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"La sociedad tiene que reaccionar y exigir soluciones"



Familia numerosa de Dos Torres (1941) [Foto: Donato. Tomada de la exposición "Nuestra memoria en blanco y negro VIII" (Dos Torres, 2008)].

A raíz de mi entrada "El futuro que nos aguarda" (que era continuación de "Frente al vacío"), Aníbal Miller Cantero, párroco de la iglesia de San Sebastián en Pozoblanco, me propuso una entrevista sobre el tema de la despoblación en la comarca con destino a su blog de la parroquia, desde el que intenta fomentar la natalidad a partir de presupuestos cristianos. Y, como ningún territorio ni ámbito ni espacio de Los Pedroches me resulta ajeno, accedí a ello y estas han sido mis respuestas.

¿Qué consecuencias inmediatas tendrá en nuestros pueblos la baja tasa de natalidad?
No creo que la baja tasa de natalidad sea en sí mismo el problema principal. Está claro que se trata de un elemento básico, pero no el único que será preciso abordar. Por ejemplo, daría igual que nacieran el doble o el triple de niños que en la actualidad si en cuanto sean jóvenes tienen que marcharse fuera a estudiar y a buscar trabajo: acabarán asentándose en otro lugar y no volverán. La clave está en ofrecer oportunidades en el propio territorio para que la gente no tenga que emigrar de forma obligatoria, es decir, que quien quiera pueda desarrollar su vida aquí, con la misma calidad que en las ciudades.
Por otra parte, por los medios de comunicación estamos viendo que cada día llaman a las puertas de nuestro país cientos de personas procedentes de otros países buscando ellos también oportunidades que no encuentran en sus lugares de origen. Quizás sería una buena solución, en lugar de levantar muros y alambradas, abrirles la puerta, con la regulación que se establezca, y permitirles que se asienten junto a nosotros, que contribuyan a solucionar nuestro problema, a la vez que el suyo. Está demostrado que los inmigrantes constituyen un sector de población dinámico y emprendedor y que con su trabajo y su capacidad de superación contribuyen a elevar el nivel de vida de los lugares en los que se asientan, siempre que encuentren un entorno favorable.

[Leer la entrevista completa]


3 comentarios :

Anónimo | jueves, noviembre 29, 2018 10:13:00 a. m.

Señor cura, a ver si se entera usted de una vez, ¿o es que no quiere enterarse?. Ya se lo ha dicho el doctor don Antonio Merino Madrid con un excelente criterio, por activa y por pasiva, pero usted erre que erre con los niños. Los niños son pan para hoy y hambre para mañana si no existe una economía estable que los fije al territorio cuando llegan a la mayoría de edad, ¿o es que usted, señor cura, no necesita comer, vestirse, etc., etc.?. Tienen que buscarse las habichuelas porque siempre no les van a vivir los padres a esos niños. Después dicen ustedes de que Cáritas atiende a miles y miles de personas; si no hay trabajo, si no hay futuro, ¿qué quiere usted, que esos niños convertidos en adultos tengan que acudir después a Cáritas?, ¿para eso quiere usted niños y más niños?.

Anónimo | jueves, noviembre 29, 2018 12:48:00 p. m.

¡Qué insistencia la del cura porque le confirmaras que la baja natalidad es la causa del despoblamiento! ¡Y qué empecinamiento el tuyo en decirle que ese no es el origen del problema! El cura insistía intentando recoger de ti algo que confirmara su argumento. Y tú -creo yo que con bastante paciencia- le dabas la misma respuesta. Pero no se enteraba, esperando cogerte en un instante de flaqueza. El párroco, una mañana, al levantarse, vio la luz: familias numerosas, grandes familias numerosas que alegren las calles de los pueblos. Chiquillos correteando las plazas y los huertos. Felicidad completa. ¿Qué piensa hacer el presbítero caso de que su idea prospere? ¿Requisarle a todas las familias el televisor? ¿Crear una mala conciencia desde el púlpito en los matrimonios jóvenes de un solo hijo? ¿Hablarles mal de los anticonceptivos diciendo que Dios y el Papa no los aprueban? Yo creo, Antonio, que podías haberle dado alguna esperanza. ¿Qué va a hacer ahora el sacerdote si no te has dignado abrirle ninguna puerta? Tú, que eres nuestra luz y nuestro socorro. Esto último no es una imagen ni una exageración.

Anónimo | sábado, diciembre 01, 2018 8:25:00 p. m.

Estos curas hay que ver como son. Como ellos no saben lo que cuesta tener, perdón, criar un hijo, pues venga, animarnos a que follemos a pito suelto y a traer criaturas para poblar el terruño. Si es que hablan sin conocimiento de causa.

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