Muere Antonio Ranchal luchando por dignificar la memoria de su padre
Muere Joaquín Chamero, investigador de la historia y la cultura de Belalcázar
Joaquín Chamero y algunos de sus libros.Ana quiere morir, pero su cuerpo no
Juan Serrano pregonará el Mayo Festivo Cordobés
La necesidad de buscar respuestas
José Perea y la actitud
José Perea con uno de sus diseños en la Playa de Maspalomas (Gran Canaria) [Foto: Facebook de José Perea].Muere Felipe Ferreiro, el guardián de la Venta de la Inés
La Biblioteca de Villanueva de Córdoba llevará el nombre de Juan Palomo
Juan Palomo Palomo [Foto: Facebook].Del 21 al 28 de abril tendrá lugar en Villanueva de Córdoba su Semana del Libro, organizada por el Ayuntamiento de la localidad. Durante estos días se presentarán varios libros (El patrimonio del agua, de Isabel Reyes Ochoa; El ferrocarril de Villanueva de Córdoba, de Gabriel Molero Caballero; Quién era mi abuelo, de Carmen Cañuelo Silva; Los borbones y los Franco, de Juan Cobos Arévalo) y habrá talleres, tertulias y proyecciones (Adaptation, de Mikel Murillo). Y el día 25, en la Biblioteca Municipal, tendrá lugar un acto de homenaje al investigador local Juan Palomo Palomo (fallecido en 2023) tras el cual este espacio cultural pasará a denominarse Biblioteca Municipal Juan Palomo Palomo.
La asociación Quercus de Azuel entregará la I Morcilla de Oro durante la VII Fiesta de la Morcilla Azueleña
- Eugenia Lara Cabrera. Abadesa del convento de Santa Clara de la Columna de Belalcázar, por la gran labor que desarrolla su comunidad de clarisas en el cuidado y mantenimiento de su patrimonio y coordinación de las diferentes actividades (Jornadas Gastronómicas, retiros, visitas, actividades religiosas, conferencias, etc.).
- Daría Romero Mata. Ganadera de Villanueva de Córdoba, por su activismo frente a diversos problemas de Los Pedroches, su defensa de la ganadería extensiva y su trabajo durante muchos años desde la presidencia del Centro de Iniciativas Turísticas y Empresariales de los Pedroches.
- Juana Castro Muñoz. Poeta de Villanueva de Córdoba, autora de una quincena de títulos, un libro de artículos y traductora de una antología de poesía italiana. Es miembro correspondiente de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes.
- Antonia García García. Aunque trabaja de administrativa, destaca por su gran labor como folklorista musical desde la dirección del grupo de Danzas “Los Jarales” de Alcaracejos. Realiza un gran trabajo de divulgación y conservación de los cantes y bailes joteros de los Pedroches.
- Miguel Aparicio Ortega. Técnico de medio ambiente, fue dirigente de la plataforma que evitó la implantación de un cementerio nuclear en los Pedroches. Actualmente es presidente de la Plataforma Unidos por el Agua.
- Teresa Dueñas Díaz. Presidenta de la Asociación de Familiares y Cuidadores de Dependientes de Pozoblanco «Acuide», que desarrolla una gran labor social y altruista.
- Manuel Ángel Barbancho Rodríguez. Pequeño productor artesanal de aceite ecológico. Artista autodidacta de la madera que, exclusivamente con su propia dedicación, está creando un paraje cultural, natural, etnográfico e histórico en la Cañada Real Soriana y trincheras de la guerra civil en Cerro Cohete de Hinojosa del Duque.
La gran fiesta de Los Pedroches
La Plataforma del Agua entregará sus "Reconocimientos Los Pedroches 2024"
Rafaela Herrera, veterinaria y ganadera de ovino de Villaralto [Foto: Medios].- Alcaracejos: José López Navarrete, maestro e investigador de la historia y las costumbres locales.
- Añora: Amparo Rísquez Benítez, dinamizadora de la vida asociativa de la localidad.
- Azuel: José Ruiz Cañadas, docente y artista autodidacta.
- Belalcázar: Hermanas Clarisas del Monasterio de Santa Clara de la Columna.
- Cardeña: Antonio López Merchán, maestro en diferentes centros de la comarca.
- Conquista: Antonia Castillejo Cañada, ganadera.
- Dos Torres: Jonathan Ruiz Fernández, auxiliar de enfermería y director de la Agrupación musical de cornetas y tambores de Dos Torres.
- El Guijo: Antonio Luque Pérez, maestro en la localidad y fundador de diversas asociaciones.
- El Viso: José Rafael López, director del Auto Sacramental de Los Reyes Magos.
- Fuente La Lancha: Enriqueta Plaza Chaves, comerciante.
- Hinojosa del Duque: Espiri Peñas Castillejos, presidenta de la Asociación de Enfermos de Alzheimer.
- Pedroche: Isabel Fernández, librera y editora de 17 Pueblos.
- Pozoblanco: Acuide, asociación que gestiona un comedor social en la localidad.
- Torrecampo: Francisco y Juan Romero Molina (Los Mellizos), dueños del bar más emblemático de la localidad.
- Santa Eufemia: Alicia Rojo Vicente, dueña de una casa rural.
- Venta del Charco: Alfonso Muñoz Carmona, defensor del mundo rural.
- Villanueva de Córdoba: Paco Martos, domador de caballos en libertad.
- Villanueva del Duque: Dolores López Muñoz, mujer trabajadora y participativa en la vida social.
- Villaralto: Rafaela Herrera, veterinaria y ganadera de ovino.
Sin el permiso de nadie
Daría Romero deja la presidencia del Centro de Iniciativas Turísticas y Empresariales de Los Pedroches tras once años de mandato.
José Luis Blasco como ejemplo
José Luis Blasco besa el arado romano al recibir el Premio Solienses 2024 el pasado 12 de mayo [Foto: ISMAEL, cedida en exclusiva a Solienses].Fallece Lorenzo Palomo, nuestro artista más internacional
60 escritores de Los Pedroches
Hace años que tenía muy desatendida la sección Escritores de Los Pedroches, que aparece en la cabecera de este blog (versión web). Ahora la he retomado y en los últimos días he añadido numerosas entradas, hasta alcanzar el número de sesenta escritores y escritoras comarcales. Pueden consultarse por orden alfabético o por pueblos. Durante los próximos días y semanas continuaré añadiendo nombres con el reto de lograr llegar al centenar de autores. Se trata de fichas breves, con ligeras anotaciones del lugar y fecha de nacimiento, brevísima peripecia vital, en algunos casos, y catálogo de la obra publicada hasta el momento, sin pretensión de conformar repertorios biográficos detallados. El propósito es conformar un fichero general con todos los autores comarcales como primera referencia de interés que conlleve luego a búsquedas más detalladas. Por si hiciera falta especificarlo, recuerdo que solo recojo en esta sección a escritores que hayan publicado obra literaria (narrativa, poesía, teatro, ensayo o artículos periodísticos), pero no a investigadores científicos ni divulgadores. Dado el carácter enciclopédico del proyecto, requiero ayuda si alguien detecta imprecisiones o errores en lo escrito sobre algún autor.
La cultura de Los Pedroches llora la muerte de Luis Lepe
Luis Lepe en 2008, firmando un ejemplar de su libro.
Según informan los medios locales de Pozoblanco, el musicólogo Luis Lepe Crespo (Espiel, 1956) ha fallecido esta mañana. Profesor de Conservatorio y vecino de Pozoblanco, Luis Lepe ha sido un gran estudioso de la música en Los Pedroches, conocimiento que quedó plasmado en numerosas conferencias y artículos (recogidos, como buena parte de su legado, en su página web personal), pero sobre todo en su monumental obra La música de Los Pedroches. Publicada en cuatro tomos, La música de Los Pedroches constituye una obra enciclopédica sobre esta faceta cultural de la comarca, que incluye un estudio etnográfico y musical de las piezas catalogadas junto con cientos de partituras que contribuirán a conservar un riquísimo legado condenado si no a su total desaparición. Los dos primeros volúmenes de la obra, dedicados a la música religiosa, fueron publicados por Cajasur en 2008, con más de 1.200 páginas. Los dos siguientes, aparecidos en 2017, se centran en la música profana y ocupan 750 páginas (con más de doscientas partituras). Un trabajo excepcional, por sus dimensiones y por su ambición.
Luis Lepe estudió en el Conservatorio Superior de Valencia y Córdoba y ha trabajado en diferentes Conservatorios de Andalucía. También sintió atracción por la música pop en su juventud, hasta el punto de que fue miembro de los grupos locales Sucesión y Los Sentidos, en los cuales tocaba la guitarra. También escribió una obra histórica con motivo del 150 aniversario de la Banda Municipal de Música de Pozoblanco.
Amante de la cultura de Los Pedroches y seguidor de Solienses, Luis participó como jurado del Premio Solienses en 2017 y asistió a la entrega del premio en varias ocasiones. En el historial de este blog queda su presencia también en la dirección musical de "Memoria de la sierra" en 2007, en el I Encuentro sobre la Cultura Tradicional de Los Pedroches en 2008 o en las III Jornadas de Historia Local de Pedroche en 2012.
Todo el mundo lo recuerda como una persona afable y generosa. Y yo también.

Jurado del Premio Solienses en 2017. Luis Lepe es el primero por la derecha [Fotos: Solienses].
¿Quiénes fueron Inés Yerpes y Rosa Simón?
Casa de la pedanía de Venta del Charco [Foto: IU Córdoba].Rosa Simón González nació en Bédar (Almería) el día 1 de febrero de 1895. Cuando era pequeña sus padres dejaron su pueblo natal en busca de trabajo y oportunidades de futuro para su familia. Llegaron a Villacarrillo (Jaén) donde comenzaron a trabajar en una huerta. Al poco tiempo, su padre se enteró que buscaban trabajadores para las minas de Peñarroya-Pueblonuevo donde el jornal era mejor y sin dudarlo puso rumbo hacia este municipio donde estuvo trabajando cuatro años. Durante este tiempo, Rosa, su madre y sus cuatro hermanos se quedaron solos en Villacarrillo sobreviviendo a duras penas del trabajo en la huerta.Pasados estos cuatro años el padre de Rosa regresó a Villacarrillo a recoger a su familia y emprendieron viaje hacia Venta del Charco. Al pasar por la finca de Españares vieron a mucha gente trabajando, preguntó si necesitaban trabajadores, le dijeron que sí y empezó a trabajar como matero y demás tareas del campo. Estableció su residencia en Venta del Charco.Rosa se casó muy joven, con solo 16 años, con Tomás Gil Rodríguez, natural de Los Giles (Almería), veinte años mayor que ella y que conoció en las tareas del campo. Tuvo 4 hijos. Vivieron primero en la actual C/ Veintiocho de febrero y después en la C/ Españares. Su casa aún se mantiene en pie. Se quedó viuda muy joven, con 39 años. Su marido murió el 4 de septiembre de 1934 al darse un golpe en la cabeza al caerse de un mulo con el que estaba trabajando en la actual Casa Polo.Si difícil era mantener a la familia para el matrimonio, más difícil aún fue para Rosa sacar a sus cuatro hijos adelante sola, sin más medios que sus manos, trabajando de sol a sol en cualquier trabajo que le saliera en el campo. Fue una mujer valiente y luchadora, no se rindió nunca y no solo crió a sus cuatro hijos, sino que ayudó a muchas mujeres en el parto, salvando la vida de muchas de ellas y de las niñas y niños. Rosa compaginó el cuidado de sus cuatro hijos, las labores en el campo y su hogar con el oficio de partera de Venta del Charco. Rosa carecía de estudios, ni siquiera sabía leer y escribir pero por avatares del destino comenzó a atender los partos en Venta del Charco y en los campos.Llegaban a buscarla a su casa “Rosa, vente, que ya está mi mujer, mi hija, mi nuera….de parto!”. Ella acudía inmediatamente e incluso, si el parto venía lento, se quedaba un par de días con la parturienta hasta que traía al bebé al mundo. Cuentan las mujeres a las que atendió, que aun viven, que Rosa después del parto seguía visitándolas diariamente, para ayudarlas a lavarse, lavar al recién nacido y curarle “la tripa”. No dejaba de ir hasta que se les caía. Desarrolló esta actividad hasta una edad avanzada, dejando de ejercerla cuando ya ni sus piernas ni sus manos tenían la fuerza suficiente para traer al mundo una nueva vida, coincidiendo además, con esos años de transición hasta que se generalizó la asistencia a través de la Seguridad Social. Cuentan que siempre se sintió orgullosa de que todos los niñ@s que había “ recogido”, y fueron muchos, salieron adelante.Se recuerda a Rosa como una mujer poco habladora, de gran generosidad y un fuerte compromiso con sus gentes. Su atención siempre fue desinteresada “le dábamos lo que podíamos, una morcilla, tocino, huevos, verduras y hortalizas del huerto…. Lo que cada familia podía”. Nunca pidió nada. El trato que tenía con la gente del pueblo era cercano, con el paso de los años todos la llamaban “la abuela Rosa” denotando afecto. La atención de Rosa como partera fue, según los testimonios recabados, una atención muy apreciada, reconocida, necesaria y decisiva para las mujeres.Rosa murió en Venta del Charco a los 96 años.De Inés Yerpes Menor tenemos menos datos, sabemos que Inés nació en Villa del Río en 1887, estuvo casada con Antonio Adán Carmona y tuvo 18 hijos, 9 sobrevivieron y otros 9 murieron a diferentes edades. Vivió en la C/ Veintiocho de febrero, su casa aunque en ruinas, aún se mantiene en pie. Su marido era cazador y ambos trabajaban en el campo, en interminables jornadas. Murió a 89 años en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).Al igual que Rosa, ayudó a muchas mujeres en el parto, sus manos trajeron al mundo a un gran número de las niñas y niños en Venta del Charco y en los campos, donde en aquellos tiempos vivían muchas familias que encontraban en Inés una ayuda impagable a la hora del parto, salvando la vida de muchas mujeres y sus hijos. Esta ayuda era siempre fruto de su generosidad y totalmente desinteresada.Sabemos, por testimonios orales de mujeres que fueron atendidas por ellas, que el parto tenía lugar en la habitación de las casas y que siempre estaban acompañadas por familiares de la parturienta, que ayudaban en todo lo que tanto Inés como Rosa requerían (agua caliente, alcohol, toallas, gasas…). Una vez producido el alumbramiento, ataban el cordón con un hilo, previamente desinfectado en alcohol y cortaban, protegiendo esta zona para que no sufriera rozaduras. Lavaban al bebé y lo vestían, ocupándose tanto de él como de la madre durante los primeros días de vida.Nos cuentan que en alguna ocasión coincidieron las dos atendiendo un parto. Ambas fueron dos mujeres muy respetadas y queridas y piezas clave para las familias, pero sobre todo, para las mujeres que depositaban su confianza en ellas. Hay que tener en cuenta, que atender un parto conlleva riesgos, máxime cuando se hacía con escasos medios y recursos. La falta de medios la suplieron Inés y Rosa con esfuerzo, acumulando saber de un parto a otro y con el conocimiento legado por otras mujeres, generosidad y con un mimo especial en la atención al parto y en las semanas posteriores al mismo.






















































