Sobre la necesidad de implantar Puntos Violeta en los grandes eventos de Los Pedroches
Punto Violeta informativo en una ciudad española.Las Olimpiadas Rurales de Los Pedroches, celebradas en Añora el primer fin de semana de julio, supusieron una concentración de más de mil personas, en su mayoría jóvenes y adolescentes, en un pueblo de menos de 1.500 habitantes. Casi mil personas (entre jugadores y voluntarios) se darán cita también el 31 de julio y 1 de agosto en El Gran Juego de la Oca de Dos Torres y altas aglomeraciones de este sector de la población se producen también en convocatorias similares como El Gran Juego del Peregrino de Villanueva del Duque y otras parecidas, como los festivales de música veraniegos. En todas ellas, por la propia dinámica de la celebración, se propician entornos de alto consumo de alcohol y favorecedores de potenciales conductas de acoso y situaciones de violencia machista. Hasta ahora no han trascendido incidentes graves que justifiquen la necesidad de implantar recursos preventivos específicos, pero en algún momento habría de plantearse la cuestión.
Las fiestas patronales de cada pueblo, que suelen conllevar la autorización de la práctica del botellón (por lo general, en espacios apartados, mal iluminados y con escasa vigilancia por parte de la organización), constituyen escenarios propicios para la violencia sexual: tocamientos no consentidos amparados por el anonimato de la multitud y la euforia de la fiesta, acoso callejero y verbal durante el regreso a casa, exhibicionismo y conductas invasivas o, en fin, agresiones sexuales facilitadas por drogas (sumisión química). El Ayuntamiento de Córdoba viene instalando estos Puntos Violeta en las celebraciones de las Cruces de Mayo, en las fiestas de las barriadas periféricas y en la propia Feria de Mayo, que este año contó con 36 espacios para luchar contra las agresiones machistas. También diversos pueblos de la provincia han abierto los Puntos Violeta con motivo de sus convocatorias más multitudinarias, como Cabra, Montilla, Palma del Río, Puente Genil durante su feria o Zuheros durante su fiesta de la Zambombá. En Los Pedroches los hemos visto en Pozoblanco e Hinojosa del Duque con motivo de sus ferias veraniegas.
La decisión de instalar o no un Punto Violeta en un evento de gran envergadura es un tema de debate organizativo y social. Su rechazo suele estar motivado por el deseo de evitar la estigmatización del evento. Existe la postura de que instalar este tipo de puntos puede asociar la imagen del encuentro con problemas de delincuencia sexual que en la realidad no se corresponden, teóricamente, con el carácter tradicional y pacífico de estas convocatorias. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, de producirse estas agresiones, raramente trascienden a la opinión pública, sino que la denuncia permanece en el ámbito estricto de la intimidad de la mujer agredida, a fin de evitar la revictimización social. Es decir, el hecho de que en Los Pedroches no se conozcan agresiones sexuales en este tipo de concentraciones humanas no quiere decir necesariamente que no se hayan producido. Adelantarse a los hechos constituye un acto de responsabilidad que debería valorarse.














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