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La Candelaria ilumina



Este fin de semana llega la fiesta de la Candelaria, esa exaltación del fuego purificador que desde hace siglos ilumina las plazas de nuestros pueblos con gozosa celebración a su alrededor. Desde hace algunos años, Dos Torres ha sabido monopolizar la tradición convirtiéndola en un gran foco de atracción turística, aunque a costa de privarla de sus marcas primitivas. La Candelaria de Dos Torres, envuelta en un mercado popular (al modo raso en que hoy se entienden estas manifestaciones absolutamente clonadas), ha devenido en un espectáculo multicolor a través del cual el pueblo muestra su voluntad de agradar al visitante y le obliga a dejarse unos eurillos en las tabernas. Es uno de los ejemplos máximos que tenemos en Los Pedroches de cómo el turismo rural ha terminado transformando absolutamente una fiesta y la ha despojado de todo componente ritual con un mínimo de autenticidad. Debe ser un espejo en el que mirarnos para no repetir los mismos errores con otras manifestaciones de nuestra cultura popular que están muy cerca de sufrir una metamorfosis semejante.

Otros pueblos intentan a duras penas mantener la costumbre más próxima a sus orígenes. El Viso, Hinojosa del DuqueAñora o Belalcázar han revitalizado la costumbre fomentando la participación popular en el acarreo de leña y propiciando la fiesta grupal al calor de las ascuas. En Añora se ha organizado la ruta de la albóndiga y la matanza y se repartirá la "sopa de las parías", que dicen que es tradicional allí, al tiempo que intenta rescatar la memoria fotográfica de la tradición.

El mundo rural está en crisis y precisamente estas manifestaciones de la cultura popular marcan el termómetro de su estricta supervivencia. La eterna discusión se mece entre dos extremos: quedarse estancado o correr sin freno hacia el abismo. Cuando seamos capaces de establecer nuestros propios límites, habremos dado un paso firme. Pero no es fácil. En la incertidumbre a la que hemos sido abandonados, vamos dando palos de ciego por ver si en algún azar encontramos una solución que nos satisfaga. Quizás la Candelaria nos ilumine.


Niños preparando un candelorio en Añora, hace años [Foto: Ayuntamiento de Añora].

4 comentarios :

Anónimo | viernes, febrero 01, 2019 8:48:00 a. m.

Todo evoluciona, lo básico perdura pero el artificio que le rodea cambia. la esencia se mantiene aunque muchas veces se olvida el por qué de esos ritos. Pero ese artificio en Dos Torres hará que perdure en el tiempo, o es mejor que acabe desapareciendo y formando parte de ese patrimonio inmaterial perdido del que tanto nos quejamos. En Belalcázar también se hacen, más populares, pero no se si más autenticas, porque el ayuntamiento proporciona sardinas para las luminarias, hace mucho tiempo que no vivo allí pero este punto no lo recuerdo. En fin, esto ocurre en otros ámbitos, por ejemplo nuestras romerías y el folklore, ¿cuántas flamencas vemos en esas fotos antiguas de nuestros abuelos?, ¿o cuántos bailes por sevillanas recogen esas fotografías o videos?. Todo cambia, lo nuevo acabamos haciéndolo nuestro y serán parte de las tradiciones para los que vienen detrás.

Anónimo | viernes, febrero 01, 2019 4:02:00 p. m.

Estos curas son una bendición del cielo

Anónimo | sábado, febrero 02, 2019 1:09:00 p. m.

Pues es cierto en parte y menos cierto en otras. Me explico: una niña que nazca en esta semana, vecina de Dos Torres, al ir cumpliendo años irá viendo esta fiesta a la manera de celebrarse en la actualidad. Al paso de los años ese ritual será para ella la tradición. Pero, creo, en algún momento alguien tratará de explicarle: Esto que estás viendo es una fiesta que se celebraba en tiempos pasados cuando llegaba el día de San Sebastián... etc., etc. Se interesará la niña porque aquello le sonará a cuento, a leyenda. Los niños se interesan mucho por las leyendas y las narraciones orales. ¿Podrá imaginarse esta muchacha lo que era de verdad la fiesta, con todos sus componentes folklóricos y legendarios contemplando lo que se ofrece ahora. Solo uno continúa verdadero: el fuego, la candela, la llama. Y eso porque no se puede también cambiar.

Anónimo | lunes, febrero 04, 2019 11:50:00 p. m.

Es lo que hay o espabilas o te quedas atras y eso lo sabes tú muy bien.

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