Llegan un año más las revistas de feria
La Biblioteca de Pozoblanco recibe la colección completa de revistas de la Cofradía de la Virgen de Luna
Crónica de Córdoba y sus pueblos XXXI
La Asociación Cordobesa de Cronistas Oficiales acaba de publicar el volumen XXXI de Crónica de Córdoba y sus pueblos, con portada dedicada a Dos Torres, donde se celebró la última reunión. Enumero y enlazo, a continuación, los artículos escritos por los cronistas de Los Pedroches, dispuestos por orden alfabético de pueblos (al pinchar en el enlace, los artículos se descargan en pdf):La Biblioteca de Villanueva de Córdoba conserva los periódicos y revistas jarotas
- Escuela y despensa, editado semanalmente entre 1913 y 1916, dirigido por el eminente médico e Hijo Predilecto de Villanueva de Córdoba Alejandro Yun Torralbo.
- Patria, semanario editado por la Asociación de Cultura Peña Escolar entre 1919 y 1921.
- Villanueva, editado semanalmente entre 1929 y 1935, dirigido por el maestro, Cronista local e Hijo Predilecto Juan Ocaña Torrejón.
- Boletín informativo de la Asociación de cabezas de familia de Villanueva de Córdoba, editado mensualmente desde 1966 hasta la actualidad. Dirigido en diferentes épocas por Diego Higuera Gómez, Conrado Redondo y, en la actualidad, por Diego Higuera Muñoz, con el nombre de Boletín informativo de Villanueva de Córdoba. (Faltan en la Biblioteca los ejemplares del periodo 2006-2020). En Solienses nos hemos referido en varias ocasiones a este periódico, por ejemplo, con motivo de su 50 aniversario o a propósito de su cierre temporal en 2015 y su regreso en 2016.
- Villanueva. Boletín del Colectivo Cultural «Farándula», editado mensualmente entre 1980 y 1985.
Devocionarios y estampitas
Hace unos días Juan Aperador publicó en Hoy al día un artículo en el que muestra su entusiasmo bibliófilo y estético por unos devocionarios decimonónicos que le habían llegado casualmente, así como por las estampitas que venían en su interior. A muchos esta secuencia les resultará familiar: un libro de oraciones, perteneciente a sus madres o abuelas, con las tapas de cartón o piel negra, quizás con las hojas descosidas, repletos de estampas en su interior: estampas recordatorias de muertes o de nacimientos, de bautizos y de primera comunión y hasta ordenamientos sacerdotales, oraciones a vírgenes, santos y beatos, anuncios de fiestas religiosas de espigas, de la Adoración Nocturna o de las Hijas de María. Aperador anima a efectuar una búsqueda "en los baúles y cámaras de nuestras casas" para organizar con ellas una exposición, que no dejaría de tener su interés.Revistas de Añora
Revistas de feria 2024
"Las revistas de feria constituyen un género en sí mismas. Tienen sus lectores fieles, que aguardan con expectación su salida año tras año, quizás porque en algunos casos esta sea su única lectura. En ellas conviven, junto con la programación ferial, los saludos de los políticos y de las asociaciones locales con la propaganda (revestida de información) que cada equipo de gobierno se hace de sí mismo [a través de miles de fotos]. Hay colaboraciones de las personas ilustres de la localidad, textos literarios e históricos, y no faltan los poetas aficionados que publican en ellas sus primeros versos. Todo ello inundado por un mar de publicidad.Algunos Ayuntamientos se animan a publicar estas revistas también en formato virtual, consiguiendo de este modo llegar a muchísimos más lectores, especialmente a todos aquellos que viven fuera de su localidad pero que siguen interesados por lo que ocurre en su pueblo de origen y tienen en la cita anual con la revista de feria un punto de encuentro ritual que les hace sentirse más unidos a sus paisanos. En esta entrada de Solienses vamos a recoger enlaces con las revistas de feria de aquellos pueblos que las publiquen en formato digital, para facilitar su encuentro a todos los pedrocheños "ausentes". Al mismo tiempo, animamos a los Ayuntamientos a que faciliten esta modalidad de nuestras tradicionales revistas de feria, que cumplen una función social integradora mucho más relevante de lo que pudiera parecer en un principio".
El Ayuntamiento de Pozoblanco adquiere la colección de "La Voz de Pozoblanco"
Aparece una colección del semanario 'La Voz de Pozoblanco'
Cabecera del primer número de "La Voz de Pozoblanco" publicado el 1 de abril de 1927.El 1 de abril de 1927 apareció el primer número del semanario La Voz de Pozoblanco, un periódico "independiente" dirigido por Félix Redondo Guillén. La publicación se imprimía en un taller recientemente inaugurado por Pedro Castro en la calle Nieto (hoy Guillermo Vizcaíno) y que sería el germen de la actual Imprenta Castro. Félix Redondo había pertenecido a la redacción de El Cronista del Valle, el semanario católico que se había fundado en 1910, y, aunque "tenía pocos estudios oficiales, siempre fue un hombre dotado de una gran cultura dentro de su ambiente", según cuenta Manuel Moreno Valero en su obra Historia de la prensa en Pozoblanco. Precisamente en ese libro nuestro recordado Manuel Moreno afirma haberle preguntado personalmente al director de La Voz de Pozoblanco quiénes eran sus colaboradores, a lo que Félix habría respondido: "lo hacía prácticamente yo solo". Este semanario dejó de publicarse en julio de 1927, cuando solo había sacado 14 números a la calle.
En tan poco tiempo, no fue ajeno a la polémica. Félix Redondo pretendía un periódico "independiente", por contraste con el Cronista del Valle, que se titulaba "católico", y por ello prescindió de someterse a la censura eclesiástica. El párroco de Santa Catalina, Antonio María Rodríguez Blanco, no vio esta actitud con buenos ojos y, según recoge Moreno Valero en su libro, le escribió al obispo de Córdoba denunciando la actitud del director: "No ha solicitado la censura porque es precisamente lo que estorba a sus intentos de entrar con todas como la romana del Diablo (...). Pero quiere tener libertad para anunciar con los cultos cuanto haya de inmoral con tal de que le deje pesetas. Es su repartidor el único que aquí tiene kiosko de folletos impíos e inmorales (...). En los pocos números que lleva de existencia ya ha asomado más de una vez la oreja (...). Hace una descripción de la conferencia que dio aquí Largo Caballero en tal forma y con tales aplausos que quien le lea cree que cuanto habló fue en beneficio del obrero, y la conferencia no pudo ser más socialista y anticristiana, según testigos fidedignos". Es probable que, finalmente, Félix Redondo tuviera que claudicar y someterse a la censura eclesiástica, pues en el número 12 aparece ya una columna completa emborronada en negro impidiendo su lectura.
La Voz de Pozoblanco, como todos los periódicos, es una fuente interesante para conocer la vida diaria del Pozoblanco de la época. Recoge la actividad política, social, cultural y religiosa de la localidad, con algunas mínimas alusiones a otros pueblos de la comarca. Habla del proyecto de ferrocarril de Córdoba a Puertollano, de la Carta Municipal del Ayuntamiento, de los problemas que plantean los primeros vehículos, de las peleas de gallos en el Circo Gallístico y de las actuaciones del barítono Marcos Redondo en el Cine Moderno del Paseo de la Estación los días 27 y 28 de junio con la Compañía de Zarzuelas de Luis Calvo. En el ámbito cultural, dedica también espacio a una velada literaria que se celebró en el Teatro Renacimiento con motivo del tercer centenario de la muerte de Góngora y a la concesión del Premio Fastenrath de novela al pozoalbense Antonio Porras Márquez por El centro de las almas, entre otros asuntos. En el número 9 se inicia el folletín por entregas "El poder de unos ojos" de Valentín López.
Todo esto viene a cuento porque nuestro amigo Pedro de la Fuente, atento siempre a todo lo relativo a Los Pedroches, ha conseguido una colección casi completa (13 números, tan solo faltaría uno) de este periódico de vida tan efímera. Ha tenido la gentileza de dejármela y he leído todos los ejemplares en una tarde. Este semanario no está aún digitalizado y pudiera tratarse de la única colección de ejemplares que exista, puesto que el propio Manuel Moreno Valero no pudo acceder a ella cuando escribió su libro. Se trata, por tanto, de una pequeña joya histórica rescatada, de gran valor documental y sentimental, que debería ser adquirida por alguna institución o administración y merecería conservarse en una biblioteca o archivo público, particularmente en Pozoblanco, donde podría ser consultada por investigadores y estudiosos de la historia local y aumentar de este modo el rico fondo hemerográfico del que ya disponemos.
La feria en Añora hace cincuenta años
Un grupo de jóvenes en la caseta municipal de la feria de Añora de 1970 (en la batería puede leerse "Los Juvenkos", un grupo de moda de Villanueva de Córdoba, del que formaba parte el recordado Paco Tébar) [Foto por cortesía de Nicol Gómez].Este es el típico artículo de revista de feria, de esos que recuerdan cómo eran las ferias antiguamente, similar a otros que escribí en otras ocasiones sobre la feria de Añora y que se publicaron, precisamente, en su revista de feria:
En uno de ellos hablé sobre la feria de Añora cuando se celebraba en la Calle Concepción, donde se instaló hasta 1982, antes de su traslado al recinto ferial actual. La Calle Concepción era entonces la principal arteria del comercio y el ocio local: tiendas de todo tipo, bares y discotecas se amontonaban en esta vía principal, de gran significado simbólico en Añora. En la actualidad, la situación ha cambiado mucho y tan solo se conserva abierto un bar en toda la calle (el Bar El Tarugo, el único superviviente tras el reciente cierre de El Polainas).
Cómo era la feria de Añora a comienzos de los años 70 podemos saberlo gracias a algunas revistas de feria que hemos podido consultar de aquella época (ejemplares que se conservan en el archivo de la sede de Izquierda Unida de Añora). Era entonces alcalde José Reyes Gil Madrid (un maestro de la localidad popularmente conocido como Don José "El Negro"). Fue nombrado alcalde pocos días antes de la feria de 1970 (exactamente el 10 de agosto) y se mantuvo en el cargo hasta 1976. La revista de feria de aquel año (1970) es la más antigua de la que tenemos noticia y constaba de 16 páginas, casi todas ellas de publicidad, además de un saluda del alcalde y la programación festiva. La de 1971, algo más extensa, incluía además un artículo sobre "realizaciones y proyectos" municipales (se alude, como realizaciones, a la pavimentación de la calle Antonio Barroso -hoy Rastro- y a la construcción de las escuelas en el Egido de San Martín, mientras que en los proyectos figuran la red de distribución de agua desde el depósito, la terminación de la red de alcantarillado y colectores, y el asfaltado del camino de El Casar).
De la programación de festejos llama la atención la ampulosidad del lenguaje y los sintagmas floridos, que la mayoría de las veces no se correspondían luego con la realidad: "solemne función religiosa", "distinguidas señoritas", "gran diana", "extraordinarias y divertidas cucañas", "bonita colección de fuegos artificiales", "artística iluminación"... Algunas de las actividades que se anuncian tienen hoy el sabor vintage de lo vivido y relegado en algún rincón de nuestra memoria: desfile de gigantes y cabezudos, elección de Miss Feria, postulación con motivo de la Fiesta de la Flor "por la lucha antituberculosa", carreras de cintas en motos "cuyos conductores irán acompañados de señoritas que se harán de las cintas"... Hay, en fin, buena disposición en el anuncio de reclamos que luego difícilmente se verían cumplidos: "lanzamiento de cohetes que autorizan la entrada en acción de casetas de tiro, barracas, delicias, carrusel, museo de Fauna Americana, tómbolas y demás atracciones". La realidad, después, solía ser mucho más austera, pero suena bonito el señuelo de "conciertos musicales, teatros, cines, bailes regionales, etc.", aunque realmente poco de eso hubiera en la feria de entonces.
Resulta interesante, vista desde hoy, la publicidad de la época. Algunos bares proclaman como atractivo de sus locales el estar "dotado de frigorífico y televisión", lo cual nos indica que no era lo habitual todavía en todos los establecimientos o que se trataba de avances recientes. El Bar Buchagas ofrecía, además, "café exprés", junto con "vinos de Montilla y Villaviciosa". En el Bar El Gallo (Calle Doctor Benítez) se anuncia en 1970 la actuación de "una renombrada orquestina" en su salón. Este bar, conocido por entonces popularmente en Añora como Cal Juez (porque su propietario era el juez de paz) aparece nombrado como Bar San Miguel en 1971 (a partir de los años 80 se llamaría Casa Blanca). La tienda de Francisco López Rodríguez (Ca la Josefa, en la Plaza de la Iglesia) se anuncia como "abacería", y quizás entonces la gente conocía todavía el significado de esta palabra.
Publicidad de diversos establecimientos comerciales en la revista de feria de 1970.
Como ya contamos en otro artículo, el centro neurálgico de la feria en los años 70 lo constituía la caseta municipal, que se montaba en la hoy conocida como Plaza de las Velardas (y entonces llamada popularmente Plaza del Mercado). La plaza se hallaba empedrada y en su centro existía un rectángulo encementado que hacía las veces de pista de baile. Todo el recinto de la plaza se vallaba temporalmente para controlar el acceso a la caseta, que era de pago. Allí actuaban las orquestas y los conjuntos de moda en la comarca, algunos tan recordados como Piscis 71, Los Sentidos o Los Juvenkos. Entre las actividades que se organizaban en la caseta figuraban también la elección de Misses, una costumbre muy arraigada en la época.
¡Feliz feria a todos los noriegos y visitantes!
Revistas de Feria de Los Pedroches 2023
▶️Torrecampo (28 de abril al 2 de mayo)
▶️Santa Eufemia (29 de junio al 2 de julio)
▶️Alcaracejos (13 al 16 de julio)
El Guijo (21 al 26 de julio)
▶️Conquista (25 al 29 de julio)
El Viso (25 al 30 de julio)
▶️Villanueva de Córdoba (1 al 6 de agosto)
Fuente La Lancha (3 al 6 de agosto)
Villaralto (3 al 6 de agosto)
▶️Villanueva del Duque (14 al 18 de agosto)
Dos Torres (14 al 19 de agosto)
Belalcázar (15 al 20 de agosto)
▶️Cardeña (16 al 20 de agosto)
▶️Añora (23 al 27 de agosto)
Hinojosa del Duque (24 al 29 de agosto)
▶️Pedroche (7 al 12 de septiembre)
Pozoblanco (19 al 24 de septiembre)
Nacen los Cuadernos Mojinos
Sebastián Muriel y José López Navarrete en el Museo de la Matanza durante la presentación de la publicación [Foto: Ayuntamiento de Alcaracejos].El enemigo en casa
"Reducir el consumo de carnes rojas a un máximo de 2-3 veces por semana y aumentar la ingesta de verduras puede ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer. Las recomendaciones sobre el consumo ocasional y moderado de carne roja se han visto especialmente reforzadas tras el reciente informe de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud". Quien así escribe no es ningún ministro filoetarra y bolivariano, sino la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, sí, la del gobierno del moderado Juanma Moreno.
Reducir el consumo de carne. Algunos, en su delirio, llegan a ver ahí un ataque intencionado a la economía de Los Pedroches. Pensábamos que tal sinrazón era cosa de cuatro provocadores antisistema, pero ahora resulta que la mismísima COVAP se alinea otra vez en esta dirección negacionista, como si necesitara defenderse de algo o de alguien, como si tuviera el enemigo en casa. En las próximas Jornadas Técnicas en torno a los retos de la alimentación del futuro su primer ponente será Antonio Escribano Zafra, catedrático de Nutrición Deportiva, que en sus intervenciones públicas se declara en contra de la dieta vegana y de cualquier restricción al consumo de carne, a la que niega su carácter cancerígeno (en contra de lo informado en sus publicaciones por la Organización Mundial de la Salud), situándose así en los límites del consenso científico. Otro de los participantes en las Jornadas será Daniel Ramón Vidal, que se anuncia como investigador de microbioma del coloso estadounidense Archer Daniels Midland (ADM), empresa dedicada al procesamiento y comercialización de productos agrícolas a nivel global. Ramón Vidal defiende sin reservas la producción y consumo de alimentos transgénicos.
Precisamente Emilio de León, director de Compras y Desarrollo de Negocio de Covap, reconoce en una reciente entrevista que "en el campo de la agricultura Covap está desarrollando una importantísima labor de desarrollo económico en la zona de influencia de Los Pedroches y Guadiato, ya que, a raíz de nuestra entrada en la sociedad Agrovegetal, hemos conseguido poner en valor tierras que no tenían una finalidad agrícola. Hoy por hoy son ya más de 4.500 hectáreas las que se siembran con una variedad de cereal de invierno (triticale bondadoso) adaptado a las condiciones climáticas y de suelos de nuestra zona y con el perfil nutricional adecuado para alimentar al ganado lechero de nuestros socios, sustituyendo el maíz forrajero que antes traíamos de las vegas de los ríos Guadalquivir y Guadiana". El triticale bondadoso es una variedad de trigo artificial que resultó de la fusión entre el centeno y el trigo. Por su parte, la actividad de Agrovegetal S.A. se centra en la obtención y desarrollo de nuevas variedades de cultivos extensivos y en la producción de semillas certificadas. Cuenta con seis campos de experimentación para la selección de nuevas variedades de cereales y leguminosas-grano, uno de ellos en Córdoba. Estos cambios vertiginosos en la agricultura de Los Pedroches están ocurriendo sin que la mayoría de la población tenga el más mínimo conocimiento de ello ni de sus implicaciones futuras, pero COVAP se encarga de ir preparando el terreno para cuando despertemos. De momento, bastante tenemos con la candelaria y la ruta de la tapa.
Más crónicas de Los Pedroches
Acaba de ver la luz el volumen XXIX de Crónica de Córdoba y sus pueblos, la publicación anual de la Asociación Cordobesa de Cronistas Oficiales que recoge los trabajos presentados por los cronistas durante el año pasado. Se trata de un tomo de 556 páginas (puede descargarse completo aquí) que, como siempre, incluye varias colaboraciones de los cronistas de Los Pedroches.
Por orden alfabético de localidades, tal como aparecen en el libro, en primer lugar Antonio Merino Madrid, Cronista Oficial de Añora, presenta el trabajo "Un inventario de pozos de 1657 en Añora (Córdoba): la persistencia de los topónimos y el fortalecimiento de la autoridad local" (descargar aquí), en el que analiza un inventario de pozos para el uso de los vecinos de la localidad y sus ganados elaborado por el concejo de Añora en 1657, identificando los topónimos recogidos en el documento y reflexionando sobre la intención de los regidores de la villa por delimitar un uso local frente a los usos compartidos de las Siete Villas de Los Pedroches, en cuyas dehesas comunales se ubicaban los pozos.
Feliciano Casillas Sánchez, Cronista Oficial de Belalcázar, escribe sobre "Un misterio resuelto: las dos muertes del dirigente socialista de Belalcázar (Córdoba) Antonio Vigara Regidor (1941/1958)" (descargar aquí), en el que aclara documentalmente la fecha correcta de la muerte del regidor y los motivos de la confusión que se venía manteniendo hasta ahora.
Juan Pablo Gutiérrez García, Cronista Oficial de Conquista, aporta su colaboración "La División Azul: de pícaros, conversos y camisas usadas" (descargar aquí), donde relata la peripecia de algunos conquisteños alistados en la División Azul.
Luis Romero Fernández, Cronista Oficial de Hinojosa del Duque, investiga sobre "Don Alonso de Sotomayor, hijo natural de fray Luis de la Cruz" (descargar aquí), del que solo tenemos noticia por los testamentos de su padre y del suyo propio, al silenciar su existencia la historiografía habitual sobre los señores del Condado de Belalcázar.
Finalmente, Francisco Sicilia Regalón, Cronista Oficial de Pedroche se pregunta "Los piostros, ¿fiesta civil o religiosa?" (descargar aquí), señalando el carácter predominantemente religioso que la celebración ha ido adquiriendo desde 1964, año en que por primera vez se realizó la traída y llevada de la Virgen de Piedrasantas desde su ermita al pueblo asociada al desfile de los piostros.
Лос Педроуес es Los Pedroches
El triángulo Alacaracejos-Añora-Pozoblanco en el mapa del Ejército Soviético (1990).Entre 1950 a 1990, según he podido leer en el blog Clionauta, el ejército soviético llevó a cabo un programa de cartografiado topográfico global, creando mapas a gran escala para gran parte del mundo que incluían una gran diversidad de detalles destinada a hipotéticos planes militares. Para las grandes ciudades, como Nueva York o Londres, los soviéticos reunieron suficiente información como para crear mapas a nivel de calle, con ubicaciones de fábricas y puertos, altura de los edificios más importantes, ancho de las carreteras y capacidad de los puentes. Algunos detalles sugieren la utilización de tecnología satelital temprana, mientras que otros detalles específicos, como representaciones de profundidades y canales alrededor de ríos y puertos, solo podrían haber sido obtenidos in situ. En 2017 la Universidad de Chicago publicó el libro El Átlas Rojo: cómo la Unión Soviética cartografió el mundo en secreto, escrito por John Davies y Alexander J. Kent, que cuenta cómo y por qué se realizaron estos mapas, analiza sus implicaciones en la seguridad internacional y ofrece reproducciones de algunos de ellos.
Este proyecto cartográfico, de escala y ambición sin precedentes, abarcaba todo el mundo. No solo se trazaron y registraron puertos y centros industriales estratégicamente vitales, sino ciudades, pueblos pequeños y áreas rurales, por insignificantes que fueran. Tan insignificantes como Los Pedroches.
Este fin de semana, buscando otras cosas, he encontrado estos mapas correspondientes a la zona central y occidental de la comarca. Sorprende y produce una extrañeza casi poética ver los nombres de nuestros pueblos escritos en alfabeto cirílico. Intentar descifrar los topónimos repartidos aquí y allá se convierte en un juego de estrategia que pone a prueba nuestros conocimientos geográficos sobre Los Pedroches: ПОCОБЛАНKO es Pozoblanco y Гуадаррамuлла el Guadarramilla. También están Barranco Palomo y la Huerta de Los Frailes.
El Ciento homenajea a Hilario Ángel
El músico y dibujante Antonio J. Moreno "El Ciento" ha aprovechado su colaboración en la Revista de Feria de Pozoblanco de este año para rendir homenaje al escritor pozoalbense Hilario Ángel Calero, del que ahora se cumple el centenario de su nacimiento. Los textos están basados en las conocidas "hilariadas" del autor, esas frases humorísticas "tan vigentes (en su mayoría) y cachondas como en su día", según reconoce Antonio J.
El Ciento sería así el segundo artista de la localidad que homenajea a título individual la figura del articulista y poeta de Pozoblanco, que también fue Cronista Oficial de la villa, tras la canción compuesta por "La Banda del Soul" basada en un poema de Hilario Ángel y que se estrenó en el acto de entrega del Premio Solienses 2022, el pasado mes de mayo en Alcaracejos.
Villaralto rinde homenaje al colectivo El Jardal desde la nostalgia
Presentación de la reedición de la revista "El Jardal", anoche en Villaralto [Foto: Solienses]."Pudimos seguir siendo ácratas y sin padrinos afortunadamente hasta agosto de 1988, después de diez años y 30 números de intentar ejercer un periodismo utópico que contribuyó a movilizar un pueblo a través de la cultura". Así rememoraba anoche en Villaralto el periodista Manuel Fernández, uno de sus creadores, la insólita aventura de la revista "El Jardal", una publicación periódica que, debajo de la cabecera, llevaba escrito a mano en los primeros números el lema "Información villaraltera, ácrata y sin padrinos". Todo lo que ocurrió durante esa década en Villaralto sucedió alrededor de esta revista y del colectivo cultural al que dio nombre, surgido año y pico después de que el primer "Jardal" saliera a la calle. Su influencia y ascendiente en la localidad fue tal que, según reconoció el actual alcalde, Ángel Moreno, "esta revista ayudó a que en Villaralto se diese una transición pacífica y natural hacia la democracia, sin tensiones, dejando una impronta indeleble hasta nuestros días y con la que aún nos seguimos identificando". Una calle y una plaza quedan desde ayer en el callejero de Villaralto recordando su nombre.
Anoche en Villaralto se rindió homenaje a la revista y al colectivo, pero indirectamente también a toda una época, cuyos protagonistas estaban allí cuarenta años después. A la publicación, mediante la presentación de un libro que recoge en edición facsímil la reedición de todos los números de "El Jardal", desde el primero con fecha 5 de mayo de 1979 al último, de agosto de 1988. Un repaso a este voluminoso libro (670 páginas en formato folio, que era el de la revista) constituye un ejercicio de nostalgia prestada a quienes no somos de Villaralto. Los naturales del lugar lo verán como parte de su historia y podrán apreciar muy gráficamente su evolución formal, desde los primeros ejemplares fotocopiados y con un diseño caótico hasta los últimos maquetados perfectamente para la imprenta. El contenido es el propio de este tipo de publicaciones: las inquietudes sociales, las tradiciones locales, la historia del lugar, los cotilleos, las críticas al ayuntamiento, el debate político, las entrevistas a los personajes relevantes... todo ello con la visión particular adoptada por el grupo editor, que bajo el amparo de lo cultural podía atreverse con opiniones que no se permitirían de otro modo, ni en aquellos tiempos ni en estos.
"El Jardal" fue siempre el espejo en que se miraban el resto de colectivos culturales que fueron surgiendo después en otros pueblos de Los Pedroches y que tuvieron en Villaralto su guía y su referente. Es una pequeña historia de nuestros pueblos que está por estudiar, pero que presenta evoluciones comunes que lo convierten en un fenómeno sociológico quizás de alcance comarcal. Surgieron estos colectivos (Los Usías de Dos Torres, El Cangilón de Añora...) como reacción a una política municipal todavía anclada en el pasado, que no se había dado cuenta de los cambios producidos en la sociedad española y que también los pueblos querían disfrutar. Sus creadores eran jóvenes recién llegados a la mayoría de edad, veinteañeros a lo sumo, muchos de ellos universitarios. Bajo el amparo generoso de la cultura, estos colectivos significaron un revulsivo para la vida local, no acostumbrada todavía a ciertas novedades. La revistilla era el órgano de expresión, pero tan importante era el hacer de cada día, proponiendo actividades que siempre iban un paso más allá de lo que anunciaban y tenían con frecuencia un pie en el riesgo y en la provocación intencionada. Estos grupos consiguieron hablarle de tú a tú a unos ayuntamientos que todavía se resistían con una estructuras ya caducas, aunque ellos no lo sabían todavía.
Luego, ocurrió lo que tenía que ocurrir. El esfuerzo desinteresado desde la cultura por mejorar las condiciones del pueblo cristalizó en el salto abismal a la política, fin de todas las utopías. Manuel Gómez en Villaralto, Enrique González en Dos Torres o Rafael Moreno en Añora, por citar solo algunos ejemplos, terminaron siendo alcaldes de sus pueblos, lo que significó el fin de los colectivos que dirigían, los cuales, por su parte, tampoco habían sabido alimentar un relevo generacional lo suficientemente ácrata. El paso a la política, que resultaba inevitable en su evolución natural, implicó una patada a los grupos culturales que lo habían hecho posible y ya a partir de ahí la historia fue otra. Ahora, como confesó emocionado Manuel Fernández ayer en Villaralto, cuando la noche ya había caído sobre los naranjos de la plaza El Jardal, "de todo aquello queda una nostalgia teñida de pesimismo, por no haber sabido transmitir a otras generaciones que botellón y compromiso no son incompatibles".
El nuevo trabajo de los cronistas
La Asociación Cordobesa de Cronistas Oficiales, de la que formo parte, no ha celebrado durante los dos últimos años sus reuniones y asambleas habituales, pero no por ello sus miembros han dejado de trabajar. Hace unos días ha visto la luz el volumen XXVIII de la serie Crónica de Córdoba y sus pueblos, donde se recogen las investigaciones realizadas por los cronistas cordobesas durante este tiempo. Se trata de un tomo de 723 páginas que contiene 32 artículos sobre la historia y la cultura de los pueblos de la provincia.
Como siempre, Los Pedroches están bien representados en el índice. Así, Feliciano Casillas Sánchez, de Belalcázar, escribe sobre la curiosa movilización popular y debate que se suscitó en 1914 a raíz del doble asesinato cometido en Hinojosa del Duque por un joven de esta localidad calificado clínicamente como "imbécil" y que le valió la condena a muerte. El eminente médico cordobés Manuel Ruiz Maya llegó a publicar una pequeña obra sobre el tema titulada Un imbécil condenado a muerte.
María Isabel García Cano, cronista de Cardeña, nos muestra un resumen de su investigación sobre la Electro-Harinera-Panificadora San Antonio de Cardeña, que estuvo en funcionamiento entre 1920 y 1970, cuyo estudio completo acaba de ser presentado recientemente en forma de libro. Por su parte, Juan Pablo Gutiérrez García, de Conquista, se detiene en esta ocasión en los avatares que supuso el paso por su pueblo del tren de vía estrecha Peñarroya-Puertollano entre 1907 y 1970.
El hinojoseño Luis Romero Fernández aborda en su colaboración la situación de la Iglesia en el Condado de Belalcázar durante la segunda mitad del siglo XVIII a partir de fuentes como el Catastro de Ensenada, el Diccionario de Tomás López o el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura. El cronista de Pedroche Francisco Sicilia Regalón escribe sobre Dolores Moreno (1921-2005), comadrona y primera mujer universitaria de Pedroche, con motivo de cumplirse el centenario de su nacimiento.
Finalmente, Antonio Merino Madrid, yo mismo, en mi condición de cronista oficial de Añora, he publicado un artículo sobre la repercusión que tuvo la epidemia de peste de 1650 en mi pueblo. Partiendo de una documentación preciosa proporcionada por José Luis González Peralbo doy a conocer la existencia de un brote de peste en 1650 en varias casas de la calle Empedrada (hoy Doctor Benítez) de Añora, que hasta ahora desconocíamos. A partir del relato de las diligencias efectuadas en la averiguación de este brote y sus consecuencias, me enredo después en algunas consideraciones sobre la rivalidad institucional (siquiera en términos simbólicos) que durante mucho tiempo después de que Añora consiguiera su independencia jurisdiccional de Torremilano (1553) siguió existiendo entre ambas villas.
Todos los libros de la asociación pueden descargarse gratuitamente de su página web, tanto a a volumen completo como individualmente los artículos de cada cronista. Próximamente se subirán también los incluidos en este volumen XXVIII que comentamos. [Actualización: Ya he añadido los enlaces a cada artículo y aquí puede descargarse el volumen completo]
Patrimonio de Los Pedroches. Natural, histórico, artístico y social
Pinchar en la imagen para descargar la obra.Todos los medios de comunicación comarcales y provinciales dieron a conocer ayer la aparición de un libro en formato digital titulado Patrimonio de Los Pedroches. Natural, histórico, artístico y social, editado por la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno. Se trata de una obra colectiva elaborada por Antonio Ángel Ballesteros Porras (arquitecto), Juan Andrés Molinero Merchán (doctor en Historia), Juan Bautista Carpio Dueñas (doctor en Historia), Manuel Vacas Dueñas (historiador), Antonio Fermín Morillo Nogueras (historiador), Antonio Mª Cabrera Calero (geólogo), Luis González López (biólogo), Pedro López Bravo (biólogo) y Pedro López Nieves (biólogo) que se presenta como un trabajo de síntesis con intención divulgativa del conocimiento que tenemos hasta el momento sobre los aspectos comarcales referidos en el título. El volumen consta de 747 páginas y en tan amplio campo, lógicamente, hay diversidad de tratamientos, rigor y profundización en los temas abordados.
La obra puede descargarse gratuitamente aquí [enlace web Museo de historia local de Villanueva de Córdoba].













































