Una tarea siempre pendiente
El Guijarroso
El Pozo de la Torre
Una pequeña cruz incisa en el Camino de las Viñas de Pareja
Esta mañana
Almerzo en El Chorrillo de Añora [Fotos: Solienses].Un chalecito junto al Burger King
Acabáramos. Ahora resulta que el objetivo fundamental del acuerdo de desafectación de caminos públicos firmado por el Ayuntamiento de Pozoblanco con la Junta de Andalucía no era liberar terrenos para la construcción de la residencia de mayores, de la que ya ni se habla, sino para el proyecto de urbanización de la unidad de ejecución del último paquete de suelo que queda en la zona de La Salchi. Es decir, el casco urbano de Pozoblanco aumenta innecesariamente (con el consiguiente gasto en el mantenimiento de suministros e infraectructuras públicas que ello conlleva) y tal propuesta se ofrece como una buena noticia. Tener un chalecito frente al Burger King parece ser la aspiración de la nueva burguesía pozoalbense, la misma que a comienzos del siglo XX prefería construir sus viviendas modernistas en el entorno de la calle Real.
Julia López hace hoy en el Córdoba un recorrido por el desarrollo de la zona en los últimos años, con la instalación allí de todas las nuevas infraestructuras públicas y privadas de nueva construcción, ya sean sanitarias, educativas, asistenciales, comerciales o de ocio. El movimiento centrífugo no es exclusivo de Pozoblanco. En Añora también está proyectada la edificación de un nuevo centro de salud fuera del actual casco urbano de la localidad, para lo cual ha sido necesaria una extraña recalificación de terrenos que lo posibilite. En El Viso tampoco hay continuidad constructiva entre el casco urbano y recientes instalaciones asistenciales como la Residencia de Gravemente Afectados y el Centro de Día para personas mayores. Seguramente ejemplos semejantes podrían aportarse para otras localidades.
Resulta paradójico que el incesante descenso demográfico experimentado por el mundo rural en las últimas tres décadas haya ido acompañado, en muchos casos, de una innecesaria expansión de los cascos urbanos de los pueblos. Al mismo tiempo que se produce un abandono del caserío autóctono en favor de modelos constructivos ajenos a la tradición local, y a la vez que se mantienen en ruinas numerosas viviendas en el interior, sorprende la creación en las afueras de infraestructuras y equipamientos no acordes muchas veces al nivel de población y a su envejecimiento, ni supeditados a sus propias necesidades de accesibilidad y desplazamiento. Todo en favor de la construcción, ese dios insaciable que no acaba de salvarnos.
La prueba Xtreme 300 pasará por el casco urbano de Hinojosa del Duque y por la ermita de San Martín
Circuito de la prueba Xtreme 300 Pozoblanco a su paso por Hinojosa del Duque.A pesar de todas las prohibiciones y del pronunciamiento en contra de la Mancomunidad de Municipios de Los Pedroches, la prueba Xtrem300 Pozoblanco 2022 se está llevando a cabo esta mañana en la comarca. La actividad, catalogada por los organizadores como "prueba ecoturística" consiste en una prueba de destreza de orientación y navegación con más de trescientas motos por caminos de la comarca durante un recorrido de más de 300 kilómetros, un recorrido que no se ha dado a conocer oficialmente, pero al que ha tenido acceso Solienses. Según estas informaciones, el trazado de la prueba atravesará el casco urbano de Hinojosa del Duque y pasará por las inmediaciones de la ermita de San Martín de Añora, donde hoy mismo se celebra una muestra gastronómica local. Según los documentos de autorización medioambiental de la actividad, dadas las características de la prueba, "por cualquier punto del recorrido podrían estar pasando durante más de una hora motos de forma más o menos constante".
Además de las prohibiciones conocidas ayer, esta mañana el Ayuntamiento de Añora ha publicado un nuevo bando mediante el cual hace saber que los vehículos participantes en dicha prueba "no pueden circular por los caminos públicos de titularidad del municipio, al no disponer la organización de la preceptiva autorización municipal". También transcurrirá por caminos de Villanueva del Duque (por ejemplo, alguno de los que rodea las minas de El Soldado), a pesar de que también este Ayuntamiento prohibió expresamente ayer la circulación a los vehículos participantes en dicha actividad.
Pero van a circular. Ahora ya se trata de una prueba de fuerza entre los Ayuntamientos y la organización.
La Mancomunidad se opone a la realización de la actividad Xtreme300 en Los Pedroches
- La organización no cuenta con los permisos necesarios para discurrir por los caminos de la comarca.
- Los Ayuntamientos de Añora y Villanueva del Duque prohíben explícitamente el paso por sus caminos, mientras el de Pozoblanco se publicita en los carteles.
Cartel de la actividad motera, con publicidad institucional de Pozoblanco.
La Mancomunidad de Municipios de Los Pedroches ha emitido esta tarde una nota de prensa en la que manifiesta su oposición a la celebración mañana en la comarca del encuentro Xtrem300 2022, que tiene Pozoblanco como punto de partida. Se trata de un encuentro motero que ya se celebró el año pasado y que consiste, básicamente, en una carrera de motos por caminos rurales de Los Pedroches, a través de un circuito de unos 300 kilómetros en el que participarán unas 300 motos. El encuentro, que no pertenece a ningún calendario deportivo oficial, ya se llevó a cabo el año pasado (avalado por el Ayuntamiento de Pozoblanco), sin que los organizadores solicitaran ningún permiso para la realización de una actividad que atravesó pueblos y dehesas sin señalización previa ni medidas de seguridad de ninguna clase. La actividad está organizada por el Club Deportivo Xtreme Motoclub, con sede en Dos Hermanas (Sevilla).
En su escrito, la Mancomunidad expresa su "rotundo y total rechazo a la celebración de dicha prueba que, como se ha podido comprobar, precisa de inscripción, dorsal y posiblemente se otorguen premios a los ganadores, por lo que consideramos que es una prueba deportiva en toda regla, y no una concentración lúdica tal como parece ser que se ha tramitado ante las autoridades de la Junta de Andalucía". La entidad comarcal subraya que la organización no cuenta con los permisos necesarios para discurrir por los caminos de cada término municipal, competencia que corresponde a los Ayuntamientos, ya que ni siquiera se han solicitado.
"Consideramos -continúa la nota- que este evento va a producir un daño importante en nuestro medio ambiente, donde se refugian gran variedad de especies protegidas, así como el evidente daño que el tránsito de motos ocasiona a los caminos rurales, que luego deberán reparar los Ayuntamientos. Asimismo pone en riesgo otros eventos programados por los Ayuntamientos y el tránsito normal de senderistas, ciclistas, cazadores, ganaderos, que utilizan dichos caminos". La Mancomunidad responsabiliza a la empresa organizadora "de cuantos daños se produzcan en el recorrido y manifiesta "la indignación de los alcaldes y alcaldesas si dicho evento llega a celebrarse y no es prohibido por las Administraciones superiores, ya que ello originaría una desprotección jurídica a los Ayuntamientos de los municipios por donde discurra la prueba, los cuales son los competentes y garantes del viario de su titularidad". Finalmente, la entidad comarcal acuerda "adquirir el compromiso de no apoyar desde los Ayuntamientos este tipo de pruebas en ocasiones futuras".
El Ayuntamiento de Añora, por su parte, que tiene organizada también para mañana una muestra de gastronomía local en el Parque San Martín, ha emitido esta tarde un bando de la alcaldía mediante el cual "se prohíbe el tránsito de vehículos a motor desde las 09:00 horas hasta las 19:00 horas en el Camino de la Dehesa (camino que bordea la entrada al Parque San Martín), exceptuando los vehículos de propietarios colindantes, usuarios de las Casas Rurales del Parque San Martín y asistentes a la XV Muestra Gastronómica Noriega, a fin de facilitar el desarrollo y seguridad de los asistentes a la misma", lo que podría afectar al desarrollo de la actividad Xtrem, caso de que finalmente se realizara (y digo "podría" porque se desconoce el recorrido por el que van a circular mañana más de trescientas motos, ni existe ningún tipo de señalización preventiva). [Actualización: El Ayuntamiento de Villanueva del Duque, en nota divulgada por las redes sociales, ha comunicado también que "no autoriza la circulación de los vehículos a motor inscritos en dicha prueba por los caminos públicos de titularidad del municipio"].
Lo más curioso es que, a pesar de esta nota contraria a la realización de la actividad motera por parte de la Mancomunidad, en los carteles del evento figura publicidad del Ayuntamiento de Pozoblanco, sin que este consistorio se haya pronunciado hasta el momento sobre esta aparente contradicción.
El triste caso del cementerio de Pedroche
El asunto de las notas de prensa por parte de las administraciones públicas como instrumento de manipulación política e informativa (con la connivencia, por cierto, de los medios de comunicación) se está convirtiendo en un grave elemento perturbador de la sociedad democrática, además de un grosero insulto a una ciudadanía adulta que asiste atónita a esta elevación a los altares de la mentira institucional.
Ayer algunos y hoy otros, varios medios de comunicación comarcales y provinciales recogen la "noticia" de que justamente ayer viernes comenzaron las obras de "remodelación de la intersección de acceso al polígono industrial de Pedroche en la A-435". Así dicho, poco entusiasmo ni interés despierta la noticia, pero en realidad de lo que se trataría es de que el pueblo de Pedroche volvería a tener un acceso a su cementerio tras más de dos meses de que este fuera eliminado por la Consejería de Fomento. Si fuera verdad.
Solo quien viva en un pueblo sabe lo que significa el camino al cementerio. Todas las mañanas y todos los atardeceres en verano y a cualquier hora en el resto de las estaciones, muchas personas mayores y de mediana edad acuden ritualmente al cementerio para visitar a sus difuntos. Es un paseo tranquilo, reconfortante, con su carga de dolor y resignación, pero también con la virtud curativa de un tratamiento terapéutico, un modo de no perder el contacto con nuestros antepasados, con personas a las que quisimos y cuyo recuerdo no nos abandona. Es un paseo necesario, una seña identificativa del mundo rural, cuya esencia no puede comprenderse desde los fríos despachos de la administración.
El cementerio de Pedroche está separado del pueblo por la carretera A-435, que actúa como circunvalación. Hasta hace dos meses había un paso de cebra para cruzar esa carretera justamente en el llamado "Camino del Cementerio", cuya existencia era anterior a la construcción de la carretera que lo dividió en dos. Por ahí cruzaban tanto las personas que acudían diariamente a visitar a sus seres queridos fallecidos como los entierros llenos de gente que se desplazaban desde la iglesia para inhumar a los difuntos. El cruce por la carretera era ciertamente peligroso, pues se trata de una vía con mucho tráfico que suele circular a gran velocidad (incluida una gran abundancia de camiones de gran tonelaje que se dirigen por esa carretera hacia Puertollano, a través luego de una vía secundaria por la que, con una regulación sensata, no debería estar permitido su tránsito, pero esa es otra historia).
A principios de junio de este año el servicio de carreteras de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, sin diseñar una alternativa de cruce, eliminó el paso de peatones existente alegando que "no cumplía con la distancia mínima obligatoria hasta el cambio de rasante próximo". El cambio de rasante llevaba ahí años y hasta ahora había sido compatible con el paso de cebra y por supuesto ya estaba dos años antes, cuando la propia delegada de Fomento inauguró, con la pompa publicitaria a que nos tiene acostumbrados, el refuerzo del firme de 800 metros de esa carretera, justo los que afectan al Camino del Cementerio, cuyo paso de peatones en aquella ocasión fue repintado sin ningún problema, tal como se aprecia en la fotografía que acompaña la nota de propaganda, digo informativa, correspondiente.
Tras la eliminación del paso de peatones, se iniciaron las protestas en Pedroche, tanto por parte del Ayuntamiento, que envió una carta a la Delegación de Fomento requiriendo el repintado inmediato del paso de peatones, como de la población en general, que, a través de diecinueve asociaciones y colectivos del municipio, organizó un acto de protesta exigiendo una solución urgente al problema. Pero mientras tanto, lógicamente, los vecinos de Pedroche han continuado visitando el cementerio como lo hacían antes y cruzando la carretera por donde siempre lo han hecho, aunque ahora sin el amparo de un paso de peatones que les dé seguridad. El desfile de dolientes tras el coche fúnebre en los entierros también ha cruzado por ahí, por donde dicta la costumbre y el sentido común, con todo el riesgo que ello implica. El único cambio es que la responsabilidad de los hipotéticos daños ahora no sería de la administración, sino del ciudadano, como si una y otro fueran algo distinto, elementos que rivalizan, y no la misma cosa.
A finales de junio, dos días antes de la protesta ciudadana, la delegada de Fomento Cristina Casanueva se reunió con Santiago Ruiz, alcalde de Pedroche, para tratar de encontrar una solución al problema creado. Casanueva propuso construir una glorieta en el cruce de la carretera de circunvalación con la entrada al polígono industrial (a unos 200 metros del cruce tradicional actual) y un paso de peatones en ese mismo punto. El Ayuntamiento aceptó la propuesta, puesto que la construcción de dicha glorieta ya había sido solicitada por el consistorio con anterioridad como mejora de la seguridad vial en dicho lugar. El acuerdo incluía el compromiso por parte de la delegación de Fomento de ejecutar las obras durante el mes de julio, extremo que no se ha cumplido, sin que nos extrañe lo más mínimo.
Y ahora, al día siguiente de que el PSOE local recordara en sus redes sociales todos los incumplimientos, la delegación de Fomento de Córdoba capital, allí desde su atalaya, difunde una nota "informativa" anunciando el comienzo de estas obras, camufladas como acceso al polígono industrial. Pero resulta que casualmente ayer por la mañana, a última hora, yo mismo pasé por ese lugar y puedo garantizar que allí no había el más mínimo indicio de obras. Alcancé a distinguir unas señales de tráfico verticales tapadas con bolsas de basura, pero nada más que alertara del comienzo de obra alguna. La nota dice que "se han iniciado los trabajos de señalización de obras, y está previsto continuar durante la próxima semana con las conexiones y los servicios afectados fuera de la calzada hasta la terminación de las fiestas de la localidad que se prolongan desde el 8 hasta el 12 de septiembre, a partir de las cuales se procederá a trabajar a medias calzadas para ejecutar la glorieta". Qué desvergüenza. Seguro que cuando comiencen las obras en la calzada -sea ello cuando sea- la delegada sacará otra nota de prensa anunciándolo y cuando se inaugure la obra (que durará un mes y medio, pero no sabemos a partir de cuándo) otra y no descarto alguna intermedia de visita para inspeccionar el transcurso. Y los medios de comunicación continuarán serviles a su dictado. Lo veremos.
Y mientras todo esto ocurre, los vecinos de Pedroche continúan su camino al cementerio en los atardeceres veraniegos por donde siempre lo han hecho, mirando a derecha e izquierda antes de cruzar y santiguándose para que dios o el destino les permita regresar a salvo a su hogar, al otro lado de la carretera.
Nueva "Ruta del granito" en Pedroche
La Diputación de Córdoba acaba de señalizar una nueva ruta en Los Pedroches dentro del programa "Paisajes con historia". Se trata de la denominada "Ruta del granito en Pedroche", la primera abierta en esta localidad.
Consiste en un recorrido circular de ocho kilómetros de poca dificultad, que comienza en el paraje de la ermita de Piedras Santas, junto al Arroyo Santa María, y transcurre por los caminos de Dos Torres a Torrecampo, el de las Trijuelas (donde puede verse la llamada "piedra merendera") y el del Pozo de Saavedra. Durante la ruta se aprecia la extensa red de caminos públicos, delimitados en buena parte por paredes de piedra seca, cuya técnica está declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Además, numerosos afloramientos de rocas configuran un paisaje que es característico de Los Pedroches, pudiéndose observar, por ejemplo, las canteras de granito del Arremoral. El recorrido atraviesa grandes extensiones de dehesa, en la que domina la ganadería en extensivo, fundamentalmente ovino y porcino (entre ellas, la dehesa boyal “El Bramadero”, el único terreno que pervive de los antiguos bienes comunales de Pedroche).
Como en todas las del programa "Paisajes con historia", el recorrido de la "Ruta del granito en Pedroche" puede descargarse en Google, en pdf y en otros formatos (KMZ, KML y GPX).
Desolación en La Cigüeñuela
Ahora se trataba de encontrar otra ermita, vinculada también a un caserío privado, pero en el otro ecosistema básico de Los Pedroches: la dehesa. Mientras que de las ermitas de la sierra había escuchado hablar con frecuencia desde hace tiempo, era mucho más raro aquella pista que me conducía a un oratorio asociado a una explotación ganadera tradicional en medio del encinar. Se trata de la conocida popularmente en Villanueva de Córdoba como ermita de don Juan Manuel, en el paraje de La Cigüeñuela, en la honda dehesa. Una construcción extraña situada en un cruce de caminos, en medio de un espectacular paisaje, que quizás tuvo en el pasado alguna significación como hito territorial.
Al llegar al lugar te encuentras una enorme pared de piedra seca por la que sobresale a duras penas una misteriosa espadaña de piedra antigua de granito que un día cobijaría una sola campanilla. La pared resulta absolutamente impenetrable, aumentando el secreto de lo que se encuentre al otro lado. El oratorio debió ocupar la planta baja de un edificio a dos aguas con encamarado que hoy, sin embargo, se ha hundido completamente. Todo el conjunto de edificaciones anexas, del que resulta difícil determinar su función, amenaza derrumbe. Uno se imagina algún tipo de espacio para albergar al caminante, aunque la finca en que se encuentra presenta evidencias antiguas de su dedicación al ganado porcino. Entre paredes extrañamente altas que delimitan corralones, no pude averiguar si originariamente la ermita estaría exenta y con el tiempo se le fueron añadiendo los anexos que hoy la rodean por un lateral o lo que se ve, por el contrario, responde a la configuración original.
Las encinas han invadido lo que algún día fue un recinto delimitador y el conjunto presenta un aspecto fantasmal que hipnotiza. No conozco nada semejante en Los Pedroches. Su final es el derrumbe, bien escrito está en el aire, y quizás el olvido inmisericorde, pero mirando allí, por entre aquellas paredes ruinosas que no sabes lo que significan, asalta la necesidad perentoria de conocer qué fue aquello, cómo llegó a tal estado, qué ocurrió allí y cómo puede ser que tales muestras de arquitectura tradicional tan sublimes sucumban al paso del tiempo sin la esperanza pequeña de ninguna redención.
La dehesa de Los Pedroches, ¿un circuito para motos?
Más de doscientas motos inundaron el sábado las dehesas y montes de Los Pedroches, circulando por espacios naturales y vías pecuarias.
Ya hace años que lamenté en Solienses la práctica incontrolada de deportes como el enduro y motociclismo por los caminos de nuestros montes y dehesas, denunciando el atentado potencial que ello suponía para nuestro medio natural. Desde entonces la cosa no ha mejorado y, antes bien, no son infrecuentes las pruebas más o menos organizadas que, bajo el amparo de nuestros ayuntamientos, se realizan a base de vehículos a motor arrasando las sendas de nuestros campos, alterando su tranquilidad, poniendo en peligro al viandante y alterando los modos de vida de los animales que habitan allí, ya sean domésticos o salvajes.
Hace poco tuvo lugar el Rallye Ciudad de Pozoblanco por caminos próximos a varias localidades de Los Pedroches, del que, a modo de aperitivo, pueden verse unas imágenes en este enlace. Pero este fin de semana se ha celebrado en Pozoblanco lo que han denominado Xtrem 300 Readbook Iberia 2021, una prueba de resistencia que reunió en Pozoblanco "a más de 200 pilotos amateur de moto, ATV y Buggie de todo el territorio nacional", según fuentes de la organización, para efectuar un recorrido por caminos de la comarca de Los Pedroches y del Alto Guadiato de unos 300 kilómetros de longitud. El evento estaba organizado por una empresa privada de turismo activo que cobraba 90 euros a cada participante, con la colaboración del Ayuntamiento de Pozoblanco, que cedió el recinto ferial y la caseta municipal para que se refugiaran los vehículos durante la noche del viernes y ofreció algunas otras medidas de apoyo, así como la solvencia de su propia imagen.
La prueba consistía en seguir una aplicación de navegación (al estilo Dakar) con un track diseñado por la organización. No se trata de una prueba competitiva de velocidad, sino más bien de estrategia, resistencia y habilidad. La salida se realizó a las nueve de la mañana del sábado y los participantes debían regresar a Pozoblanco antes de las cinco de la tarde. Fueron saliendo en grupos de cinco motos cada cinco minutos, lo que supuso que la "carrera" se estiró hasta llegar a estar pasando motos por cada punto del recorrido durante más de hora y media. Fueron un total de 200 motos, aunque la autorización administrativa solo contemplaba 150.
Porque, en efecto, la prueba de motos que embarró las dehesas de Los Pedroches durante todo el sábado, que espantó a los animales que pastaban en los campos, que impidió a senderistas y turistas en general disfrutar de la proverbial tranquilidad de nuestra tierra, que destrozó caminos ya de por sí en no muy buen estado, que alteró la vida de la fauna salvaje que habita en un ecosistema privilegiado como el nuestro, sí, esa prueba contaba con autorización oficial firmada por el delegado territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible Giuseppe Carlo Aloisio.
Según la Resolución por la que se autorizaba esta "ruta de vehículos a motor", a la que ha tenido acceso Solienses, la actividad aparece calificada como "ecoturística". Para la concesión de dicha autorización se solicitaron informes al Departamento de Gestión de Espacios Naturales, al Servicio de Gestión del Medio Natural y a los Agentes de Medio Ambiente, que valoraron el impacto de la actividad sobre el medio natural por el que transcurriría.
El Servicio de Gestión de Espacios Naturales objetó que parte del recorrido diseñado se localizaba dentro de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra de Santa Eufemia (ES6130003), (ZEC) Río Guadalmez (6130004) y la ZEPA Alto Guadiato. Estos espacios forman parte de la Red Ecológica Europea Natura 2000, cuyas prioridades de conservación son la conectividad ecológica, Águila imperial ibérica, Alimoche y Quirópteros cavernícolas. En consecuencia, según el informe, "en la ZEC de Santa Eufemia al menos hay dos tramos no compatibles con la prueba, uno por conservación de especies amenazadas y catalogadas y otro por protección de hábitats". En cuanto a la Zepa del Alto Guadiato, el recorrido incluía un tramo que se introduce en el Área sensible para la conservación de las aves esteparias, que abarcan las áreas de exhibición, apareamiento, nidificación y cría, por lo que "se considera que el paso de la prueba por el área sensible de las aves esteparias no es compatible con la conservación de las mismas”. La autorización excluye el paso de la carrera por esas zonas y propone trazados alternativos, pero nadie de la organización estuvo allí el sábado para vigilar su cumplimiento.
El Departamento de Geodiversidad y Biodiversidad, del Servicio de Gestión del Medio Natural, consideró que "una vez analizado el recorrido propuesto por el organizador, la fecha de la celebración de la prueba y considerando la información disponible hasta la fecha en este Departamento de Geodiversidad y Biodiversidad no se prevén afecciones a flora y fauna amenazada siempre que se cumplan los siguientes condicionantes, condicionantes que serán trasladados íntegramente a la Resolución que se emita al efecto". La autorización recoge 19 condicionantes para la realización de la prueba que, de haberse exigido escrupulosamente, hubieran obligado a su suspensión.
La prueba transcurrió por casi todos los términos municipales de los Pedroches. Y, en el Guadiato, por la Granjuela, Valsequillo, Peñarroya, Belmez, Villanueva del Rey y Espiel. Las doscientas motos atravesaron algunos de los mejores espacios naturales de Los Pedroches: la Sierra de Santa Eufemia, el río Guadalmez (que son Espacios Naturales Protegidos de nuestra comarca como zona ZEP y zonas linceras), zonas de avutardas, grullas y sisones en Hinojosa del Duque, por la gran mayoría de las vías pecuarias importantes de la comarca (donde cualquier otro día por ley tienen prohibido el tránsito) con algunas de las zonas mejor conservadas, las Cañadas Reales de la Mesta y Soriana, el Cordel de la Campiña, la Vereda de Hinojosa a Pozoblanco y un buen número más. Según una fuente consultada por Solienses, "un 60 por ciento del recorrido en Los Pedroches se realizó por vías pecuarias". A pesar de ello, me consta que la mayoría de los Ayuntamientos no fueron siquiera informados del paso de la carrera por su término.
Y todo esto ¿para qué?. El Ayuntamiento de Pozoblanco ha insistido en que la actividad generó "un 100% de ocupación hotelera", y eso lo justificaría todo. Pero, ¿y el daño medioambiental causado? ¿De verdad que este es el turismo que queremos para Los Pedroches? ¿Hay que desarrollar el turismo en la comarca a cualquier precio? En redes sociales algunos de los moteros participantes (procedentes de toda España y Portugal, algunos de lugares donde no está permitida o ha sido severamente restringida esta actividad tan dañina para el medio natural) se han mostrado encantados y dispuestos a volver tanto en una futura prueba como de modo particular (con sus motos por libre) a un sitio donde les han acogido con los brazos abiertos y sin apenas limitaciones ni exigencias de protección medioambiental. De hecho, el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Pozoblanco, en la presentación del evento, dijo que esta actividad era "una apuesta de futuro... no queremos quedarnos aquí" y no renunció a la idea de "traer algo de más peso" más adelante (puede verse en el siguiente vídeo).
Según un experto medioambiental consultado por Solienses, "la autorización de esta actividad va en contra de los valores naturales de la comarca, esos que hay que defender para el desarrollo de otras actividades más respetuosas con el entorno y que precisamente son el gran atractivo de esta tierra. Esta actividad motera es totalmente incompatible con otras que se desarrollen en el mismo medio: imagina que hubo caminantes atrapados en apartaderos de caminos viendo pasar motos durante hora y media".
Al parecer, también hubo malestar entre ganaderos que están actualmente a medias con la paridera de las ovejas, ya que los animales tuvieron que soportar carreras de huida innecesarias, con los temores de malograr sus inmediatos partos.
"No puedo precisar los daños reales, posiblemente erosivos en algunos caminos de poco tránsito, y de molestias al ganado, a usuarios de caminos y vías pecuarias y especies protegidas, pero son daños supuestos y difíciles de cuantificar", añade el experto consultado. "La clave es que no queremos este tipo de turismo aquí. Hay mucha gente luchando para un desarrollo de la comarca en otro sentido. No queremos que Los Pedroches se convierta en un circuito de motos de este tipo, ni en un lugar de referencia para esta actividad".
Pero muchos indicios parecen indicar que vamos en esa dirección.
El arreglo del camino posibilita de nuevo las visitas al castillo de Miramontes
Vista panorámica del camino de acceso al castillo [Foto: Agencia].Inventario de caminos de Torrecampo
Muchos ayuntamientos de la comarca, durante los últimos años, han venido anunciando la realización de inventarios de caminos de sus respectivos términos municipales, entendidos estos como proyectos de recuperación de muchas vías rurales que con el paso de los años han sido usurpadas por los propietarios linderos. La identificación de caminos y la averiguación de su titularidad es un primer paso para devolver al dominio público muchas sendas de las que se han apropiado impunemente los dueños de las fincas colindantes, bien directamente, añadiendo el ancho del camino a su terreno, bien indirectamente, colocando portones que impiden el acceso.
A pesar, insisto, de que han sido varios los ayuntamientos que han anunciado la realización de estos trabajos, hasta ahora no había visto una divulgación adecuada de los resultados de estas tareas, de modo que los anuncios siempre remitían a la consulta física de los inventarios en el propio ayuntamiento. El Ayuntamiento de Torrecampo, sin embargo, ha dado el paso importantísimo de publicar estos estudios en su página web, de modo que cualquier ciudadano puede consultar tranquilamente desde su casa los itinerarios inventariados y comprobar si el estado resultante de la investigación se adapta a la realidad que cada uno conoce.
El Inventario de los caminos públicos del término de Torrecampo incluye la ficha individualizada de cada uno de los caminos investigados (tomo 1 y tomo 2), con una valiosa información que contiene datos sobre su localización, titularidad, referencia catastral, longitud, estado de conservación, tipo de firme, condiciones de tránsito, paisaje dominante y fotografías de los puntos más significativos, entre otros apuntes. Pero, además, para facilitar la consulta del inventario y su examen digital se ha puesto también a disposición pública un enlace que permite la visualización de los caminos en un mapa digital y la descarga del inventario en formato tipo kml, que posibilita visualizar y situar los caminos en un mapa digital de la aplicación Google Earth. Un completo conjunto de herramientas que permiten un exhaustivo acercamiento a la red viaria rural de todo el término de Torrecampo, no solo con fines prácticos de carácter legal, sino también para estudios en el ámbito geográfico e histórico.
Por lo demás, una pequeña exploración aleatoria del inventario resulta ilustrativa de la desvergüenza con la que muchos propietarios de fincas se han adueñado indebidamente (e impunemente) de los caminos públicos que lindan con sus terrenos o los atraviesan. La anotación "Con elementos que dificultan el paso" aparece en el apartado "Condiciones de tránsito" de muchas fichas del inventario y tampoco son pocas las que recogen la anotación "Con elementos que impiden el paso". Abochorna y desconcierta la multitud de portones (unos más rústicos y provisionales, pero otros con clara voluntad de permanencia) que aparecen fotografiados cortando flagrantemente el paso de numerosos caminos, actuaciones todas ellas que, siendo la titularidad de los caminos "municipal", suponen la comisión de una infracción o delito, además del desprecio que manifiestan hacia el patrimonio público de su localidad. Ojalá que trabajos como este contribuyan a la desaparición de todos los obstáculos que impiden el libre tránsito por la extensa red de caminos que poseen nuestros pueblos, que debe ser considerada una riqueza patrimonial de carácter económico e histórico absolutamente irrenunciable.
Los lugares cercanos
Foto original de la portada del libro.Respondiendo a algún tipo de impulso, hoy he estado leyendo unas paginas del libro de Juan Bosco Castilla Tratado de lo que ignoro. Desde la lejanía que nos impone el confinamiento, siento como una necesidad de regresar a un pasado inmediato que ahora nos parece tan placentero, cuando éramos felices sin saberlo. Juan Bosco habla de lugares lejanos (Asuán, Central Park, Chamonix, Terezin), de lugares evocadores (el Cementerio Inglés de Málaga, el Cementerio de los Ingleses en Costa da Morte) y de lugares cercanos (el Guamora, Peñarroya, la plaza de Jerónimo Páez). Con su prosa sobria y elegante, Juan Bosco habla de muchos temas más, de política, de su familia, de sus libros, de las costumbres cotidianas, pero ahora me interesan los lugares. Los lugares cercanos, en los que, extrañándolos, me gustaría estar de nuevo, habiendo estado tantas veces.
El libro de Juan Bosco me lleva a Añora ("un pueblo hermoso"), donde el autor se siente bien acogido y ello le lleva a considerar, como a los cronistas enciclopédicos de antaño, que los noriegos son "nobles y sencillos", aunque los jóvenes, que antes, según era fama, destacaban por su alto porcentaje universitario, "ahora son como todos". Y es que ya nada es igual: la gente "especial" de Torrecampo, aquella "con rasgos de personaje de novela" que el autor conoció hace años, se ha ido muriendo y ya son todos como los de cualquier otro pueblo. Así somos todos. Dedica una sección completa a sus itinerarios senderistas por la dehesa (La pisá del moro, la Cañada de la Mesta) y por la sierra de Los Pedroches (El Hundiero, Obejo), deteniéndose en pequeñas hormiguitas que le salen al paso (la confusión nominal entre cortijo de "las avispas" y de "las obispas", el enjoto). El libro de Juan Bosco reconforta, ofrece una lectura amable y te sume en el ensueño de estar donde no estás, orfidal para la ansiedad del exiliado. Uno se siente más cerca de todo, estando tan lejos. He reconocido la obra de Juan Bosco como perteneciente a una hermosa tradición de cronistas pozoalbenses (Cecilio Márquez, Francisco Redondo, Moreno Valero) que en su día, cuando esto de escribir tanto no se llevaba, publicaron libros de recuerdos, entre la memoria evocadora y el reportaje, entre el testimonio personal y la reflexión colectiva, gracias a los cuales hoy conocemos aspectos esenciales de la vida cotidiana, del sentir y del pensar de la época en nuestra comarca, fuera de las asépticas fuentes oficiales.
Desde la distancia, Juan Bosco me ha ofrecido cercanía y, ahora que me está vetado cruzar la frontera del Guadalmez, me he sentido de nuevo en casa, junto al Cuzna y el Miramontes, en el camino de la Virgen de Luna, en la senda de Los Chivatiles, junto a las grullas en su invernada esteparia. Y todo eso, aunque el libro haya sido impreso en Wroclaw, Polonia.
Frente a servidumbre, derecho

Pozo de la Fuensanta, cuyos accesos públicos están cortados en la actualidad [Fotos: Cofradía de la Antigua de Hinojosa del Duque].
Hace unos días escribíamos aquí sobre la denuncia planteada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Antigua de Hinojosa del Duque en torno al llamado Camino de la Fuensanta, por el que tradicionalmente ha transcurrido la procesión el día de la romería y que, según afirma la hermandad, ha sido "secuestrado" por los propietarios de una finca colindante. Se trata de un camino público que comunica Hinojosa del Duque con el santuario y en el que se encuentra el Pozo de la Fuensanta, un lugar de gran simbolismo para la cofradía al mantenerse la leyenda de que en aquel sitio se encontró la imagen de la Virgen de la Antigua en el siglo XIV.
Algunas semanas después el Ayuntamiento de Hinojosa del Duque se interesó por el asunto y varios miembros de la corporación, entre ellos el alcalde, visitaron el paraje afectado. La comitiva, según puede leerse en el muro de Facebook municipal, se reunió "con los dueños de la finca, quienes han manifestado que no hay ningún problema para que, como marca la tradición, se lleve a cabo la procesión de Ntra. Virgen y Patrona desde la ermita hasta el pozo de la Fuensanta. La buena voluntad se ha puesto de manifiesto en todo momento por los citados dueños en la cesión de la superficie para el uso y disfrute de la misma en los días de Romería". Quedémonos, de momento, con estos dos sintagmas acusadores: "desde la emita hasta el pozo" y "en los días de Romería". La comitiva municipal se marchó de allí henchida de satisfacción con su deber cumplido, no sin antes, imagino, haber agradecido muchas veces (quién sabe si con reverencias) a los propietarios su "buena voluntad".

Imagen antigua de la romería de Nuestra Señora de la Antigua.
Enseguida, la Cofradía ha respondido con un duro comunicado conjunto con las parroquias de San Juan, San Isidro y San Sebastian en el que intenta aclarar la confusión creada por el Ayuntamiento en su gestión. El camino cuya apertura se solicita es una vía pública que comunica Hinojosa del Duque con la ermita de la Virgen de la Antigua y que "durante siglos ha constituido el tránsito natural hasta este enclave". Este camino, que pasa por el pozo en cuestión, se encuentra en la actualidad "usurpado" y con fecha 28 de enero de 2019 se ha presentado ante el Ayuntamiento un escrito-denuncia instando la iniciación del procedimiento de recuperación de oficio de la posesión indebidamente perdida del referido camino público, al ser dicha institución en la que reside la titularidad de los caminos públicos municipales.
La "buena voluntad" a la que alude el Ayuntamiento en su muro de Facebook, en cambio, se refiere a un acceso distinto (a través de una finca privada) que desde la ermita comunica también con el pozo, que es el que se viene utilizando el día de la romería desde que se cortó el camino público que ahora se reclama. Pero incluso esta cesión temporal no se ha hecho, al parecer, de buen grado por parte de los propietarios de la finca: según la cofradía, "cada año nos ha exigido una solicitud de autorización por escrito; la constitución de un seguro de responsabilidad civil específico para su finca; la colocación de señales que desvíen y prohíban el tráfico por el camino público que discurre entre su puerta y la ermita; el acceso únicamente se permite el tiempo estricto de la duración de la procesión pues se abre la puerta delante del estandarte y se cierra detrás de la Virgen cuando vuelve, etc.". Vaya, que parece que muchas facilidades no han puesto los propietarios.
Ante esta situación, la petición de la cofradía parece clara y justa. Para no tener que atender las exigentes condiciones de un propietario particular, se solicita que se libere un camino público que ha sido usurpado ilegalmente. En vez de actuar en esta dirección, el Ayuntamiento ha acudido al propietario privado para pedirle por favor que permita a la hermandad seguir circulando por su finca. Servidumbre frente a derecho.
En la reclamación de la Hermandad de Nuestra Señora de la Antigua se aprecian dos componentes que deberían ser atendidos por el Ayuntamiento sin mayor demora. Por un lado, el respeto a la tradición. Por otro, y sobre todo, la recuperación de un bien público. Una administración no debe reclamar favores a particulares (que nunca son favores, sino deudas que tarde o temprano hay que pagar), sino hacer cumplir la ley con los instrumentos que tiene a su alcance. Si hay un camino público usurpado, debe actuar urgentemente hasta lograr su recuperación. No solo para que transcurra por él la procesión de la patrona durante la romería, sino para permitir el libre uso en cualquier momento y ocasión por parte de todos los ciudadanos, que son sus propietarios legítimos. Sin favores, buenas voluntades fariseas ni servidumbres. Con derecho.













































