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Rutas mineras

Castillete metalico de la mina Begoña de Alcaracejos (Foto: AMYP)

La crisis de la minería y de todas las actividades tradicionales vinculadas a ella, producida fundamentalmente en los años setenta del siglo pasado, trajo consigo el abandono de un rico patrimonio minero-industrial, formado, principalmente, por castilletes (metálicos y de mampostería) utilizados para la extracción del mineral, así como por diversos restos de maquinaría (hornos, por ejemplo) y algunas edificaciones de diverso uso. En general, todos estos restos patrimoniales son todavía escasamente valorados desde un punto de vista arquitectónico y artístico, quizás por resultar en exceso evocadores de unos modos de vida que hoy nos parecen terribles. Y, no obstante, los restos materiales procedentes de la industrialización poseen generalmente no sólo valores arquitectónicos y técnicos indiscutibles, sino también un importante interés simbólico y sentimental, al formar parte consustancial de la memoria individual y colectiva de los pueblos y ciudades.

Sin embargo, ya en muchos lugares que conocieron un grave retroceso económico tras el abandono de las explotaciones mineras ha comenzado a contemplarse ese patrimonio minero-industrial como un recurso susceptible de ser explotado turísticamente y de convertirse de nuevo, ahora con un uso jamás imaginado en sus orígenes, en fuente de riqueza para la población. Por no ir más lejos, tenemos los casos de Almadén y Puertollano, que en los últimos años están realizando un meritorio esfuerzo de recuperación de las infraestructuras y maquinarias relacionadas con su brillante pasado minero para ofrecerlas al visitante como recurso a la vez de ocio y didáctico, como una herencia que mueva a la reflexión y el análisis sobre la importancia del pasado minero en la conformación de estas ciudades tal como hoy son y a la valoración de los modos de vida de nuestros antepasados como reflejo de la sociedad de la época.

En Los Pedroches la actividad minera ha sido relevante desde tiempos anteriores a la romanización, perviviendo en la actualidad restos materiales de indudable interés que merecerían también una mayor protección y conservación. En esta comarca, además, estrechamente relacionadas con la producción minera están las estructuras ferroviarias que se conservan del tren de vía estrecha que comunicaba las explotaciones puertollaneras con las extremeñas. Patrimonio minero y ferroviario, pues, forman en Los Pedroches una unidad histórica, económica y social que debe ser mantenida como tal, y también como unidad patrimonial.


Cerco minero de El Soldado

Este patrimonio minero-industrial resulta en buena parte absolutamente desconocido incluso para la mayoría de los habitantes de la comarca, dado que en su mayor parte se encuentra en parajes de difícil acceso, en propiedades privadas e incluso en lugares cuya visita entraña cierto riesgo. Sin embargo, en esta página de la Asociación de Museos, Grupos y Colecciones de Mineralogía y Paleontología se recoge una buena muestra de elementos patrimoniales mineros de toda España, y también de Los Pedroches: véanse especialmente las secciones de minas y castilletes.

En este sentido, destaca en la comarca la labor que en los últimos años viene desarrollando el ayuntamiento de Villanueva del Duque en favor de su patrimonio industrial y minero, uno de los más ricos de la zona. No sólo está colaborando a su difusión a través de la llamada Semana de Turismo Rural (que en su última edición dedicó espacios específicos a los recursos mineros y ferroviarios) o recuperando de la destrucción algunas edificaciones significativas (como la estación de El Soldado), sino que ahora acaba de lanzar la "Ruta de las viejas minas", un recorrido señalizado desde el pueblo hasta la Mina de la Virgen del Carmen que transcurre por los lugares más significativos de la historia minera de la localidad. Por desgracia, muchos de ellos no pueden visitarse de cerca y habremos de contentarnos con su contemplación lejana y panorámica, pero la inicitiva puede ser un buen empujón para que los propios habitantes de la comarca comencemos a valorar este patrimonio con frecuencia olvidado y obliguemos a las administraciones públicas para que avancen con más decisión en su protección, conservación y puesta a punto para la visita y disfrute de los ciudadanos. No hay que olvidar que en esos restos de un pasado tan cercano -y que, sin embargo, parece ya tan lejano- reside una parte fundamental de nuestra historia contemporánea.

Ruta de las viejas minas (mapa tomado del Portal Villaduqueño)

2 comentarios :

Anónimo | jueves, julio 26, 2007 10:58:00 a. m.

Antonio ¿y las minas romanas? También las hay ¿no?

Anónimo | viernes, julio 27, 2007 4:43:00 p. m.

El cortijo La Romana, junto al Guadamora, en la carretera de Pozoblanco a Villanueva, era una mina romana y existen más en la zona. Preguntar a Juan Palomo o a Silverio, de Villanueva de Córdoba, y os darán pistas.

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