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Un entierro contra la desmemoria y el olvido

La familia Aperador tras el "segundo entierro" de Juan Aperador, en octubre de 2010 [Foto: Facebook de Rosa García Aperador].


Hace diez años, uno de estos días, la familia Aperador de El Guijo se reunió para celebrarlo. Fue una jornada de felicidad y satisfacción. El final de un ciclo. La culminación de muchos esfuerzos. Hay constancia de ello en una foto de toda la familia reunida junto a las paredes del cementerio. Se reunieron para celebrar un entierro que suponía la conclusión de unos hechos que tuvieron lugar sesenta y dos años atrás. La familia estaba "feliz y orgullosa" de poder asistir a aquel entierro que significaba un triunfo sobre la barbarie y la injusticia, un triunfo tardío, más de medio siglo después, pero triunfo al fin y al cabo.


Lo ha recordado Juan Aperador García, nieto, en un artículo publicado en Hoy al día que debería leerse y comentarse en todos los colegios e institutos de Los Pedroches, para que la verdad triunfe finalmente sobre la desmemoria y el olvido.


En diciembre de 1948 Juan Aperador García, un pastor de El Guijo, fue detenido por la Guardia Civil y posteriormente fusilado en la tapia del cementerio de Pedroche acusado de colaborar con el maquis, junto a Rafael Fernández y Pedro Castillo. Su historia ya la contamos en Solienses con motivo de las V Jornadas sobre la recuperación de la Memoria Histórica celebradas en Pedroche en 2010, donde Juan Aperador Castaño y Juan Aperador García, hijo y nieto respectivamente del fusilado, relataron la dolorosa experiencia vivida no solo ante los hechos criminales sucedidos en 1948, sino también más recientemente en el proceso de búsqueda de los cadáveres de los tres ejecutados, un pastor, un porquero y un casero.


El relato de Juan Aperador, nieto, produce escalofríos.

Mi padre siempre había tenido la esperanza de dar con los restos de mi abuelo para darles una digna sepultura. Ahora todavía, con más de ochenta años, recuerda como si hubiera sido ayer, aquel nefasto 18 de diciembre de 1948, cuando la Guardia Civil se llevó a su padre que se encontraba junto a él cuidando del rebaño de ovejas que tenía a cargo, con la promesa de “niño, no llores, que a tu padre no le va a pasar nada”. Por tres días fueron las presentidas viudas a preguntar por el paradero de sus maridos y solo al tercero les dijeron que los habían matado. No tuvieron ni la decencia de decir el lugar de su entierro para que pudieran llorarles en paz. Y,¡silencio!  que podían ser ellas las siguientes. 

Estos días (...) me he acordado de mi abuelo. Pero más de mi abuela, de Adoración Castaño Gálvez. Fue ella la que tuvo que luchar para sacar adelante a sus cuatro hijos pequeños. Fue ella la que, después del asesinato de mi abuelo, trabajaba hasta reventar por un sueldo de miseria. Fue ella la que soportó la humillación y el desprecio de ser viuda de un represaliado de Franco. Fue ella la que se quedaba sin comer para darle lo poco que tenía a su hijo y tres hijas. Fue a ella a la que mi padre oía llorar bajito por las noches, de rabia e impotencia, por no poderles ofrecer más que un chusco de pan y un poco de tocino. Fue ella la que, en su ingenuidad, días antes de los hechos que terminarían con la vida de su marido, contempló como unos buitres merodeaban por el chozo donde vivían, para comerse una oveja muerta y le dijo a mi abuelo: “Juanito, ¡ven corre! qué hay aquí unos pájaros muy grandes y si los matamos tenemos comida para muchos días”. Era el vivo ejemplo del hambre y la miseria que asoló a los trabajadores de estas tierras en la durísima posguerra. La misma persona a la que el miedo atenazó de por vida y nunca contó nada de lo que sucedió aquel terrible invierno de 1948 en una tierra azotada por el hambre y el fascismo. La misma que murió sin saber que, 15 años después, sus descendientes darían con el paradero de su marido y a los 62 años de su muerte, los restos de Juan Aperador García, dejarían la fosa donde se pudrieron y reposarían para toda la eternidad junto a los suyos. Una más entre miles de mujeres como ella, que sufrieron en silencio la brutal represión del régimen de Franco con los disidentes.  [Leer el artículo completo]

Juan repasa los avatares en la búsqueda de los cuerpos, la ayuda del Foro por la Memoria y del Ayuntamiento de Pedroche, el largo camino para la atribución de identidades a través de las pruebas de ADN, la "fiesta" que supuso para la familia Aperador la jornada del 16 de octubre de 2010, cuando al fin se enterró a su abuelo en la tumba en la que ya le aguardaba su esposa. Desde su "segundo entierro", Juan ha seguido investigando, y así ha conocido la causa abierta contra su abuelo en el Tribunal Militar de Sevilla, la aplicación de la Ley de Fugas y los objetos que llevaba en su bolsillo al ser detenido: "una cartera de cuero en mal uso, un carnet de identidad expedido por el Ayuntamiento, una participación de lotería de a una peseta en el número cincuenta mil doscientos diez; setenta y cinco pesetas en un billete de cincuenta y cinco de cinco pesetas". Juan aboga por una mayor presencia de la memoria democrática en la educación, para que se conozca más la historia de los miles de represaliados, para luchar contra la desmemoria y el olvido. 


Mientras, unos operarios del Ayuntamiento de Madrid quitaban a martillazos una placa conmemorativa colocada en la casa natal de Largo Caballero, que fue presidente del consejo de ministros de la II República, el mismo día de su 151 cumpleaños.

12 comentarios :

Anónimo | sábado, octubre 17, 2020 12:59:00 p. m.

Mas de 9 años hacía que se había acabado la guerra y el régimen fascista de Franco seguía asesinando de la manera mas cruel con total impunidad. Ni siquiera tuvieron un mínimo acto de piedad de entregar los cuerpos de los asesinados a sus familiares. Como la maldad absoluta del régimen fascista de Franco se manifiesta en actos tan miserables como el aquí narrado, a las fuerzas políticas españolas de la derecha les molesta y están en contra de que se descubran fosas y se recuperen los cuerpos de los asesinados ya que estas fuerzas de la derecha en cierto modo se encuentran cómodas con los movimientos que apoyan el franquismo. Solo hay que ver como líderes de estas fuerzas de la derecha justificaban el fusilamiento de hasta mujeres menores de edad como ha ocurrido recientemente con las 13 rosas. No se si estas familias tendrán cicatrizadas sus heridas, y serán ellos los que con toda justicia así lo consideren, pero lo que si estoy seguro que por lo menos encontrar a sus familiares les ha servido de aséptico y no al contrario de abrir heridas como dice la derecha para negarse a todo lo relacionado con el resarcimiento a las familias de las victimas del franquismo. Y esa era la España del tirano Franco: niños con 10 años trabajando en el campo como Juan Aperador en 1948 y niños con 10 años trabajando en el campo como yo en 1974. SALUD Y REPUBLICA.

Anónimo | sábado, octubre 17, 2020 10:19:00 p. m.

Estoy de acuerdo con ir cerrando heridas. Pero perdonar es difícil cuando alguien de tu sangre ha sido asesinado sin juicio y por la espalda. O de frente, que para el caso es lo mismo si solo había odio y rencor. Cerrar heridas. Cerrar heridas para la concordia. Cerrar heridas para poder, desde ese momento, ir levantando algo nuevo. Algo nuevo. Algo nuevo. Pero no de lo mismo. Algo nuevo. Cuando una herida se cierra en falso siempre molestará, siempre supurará. La herida hay que cerrarla bien. Pero para que esto ocurra han de darse los pasos necesarias: hay que limpiarlas de suciedad, hay que hacer las operaciones necesarias para que los bordes se unan y una piel nueva aparezca. La herida dentro de los corazones de los que perdieron vilmente a sus seres queridos solo se cerrará cuando ellos lo decidan. ¿O es que les vamos a decir nosotros cuando tienen que dejar de sufrir? Claro está que cuando pasen los años y los descendientes vayan olvidando los hechos, y nazcan jóvenes que ya no oirán estas historias injustas y de terror, entonces desaparecerán por la ley del tiempo. Pero mientras queden familiares que puedan gritar, todavía doloridos, por un padre, una madre, un hermano, un hijo..., cuando, apoyados en una ley salida de un gobierno democrático, revuelvan y exijan justicia, la cicatriz irá expulsando los puntos que fueron quedando dentro y todo podrá ir quedando en orden, un orden arrancado a la fuerza, aunque solo sea para dormir y descansar por las noches. Y para ver en sus caras una sonrisa. Después de tanto tiempo.

Anónimo | domingo, octubre 18, 2020 2:16:00 p. m.

Muy bien todo lo anterior pero...
Hablemos un día de las "checas".

Anónimo | lunes, octubre 19, 2020 12:26:00 a. m.

Del año 1948?

Anónimo | lunes, octubre 19, 2020 7:33:00 p. m.

Las checas eran o son centros de detección, interrogatorio, tortura y en muchos casos asesinato. En la guerra civil española eran de uso común en los dos bandos siendo las mas conocidas las de Madrid (supongo que será por la propaganda de la posguerra franquista). Estos centros evidentemente se dan en todas la guerras, incluidas las actuales y por todos los ejércitos. (Iraq, Afganistán, Guantanamo, etc). En España estuvieron presentes al menos hasta la muerte de Franco en todos los centros donde se detenían a personas, siendo las mas conocidas las existentes en la Real casa de correos de la Puerta del Sol en Madrid aunque supongo que perduraron al menos durante la transición (Caso Almería, los Gal, etc). Mal rollo esto de las checas. En nuestros pueblos son de infame recuerdo después de la guerra. Si, en nuestros pueblos y en tiempos de paz. Así fue.

Anónimo | lunes, octubre 19, 2020 8:56:00 p. m.

Muy agudo "amigo" muy agudo.

Anónimo | lunes, octubre 19, 2020 9:28:00 p. m.

Las guerras son todas muy malas y en todas hay bandos y esos bandos matan al enemigo para ganar la guerra. Pero en España la guerra civil que dicen que duro tres años siguio para los que la ganaron muchisimos años mas, carceles, represalias, palizas, torturas, asesinatos. La venganza fue terrible. No hubo ningun perdon. Solo mucha VENGANZA. y durante muchisimos años.

Anónimo | martes, octubre 20, 2020 12:55:00 p. m.

Buenos días. Las checas de mi pueblo no me gustan. Son muy creidas y muy presumidas. No se cómo serán las de vuestros pueblos.

Anónimo | martes, octubre 20, 2020 5:50:00 p. m.

De unos temas nos burlamos por ignorancia (es lo que quiero creer) pero para otros somos muy sentidos ,solidarios y empáticos.
¡Vaya tela!

Anónimo | martes, octubre 20, 2020 5:53:00 p. m.

¿Es usted un ignorante o "simplemente" mala persona?

Anónimo | miércoles, octubre 21, 2020 6:46:00 p. m.

¿Cuántos de los descendientes de aquellos fusilados votan al pp y a vox?

Anónimo | viernes, octubre 23, 2020 2:19:00 a. m.

Los descendientes de un fusilado votarán a quien consideren oportuno.
¿O acaso les va a decir usted a quién deben hacerlo?

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