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Documento de reflexión sobre la sostenibilidad de las dehesas.


Portada del documento.

Aunque el propio documento recoge en sus propuestas de tratamiento la necesidad de utilizacíón de las TIC para colaborar en la tarea, todavía no puede verse en las páginas de Adroches ni de Dehesa Sostenible el Documento de Reflexión "Sostenibilidad de las dehesas" , presentado el pasado 30 de octubre en Torrecampo. Ello no haría sino confirmar una de las conclusiones contenidas en este mismo estudio: que las políticas públicas, aun habiendo sido "numerosas y con importantes recursos", no han supuesto un verdadero avance hacia la sostenibilidad (pág. 137). La jornada de clausura del proyecto de acción conjunta de cooperación "La dehesa: un modelo de desarrollo sostenible", celebrada en Torrecampo, avanza otra causa del mal destino de estos recursos: pagando con fondos públicos, aquel día se alimentó más el cuerpo que el espíritu. Por decirlo suavemente.

El documento de reflexión "Sostenibilidad de las dehesas" ha sido elaborado por los Grupos de Desarrollo Rural radicados en áreas de dehesa de Andalucía (entre ellos, nuestro Adroches), en el contexto del proyecto de cooperación “La Dehesa, un modelo de desarrollo sostenible”, junto con un grupo de investigadores de la Universidad de Córdoba dirigidos por Juan Gastó Coderch. El estudio contiene una recopilación de información que intenta explicar qué son los espacios de dehesa, qué está pasando con estos territorios y cómo se puede alcanzar su desarrollo sostenible. También se incluye, a modo de resumen, un diagnóstico en el que se profundiza en aquellos aspectos que separan la situación actual de la potencialmente ideal, analizando algunas causas y efectos, y, finalmente, se apuntan algunas posibles actuaciones que podrían mejorar la sostenibilidad de las dehesa.

En mi opinión, y en buena parte de su contenido, el documento resulta excesivamente técnico para proponerlo como un instrumento divulgativo de reflexión y su forma expositiva me parece en exceso compleja incluso para una comprensión mediana. Véase, a modo de ejemplo, este fragmento elegido casi al azar (pág. 96):
El procedimiento de descomposición del hiperproblema de la dehesa considera la variedad de los elementos y la intensidad de los ligamientos (Rubinstein, 1975). Los conjuntos de elementos más fuertemente ligados constituyen una pieza o problema específico que puede ser analizado como un sistema. Los ligamientos entre piezas son, obviamente, de menor intensidad que los presentados dentro de cada pieza.

La descomposición del hiperproblema busca, en una primera etapa, determinar las piezas que conforman cada parte del problema. Estas piezas constituyen unidades con un cierto grado de complejidad. Las etapas del proceso de análisis (F) que pretende la descomposición del hiperproblema, deben ajustarse a una secuencia gradual orientada a identificar los grupos jerárquicos de ligamientos más intensos (Booth, 1967).

Además, todo el estudio peca, según mi criterio y sin cuestionar en absoluto su solvencia científica, de excesivamente teórico y generalista. Baste decir que en sus 173 páginas no aparece ni una sola vez la palabra "Pedroches" ni el nombre de ningún pueblo de la comarca, por lo que igual pudiera estar redactado para las dehesas andaluzas que para las de Salamanca. Al no citarse tampoco el nombre de los expertos "que tienen la experiencia cotidiana en la gestión de dehesas y territorios asociados" y que han proporcionado información oral para su redacción, nos quedamos sin saber si alguno de ellos trabajaba en Los Pedroches y, en consecuencia, si el estudio recoge también los problemas singulares de nuestra dehesa, que no deben ser los mismos que los de, pongamos por caso, la dehesa de Sevilla, pues entonces no se explicaría por qué aquella dehesa ha sido declarada Reserva de la Biosfera y la nuestra no.

Aun así, las partes del documento que ofrecerán un mayor interés serán los capítulos 8 (Diagnóstico) y 9 (Propuesta de tratamiento). El diagnóstico que ofrece el documento se resume en este párrafo de síntesis (pág. 137):
De una forma sintética, podemos decir que en los territorios de dehesa es frecuente identificar: pérdida de diversidad faunística, simplificación vegetacional, carga ganadera del sistema superior a su capacidad sustentadora, exceso de artificialización, laboreo, desmonte, etc., falta de reconocimiento del valor de la dehesa y desconocimiento por el conjunto de la sociedad, dificultad para distinguir los productos provenientes de la dehesa, simplificación excesiva de la problemática de la dehesa, baja rentabilidad económica y desconexión con el sistema externo.

En cuanto a las propuestas de tratamiento, se incluyen ideas referidas a diversos ámbitos de actuación: receptividad tecnológica y eficiencia, comunicación de valores, construcción institucional, políticas públicas, cohesión social y territorial, mercados y productos, investigación, desarrollo, formación e innovación, relación con otros sectores, acciones conjuntas y acciones integradas. Todo este análisis lleva a los autores del documento a una conclusión (págs. 150-151) que no desagradará a los promotores: el imprescindible e insustituible papel que están llamados a cumplir los Grupos de Desarrollo Rural en la realización de estas acciones de salvamento de la dehesa. Sin ellos no hay futuro, viene a sentenciar el documento. Y ese parece haber sido todo el sentido del estudio: justificar su existencia presente y, sobre todo, futura.

6 comentarios :

Anónimo | jueves, noviembre 06, 2008 5:51:00 p. m.

Buen gusto y buena foto la que se ha escogido como portada de este documento de reflexión sobre la sostenibilidad. ¿No han podido seleccionar una encinas jóvenes en lugar de la encina más vieja y enferma del lugar?

Anónimo | jueves, noviembre 06, 2008 5:52:00 p. m.

Madre mía, qué "hiperproblemático" resulta entender algunas cuestiones, qué "hipertorpe y hiperignorante" se siente uno al no entender casi nada de los párrafos seleccionados.

Ese extraño esfuerzo por la complejidad y hacia la confusión que parece hacen algunos, que se opone por su lenguaje a lo que debiera ser una obra divulgadora y con pretensiones de concienciación, porque se aleja de la claridad y la sencillez en su comprensión, ¿a qué se debe?

Sin menoscabo del cuidado del lenguaje y del rigor científico, ¿no es mejor que los mensajes se entiendan bien? Como haya muchos párrafos como los expuestos no sé quién va a ser el valiente que se ponga a leer ese trabajo.

Anónimo | jueves, noviembre 06, 2008 5:58:00 p. m.

Estos académicos entienden la sostenibilidad socieconómica, ambiental, cultural y política, pero no caen en la cuenta de que este documento no es sostenible y se cae de su propio peso.
Acaso no se piensa hacer una síntesis más apropiada para su difusión que todo este tocho.

Anónimo | jueves, noviembre 06, 2008 7:13:00 p. m.

Nos gastamos los recursos públicos en libros inentendibles, en comilonas para el público, pero a la hora de la verdad diganme: ¿existe alguna empresa que fabrique licor de bellota en la comarca? ¿quién hace pienso de bellota? ¿acaso Adroches no se da cuenta de esto?. Que yo sepa el único uso que tiene ahora la bellota se la da el cerdo transformandola en rico jamón que luego nos ponen en las reuniones, mientras la comarca se despobla.

Anónimo | jueves, noviembre 06, 2008 11:59:00 p. m.

Las Ayudas públicas que se citan en el documento son cuatro: PAC, Estructuras, Forestales y Agroambientales .
Ninguna de ellas es especifica para la dehesa, algunos propietarios de dehesa se han beneficiado de algunas de ellas porque la dehesa tiene algo de bosque, algo de agricultura, algo de ganadería y también suele ser una explotación agraria. Por eso lejos de solucionar el hiperproblema de la dehesa las subvenciones que se citan lo agravan.
Si había una subvención por sembrar trigo duro y la dehesa no tiene subvención estamos en la parte final del “ UN, DOS, TRES “ elegimos “LA CAJA”
Si podemos elegir entre el máximo de primas al vacuno y la dehesa no tiene subvención volvemos a elegir “LA CAJA”
Entre prima al ovino y dehesa sin subvención yo volvería a elegir “LA CAJA”
Las ayudas estructurales y forestales nada tienen que ver con la dehesa como el propio documento indica.
Por último, las agroambientales, en las que algunas se llaman sistemas adehesados (pastos ecológicos) solo contemplan la ganadería ecológica y las que se llaman ayuda a la dehesa tienen una cuantía tan pequeña que deberían ser consideradas propinas.


En dos partes del documento se nombra el Pago único como oportunidad para las dehesas y a renglón seguido se cuestiona, porque pueden emerger sus efectos perniciosos y posible mala imagen por ser esta una subvención que se da por” no hacer nada” .

Los que han escrito el documento saben perfectamente que la oportunidad del pago único es una oportunidad perdida y además que el criterio histórico seguido en España para su aplicación ha dejado a la dehesa sin subvención para siempre y solo los que sabiamente eligieron “LA CAJA” tendrán subvención en el futuro.
LOS QUE ELIGIERON MANTENER LA DEHESA RECIBEN COMO PREMIO LA CALABAZA HUECA, YA QUE EL TERRENO ES ADMISIBLE PARA EL PAGO ÚNICO PERO NO TIENEN DERECHOS PARA COBRAR LA SUBVENCIÓN.
Como el propio documento indica las soluciones deben ser holísticas y es muy dificil alcancanzarlas cuando hay dos Consejerias peleandose y muchos ganandose el chusco planteando soluciones.
Los que necesitan las soluciones son totalmente ajenos al proceso y tienen que sufrir que algún insensato los haga culpables del ocaso de las dehesas

Anónimo | viernes, noviembre 07, 2008 11:38:00 a. m.

Señores de Adroches, al ver este blog y sus comentarios ¿no se os pasa por la cabeza cambiar de estrategia? Por que si mirais los resultados de estos años ¿qué hay? Nada de nada como siempre.
Para la conservación y recuperación de la dehesa hacen falta dos cosas:
A)Investigación
B)"Pico y pala"
Dejense de alimentar panzas en los restaurantes de Los Pedroches y poner carteles artísticos por que lo de que la dehesa se está perdiendo ya lo sabemos, no hace falta que nos tramauticeis. Empiecen por investigar para salvar las encinas centenarias, hagan un plan de tala para encinas jovenes y cojan un pico y una pala y a sembrar encinas ya vereis como cuando llegueis al restaurante no dejais nada en el plato.

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