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Tomas de postura


Francisco Onieva, entre José Luis González y Juan Bautista Carpio, el pasado jueves en el Mirador del Teatro El Silo de Pozoblanco [Foto: África García].

El mismo día y a la misma hora, en Pozoblanco y Madrid, se presentaban al público sendas obras de dos escritores de Los Pedroches. En Pozoblanco Francisco Onieva traía a su lugar natural Los que miran el frío, un conjunto de relatos ofrecidos a modo de novela sobre la guerra civil y la posguerra, del que ya avanzamos en su día algunas impresiones. La presentación institucional corrió a cargo de Juan Bautista Carpio, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Pozoblanco, y la literaria fue abordada por José Luis González Peralbo, profesor e historiador. Con José Luis Solienses tiene deuda de gratitud y, personalmente, vínculo de admiración por su trabajo firme y riguroso en la historiografía comarcal. Lo cual no impide, como corresponde a posturas limpias ejercidas respetuosamente desde la libertad intelectual, discrepar de algunas de sus aserciones emitidas aquella noche. No viene al caso ahora entrar en ello, pero no cabe duda de que afirmaciones como "Y qué me dicen sobre la cantidad de muertos que hubo [en la guerra civil], que al parecer fueron tantos que hoy todavía tenemos que seguir enterrando a gente" hubieran merecido, antes de ser pronunciadas, pasarse por el tamiz de la sensibilidad. En una cosa, sin embargo, estoy de acuerdo con José Luis: nos hallamos ante un hecho histórico muy "distorsionado y contaminado" por su interpretación posterior, un suceso crucial de nuestra biografía social ante el que resulta imposible mostrarse imparcial. Tal cualidad, además, no depende de la voluntad del hablante. Cualquier acercamiento a la guerra civil como hecho histórico supone una toma de postura y nadie puede permanecer al margen de esta maldición. Veo inútil, entonces, el empeño en insistir en que Los que miran el frío "no toma postura" partidista o ideológica. No puede ser. Porque no tomar postura es otra forma de tomarla.


De izquierda a derecha, José Martín de Vayas, Director del Centro Andaluz de las Letras, Blanca Andreu, Alejandro López Andrada y Raquel Lanseros, el pasado jueves en la sala de la Delegación del Gobierno Andaluz en Madrid [Foto: Mariló Leal].

En la capital, Alejandro López Andrada inauguraba el ciclo de Letras Capitales en Madrid que organiza el Centro Andaluz de las Letras con la presentación de su poemario Las voces derrotadas. El acto contó con dos presentadoras de excepción, las poetas Blanca Andreu y Raquel Lanseros, que elogiaron la obra de Alejandro y recitaron algunos de sus poemas. El actor Álvaro de Luna, amigo de Alejandro, se sumó al homenaje declamando asimismo una composición del libro. Las voces derrotas constituye también una reflexión sobre las consecuencias de la guerra civil. Es también, por tanto, una toma de postura.


Álvaro de Luna intervino espontáneamente en la presentación del libro de Alejandro [Foto: Mariló Leal].

2 comentarios :

Anónimo | lunes, octubre 10, 2011 9:48:00 a. m.

El libro de Onieva es magnífico y la presentación estuvo genial. Unas cien personas llenamos el mirador y disfrutamos de las inteligentes palabras de Juan Bautista y José Luis, antes de deleitarnos en la rotunda presentación de Onieva. Los tres pasajes que leyó me parecieron muy interesantes. Estuvieron muy bien elegidos. Es un autor con la cabeza bien puesta y con los pies en el suelo. Se ve que sabe de lo que habla y no escurre el bulto. Enhorabuena.

Anónimo | jueves, octubre 13, 2011 6:51:00 p. m.

Todavía no he leído ninguno de los dos, pero estoy deseando que los libros nuevos me hablen de vida y no de muerte, de futuro y no de pasado, de esperanza y no de rencor, de proyectos y no de recuerdos...

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