Lo más leído en los últimos días

BLOGDROCHES Actualidad

Blogs de autor

Políticos

0 com

Arte de cetrería

Portada del libroCoincidiendo con la festividad de San Juan de la Cruz, patrón de la poesía, la jarota Juana Castro presentará hoy en la Fundación Antonio Gala de Córdoba la reedición de su libro Arte de cetrería, publicado por primera vez en 1989 por la Diputación Provincial de Huelva (ese año obtuvo el Premio Juan Ramón Jiménez y al siguiente quedó finalista del Nacional de Poesía) y que ahora recupera Ediciones La Palma. El libro está considerado como una de sus obras fundamentales y fue a través del cual yo mismo, como muchos otros, entré en contacto con la poesía de esta autora. Se trata de una poesía rara en el panorama lírico actual, que tiende puentes con lo más tradicional de nuestra literatura para convertirse ella misma en clásica. Sorprende la hermosa transformación del lenguaje de la cetrería en lenguaje amoroso, de una precisión ajustadísima, como aquel arte, al modo en que también los místicos convirtieron en erótico el léxico religioso. En uno de mis primeros solienses ya reproduje un poema de este libro, y vale la pena ahora recuperar otro:

TERAPEUTICA DE LAS AVES NOBLES PARA UNA ENFERMEDAD SIN REMEDIO

Que no tiemble tu mano al abatirme
porque has de ser cruel hasta el cansancio.
no temas, has cumplido
uno a uno los pasos
del rito de mi vida,
y ha llegado el momento.
Que atus ojos no asome ni una lágrima
y ni la compasión en tu garganta anide,
pues que así es el camino
de las aves que sirven a la muerte.
No es certera mi vista, ni mi vuelo
responde ya al prodigio
de la celeridad aquella, tan diáfana
como ciegas mis sienes en servirte.
Tan ajadas y tristes se contemplan mis plumas
que ahora ya no les resta
ni siquiera una rosa, que a tus dedos
fragante se ofreciera, y tersa, y blanca.
No lo dudes, te imploro, y afila ya el cuchillo.
Que acierte su hoja larga, como raudo
mi antiguo corazón adolescente.
Mátame ya, ahora,
puesto que ley lo manda.
Puesto que ya la noche
señala, inexorable, la hora del más triste
final de los idilios.
0 com

Arquitectura popular

Quizás el descubrimiento más sorprendente de mi reciente visita al noroeste leonés haya sido la arquitectura popular de sus pueblos. Bueno, en realidad no ha sido totalmente un descubrimiento, pues ya había visto algo en el magnífico libro de Juan Carlos Ponga Mayo y Mª Araceli Rodríguez Rodríguez Arquitectura popular en las comarcas de Castilla y León (Junta de Castilla y León, 2003), donde muy metódicamente se recorren todas las comarcas castellanoleonesas detallando las características de su arquitectura popular y, lo más importante, con muchísimas fotografías (unas 300) comentadas. Pero, desde luego, no es lo mismo verlo en una fotografía que en la realidad. Hay un encanto de construcciones antiguas, muchas de ellas ya en desuso, que te remite a tiempos pasados con sola su presencia. Traigo como ejemplo esta imagen tomada en Orellán, un pueblo cercano a Las Médulas, que presenta elementos arquitectónicos muy frecuentes por allí, como las solanas, corredores y escaleras exteriores, además de la pizarra como material de cubrimiento de los tejados.


Casas populares de Orellán (León).

Pero, bueno, a lo que iba. Resulta que en Tabuyo del Monte, un pueblo de la Maragatería, me encontré varias fachadas como la que ofrezco en la imagen de abajo, que presentan una similitud sorprendente con las llamadas "fachadas de tiras" de Añora. No es que este tipo de fachadas sean características de aquella comarca. Más bien su aspecto desentona del conjunto general de la población, en la que predominan los tonos pardos (de tierra y piedra) o negros (de pizarra). La presencia de estas fachadas aparenta una excentricidad. Sin embargo, resulta un ejemplo de cómo una solución constructiva (o más bien decorativa) puede surgir espontáneamente en lugares diferentes, pues no creo que haya ninguna relación de origen entre aquellas fachadas y las de Añora. Así la traigo aquí, como una curiosidad.

Por cierto, que, dentro de Los Pedroches, las fachadas de tiras no sólo existen en Añora. En casi todos los pueblos de la comarca se conserva algún ejemplar aislado, aunque sin ninguna duda es en Añora donde aparecen los conjuntos más espectaculares y presentan una mayor uniformidad, hasta el punto de poder observarse calles enteras con esta peculiar apariencia.


Fachadas de tiras en Tabuyo de los Montes, comarca de la Maragatería (León).


Fachadas de tiras en la calle Virgen de Añora.
1 com

Memorias de un niño de la guerra

El autor con sus padres (1925)
A través del Foro de Hinojosa del Duque, donde se publica el texto íntegro, he conocido el libro de Félix Jurado Ramos Memorias de un niño de la guerra (1936-39), que fue publicado en 1999 por la Editorial Emboscall. Luego he encontrado también su versión digital, publicada en el año 2000. El título, en realidad, es un tanto engañoso, pues el contenido desborda ampliamente los límites temporales señalados en él para convertirse propiamente en unas memorias que abarcan hasta el momento en que fueron escritas, en 1989. Sin embargo, el contenido más significativo, y desde mi punto de vista el que ofrece mayor interés, es el incluido en los siete primeros capítulos, en los que se cuenta la infancia y primera juventud del autor (hasta los 20 años aproximadamente) en el marco mísero y terrible de la guerra civil y la posguerra en Hinojosa del Duque. Luego el autor se extiende en la narración de sus aventuras en el servicio militar en Sevilla y en sus años de emigrante en Cataluña, ofreciendo también una visión personal de esa otra posguerra, pero que no ofrece ya el interés añadido de la proximidad geográfica, de nuestra propia historia comarcal.

En cambio, los siete primeros capítulos ofrecen una visión tremenda, necesariamente personal y subjetiva, como corresponde a unas memorias, de la vida miserable (en lo material y, sobre todo, en lo espiritual) de la Hinojosa (es decir, de cualquier pueblo de Los Pedroches) del segundo cuarto del siglo XX. El estilo narrativo es espontáneo, desordenado, elíptico, que va y viene, pero de una efectividad sorprendente. A pesar de la evidente falta de conocimientos técnicos narrativos del autor (e incluso de los errores sintácticos y aun ortográficos, ya no achacables a él mismo sino a la editorial -si es que la versión digital es un calco de la... ¿analógica?-), el texto consigue un ritmo muy atractivo y los acontecimientos narrados logran imponerse sobre cualquier consideración estilística.

El autor cuenta su primera juventud en Hinojosa y Montilla, a donde sus padres se trasladaron en busca de trabajo y donde el pequeño Félix tuvo su primer contacto con algunos de los avances tecnológicos de la época:

"También fue en Montilla donde yo vi por vez primera el cine mudo que entonces era el cine que había. Al lado nuestro había un hombre que iba leyendo lo que salía en la pantalla, también fue allí donde yo vi el primer automóvil, toda la gente salía de sus casas para verlo. Los chavales íbamos detrás del coche y los que eran más grandes que yo corrían ellos más que el coche. También fue en Montilla donde yo hablé por teléfono, hablar es un decir porque sólo dije adiós a mi abuela, porque yo veía tan difícil que sintiera la voz de mi abuela que me quedé espantado y no pudieron hacer que le dijera nada más".

Luego, su primera escuela:

"Me pusieron en la escuela de la Vitorina. Allí no sé si llegue a juntar las letras y a conocerlas todas pero a rezar sí que me enseñaron: todos los días por la mañana nos hacían rezar y por las tardes nos hacían ir a la doctrina y lo que teníamos que hacer, que era leer y escribir, poco nos daban (...). Yo no sé de quien sería la culpa de que en vez de enseñarnos a leer nos enseñaran a rezar, si era culpa de la maestra o de los curas. Para mí, con lo que he visto después, debía ser culpa de los curas porque allí nos preparaban para la otra vida, que dicen ellos que hay. Y en esta pensáramos por sus cabezas y las nuestras las tuviéramos para contrapeso del culo; por eso, cuando en la cabeza te meten hipocresías, el trabajo que cuesta de ver la realidad y muchos nunca llegan a verla".


Ya se va viendo por dónde va la cosa.

Pronto, en cambio, ya en Hinojosa, debe empezar a trabajar, siendo el catálogo de sus ocupaciones el de la España rural de la época: porquero, tejero, vendedor ambulante, pastor... El trasiego episódico de unos trabajos a otros, siempre con el hambre y la necesidad como escenario, nos recuerda a veces las andanzas del Lazarillo, incluso en el modo de contarlas:

"Empecé a andar, perdí de vista la casa, puse la chiva al suelo y ella se lió a berrear, yo andando hasta que la chiva se vio sola y como que las cabras son tan asustonas, cuando se ven solas. La llamé que como era de dos colores le decía colorina. Cuando se decidió a seguirme nos pusimos los dos en marcha hacia el pueblo. Desde allí había ocho o diez kilómetros. Cuando llegamos al pueblo, era casi mediodía, la chiva iba comiendo hierba y yo tenía que ir a su paso y sin comer".


Pronto estalla la guerra, y la narración de Félix Jurado se convierte en un documento de primer orden. Cierto que nadie puede buscar objetividad ni rigor histórico en lo que cuenta (hablamos de unas memorias), pero su escrito se eleva como un testimonio directo de lo que ocurrió, con el valor indiscutible de quien vivió los acontecimientos en primera persona y los cuenta como los percibió y los sintió, con su verdad. Se trata de un aporte fundamental para la elaboración histórica de este tristísimo episodio de nuestro pasado cercano, de la historia de España, pero también de nuestra historia comarcal, del que hasta ahora yo sólo conocía, en forma de libro, las también imprescindibles Memorias de un miliciano, de Emiliano Mascaraque Castillo (publicadas por el Ayuntamiento de Pozoblanco en 1997).

Así vió el pequeño Félix aquellos primeros días de la guerra en Hinojosa:

"Como las últimas elecciones municipales las habían ganado las izquierdas, ellos no podían soportar que hubiera un alcalde de izquierdas gobernando en el ayuntamiento. Y el día de la Ascensión, aquella noche mataron a un joven en la puerta de la Virgen del Castillo (iglesia que está en la plaza mayor del pueblo); aquel joven venía de ver la novia e iba para su casa cuando le dieron el tiro. Estando agonizando se lo llevaron a Córdoba, por no decir que lo habían matado.

Aquel crimen que fue el primero de los muchos que habría después en Hinojosa. De aquel crimen se responsabilizó a la Guardia Civil, aunque la gente decía que habían sido los pistoleros. Aquella noche hubo aquel muerto y muchos tiros por las plazas y calles adyacentes. Mi padre, cuando dejaron de oírse tiros, él que estaba en nuestra casa le dijo a mi madre: "voy a ir a casa de mis padres. Como mi padre y mi hermano son socialistas no les haya pasado nada si estaban en la casa del pueblo". Mi madre le dijo "ya voy yo contigo, que los niños están durmiendo". Yo no sentí nada de los tiros ni de que ellos se fueran. Yo me enteré al otro día de lo que había pasado. Nosotros vivamos en la calle Fontanilla, mis abuelos en la calle San Gregorio. Cada calle está en un extremo del pueblo. Cuando mis padres llegaron a la calle Corredera, en aquel cruce estaba la Guardia Civil a caballo y no querían dejar pasar a mis padres. Mi padre decía que iba a casa de sus padres a ver si les había pasado algo a ellos como habían pegado tantos tiros. Pero como habían matado a aquel joven no querían ver a gente por las calles. Nada más que ellos. Mi padre insistía para que le dejaran pasar y en vez de dejarlo pasar se liaron a dar sablazos y a mi madre le pusieron un brazo amoratado.

Mi padre cuando vio a mi madre los lamentos que daba le echo mano a las bridas del caballo y se encabritó el caballo. A mi madre se la llevaron a curar y a mi padre a la cárcel".


Luego, los días de guerra y el final de la lucha, y más tarde la altivez de los vencedores y la humillación de los vencidos.

Pocos días antes de ser fusilado, ya en la cárcel, el padre de Félix le envió a su madre esta carta, oculta en el fondo de un cesto de ropa:

"Querida Petra: Si estuviste en mi juicio estarás enterada de los que me han puesto las denuncias, que son Pablo Calderón y Fernando, el que está de carcelero, pero tu bien sabes que te lo he dicho yo muchas veces que vi al pobre Pepe muerto y lo que yo lo sentí, fíjate que ahora dicen que lo había matado yo. Pero Dios está en el cielo y a cada uno le dará lo que se merezca. Tu háblale bien y si a mí me matan puedes llevar la cabeza en alto, porque he tenido la suerte de no ser criminal. Fililberto, sé muy bueno con tu madre y con tus hermanos, trabaja para ellos y véngame si puedes algún día, igualmente te lo digo a ti Fulgencio, sed buenos con todos pero venga algún día si puedes a tu padre, que lo han hecho mucho sufrir. María tú sé también muy buena y honrada, te lo pide tu padre, y tú Carmelilla llegarás a ser grande, te digo lo mismo. Petra tu también sé honrada y buena con tus hijos, te lo pido que seas tan buena que lo seas como lo has sido siempre. Yo si me matan voy con mi conciencia
tranquila de no haber matado ni haber hecho padecer a nadie. Dale muchos besos a nuestros hijos y ten mucha resignación con este que te lo pide tu Agapito que os quiere mucho a todos. Adiós Petra de mi alma, hijos de mi alma, sed buenos todos y si me matan yo no he matado a nadie, vengadme algún día si podéis. Adiós a todos".


Y eso me ha parecido a mí este libro. La venganza debida a un padre.

Carta autógrafa del padre Carta autógrafa del padre
0 com

Al-Bitruji

Cerro del Cuerno/33

Se cumplen ahora 800 años de la muerte del astrónomo Al-Bitruji, conocido en España como Alpetragio. En realidad, como ocurre con frecuencia con personajes de la antigüedad, no se saben con exactitud muchos datos de su vida, y, entre otros, se discute la fecha de su muerte. Sin embargo, la mayoría de los autores fijan ésta en el año 1204. Tampoco parece haber acuerdo total sobre su lugar de nacimiento, pero autores de gran prestigio, como Menéndez Pidal o Julio Samsó, coinciden en determinar el origen pedrocheño del astrónomo. Menéndez Pidal (España, eslabón entre la cristiandad y el Islam, Madrid, 1956) afirma que el nombre le viene al personaje "por haber nacido en Los Pedroches, al norte de Córdoba". El eminente arabista Julio Samsó, por su parte, afirma que "Al-Bitruji may have been from Los Pedroches (Bitraws), Córdoba province" (Dictionary of Scientific Biografy, New York, 1980). Al-Bitruji pertenece a un grupo de eminentes estudiosos de la España islámica que protagonizan, en los dos últimos tercios del siglo XII, un florecimiento en la filosofía árabe de Al-Andalus. Estos autores, entre los que hay que citar a Avempace, Averroes o Maimónides, se distinguieron por su crítica profunda al sistema ptolemaico y su defensa de un sistema del mundo físicamente real, viéndose fuertemente influidos por el racionalismo aristotélico. Rechazaron la teoría de Ptolomeo del epiciclo basándose en que los planetas han de girar en torno a un cuerpo central físicamente real y no en torno a un punto geométrico. Por ello, elaboraron un sistema de los cielos basado en Eudoxo, que había adoptado Aristóteles. El sistema astronómico de Al-Bitruji, expuesto en su obra Tratado de astronomía, está compuesto por una serie de esferas homocéntricas que se organizan en torno a la llamada "novena esfera", que constituiría el "primer motor", la cual transmite movimiento a las esferas inferiores en proporción a su distancia. También aportó nuevas interpretaciones sobre el orden de los planetas inferiores y sobre el modelo solar. El sistema astronómico de Al-Bitruji se extendió ampliamente por Europa durante el siglo XIII, de modo que eminencias como Alberto Magno, Dante, Roger Bacon y Copérnico conocieron, estudiaron y apreciaron sus ideas.

Por supuesto, no espero que haya ningún recuerdo institucional hacia este personaje ilustre de Los Pedroches, pero quizás este breve memorial sirva para que, ahora que empiezan a percibirse ecos inquietantes de xenofobia, algunos reflexionen serenamente sobre quién es el dueño de este solar histórico en el que ahora vivimos los pedrocheños.
0 com

Añora, corazón de Los Pedroches


0 com

Carrera-Fiesta por la Libertad de Expresión y contra la Xenofobia

Groovieland y Kedator andan enredando en el Foro de Pozoblanco en torno a la idea de organizar una "Carrera-Fiesta por la Libertad de Expresión y contra la Xenofobia" para el día de fin de año. La idea es tan buena que tengo mis dudas de que finalmente llegue a realizarse, no sólo por la premura de tiempo con la que se aborda el proyecto, sino porque la experiencia me dice que organizar actividades de este tipo, que arrastren a la gente que prefiere quedarse cómodamente en sus casitas, resulta una tarea muy dificultosa, muy laboriosa y, en ocasiones, muy frustrante. La idea es buena y necesaria. Buena porque nace de la iniciativa particular, no institucional, de unas cuantas personas que manifiestan inquietud por temas sociales, cosa tan rara en estos tiempos. Sería un soplo de aire fresco para el resurgir de la sociedad civil, que últimamente parece estar totalmente abotargada, ofreciendo tan solo perezosas respuestas a los mínimos estímulos de las instituciones oficiales. Buena también porque nace a través de Internet, lugar maldito de donde según algunos no pueden salir más que aberraciones. Y necesaria porque una inquietante corriente de rechazo al extranjero comienza a percibirse en algunos ámbitos comarcales (entre ellos, el propio Foro de Pozoblanco). Para empezar a atar cabos, han convocado una reunión para el próximo lunes 13 a las 19,00 h. en el Buho Blanco de Pozoblanco. Yo no acudiré, pero sepan que cuentan con mi apoyo.
0 com

Al final de la escapada

Mi médico y el sentido común me aconsejaron unos días de desconexión informática, unas jornadas lejos de la realidad virtual. Obediente como soy a los requerimientos de tales instancias, he pasado este laaaaargo puente en la deliciosa lejanía y soledad del Bierzo leonés, donde un tratamiento de estrés encuentra su ideal acomodo en un lugar justamente llamado Valle del Silencio. Allí San Genadio estableció monasterios y los siglos no parecen haber transcurrido desde entonces. En las mil curvas de la carretera que conduce a Peñalba de Santiago hay tiempo para reflexionar sobre el mundo, el demonio y, ay, la carne.

Al regreso de la escapada, veo, sin embargo, que no me he curado. Nada más entrar por la puerta de mi casa, lo primero que he hecho ha sido conectar el ordenador, y hasta ahora. He repasado rápidamente los periódicos de la provincia y me he quedado enganchado a dos noticias. Una, de hoy mismo, da cuenta de la fiebre que le ha entrado a los políticos por pedir autovías para Los Pedroches a troche y moche, que, la verdad, uno ya no sabe si va a quedar algún kilómetro cuadrado de la comarca sin asfalto. Después de tanto tiempo de aislamiento y malas comunicaciones, la cosa ahora, qué quieren que les diga, provoca un poco de risa nerviosa. A las autovías de Valencia a Lisboa y de Granada a Badajoz y a la autopista de Toledo a Córdoba, se unen ahora la N-505 entre Espiel y Almadén y la A-420 a su paso por la comarca. ¿no es un poco delirante todo esto?. ¿No podría alguien poner un poco de cordura y considerar que con una sola de todas esas que pasase cerca de la comarca sería mucho y quizás suficiente?. Pero no, por pedir que no quede. Quizás la consigna sea que reclamando mucho, quizás se consiga algo. Pero pudiera ocurrir que tanta dispersión de intereses acabara en nada, como cuando un actor que ha tenido una actuación relevante en varias películas se queda sin su Oscar frente a otro que ha tenido un papel brillante en una sola.

La otra noticia es la que afirma que "Torrecampo recibe a la semana unos cinco autocares cargados de turistas europeos que vienen ex profeso a visitar la localidad" porque la población, al parecer, está incluída "dentro de los circuitos turísticos europeos". No digo que no sea verdad ni que Torrecampo no se lo merezca, pero yo no me lo creo. Así, sin más, para qué le vamos a dar más vueltas. Eso de que todas las semanas desembarquen en Torrecampo autobuses cargados de "belgas, alemanes o franceses" para disfrutar de "la tranquilidad que se respira en nuestras calles", la verdad, no me lo trago. Porque primero haría falta que alguien explicara qué demontres es eso de los "circuitos de la UE" en los que no se sabe por qué "entresijos" está incluido Torrecampo, según su alcalde. Y es que con frecuencia se nos va la fuerza por la boca: dice don Andrés Sebastián Pastor Romero que la "sinagoga judía" de su localidad está "considerada por expertos a la altura de la de Toledo, sólo que más pequeña". Ay, esta obsesión que nos ha dado últimamente por ver sinagogas ("judías", quede claro) en todos lados, cuando todavía no hay ninguna prueba documental ni arqueológica de la presencia de judíos en la comarca (y, desde luego, menos en cantidad tal que hiciera necesaria la construcción de tales sinagogas). Y, bueno, por favor, un poquito de humildad: "a la altura de la de Toledo" (pero de cuál, porque hay dos). En fin, todo se comprende al final del artículo. Resulta que el municipio ha presentado un proyecto para habilitar diez casas del pueblo y transformarlas en alojamientos rurales, para lo cual requiere ayudas del Ministerio de Administraciones Públicas (¿del Ministerio de Administraciones Públicas?), con lo cual se comprende que el primer edil de Torrecampo publicite las indudables maravillas de su pueblo, entre las que se incluyen "rastros" de nutrias localizados en el "bosque galería cruzado por el río Guadalmez", que sin duda harán las delicias de franceses, belgas y hasta de alemanes.
0 com

Trasplante

... de sentimientos.
0 com

Toros y cultura

La Asociación Andaluza para la Defensa de los Animales (ASANDA) ha iniciado una campaña de oposición a la candidatura de Córdoba como Capital Europea de la Cultura 2016, mientras las instituciones cordobesas continúen promocionando los espectáculos taurinos. ASANDA considera que la mayoría de los ciudadanos europeos entienden que la tauromaquia debe de ser rechazada como manifestación cultural por tratarse de una costumbre cruel con los animales, y que nada tiene que ver con los fines culturales que persigue la capitalidad europea que promueve el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.

Me entero de esta noticia a través del blog de Medea Mundo animal, donde una comentarista pone la oportuna objeción a este planteamiento: "...¿qué ciudad sería digna de ostentar el título "Capital europea de la cultura"?, empecemos quitando todas aquellas que apoyen las corridas de toros o en las que haya una plaza de toros en uso, sigamos con las que mantengan tradiciones crueles con el resto de los animales..., sitios que embolen a los toros, tiren cabras de campanarios o hagan peleas de gallos; ¿cuantas quedan? yo creo que muy pocas. Apenas queda ninguna y hasta ahora la criba se basó exclusivamente en el respeto a los animales así que...".

A mí personalmente no me entusiasman los toros, y no soy de los que los defiende a ultranza como muestra de nuestro acerbo cultural (pienso, en efecto, que hay manifestaciones culturales que deben desaparecer, por no responder ya a la sensibilidad de la época), pero, entre tanto, yo sigo apoyando la candidatura de Córdoba, pues, puestos en una balanza, considero todavía que pesan más los valores positivos de la ciudad que los posibles negativos.
0 com

La visita en la prensa

El semanario Los Pedroches información se hace eco en su número de esta semana de la visita a Belalcázar realizada el día 21, organizada por la Coordinadora de páginas web de Los Pedroches [por cierto, ¿no resulta una paradoja que esta Coordinadora no tenga página propia?] y dirigida por la Asociación "Amigos de Belalcázar, villa de monumentos". Quede aquí testimonio de ello para los archivos. Por cierto, la gente se pregunta ya que para cuándo la próxima visita, y adónde, y cómo. Quedó buen recuerdo de ésta y hay ganas de repetir. Permanezcan atentos a esta pantalla.

Los Pedroches Información: Visita a Belalcázar