El reverso de un retrato
Laura María Sánchez, que fue jurado del Premio Solienses en 2024 y participó en 2025 en la exposición No Palabras III con el retrato de Araceli Fernández León, ha publicado en su perfil de Facebook la reflexión que reproducimos a continuación. En tiempos de tanta tristeza, cosas tan bonitas como esta, que nos permiten apartarnos del mundanal ruido, son las que animan a continuar.
Araceli Fernández León fotografiada por Laura María Sánchez.
El reverso de un retratoLaura María SánchezHay fotografías que guardan el resultado y otras que custodian el viaje. Esta imagen de Araceli Fernández León pertenece a las segundas. Hace un año, tras ser galardonada con el Premio Solienses 2025, nos citamos en Azuel con la herencia de una tarde previa de preparativos, mapas y consejos junto a mi maestro Moisés Vargas Rubio.Aquellas horas de estudio, compartidas con la generosidad de quien enseña sin reservarse nada, construyeron la estructura de lo que debía ser el retrato oficial.Sin embargo, la realidad de la luz y el peso de la responsabilidad transformaron los planes. Acudí a la cita con el temor propio de quien mira el visor desde la afición y el respeto reverencial al personaje. Pero Azuel posee una atmósfera particular; un equilibrio donde el paisaje rural y la poesía parecen entenderse en silencio. Frente a los muros blancos y el azul cobalto de esta primera propuesta, la intuición nos desvió hacia el Tejar de Azuel.Allí, en la boca del viejo tejar, el libro cambió de posición y los colores encontraron el tono que Araceli buscaba. Dejó de ser una sesión fotográfica para convertirse en una simbiosis entre la escritora y la mirada que la observaba. Aquella otra toma fue la que finalmente se incorporó a la exposición de los premiados.Hoy, un año después de aquel sábado, extraigo esta fotografía del archivo no como un descarte, sino como un testimonio de gratitud. Es el reverso de un proceso que le debo a la confianza de Araceli, a la oportunidad que me brindó Antonio Merino para plasmar mi visión, y a la guía constante de Moisés. La imagen oficial permanece en la galería, pero el rastro del camino recorrido se quedó en este rincón de Azuel.














2 comentarios :
¿en tiempos de tanta tristeza?, Antonio.
Todos los días amanece y se pone el sol, que no es poco.
¡A vivir, que son dos días y estamos de paso!.
La vida es solo un rato.
Ánimo, que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante.
Son solo cuatro años. Después ya veremos lo que pasa o verán quienes vivan.
Vive y deja vivir.
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