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La osadía de ayudar a recordar



Aliara durante su concierto de anoche en el Folkpozoblanco 2018.

Aliara cometió anoche dos actos de valentía y no sé cuál agradezco más: cantaron "Libertad sin ira" de Jarcha y dedicaron una canción a Solienses. Ambas osadías, en los tiempos que corren, demuestran arrojo y decisión, tener las cosas claras.

En la clausura de la 30ª edición de Folkpozoblanco, que también conmemoraba el 40º aniversario del grupo, Aliara se hizo acompañar por lo mejor del mundo musical de Pozoblanco. Allí estuvieron las voces líricas de Mariavi Pérez y Mª José Fernández Villarejo, la fusión de Sr. Olmo y, sobre todo, un inmenso Antonio de Pozoblanco (con Javi Muñoz a la guitarra), que hizo explotar de belleza y pasión un clásico del grupo como es el "Fandanguillo de la calle Pedrajas", en una soberbia versión flamenca que va a ser muy difícil superar y olvidar. Allí estuvieron también todos los que en estos cuarenta años han formado parte de Aliara en algún momento de sus cuatro décadas de historia, componiendo un conjunto vocal de lujo que abordó con autoridad algunos temas de los grupos pioneros del folklore español: Nuestro Pequeño Mundo, Mocedades, Jarcha. Fue el momento de la primera osadía, al recordar lo que entonces se llamaba "canción protesta", que practicaron, junto con el rescate de la tradición, los primeros grupos folk en la España de los setenta. Que la canción sonara anoche en el patio de La Salchi, coreada por un público entusiasta que desbordaba el recinto, no es insignificante, dice algo, porque se trata de mensajes que no han caducado, que siguen vigentes y necesitados de estos recordatorios.

También acudió a la cita Jaime Lafuente y, luego, un encantador grupo de "niños y niñas folkis" que acompañaron a Aliara en varias canciones ("El milagro de San Antonio" y "El zapatero", entre ellas) y que nos sedujeron por su disciplina y entusiasmo, a la vez que nos abrieron la esperanza de que la música tradicional en Pozoblanco sigue teniendo futuro, pues demostraron que en ellos ha prendido una llama que no se apaga.

Aliara tuvo la deferencia de dedicar a Solienses una canción, "La carta", precisamente una de mis preferidas. José María habló de las críticas realizadas desde aquí (que son más bien discrepancias) y también de los apoyos (incluso alguna colaboración), pero él sabe que tanto unas como otros han nacido siempre de la admiración por un proyecto que me parece fundamental para la historia cultural de Los Pedroches. Palabras de elogio hacia Aliara se dijeron muchas anoche, todas merecidas. Y oportunas, porque los impulsos de ánimo siempre son necesarios, incluso para las cimas más asentadas, incluso para las trayectorias más sólidas. Siendo admirador máximo de Aliara desde su nacimiento, desde su primer disco, aquel ya lejano De la Chimorra a Puerto Mochuelo (1987), escucharles hablar de Solienses desde el altar del Folkpozoblanco no puede sino producir satisfacción y agradecimiento.

Por lo demás, la cita se saldó con el éxito habitual en las convocatorias del grupo. Un público entregado a un repertorio muy cuidado que, como siempre, nos dejó con ganas de más (a pesar de las dos horas que duró el concierto). Siendo esto así, no podemos sino extrañarnos una vez más -como en la introducción señaló el maestro de ceremonias, Antonio Arévalo- de la escasez de este tipo de festivales en Andalucía, donde musicalmente siempre se ha primado más el mundo del flamenco. Será porque en esto Los Pedroches también somos más castellanos que andaluces. En la música tradicional, ya casi totalmente desconectada de la vida real, observamos todavía un anclaje a nuestro pasado, a lo que fuimos y nos ha hecho ser como somos. Cuando escuchamos las jotas de aceituneros, las rondas de carboneros o los romances fronterizos nos sentimos partícipes de un acervo cultural que nos identifica y del que nos sentimos orgullosos, al tiempo que reconocemos su pérdida y su lejanía. Por eso, para que no se nos borren del todo de la memoria, queremos seguir recordando estas canciones, una y otra vez. Y, si es posible, de la mano firme de Aliara.

2 comentarios :

Anónimo | domingo, agosto 05, 2018 10:16:00 a. m.

Es un lujo poder disfrutar de un grupo como Aliara y un placer que Antonio nos lo cuente.
Felicidades a los dos.

Anónimo | domingo, agosto 05, 2018 4:01:00 p. m.

Y mas valor cuanto más tiempo pase.

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