la presencia del propio arqueólogo director y de sus propias consideraciones sobre la interpretación histórica del yacimiento.
Vídeo con la intervención completa de F. Schlimbach [a partir del minuto 16:10].
La charla comenzó con una breve introducción sobre el contexto geográfico e histórico del yacimiento y la historia de su excavación, para pasar enseguida a abordar el tema a través de cuatro aspectos principales: la iglesia y su necrópolis, los edificios profanos anexos, los hallazgos materiales y la interpretación hipotética del yacimiento. En cuanto a la iglesia, tras su descripción ("basílica con tres naves con arquerías sobre pilares y con un ábside central en su terminación este"), Schlimbach se centró luego en el análisis de las diez tumbas excavadas hasta el momento y el ajuar encontrado en ellas, así como la sospecha de la existencia de una pila baustismal que correspondería a un batisterio perteneciente a una iglesia anterior a la basílica que ahora se excava. La prospección geomagnética realizada en 2013, por su parte, insinuó la existencia de edificios profanos en los alrededores de la basílica, que sondeos posteriores han confirmado como un horno de cocina (de cuyos muros se conservan la primera hilada de piedras) y otras dependencia de función aún desconocida.
En cuanto a los hallazgos materiales, destacó Slimbach la abundancia de elementos cerámicos, que dan una cronología para el yacimiento entre los siglos V y X aproximadamente, lo que excluye una ocupación anterior y posterior (a esta cronología apuntan también las pruebas de Carbono 14 realizadas a un fragmento de madera -posiblemente una viga del tejado de la basílica-, otro de un hueso humano procedente de una tumba y un tercero de madera encontrada en el horno). En cuanto a los materiales singulares, se refirió al ungüentario de vidrio hallado en una tumba, el objeto de hierro en forma de cruz latina encontrado sobre el suelo de una nave lateral de la iglesia y de función aún desconocida, y la gema de cornalina con la cabeza de Minerva del siglo I a.C. y que era ya un objeto antiguo cuando llegó al yacimiento. Asimismo destacó la existencia de escoria con restos de fundición de hierro y de cobre pertenecientes a una explotación minera del yacimiento que precedería a la fase de ocupación tardoantigua, probablemente en época prerromana.
Así pues, Schlimbach establece la siguiente secuencia cronológica de ocupación: en época antigua, probablemente prerromana, había una explotación minera en el yacimiento de La Losilla. En época romana el sitio no estuvo poblado. La ocupación del mismo se efectuó en época tardoantigua, quizás ya a lo largo del siglo V o tal vez más bien en el siglo VI. A esta ocupación tardoantigua, quizás un cortijo, quizás un pequeño poblado, pertenecía una iglesia, con dos fases. El yacimiento y la basílica fueron abandonados antes del siglo X, quizás ya a lo largo del siglo VIII o IX, debido probablemente al ocaso del reino visigodo tras la batalla de Guadalete en 711.
Finalmente Schlimbach abogó por la naturaleza visigoda de los habitantes de La Losilla, estableciendo para ello paralelismos con la basílica del Germo en Espiel y aludiendo a la legislación de la época que establecía la división de tierras entre romanos y visigodos y que fomentó que estos se establecieran en lugares no ocupados, así como a la documentación episcopal visigoda sobre ermitas rurales.
Schlimbach escribe sobre La Losilla
En la revista que el Ayuntamiento de Añora ha publicado con motivo de la Fiesta de la Cruz aparecía un artículo firmado por Fedor Schlimbach, arqueólogo del Instituto Arqueológico Alemán (DAI) que dirige la excavación en el yacimiento tardoantiguo de La Losilla, en el término de Añora. Creo que es la primera vez que Schlimbach escribe (al menos en castellano) sobre su trabajo en torno al descubrimiento de la basílica visigoda, que promete aportar mucha información sobre este periodo tan oscuro de la historia de Los Pedroches. Hasta ahora solo teníamos información de los avances de la prospección arqueológica a través de los informes anuales que se publican en la página del DAI (en alemán), de los que hemos ido dando cuenta puntualmente en Solienses (2013, 2014 y 2015).
Tumba excavada en la nave de la basílica de La Losilla. (Foto: A. Kurz-DAI).
El artículo hace un repaso por el estado de la cuestión, reproduciendo básicamente el contenido de los informes del DAI, aunque aporta también algunos detalles nuevos que hasta ahora nos habían pasado desapercibidos. Comienza recordando la historia de la investigación del yacimiento de La Losilla (con mención a Solienses, por cierto), para detenerse luego en un breve análisis de los resultados preliminares de las investigaciones actuales y concluir con las perspectivas de futuro en torno al yacimiento.
Tras describir la basílica que se excava y referirse a las sepulturas encontradas bajo su pavimento, Schlimbach alude a la existencia de una estructura de "opus signinum en la parte Oeste de la nave central que podría ser interpretada como resto de una piscina bautismal", aunque posiblemente se trataría de una instalación anterior a la propia basílica, lo que lleva al arqueólogo a aventurar que pudo existir "una primera iglesia que luego fuera sustituida por la basílica de tres naves que estamos excavando".
La no aparición de materiales de la época romana anteriores al siglo IV ni medievales posteriores al siglo X, así como la ausencia absoluta de hallazgos numismáticos, induce al arqueólogo a fijar una cronología para el yacimiento entre los siglos V y VIII. Se trataría, por tanto, de una fundación ex novo de la que todavía no conocemos sus motivaciones. "¿Qué tipo de comunidad cristiana solía visitar esta iglesia y enterrar sus difuntos dentro? - ¿se trataba de un poblamiento (con su iglesia parroquial), de un cortijo (con la iglesia propia de su dueño) o quizás de un monasterio? ¿Quién era la gente que se asentaba aquí, de dónde venía y por qué había abandonado sus casas antiguas? - ¿podría tener la llegada de una población algo que ver con las supuestas migraciones de los visigodos de Galia a la Península Ibérica después de la batalla perdida de Vouillé en 507? ¿Cuál era la base económica de dicha comunidad? ¿Cuáles eran las razones y las circunstancias del abandono del asentamiento y de la basílica? - ¿hay una coherencia inmediata o mediata con la conquista árabe y la siguiente conversión de los habitantes al islamismo?", se pregunta Schlimbach, y nosotros con él. Quizás las próximas campañas de excavación acaben dando respuesta a algunas de estas cuestiones.
Informe de la excavación de 2015 en La Losilla

Cornalina con la cabeza de Minerva, hallada en La Losilla en la campaña de 2015
[Foto: J. Patterson, DAI).
Recientemente la web del Instituto Arqueológico Alemán (DAI, por sus siglas en alemán) ha publicado los informes correspondientes a las campañas de 2015 que la institución ha desarrollado en todo el mundo, entre ellas la de La Losilla (ver aquí el informe de La Losilla, en alemán). Se trata de la primera campaña de excavación en el marco de un proyecto de investigación con una duración de cinco años, después de realizar dos campañas iniciales para la evaluación del potencial arqueológico del sitio en 2013 y 2014. El proyecto aborda el estudio de los restos de una iglesia visigoda, de la necrópolis adyacente y el examen arqueológico del contexto en el que se construyó y utilizó la iglesia [ver aquí una síntesis del informe de excavación de 2014].
En cuanto a la iglesia, la excavación de 2015 se centró en continuar delimitando la planta de la basílica, cuyo trazado ya ha sido fijado excepto en el extremo occidental, y analizar la naturaleza de los derrumbes identificados, así como valorar el daño causado por los expoliadores en esa zona (el saqueo principal se ha producido durante siglos en busca de materiales de construcción para nuevas edificaciones). Fragmentos de baldosas, un gran número de clavos de hierro (procedentes probablemente de las vigas de madera del techo de la iglesia) y fragmentos de teja (tégulas, ímbrices, teja árabe) son algunos de los materiales encontrados en esta sección. Al parecer, la iglesia carecía de solado ya en el momento del abandono total del edificio, quizás debido a una utilización profana del lugar en los últimos años (la existencia de numerosos fragmentos de recipientes de almacenamiento podría sugerir un uso tardío como taller o almacén). También se han explorado varias tumbas, alguna de ellas sin signos aparentes de haber sido saqueada anteriormente.

Planta de la iglesia visigoda de La Losilla [Plano: F. Schlimbach, DAI].
El el exterior de la iglesia se ha continuado excavando un edificio, de funcionalidad aún desconocida, en el que se ha localizado un horno, del que solo se ha conservado la parte inferior de la cámara de combustión. Aún no se ha determinado su finalidad, que podría estar relacionada con la cerámica, la cocción de pan o un uso culinario, pero en principio se descarta su dedicación para el tratamiento de minerales.
En cuanto a los hallazgos de materiales singulares, el arqueólogo califica como "piezas espectaculares" algunos de los elementos encontrados. La presencia de fragmentos cerámicos (ollas, cántaros, vasos) sirven para datar el periodo útil del complejo entre los siglos VI y X (de momento no hay evidencias de una ocupación bajomedieval ni moderna del conjunto, mientras que su posible existencia ya en el siglo V es todavía incierta). El hundimiento de la iglesia se estima que debió ocurrir durante la primera fase de la dominación árabe, debido a la ausencia de cerámica califal. También se han localizado numerosos fragmentos de vasos finos de vidrio coloreado y tres fragmentos de mármol fino, lo que apuntaría a la existencia en algún momento de una obra de gran calidad. Pero sin duda el objeto más llamativo de los encontrados durante esta campaña es una joya consistente en una cornalina tallada con una cabeza femenina de perfil, que ha sido identificada con la diosa romana Minerva (a pesar de la ausencia de casco) y datada en la segunda mitad del siglo I a.C. La pieza era ya una antigüedad en la época útil del yacimiento y pudo en su momento estar engarzada en un anillo u otra pieza de orfebrería y formar parte del ajuar funerario de una tumba.

Fragmentos de mármol encontrados en La Losilla [Fotos: Fotos: A. Kurz, DAI].
El Museo de Añora tendrá una réplica del ungüentario de La Losilla
Hace unas semanas visitó de nuevo Añora Fedor Schlimbach, responsable de la excavación arqueológica que desde hace cuatro años se está llevando a cabo en La Losilla. El arqueólogo ha hecho entrega de dos réplicas del ungüentario de pie alto hallado en este yacimiento, realizadas en la Real Fábrica de Cristales de la Granja, una con destino al Museo de Añora (como agradecimiento al apoyo prestado desde el inicio por el Ayuntamiento de Añora) y otra para el propietario de la finca donde se asienta el yacimiento (por las facilidades dadas para el acceso al terreno). En la actualidad, los trabajos se centran en el análisis de los materiales hallados en la campaña de 2016, realizada durante el verano.

Fedor Schlimbach, entre el alcalde de Añora y el propietario de la finca de La Losilla [Foto: Facebook B. Madrid].
Visigodos en Los Pedroches

Olla. Cerámica. Pieza procedente de Huerta Barbero (Villanueva de Córdoba), perteneciente a la Colección Riesgo del Museo Arqueológico de Córdoba.
La visita a Córdoba del pasado sábado estuvo bien aprovechada. Era inevitable acudir también a la exposición "Iter ab Corduba Toletum" que se expone en el Museo Arqueológico de Córdoba en torno al mundo visigodo en Los Pedroches. Se trata, en realidad, de una pequeña muestra instalada en una sala que, inicialmente, antes de entrar, decepciona por sus reducidas dimensiones pero que, una vez contemplada con detalle, sorprende por la riqueza de los materiales que contiene y el luminoso panorama que ofrece de una época generalmente considerada oscura.
Los materiales allí expuestos proceden de la Colección Riesgo del Museo Arqueológico de Córdoba y de los fondos del Museo PRASA Torrecampo. La colección Riesgo está formada por las piezas arqueológicas que en los años veinte del siglo pasado recogió en la zona oriental de Los Pedroches (Villanueva de Córdoba, Cardeña, Conquista, Torrecampo, El Guijo, Adamuz y Montoro) el asturiano Ángel Riesgo, un Ayudante de Montes que en 1919 y bajo las órdenes del ingeniero Manuel Aulló acudió a Villanueva de Córdoba para desarrollar un proyecto contra la plaga de orugas que afectaba al encinar. Sus trabajos se extendieron hasta los años 30 y durante todo este tiempo desarrolló una fructífera labor arqueológica en la zona centrada fundamentalmente en dólmenes y necrópolis de época visigoda. Entre 1921 y 1933 Riesgo descubrió 29 dólmenes y 293 tumbas de época visigoda, constituyendo las piezas obtenidas en estos hallazgos un punto de partida esencial para el estudio de la época visigoda en Los Pedroches.

Cuenco con decoración floral incisa en la base. Vidrio. Procedente de El Germo y depositado en el Museo Arqueológico de Córdoba.
El Museo PRASA Torrecampo, por su parte, aporta piezas procedentes de su colección de época visigoda, que cuenta con cerámicas, vidrios, elementos arquitectónicos labrados en piedra, una interesante colección numismática y una serie muy variada de objetos de bronce, como fíbulas, anillos y placas y broches de cinturón.

Placa de cinturón decorada con grifos afrontados. Bronce. Perteneciente a la colección del Museo PRASA Torrecampo.
En la muestra se destacan tres yacimientos visigodos especialmente: el de Majadaiglesia y El Germo, ya conocidos, y el de La Losilla, como novedad en excavación actualmente por parte del Instituto Arqueológico Alemán. El de Majadaiglesia, situado junto a la ermita de la Virgen de las Cruces de El Guijo, es un asentamiento en el que destacan unas grandes estructuras hidráulicas de época tardorromana o visigoda, con restos que demuestran la pervivencia del poblamiento desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media. Los restos de época tardorromana y visigoda se identifican generalmente con la antigua ciudad de Solia. El Germo, por su parte, localizado entre los términos de Alcaracejos y Espiel, al sur de La Chimorra, contiene una basílica de época visigoda con tres naves y ábsides contrapuestos junto a un edificio anejo de uso incierto. El conjunto se edificó en torno al año 600, aunque se conservan restos de época romana y su ocupación continuaría hasta época andalusí, y parece ser que se trata de un pequeño núcleo rural con basílica asociada.
La Losilla, finalmente, en el término de Añora, se interpreta como un complejo de edificios rodeado por un muro (que conserva una puerta monumental) en el que destaca una basílica de tres naves, con panteones y sarcófagos de granito lisos en su interior, así como tumbas en fosa en su exterior. Se trabaja con la hipótesis de que se trate de un monasterio de época visigoda que controlaría parte del camino entre las dos grandes ciudades del reino godo, Córdoba y Toledo.

Jarrita con pie de copa. Vidrio. Procedente de La Losilla (Añora) y depositada en el Museo Arqueológico de Córdoba.
La exposición consta de cuatro vitrinas dispuestas en forma de cruz en el centro de la estancia y diversos paneles explicativos en las paredes sobre diferentes aspectos de la época (procedencia de los pueblos bárbaros, economía, creencias y mundo funerario). Las piezas contenidas en las vitrinas sorprenden por sus contrastes: junto a la tosquedad de la cerámica encontramos la delicadeza de los vidrios o la decoración de los bronces. Destacan especialmente, por ser las más desconocidas hasta ahora, las procedentes del yacimiento de La Losilla, que se muestran al público aquí por primera vez. Se trata de una jarrita de vidrio con pie de copa y una cruz-soporte de hierro, de función aún no determinada. También se muestra una estela funeraria procedente de El Germo.
La exposición termina con una llamada de atención sobre lo mucho que desconocemos todavía sobre el mundo visigodo en Los Pedroches. "Todo un mundo por descubrir, para el que esta exposición solo pretende ser una pequeña introducción", concluye uno de los paneles.

Una de las vitrinas con diversas piezas, entre ellas la cruz-soporte de hierro de La Losilla.

Vitrina con diversas piezas pertenecientes la Colección Riesgo. Las de cerámica y vidrio proceden del término de Villanueva de Córdoba (Aguilillas y Huerta Barbero).

Vista general de la exposición.
Nota: Para la elaboración de este artículo se han utilizado textos procedentes de los paneles de la exposición y del material explicativo que se entrega a la entrada.
Informe sobre La Losilla

Plano de las estructuras excavadas en La Losilla con resconstrucción esquemática.[Imagen: Deutsches Archäologisches Institut] (Pinchar en la imagen para verla más grande)
El Instituto Arqueológico Alemán ha colgado recientemente en su web los informes anuales de investigación correspondientes a 2015 de las 30 campañas arqueológicas que actualmente desarrolla en todo el mundo, entre los que se encuentra la intervención en el yacimiento visigodo de La Losilla en Añora, donde se excava desde 2013 una iglesia tardoantigua y su necrópolis asociada.
El infome de La Losilla (en alemán) da cuenta de los sondeos de prospección realizados en 2014 y los resultados de ellos obtenidos. La campaña proporcionó respuestas a algunas de las preguntas iniciales planteadas por el equipo de excavación en torno a la planta de la iglesia o las dimensiones del edificio, así como la existencia de estructuras adyacentes. La iglesia de La Losilla habría sido una basílica de tres naves separadas por pilares, que guardaría paralelismos con las basílicas paleocristianas de Vega del Mar (San Pedro de Alcántara, Málaga), Son Bou (Menorca) o Torre de Palma (Monforte, Portugal).
Entre los elementos singulares encontrados durante la campaña se destaca un objeto de hierro en forma de cruz cuya función hasta ahora resulta desconocida. En una tumba no saqueada se hallaron restos de huesos de al menos tres personas, clavos de hierro y accesorios con adhesión de residuos de madera, lo que indicaría la existencia de un ataúd. También se encontraron dos fragmentos de un vaso de vidrio con pie semejante a piezas de la misma tipología halladas en los yacimientos de Alcalá de los Gazules (Cádiz), Casa Herrera de Mérida (Badajoz) o La Alcudia de Elche (Alicante). Los objetos descubiertos han sido restaurados y depositados en el Museo Arqueológico de Córdoba.
Otro foco de investigación se situaba fuera de la iglesia, donde la imagen de la prospección geomagnética había mostrado estructuras regulares casi en superficie, a partir de las cuales (arranque de muros de ladrillo y derrumbe de piedra y tejas) y por los fragmentos de vasijas de almacenamiento allí localizados pudo intuirse la existencia de un edificio auxiliar de la construcción principal.
El resumen de los trabajos de las campañas de 2013 y 2014 está pendiente de su publicación en el Anuario Arqueológico de Andalucía, por lo que habrá que esperar aún algún tiempo para conocerlos, puesto que el último número editado hasta el momento es el referido a 2006 (lo cual no alcanza a comprenderse, ya que desde 2003 solo se publica en edición digital).

A la izquierda, parte sur del ábside. A la derecha, sección de la nave norte. [Foto: DAI].
Se reanuda la excavación de La Losilla

Vista aérea del yacimiento de La Losilla [Foto: Instituto Arqueológico Alemán].
Entre tantas noticias negativas para el patrimonio histórico de Los Pedroches, de nuevo septiembre nos llega con la buena nueva de la inminente reanudación de la campaña arqueológica en el yacimiento de La Losilla en Añora. Allí, un equipo de trabajo del Instituto Arqueológico Alemán intenta desentrañar algunos de los capítulos más oscuros de la historia de la comarca a partir del descubrimiento de una iglesia visigoda con su necrópolis anexa. El inicio de la campaña de este año viene acompañado además por la noticia de que la Junta de Andalucía ha concedido un Proyecto General de Investigación para los próximos cinco años, lo que garantiza un periodo de estudio bastante amplio para realizar el trabajo de campo y el posterior análisis de los hallazgos.

Distribución de proyectos en marcha del IAA por el mundo.
Según puede verse en su web oficial, el Instituto Arqueológico Alemán desarrolla en la actualidad 238 proyectos de investigación arqueológica en todo el mundo, incluyendo casi todos los escenarios de mayor interés histórico, como Egipto, Grecia, Turquía, Italia, Israel, Jordania, Siria o China, por citar algunos. Siete de estos proyectos se desarrollan en España y dos de ellos en la provincia de Córdoba: en la capital se estudian desde 2013 los jardines de la almunia de al-Rummaniyya, en las proximidades de Madinat al-Zahra, y en Añora, desde ese mismo año, el yacimiento visigodo de La Losilla en Añora [en este enlace puede descargarse un folleto informativo sobre el proyecto, en alemán].
El objetivo de la campaña es descubrir la iglesia tardorromana y su necrópolis asociada, así como el contexto histórico y cultural en que se desarrollaron, a partir de lo cual se podrán extraer conclusiones sobre el proceso de cristianización de las zonas rurales en Andalucía.

Puerta monumental en la zona norte de La Losilla [Foto: Instituto Arqueológico Alemán].
Nuevos datos sobre el yacimiento tardoantiguo de La Losilla
Dentro de la reunión científica "La Meseta Sur entre la Tardía Antigüedad y la Alta Edad Media" [ver programa] que viene desarrollándose en Almadén (Ciudad Real) desde el pasado miércoles, ayer intervino el arqueólogo Jerónimo Sánchez Velasco para exponer brevemente una visión general de los trabajos realizados en el yacimiento de La Losilla de Añora durante las campañas de 2013 y 2014. Jerónimo Sánchez junto con Fedor Schlimbach, del Instituto Arqueológico Alemán, dirigen la excavación que durante los dos últimos años viene realizándose en este paraje noriego, donde se ha localizado un asentamiento visigodo de proporciones aún desconocidas.
Jerónimo Sánchez Velasco (derecha) durante su intervención ayer en Almadén.
Jerónimo comenzó situando geográficamente el yacimiento y detallando su contexto arqueológico. Destacó su ubicación estratégica junto a importantes vías de comunicacióm que unían Córdoba y Toledo y lo puso en relación con las localidades de El Germo y Majadalaiglesia-Solia, ambas también importantes centros de la cultura visigoda provincial.
En cuanto al sitio de La Losilla, señaló tres núcleos principales en el yacimiento: la iglesia, como elemento central; una puerta monumental cercana y una concentración anexa de edificios aún sin definir. Durante la campaña de 2013 se realizaron operaciones de limpieza y un análisis topográfico de la zona, partiendo de los trabajos iniciados por Antonio Arévalo, quien había realizado anteriormente una pequeña excavación que se detuvo al identificar los muros de la iglesia. En 2014 se realizó una intervención consistente en varios sondeos a fin de dotar de un significado global a un yacimiento disperso y hasta cierto punto desordenado por la acción previa de excavadores clandestinos. Los materiales obtenidos de estas actuaciones comenzarán a estudiarse durante este mes.

Trabajos en la Losilla el pasado mes de septiembre.
En el primer sondeo se intentó descubrir el ábside completo de la iglesia, adosado al cual se ha encontrado un contrafuerte y un muro de cierta entidad. Por otro lado, se exploró la zona de la nave lateral norte de la iglesia, donde se hallaron algunas tumbas con clavos y restos óseos dispersos, así como un objeto metálico que pudiera ser interpretado, aunque con grandes reservas, como una lámpara colgante. El sondeo 3 tuvo como objetivo determinar las dimensiones del edificio, que resultó ser mayor de lo inicialmente supuesto. Todas estas intervenciones permiten aventurar la existencia de una iglesia de tres naves separadas por pilares alrededor de la cual se distribuirían otras estancias aún sin determinar.
Entre los escasos materiales encontrados, destacan un imbrex entero, cerámica de cocina, algunos fragmentos de sigillata, la posible lámpara metálica y, especialmente, un vaso de vidrio con pie que ofrece una tipología singular con muy pocos paralelos conocidos (entre ellos, este ungüentario de la basílica visigoda de Alcalá de los Gazules, que pudo contener sangre de los mártires).

Fedor Schlimbach y Jerónimo Sánchez, en La Losilla durante la campaña de 2014.
Lo que más me llamó la atención de toda la exposición de Jerónimo fue su afirmación de que a partir de los estudios realizados hasta el momento y de las primeras excavaciones puede concluirse que en el yacimiento de La Losilla no hay indicios de ocupación previa (romana) ni posterior (islámica), lo que convierte al lugar en una isla cultural cuyo sentido histórico deberá ser determinado cuando próximas campañas arqueológicas vayan descubriendo mayores evidencias.
En el coloquio que siguió a la exposición, algunos de los participantes relacionaron la iglesia de La Losilla con otra recientemente descubierta también en las proximidades de Almadén, conformando una red de asentamientos religiosos entre Toledo y Córdoba articuladores de espacios rurales cuya finalidad habrá de determinarse a partir de futuras excavaciones (se insinuó su vinculación con la producción de vidrio e incluso de sarcófagos). Alguien se aventuró a fijar la cronología de La Losilla entre los siglos VI y VII.
El coloquio se entregó luego al habitual (y necesario) lamento gremial por las dificultades administrativas y materiales de la dedicación arqueológica. Jerónimo, finalmente, insistió en su preocupación por la posible acción destructiva de expoliadores y excavadores clandestinos, que pudieran afectar con sus intervenciones furtivas a la comprensión cabal del yacimiento.
Se protege el yacimiento de La Losilla

Vallado de la zona de la iglesia en el yacimiento de La Losilla. [Foto: J. Sánchez].
Una vez finalizada la campaña arqueológica en el yacimiento visigodo de La Losilla, que dirige el Instituto Arqueológico Alemán, se ha procedido, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Añora, a realizar un vallado de la zona más sensible del yacimiento a fin de reforzar su protección frente a posibles expolios. En concreto, se ha cercado la zona de la iglesia, donde se han centrado básicamente los trabajos durante la campaña de este año. Jerónimo Sánchez, codirector de la excavación, ha reconocido en su perfil de Facebook que "sensibilizar a la gente es difícil, pero en este caso hemos podido comprobar cómo una comunidad, a nivel público y privado, ha entendido la importancia de la conservación, y ha actuado en consecuencia". Jerónimo ha manifestado su agradecimiento tanto al Ayuntamiento de Añora, que ha entendido la importancia de la protección del lugar, como a los propietarios de la finca donde se localiza la excavación, que han accedido a todas estas tareas "sin plantear ningún problema, más bien todo lo contrario". Los trabajos en el yacimiento de La Losilla se han desarrollado durante los meses de septiembre y octubre y tendrán su continuación en nuevas campañas ya programadas para al menos los tres próximos años.

Imagen tomada el pasado mes de septiembre durante el desarrollo de los trabajos en el yacimiento de La Losilla.
Llueve en La Losilla

El equipo de trabajo descubre un fragmento de sarcófago granítico en La Losilla.
Ayer por la mañana realicé una visita al yacimiento arqueológico de La Losilla, donde el equipo del Instituto Arqueológico Alemán, dirigido por Fedor Schlimbach y Jerónimo Sánchez Velasco, realiza la primera campaña de excavación tras la fase exploratoria y de valoración llevada a cabo el año pasado. Fedor aceptó con amabilidad la interrupción del trabajo y Jerónimo me explicó con detalle el plan del proyecto y los trabajos que se están realizando, entre los que destaca el descubrimiento completo del ábside de la iglesia central del conjunto arqueológico visigodo.
La mañana de sábado se presentaba oscura y con un cielo amenazante. Los jóvenes aprendices, con seriedad germana, se afanaban con la brocha y el cepillo sobre las catas abiertas en el entorno de la iglesia, mientras otra estudiante limpia y clasifica la cerámica que va apareciendo y el propio Fedor criba la tierra que se extrae. Caen algunas gotas, pero se aguanta aún a la intemperie. Si arreciara, se trasladaría el trabajo a una cata sobre la que se ha colocado una carpa protectora cedida por el Ayuntamiento de Añora.
El yacimiento, según Jerónimo, ocupa entre tres y cuatro hectáreas y contiene varios núcleos de interés aun no totalmente definidos, además del de la iglesia. El Instituto Arqueológico Alemán garantiza la realización de varias campañas de excavación en los próximos años, lo que permitirá sin duda adquirir un conocimiento bastante exacto del significado del conjunto visigodo en el contexto histórico comarcal y regional. Jerónimo confía en la relevancia de La Losilla para la investigación de este periodo histórico y en la potencialidad futura del yacimiento como recurso cultural.
La solvencia científica del equipo de investigadores garantiza un trabajo bien hecho y una aproximación rigurosa a la historia comarcal, como pocas veces, si es que alguna, se ha visto por estos lares en materia arqueológica. Conviene dejarles trabajar sin exigencias ni presiones, entregados a la dulce demora del pincel. Mientras me alejo, observo el cielo oscurecerse aún más. Esa tarde, sin duda, caería agua abundante sobre este lugar que encierra en su suelo tantos misterios por descubrir.

Un joven del equipo trabaja en la delimitación del abside de la iglesia.
F. Schlimbach y J. Sánchez: "Nuestra intención es hacer el año que viene una gran campaña de excavación"

Yacimiento arqueológico de La Losilla, en Añora.
El pasado 26 de septiembre finalizó la primera campaña de investigación arqueológica que, bajo los auspicios del Instituto Arqueológico Alemán, se ha desarrollado en el yacimiento de "La Losilla", en el término de Añora. Los trabajos han consistido en una prospección tradicional con recogida de materiales, limpieza de las estructuras en superficie y los cortes de las excavaciones antiguas, elaboración de documentación gráfica y fotográfica y realización de una prospección geofísica del terreno. La presencia del equipo de arqueólogos en La Losilla despertó cierto interés en los medios de comunicación comarcales y provinciales (Radio Hinojosa, Cope Pozoblanco, Córdoba, El día de Córdoba, además de Solienses, que avanzó la noticia).
Fedor Schlimbach, del Instituto Arqueológico Alemán, y Jerónimo Sánchez, de la Universidad de Sevilla, directores de la campaña, han accedido de nuevo amablemente a contestar algunas preguntas de Solienses a fin de valorar el desarrollo de los trabajos y las perspectivas de futuro.
Pregunta. Una vez terminada la campaña, ¿se puede decir que lo encontrado ha satisfecho las expectativas iniciales del equipo?
Respuesta. Bueno, lo cierto es que estamos muy satisfechos del desarrollo del trabajo, y las expectativas son muy buenas, sobrepasando ampliamente los objetivos que nos habíamos marcado, que en una campaña así son, lógicamente, modestos y asumibles.
Pregunta.¿Cómo se han desarrollado las jornadas de trabajo?
Respuesta. Han sido intensas, trabajando incluso algunos sábados. El calor ha sido un problema, demasiado para estas fechas. Pero al final la campaña ha cerrado y hemos realizado todas las tareas que nos habíamos asignado, incluso más.
Pregunta. La campaña ha despertado cierto interés en los medios de comunicación, ¿habéis notado también algún interés en la gente del pueblo o en los propietarios de las explotaciones vecinas al yacimiento?
Respuesta. La gente se ha mostrado muy curiosa. Venían visitas casi todos los días, y nos han ofrecido colaboración de todo tipo, incluso información de hallazgos casuales. También han venido muchas visitas de otras localidades, como Dos Torres, Pozoblanco, Villanueva, Villaralto … hasta de Sevilla y Cádiz han viajado diferentes expertos que nos han apoyado y acompañado. Realmente, la expectación ha sido mucha. Y gracias al interés de los medios de comunicación, pensamos que la gente ha empezado a tomar conciencia de que la Arqueología, ligada al Turismo Cultural y de Calidad, es un beneficio para la gente.
"Hay dos edificios más en torno a la iglesia, pero no sabemos aún su entidad ni su función".
Pregunta. ¿Puede adelantarse alguno de los datos obtenidos en la prospección con georradar?
Respuesta. Esos datos están en fase de procesamiento, porque no han sido tan explícitos como habría cabido plantearse teóricamente. A veces, el tipo de suelo unido al material con que se realizan los muros puede dar distorsiones poco previsibles. Lo que sí parece seguro es que, al menos, hay dos edificios más en torno a la iglesia. Lo que no sabemos aún es su entidad, ni su función.

Indicios de la presencia de "los alemanes" en La Losilla.
Pregunta. Entiendo que el análisis de los datos obtenidos durante la campaña llevará todavía algún tiempo. Aun así, ¿podemos adelantar ya si el año próximo se realizará finalmente una campaña de excavación en La Losilla?
Respuesta. Nuestra intención es hacer el año que viene una gran campaña de excavación, cuyos gastos asumiría el Instituto Arqueológico Alemán al completo. Ahora debemos entregar el informe de la actividad que hemos realizado, y cuando lo hagamos, solicitaremos todos los permisos para esa nueva actividad, que esperamos, como he dicho, se pueda realizar sin problemas en septiembre u octubre del año que viene.
Pregunta. ¿Se puede confirmar definitivamente la existencia de una iglesia visigoda en La Losilla? ¿Qué indicios habéis observado?
Respuesta. Bueno, no dudábamos de que se tratara de una iglesia, especialmente por el hallazgo del ábside orientado al Este y de tumbas en el interior del edificio, así como en la zona exterior inmediatamente colindante al ábside. La cronología provisional parece confirmar que se trata de un edificio de época visigoda.
Pregunta. ¿Cuántas tumbas se han identificado y qué características tienen?
Respuesta.Hemos identificado un total de cuatro tumbas seguras, más un sarcófago de piedra. Luego tenemos otras seis tumbas posibles, aunque están muy deterioradas por expolios antiguos. La tipología es muy variada, con tumbas infantiles y de adultos, individuales y posiblemente colectivas, con paredes de granito y con revestimiento de granito realzado con enormes ladrillos, con cubiertas de granito y de losas de pizarra …

Los restos se han cubierto con geotextil para protegerlos hasta la próxima campaña.
Pregunta.¿Se ha recogido algún tipo de material? Y en tal caso, ¿dónde se ha depositado?
Respuesta.Sí, se ha recogido materiales, que están siendo estudiados en estos momentos en el Instituto Arqueológico Alemán. Tras la finalización del estudio y la entrega del informe se depositarán los materiales en donde legalmente corresponda, es decir, hasta el momento, el Museo Arqueológico de Córdoba.
Pregunta.¿Se ha realizado algún hallazgo singular o inesperado?
Respuesta.Pues la verdad es que no. Todo lo que hemos hallado entraba dentro de las “posibilidades” teóricas en este tipo de yacimiento.
"Es básico concienciar a la gente, a los vecinos, que sean los que apuesten por un Patrimonio que es suyo, y que apuesten por defenderlo"
Pregunta. ¿Qué medidas se han tomado para proteger el yacimiento de posibles expolios, ahora que ha adquirido cierta fama a través de los medios de comunicación?
Respuesta. Las medidas de protección tienen varios niveles, y se han tomado todas las que pueden tomarse: las zonas que hemos analizado y limpiado han sido protegidas con geotextil y tapadas con piedras y tierra; la finca está vallada; la Delegación de Cultura de la Junta ha dado aviso a las fuerzas de seguridad competentes (Guardia Civil y Policía Autonómica) para que tengan en cuenta el lugar en sus visitas periódicas... Por desgracia, no se puede hacer nada más ahora mismo. Y hay que tener en cuenta que, si el objetivo es hacer daño, habrá quién encuentre la forma y el momento. Para eso es básico concienciar a la gente, a los vecinos, que sean los que apuesten por un Patrimonio que es suyo, y que apuesten por defenderlo. En ese esfuerzo de concienciación es básico el trabajo que tanto medios de comunicación y webs como Solienses están haciendo por difundir los hallazgos y estos trabajos, lo que agradecemos mucho, tantos los arqueólogos como las instituciones implicadas. Gracias de verdad.




























