Salvador Fuentes debe dimitir
Salvador Fuentes, presidente de la Diputación de Córdoba [Foto: Manuel Murillo en diario Córdoba].Tras la decisión de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) por la que se deniega la concesión solicitada por la Diputación de Córdoba para el aprovechamiento de aguas superficiales del embalse de La Colada, no le queda otra salida. Salvador Fuentes se marcó como objetivo fundamental de su gestión la resolución del problema del agua en Los Pedroches, empresa para la que obviamente no estaba capacitado. La prepotencia y soberbia con la que ha venido actuando durante estos tres años, dando continuos bandazos, ha provocado un gasto innecesario de cuantiosos recursos públicos (los cuatro millones de euros destinados a limpiar de algas el pantano), una tensión constante entre instituciones públicas y, a la postre, una vuelta a la casilla inicial de salida. La consideración puede hacerse extensiva a la Junta de Andalucía que, en un vergonzoso alarde de desconocimiento sobre los procesos administrativos, llegó a adjudicar una obra de once millones de euros sin disponer previamente de la preceptiva autorización del organismo estatal correspondiente.
Salvador Fuentes, en lugar de asumir su responsabilidad, repartirá culpas entre unos y otros, como suele hacer. Pero solo a él corresponde el fracaso de esta gestión. En lugar de aceptar las condiciones planteadas por el Organismo de cuenca para el otorgamiento de la concesión, se empecinó en mantener un proyecto que no responde a una necesidad real de abastecimiento, al resultar redundante con respecto a las obras ya ejecutadas por la CHG dentro de las actuaciones de emergencia realizadas en marzo de 2023.
La decisión adoptada ahora por la CHG nos devuelve, como digo, a la casilla de salida. Todo queda por hacer. Nos encontramos en la misma situación que antes de la sequía que obligó a que el agua contaminada de La Colada circulara por las tuberías de nuestros hogares, sin que después se efectuara ninguna actuación de limpieza y cuyas consecuencias probablemente sufrimos todavía en nuestra salud. En realidad, quizás haya sido lo mejor. La realización de las obras innecesarias planteadas por la Diputación suponía dejar al margen el problema principal que afecta a Los Pedroches en la cuestión del agua: la contaminación. De nada sirve tener conectados dos pantanos si el agua de uno de ellos no se puede consumir por su alto contenido de elementos contaminantes incompatibles con la salud pública.
Sería, por tanto, el momento de examinar desde otra perspectiva el problema, poniendo en primer término lo que realmente corresponde. Y lo que realmente corresponde es afrontar de una vez el grave problema de contaminación que sufren todas las aguas de Los Pedroches, las del pantano y las subterráneas. Lo demás puede esperar.













0 comentarios :
Publicar un comentario