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El sol y la luna en la ermita de Gracia



Detalle de un capitel de la ermita de la Virgen de Gracia de Torrecampo.

De la ermita de la Virgen de Gracia de Torrecampo escribe nuestro siempre añorado y creativo Esteban Márquez Triguero que "es uno de los monumentos medievales más bellos e interesantes de la provincia de Córdoba" (Iglesias medievales de Los Pedroches, p. 53). Presenta una planta rectangular, con tres naves separadas por cinco arcos a cada lado (que arrancan de columnas de fuste monolítico con capiteles troncopiramidales biselados y basas de tipo ático-romano), arcos altos y espaciosos labrados en piedra de granito que crean "cierta transparencia" entre las naves, según expresión de Mª Ángeles Jordano (El mudéjar en Córdoba, p. 405).


Pinturas murales en el altar mayor.

En la cabecera de la ermita hay tres capillas, la central cubierta con bóveda semiesférica y la del lado norte con bóveda elíptica, las dos decoradas con intrigantes pinturas murales que reproducen motivos florales y paganos, entre ellos el Sol y la Luna antropomorfos sobre las pechinas. En la fachada norte, reconstruida según Esteban con elementos de otra anterior, hay un fragmento de inscripción con el comienzo del Salmo de David 50,12: Cor mundum crea in me, Deus, et spiritum rectum innova in me ("Crea en mí un corazón puro, Dios, y renueva en mí un espíritu recto").

El exterior, en cambo, es sobrio, como el de tantas ermitas de Los Pedroches, con tapial y el mero divertimento de unas portadas góticas con arco carpanel y alfiz.

Durante muchos años se destinó a almacén de trigo, produciéndose en ella un gran deterioro, hasta que la restauración a principios de este siglo la salvó de su ruina total.


Interior de la ermita desde la puerta norte.

Esteban Márquez, tan aficionado a las conjeturas históricas, aventuró su primitivo carácter de sinagoga, que ningún estudio histórico puede hoy respaldar. La ermita de la Virgen de Gracia, sin embargo, no necesita el aval de la antigüedad para resaltar sus méritos. En ella se celebraron en sus inicios las juntas del cabildo de la villa y fue cárcel durante la Guerra Civil. Ubicada originalmente extramuros de la villa, en cruce de caminos, forma parte de la historia más profunda de Torrecampo y, por tanto, de Los Pedroches.

Y por todo eso, allí estaremos el domingo 2 de junio a mediodía en la entrega del Premio Solienses 2019, rindiendo pleitesía a la literatura, a la historia, y al patrimonio artístico de Los Pedroches.


Detalle de la portada principal.

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El Premio Solienses 2016 en el semanario La comarca


Pinchar cada imagen para ver la noticia en el periódico.
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Del tiempo y la ausencia que vuelven



El Premio Solienses es posible sobre todo gracias a un cúmulo de generosidad colectiva. Hay muchas formas de colaboración, como la de la Hermandad de Santo Domingo de Hinojosa del Duque, que asumió altruistamente la gravosa tarea de organizar toda la intendencia en el acto de entrega. Como la de Daría Romero, que encarna gustosa el papel de mecenas al modo antiguo en que se protegía a los artistas y poetas. Hay muchas formas de colaboración, siendo sustanciales en algunas de ellas la mera presencia: todas las personas que acudieron el pasado domingo a Santo Domingo hicieron posible aquella mañana que se materializara el objetivo de apuntalar una idea de cultura comarcal, pero qué duda cabe que la asistencia de individualidades como Juana Castro o Juan Díaz, por citar solo dos extremos, aportan un valor simbólico que las hace destacables. Hay formas de colaboración, en fin, que son relevantes desde la distancia: la de los medios de comunicación, que amplifican y dan fe de existencia, en un mundo global de protagonismos efímeros. Solo citaré también dos, entre muchos: el Telediario de la televisión local de Pozoblanco, Canal 54 (a partir del minuto 37:40) y el diario Córdoba, fiel siempre en su seguimiento. Hay muchas otras formas de colaboración, ya nombradas en otras entradas sobre el Premio Solienses, o agradecidas personalmente, o por correo, o quizás olvidadas en la vorágine de unos días inmensamente intensos de los que uno sale exhausto, sin fuerzas, preocupado por todo lo que ha hecho mal aunque los demás se empeñen en resaltar solo lo que se ha hecho bien.


Pinchar en la imagen para ver la página competa

Son días de muchas emociones previas que culminan en un éxtasis nunca suficientemente climácico para el eternamente insatisfecho. Tras el domingo han venido días de profunda entrega en lo laboral, que me han alejado del seguimiento necesario de este acontecimiento tan esencial para el blog Solienses, acuciado también por una cierta pesadumbre de tantas horas de dedicación. Pero anoche, tras una jornada escolar sin descanso en estos días prevacacionales, sucumbir a la tentación trajo consigo una inesperada recompensa. De todas las emociones que uno ha sentido en tantos años ya de Premio Solienses, que han sido muchas, esta fue de las mayores. Una emoción que actuó como revulsivo, que disipó todas mis dudas, las que habían ido surgiendo en días alternos de delirio y decepción. Allí, en un comentario humilde en una entrada de Facebook, estaban las palabras de Juan Luis, que daban sentido a todo el esfuerzo de tantas semanas y meses, formuladas como versos frente al olvido:

Al arado romano, símbolo de tan noble premio:
Te hicimos con el mismo cariño que el primer día, aun así te faltan muchas piezas. El "trae pa'cá". El "déjame a mí".
Las manos del que de niño te hizo a tamaño natural.
Las manos del que al igual que a ti, me hizo a mí.
Las manos del que todo me enseñó.
Nunca serás igual, nunca serás el mismo.
Espero copiarte lo más exacto posible como él me enseñó.

La mayoría de quienes lo lean no entenderán el por qué, ni falta que hace, aunque apreciarán intuitivamente la sinceridad y autenticidad de unas líneas que justifican una empresa, una confesión sencilla que conmueve, una confidencia nocturna de esas que perturban por la catarata de tristezas que despiertan, de esas que, hablando de otros, hablan de nosotros mismos, de esas, en fin, que despiertan pequeñas cosas que, creyéndolas idas, de pronto sonríen y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
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El Premio Solienses celebró la diversidad creativa de María Pizarro


María Pizarro recibe el Premio Solienses 2016 de manos del editor del blog.

La mañana se presentó espléndida. Todos recordábamos anteriores jornadas de entrega del Premio Solienses con frío y lluvia, por lo que el sol radiante ya presagiaba un encuentro luminoso y feliz. A las doce de la mañana el entorno de la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque ya lucía como un domingo de fiesta. Gran animación y la ermita a rebosar de público.

María Pizarro iba a recibir el Premio Solienses 2016 por su poemario Miembro fantasma. La hermandad titular de Santo Domingo había pensado hasta en el más mínimo detalle y todo estaba preparado con tiempo y minuciosidad. La librería 17 pueblos había colocado a la entrada su puesto de venta de los libros ganadores de ediciones anteriores y de candidatos de este año. En el interior, los medios de comunicación colocaban su instrumental y se preparaban para seguir el acto. Poco después de las doce, comenzamos.


Vista de la ermita momentos antes de comenzar el acto.

En primer lugar intervino Matías González, el alcalde de la localidad anfitriona, para dar la bienvenida a los asistentes "desde la nobleza y la hospitalidad". Matías se refirió a Hinojosa del Duque recordando la expresión del poeta Juan Bernier "granito para la eternidad" y la de Manuel Valdés, quien definió a la villa como "un remanso de paz en la sierra cordobesa". "Hoy es un día para disfrutar de la cultura", prosiguió. "Un día para disfrutar de la cultura como comunión de los pueblos, la constituyen los hábitos, las costumbres, las tradiciones, como patrimonio, y también la participación, como derecho de todos los ciudadanos". El alcalde agradeció a Solienses su tarea y concluyó: "Es cierto que la comarca de Los Pedroches debe desarrollarse a través de nuestras raíces y de nuestras costumbres. La cultura es el pilar fundamental de nuestros pueblos, es el referente de los municipios comprometidos con los valores de la libertad, la tolerancia, la creatividad y el talento. Es el motor indispensable para el desarrollo y la convivencia". Antes de finalizar recordó que en mayo volvería a la ermita de Santo Domingo para celebrar allí un pleno extraordinario como un acto más de los que se vienen organizando con motivo del 40 aniversario de la fundación de la hermandad.

Acto seguido me correspondió a mí dirigirme a los asistentes como organizador del Premio. Quise, en primer lugar leer un extracto de dos acuerdos tomados hace cuatro siglos en los denominados "cabildos de Santo Domingo", que eran las reuniones conjuntas de los concejos de Belalcázar e Hinojosa del Duque que se celebraban en esta ermita para discutir sobre asuntos comunes. Se trataba de disposiciones relativas al cuidado del entorno natural y, específicamente, del encinar, "un tesoro natural -dije- ya apreciado desde la antigüedad por nuestros antepasados y que ha dejado en la documentación legislativa y fiscal de nuestros pueblos conmovedores textos en su defensa que todavía hoy emocionan al leerlos cuatro siglos después. La encina -continué- siempre ha representado para el habitante de la comarca una riqueza natural insustituible, de la que en muchos casos dependía su subsistencia, pero también una seña de su identidad cultural, un elemento de culto, un símbolo de su tierra y de su gente. Que estas tierras que rodean a la ermita de Santo Domingo, tal vez un día pobladas de encinas, aparezcan hoy convertidas en estepa quizás sea alguna señal del pasado hacia el presente, un grito que pretenda comunicarnos algo".

Luego, quise hacer alusión a la visión poética sobre Hinojosa de dos autores situados en dos extremos del tiempo, los romances de ciego del hinojoseño Manuel Sancha de Velasco y la declaración de libertad desnuda de María Antonia Ortega, para así llegar al poemario de María Pizarro, que ingresaba en una nómina de escritores paisanos ganadores del Premio Solienses formada por Juana Castro, Alejandro López Andrada, Pedro Tébar, María Antonia Rodríguez, Francisco Antonio Carrasco, Félix Ángel Moreno Ruiz o Francisco Onieva. Finalicé dando las gracias a las personas e instituciones que han hecho posible el desarrollo del Premio Solienses en la edición de este año, destacando especialmente en esta ocasión a Ofiarpe, la asociación de artesanos de Los Pedroches, "que fue capaz de encontrar un símbolo eficaz que identificara esta iniciativa, el arado romano que abre en canal la tierra y la limpia y la sanea para nuevos cultivos, arrancando lo viejo y dando paso a la esperanza de una cosecha futura" y a la Hermandad de Santo Domingo, "que hace ya muchos meses se ofreció para acoger en su ermita este acto de entrega del premio, abriendo las puertas de este edificio religioso a la cultura, que es otra forma de devoción".


Participantes en el acto.

A continuación, Maribel García Cano, Cronista Oficial de Cardeña e investigadora incansable, habló en nombre del jurado que había concedido el premio. Maribel elogió, en primer lugar, la "altura cultural" del acto y la labor de difusión que se realiza desde el blog Solienses. "Todos estamos de acuerdo en que la comarca de Los Pedroches tiene una identidad especial. Esa identidad la reconocemos los que somos de aquí, pero también se reconoce fuera: somos adustos, serios imperturbables a veces, a veces impenetrables, amantes de nuestra cultura, de nuestras tradiciones, de nuestra tierra. Nos asemejamos a las encinas: también son serias, firmes, seguras, cada una distinta, pero tienen todas el mismo objetivo, dar algo para que los demás puedan sobrevivir. Es el símbolo fundamental que nos define a los que pertenecemos a Los Pedroches".

Con respecto a la deliberación del jurado, Maribel confesó que "no fue fácil la elección". Reconoció la "potencialidad poética" de Yolanda López y destacó la "actualidad rabiosa" de la novela de María Dolores Rubio de Medina, de la que señaló también la habilidad narrativa y la sagacidad para hacer confluir las tres historias inicialmente inconexas. De la obra de María Pizarro advirtió que se trata de una "poesía urbana, pero con encuentros con su tierra que llegan directamente al corazón". Definió a Pizarro como "una mujer comprometida con la realidad social" al señalar el tema de la mujer, de la mujer en general y de la mujer inmigrante en particular, como uno de los que polarizan su poesía. Destacó la ironía, la cotidianeidad o el costumbrismo como rasgos distintivos de su obra.


Vista de la ermita durante el acto.

"No sé si soy profeta en mi tierra, pero sin duda hoy me siento un poco más poeta de la tierra que me vio nacer". Con estas palabras comenzó María Pizarro su exposición, tras el acto de entrega del arado romano de Ofiarpe, símbolo del Premio Solienses."Me siento un poquito poeta de mi tierra, y recalco ese poquito, porque los anteriores poetas que han recibido este galardón son muy admirados por mí, son muy grandes". María fue recorriendo las diversas partes de su poemario, reconociendo en su variedad que "el libro quiere recoger las distintas maneras en las que yo me puedo expresar: el aforismo, el haiku, el verso libre, la prosa poética...". Confesó que el libro lo escribió para ella misma, para recoger la obra que estaba dispersa en revistas y en internet y que alguien le vaticinó que "tendría muy mala suerte con este libro", a pesar de lo cual decidió seguir adelante para "contrarrestar la superstición". El grueso de su intervención consistió en la lectura comentada de varios poemas de Miembro fantasma, que arrancaron los aplausos del público.

La cultura y la sociedad de Los Pedroches

Numerosos representantes de la cultura y la sociedad de Los Pedroches, como viene siendo habitual, se dieron cita el domingo en la ermita de Santo Domingo. Además de la galardonada en esta edición, estuvieron cuatro autores ganadores de años anteriores: Juana Castro, Pedro Tébar, Félix Ángel Moreno Ruiz y Francisco Onieva. También nos acompañó, una vez más, la poeta cordobesa-barcelonesa Concha García y el Cronista Oficial de Belalcázar Feliciano Casillas Sánchez. Estuvieron los miembros del jurado y, acompañando a Maribel, su marido, que resultó ser el historiador José Manuel de Bernardo Ares. Acompañando a la autora premiada estuvieron, además de su familia, el autor de las ilustraciones del libro, Pepe Lara, y de la fotografía de contraportada, Sergio Carlos Pérez. Del mundo de la política, contamos con los alcaldes de Hinojosa del Duque, Matías González, y de Villanueva de Córdoba, Dolores Sánchez, además del alcalde de El Viso y flamante senador Juan Díaz. Representantes de Ofiarpe (como Patricio Moreno y Eduardo Ruiz, dos de los autores del arado romano), de la hermandad de Santo Domingo (entre ellos, Francisco José Ruiz Rodríguez, presidente, y Satur Muñoz, secretario), amigos y seguidores de Solienses en general compartimos, al finalizar el acto, un agradabilísimo aperitivo en el exterior de la ermita. Todos deseamos larga vida al Premio Solienses e hicimos votos por encontrarnos de nuevo el año próximo en otro lugar de Los Pedroches para celebrar nuestra particular fiesta de la cultura comarcal.


La hermandad de Santo Domingo me obsequió con este recuerdo realizado también por los artesanos de Ofiarpe.


La autora premiada junto a Maribel García Cano y José Manuel de Bernardo Ares.


Un grupo de asistentes al acto posan ante la ermita de Santo Domingo.


El senador Juan Díaz, el alcalde de Hinojosa Matía González y el editor del blog.


Concha García, Juana Castro, Pedro Tébar y Antonio Merino.


La librería "17 pueblos" instaló un puesto de venta de los libros ganadores del premio.


María Pizarro junto a Pepe Lara, ilustrador del libro, en Conquista, el pueblo de la autora premiada.
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Poesía y emociones bajo el sol de Santo Domingo


De izquierda a derecha, María Pizarro, galardonada con el Premio Solienses 2016, Antonio Merino, editor de Solienses, y Maribel García Cano, que intervino en nombre del jurado.

Un año más, se cumplió el rito. En una espléndida mañana soleada, un nutrido grupo de seguidores de Solienses nos hemos reunido en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque para renovar nuestro compromiso con la cultura en Los Pedroches. Mañana será el momento de relatar la crónica de lo sucedido con el detalle que la ocasión exige, porque esta noche, como cada noche de cada año, el torbellino de sensaciones y emociones de una jornada tan intensa impide emprender cualquier relato. Baste decir, a modo de avance, que desde hoy Solienses como idea y yo mismo a título personal tenemos una deuda de gratitud eterna con la Hermandad de Santo Domingo de Hinojosa del Duque y manifestar una vez más la constatación de que Los Pedroches están llenos de grandes personas que no siempre son las más conocidas. Y todo lo demás es satisfacción y agradecimiento.


María Pizarro recibe el arado romano de Ofiarpe.
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Todo preparado para la entrega del Premio Solienses 2016


Vista desde el interior de la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque.

Tengo ganas de escribir sobre las Jornadas Técnicas de Covap, en las que estuvieron Javier Rodríguez Zapatero, presidente de Google España, y donde mi paisano Ezequiel Herruzo presentó el proyecto Big Dairy (sin que ningún medio de comunicación, según he visto, haya sabido explicarlo de forma que los profanos podamos comprender en qué consiste exactamente), pero ahora, hasta el domingo, todas las urgencias han de ir destinadas a la preparación de la entrega del Premio Solienses 2016 el próximo domingo en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque.

He estado escribiendo unas líneas de presentación. El acto seguirá el guión que ya viene siendo habitual en anteriores entregas. En primer lugar, el alcalde de la localidad anfitriona, Matías González, dirigirá unas palabras de bienvenida a los asistentes. Luego, yo mismo, como organizador, haré una introducción en la que he querido destacar el significado de la ermita de Santo Domingo en la historia emocional de Los Pedroches y la presencia de Hinojosa del Duque en la poesía, todo ello con la brevedad que requiere la ocasión. A continuación, Maribel García Cano, investigadora y Cronista Oficial de Cardeña, justificará en nombre del jurado la concesión del premio. Finalmente, la autora ganadora, María Pizarro, nos hablará de su obra y leerá algunos de sus poemas. El acto finalizará con una copa ofrecida por la Hermandad de Santo Domingo, durante la cual, como siempre, aprovecharemos para intercambiar impresiones entre los asistentes y compartir proyectos futuros. Por su parte, la librería 17 pueblos montará un stand para vender tanto los libros finalistas de esta edición del Premio Solienses como las obras ganadoras de ediciones anteriores, que podrán ser firmadas a los lectores por los autores que estén presentes.

Hay que recordar que el acto de entrega del Premio Solienses se realiza este año en Hinojosa del Duque por gentileza de la Hermandad de Santo Domingo, que se encuentra celebrando el 40 aniversario de su creación y quiere, de este modo, abrir la ermita de su titular, recientemente restaurada, a la realización de actividades culturales. Es un honor para Solienses participar en este empeño.

En el transcurso del acto, finalmente, se entregará a la autora premiada el arado romano de Ofiarpe que, como cada año, se confecciona expresamente para esta ocasión por parte de los artesanos de Los Pedroches.

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Cómo llegar a la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque



Si accedemos por la carretera A-422 (Alcaracejos-Villanueva del Duque-Fuente La Lancha), entramos en Hinojosa por la Avenida Marqués de Santillana. Al llegar al restaurante "La Finojosa" hay que girar a la derecha, por la calle/carretera denominada "Camino de Santo Domingo".


Girar a la derecha al llegar al restaurante "La Finojosa".

A unos 650 metros hay una rotonda con una maquinaria agrícola de adorno en el centro. Hay que coger la salida del "Parque del Charco Pandero", que quedará a nuestra izquierda. Se trata de un camino de tierra, pero en buen estado.


Continuar por el camino de tierra desde la rotonda, dejando el parque a la izquierda.

Hay que continuar por él durante unos 3,9 kilómetros. Ahí ya habremos visto la ermita, que queda a la izquierda. Hay que girar por un pequeño camino que sale a la izquierda y nos lleva directamente a la ermita en unos 200 metros. Procuraremos que los cruces estén convenientemente señalizados para evitar pérdidas.


Ermita de Santo Domingo de Guzmán de Hinojosa del Duque.
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De tertulia y deliberaciones


El jurado del Premio Solienses junto a Daría Romero, el pasado sábado en El Mohedano.

Este ha sido un fin de semana intenso en la organización del Premio Solienses. El viernes estábamos convocados en la Casa de la Viga de Pozoblanco para mantener una tertulia con las candidatas en la edición de este año y el sábado se reunió el jurado en el Cortijo Rural El Mohedano para deliberar y fallar el Premio. Han sido dos días intensos, llenos de emociones, en los que sobre todo ha triunfado el buen ambiente y la amistad y han constituido una demostración más, por si hiciera falta alguna, de que el mundo sería más feliz en torno a la cultura.


Las candidatas al Premio Solienses de este año, junto a Rosario Rossi, atienden a una intervención del público durante la tertulia del pasado viernes.

Yolanda López, María Pizarro y María Dolores Rubio de Medina acudieron puntuales el viernes a su cita con los lectores de la Biblioteca de Pozoblanco. Presentadas y coordinadas por Rosario Rossi, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Pozoblanco, las tres autoras comentaron sus obras desde la perspectiva personal de cada creadora. Antes, yo mismo agradecí a la institución convocante que un año más hubiera organizado este acto tan significativo y manifesté mi satisfacción por ver reunidas a las tres escritoras, convirtiendo así en realidad lo que hasta ese momento no había sido más que una idea abstracta que circulaba en el mundo virtual. Pedro de la Fuente ha recogido mis palabras en su portal 17 pueblos:



En primer lugar, Rubio de Medina habló del proceso creativo de su obra Noches de chat y benzodiazepina, explicando de forma muy amena sus referentes literarios y sus fuentes de inspiración, así como la trayectoria que ha seguido la novela desde su publicación. María Pizarro, a continuación, hos habló de la estructura de su poemario Miembro fantasma y de la vinculación teatral de algunos poemas destinados a las lecturas públicas en la calle o en los bares. Finalmente, Yolanda López Rodríguez comentó la dimensión mística de su obra Y al fin el cielo todo y repasó otros temas presentes en el poemario, como la búsqueda del autoconocimiento o la maternidad como experiencia vital. En el siguiente vídeo podemos ver a María Pizarro recitando el poema titulado "Marketing" en el transcurso del acto:



El sábado a mediodía la cita era en el Cortijo Rural El Mohedano, un paraíso encerrado en esa maravilla natural que es la dehesa de Los Pedroches. A caballo entre los términos de Pedroche, Torrecampo y Villanueva de Córdoba, el lugar constituye un enclave privilegiado para aislarse de cualquier inquietud que nos aceche y entregarnos al dulce abandono de la reflexión y la literatura. Se reunía el jurado del Premio Solienses, cinco personas que han hecho suya también esta iniciativa y la han afrontado con el rigor y seriedad de quien se encuentra frente a una alta responsabilidad con la cultura de su tierra. Antonio Arévalo, Maribel García Cano, Teo López, Francisco Onieva y Rosario Rossi acudieron con la incertidumbre que siempre nos acecha frente a lo desconocido y se fueron de allí reafirmados en su convicción del amor que le profesan a su tierra. La deliberación del jurado es secreta, pero allí se habló mucho y bien de los escritores de nuestra tierra, del prodigio que significa que cada año haya un número suficiente de obras publicadas por autores comarcales para hacer posible la convocatoria del Premio, de nuestra pasión por la literatura y por la historia, de las obras finalistas, de sus méritos y sus deficiencias.


El editor de Solienses junto a las tres autoras candidatas, el pasado viernes en Pozoblanco.

El encuentro fue posible gracias a la generosidad de Daría Romero, que nos invitó a conocer su alojamiento y nos deleitó con su famoso cocido al estilo madrileño (pero tampoco faltó el jamón), todo lo cual nos llevó a una sobremesa plácida y con el juicio bien equilibrado. Precisamente el día anterior habíamos conocido que Daría, en su condición de empresaria y presidenta del CIT, había sido galardonada con el premio "Córdoba en igualdad" por la Diputación de Córdoba, por lo que aprovechamos la ocasión para felicitarla y agradecerle una vez más, porque todas son pocas, su entrega a la causa de Los Pedroches y su lucha incansable por la mejora de nuestra tierra. Con el entusiasmo que siempre la caracteriza, nos habló de los nuevos proyectos en marcha, especialmente del empeño que hay puesto en conseguir la catalogación de la comarca como destino turístico Starlight en recompensa a la limpieza de sus cielos y a las adecudas condiciones lumínicas que la convierten en un territorio ideal para contemplar desde aquí las estrellas.


Daría Romero, presidenta del CIT, premiada por la Diputación de Córdoba.

Luego, el domingo y también hoy lunes, casi todos los medios de comunicación comarcales y provinciales se han hecho eco de la concesión del Premio Solienses 2016 a María Pizarro y su poemario Miembro fantasma. Llegamos así a la última fase del Premio, que se cumplirá el próximo domingo cuando la autora reciba en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque el arado romano de Ofiarpe que la confirma como integrante de una lista de honor en la que figuran ya los nombres de Juana Castro, Alejandro López Andrada, Pedro Tébar, María Antonia Rodríguez, Francisco Antonio Carrasco, Félix Ángel Moreno Ruiz y Francisco Onieva. No son malos compañeros de viaje.

EL PREMIO SOLIENSES 2016 EN LA PRENSA

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El jurado del Premio Solienses distingue la reivindicación feminista de María Pizarro


María Pizarro, el pasado viernes en Pozoblanco.

El poemario Miembro fantasma, de María Pizarro, ha sido galardonado con el Premio Solienses 2016, que reconoce al mejor libro publicado por un autor de Los Pedroches durante el año anterior. El jurado, que se reunió ayer en el Cortijo Rural El Mohedano, ha valorado en la poética de Pizarro su compromiso social con los problemas del mundo contemporáneo, su reivindicación crítica (no exenta de ironía) del papel de la mujer en la sociedad actual, la fluidez de su expresión lingüística y la combinación de cierta angustia vital con la exaltación del goce de vivir.

María Pizarro es natural de Conquista, licenciada en Arte Dramático y Experta Universitaria en Criminología por la Universidad de Sevilla. Ha publicado anteriormente el libro Lyrica 75 (2011). Colabora en antologías y revistas digitales y, como actriz y poeta, ha participado en varias ediciones de Cosmopoética. Actualmente coordina en Córdoba el festival internacional de poesía y arte “Grito de Mujer”, que este año celebra su sexta edición.

De Miembro fantasma el crítico Antonio Moreno Ayora ha destacado el “lirismo auténtico” que contienen unos poemas teñidos de cotidianeidad, a través de los cuales al lector “le llegarán oleadas de súbitas confesiones sobre la intimidad, en unas páginas que con frecuencia recalan sobre el sufriente mundo femenino y muy particularmente hacen hincapié en denuncias sobre la realidad social de la mujer inmigrante”. La propia autora, por su parte, ha destacado el componente teatral de sus poemas: “El teatro me llevó a la poesía”, afirmó el pasado viernes en la Tertulia con las candidatas al Premio Solienses organizada por la Biblioteca de Pozoblanco. “He intentado siempre expresarme a través de los dos medios. Cuando dejé de trabajar como actriz, tenía ese medio de expresión a mi alcance y comencé a hacer espectáculo con mi propia poesía. Me fui formando en la calle, recitando en los bares poemas irónicos y breves que cuentan una historia apta para leer mientras, cuando se fumaba, todos te echan el humo en la cara”. Muchos de esos poemas están también en Miembro fantasma.

Una vez más el Premio Solienses, que alcanza este año su novena edición, recae en un poemario, tras conseguirlo en 2006 Los cuerpos oscuros de Juana Castro, en 2008 La tierra en sombra de Alejandro López Andrada y en 2014 Las ventanas de invierno de Francisco Onieva. Otros premiados en anteriores convocatorias han sido los libros de relatos Canción de la madre del agua de Pedro Tébar (2009), el libro colectivo La puerta de los sueños (2010) y Taxidermia, de Francisco Antonio Carrasco (2012) y las novelas Hija de Sexto Mario, el hombre más rico de las Hispanias, de Mª Antonia Rodríguez (2011) y Un revólver en la maleta, de Félix Ángel Moreno Ruiz (2013).


Jurado del Premio Solienses de este año.

El jurado, que se reunió en el Cortijo Rural El Mohedano, en plena dehesa de Los Pedroches, por cortesía de su propietaria Daría Romero, ha estado formado en esta ocasión por Antonio Arévalo Santos, historiador, escritor y periodista; Maribel García Cano, Cronista Oficial de Cardeña, profesora jubilada de Geografía e Historia e investigadora; Teodora López Caballero, profesora de Lengua Castellana y Literatura en el IES Los Pedroches de Pozoblanco; Francisco Onieva, escritor y profesor de Lengua Castellana y Literatura, ganador del Premio Solienses 2014; y Rosario Rossi, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Pozoblanco. Ha actuado como secretario, con voz pero sin voto, Antonio Merino Madrid, editor del blog Solienses.

El autor premiado recibirá la réplica de un arado romano realizada por la Asociación de Artesanos de Los Pedroches Ofiarpe en el curso de un acto público que tendrá lugar el domingo 13 de marzo en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque, en lo que año tras año se ha ido afianzando como una importante cita de la cultura de Los Pedroches.


El jurado junto a Daría Romero en el Cortijo Rural El Mohedano.
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Las candidatas al Premio Solienses explican las claves de sus obras


Las candidatas al Premio Solienses, con Rosario Rossi, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Pozoblanco, ayer durante la tertulia.

Ayer por la tarde tuvo lugar en la Casa de la Viga de Pozoblanco la tertulia literaria con las candidatas al Premio Solienses 2016 que ha organizado la Biblioteca de Pozoblanco. En un acto presentado y moderado por Rosario Rossi, concejala de Cultura de la localidad, Yolanda López, María Pizarro y María Dolores Rubio de Medina desgranaron las claves de sus obras y comentaron diversos aspectos del proceso creativo y de la peripecia editorial de sus publicaciones. El próximo lunes publicaremos en Solienses una crónica completa del acto, con más imágenes y vídeos sobre algunas lecturas que se han realizado. Antes, el domingo, conoceremos finalmente cuál es el libro ganador de la edición de este año del Premio Solienses.


Todos los libros ganadores del Premio Solienses en las ediciones anteriores.


De izquierda a derecha, María Pizarro, Yolanda López y María Dolores Rubio de Medina.
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Tertulia con las candidatas al Premio Solienses







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Comienza la semana del Solienses



El Premio Solienses 2016 llega a su recta final. El domingo 6 de marzo se conocerá finalmente cuál de los tres libros candidatos es el ganador en la edición de este año. Pero antes tendrá lugar un acto muy significativo que supone uno de los puntos culminantes en todo el proceso organizativo de este Premio: el encuentro de los autores con los lectores. Convocadas por la Biblioteca Municipal de Pozoblanco, las autoras candidatas al Premio Solienses 2016 participarán en una tertulia literaria que tendrá lugar el viernes 4 de marzo a las 19:00 horas en la Casa de la Viga de Pozoblanco. Yolanda López Rodríguez, María Pizarro y María Dolores Rubio de Medina presentarán sus obras y charlarán con los lectores en torno a la literatura, la poesía, la narrativa, la cultura, Los Pedroches... La entrada es libre (no es necesario reservar ni llevar invitación). Allí estaré también yo para compartir este mágico momento.
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Lo místico en Y al fin el cielo todo de Yolanda López, candidata al Solienses


La profesora Mª Ángeles Hermosilla analiza, en un artículo publicado en la revista Ámbitos, una vía de expresión del yo femenino en busca de su propia identidad a través de formas que, próximas al silencio, sin embargo no impiden la comunicación. Composiciones de carácter místico en la poesía contemporánea escrita por mujeres, poemas breves cuyos versos se acortan o se borran muestran una significación que se abre paso a través de una escritura en la que el sujeto femenino puede alcanzar también la autoafirmación.

Es el camino emprendido por las místicas hispanas para hablar de lo inalcanzable. Procedente del verbo griego myein (cerrar: de modo más preciso los ojos y la boca), el adjetivo mystikós (cerrado, misterioso) alude a una experiencia que va más allá de la razón y en la que se llega a la unión del alma con el misterio de lo sagrado. Esta unión no puede comunicarse a través de la lengua convencional, hacia la que, en palabras de Susan Sontag, se siente antipatía, sino mediante el idioma de los sentidos, característico de los seres que forman parte de la naturaleza sensual, idea similar a la que desarrollará, desde el enfoque psicoanalítico, Julia Kristeva en La révolution du langage poétique. A partir de la distinción entre orden semiótico, que comprende los procesos primarios como el desplazamiento, el rechazo o el éxtasis -o el lenguaje corporal del período preedípico- y el simbólico, el momento de acceso al sistema lingüístico (asociado al estatuto patriarcal), Kristeva, que privilegia el primero, considera el «artificio» poético una manera de transgredir las las normas sintácticas para instaurar el orden semiótico (...).

De todos modos (...), «la herida» o «la muerte de amor», surgen para deleite del alma, porque el gozo de Dios compensa las tribulaciones sufridas. Es el mayor que se puede experimentar y posee un sentido erótico: «es gozo del espíritu y del cuerpo, muy intenso, inefable, recíproco», de manera que, cuando se habla de la inefabilidad de la experiencia mística, se sugiere que consiste en placer y que solo puede comunicarse a través de la ambigüedad del lenguaje poético, una labor que (...) han llevado a cabo con acierto las poetas contemporáneas.

Y a la que se dedican incluso las más jóvenes, en las que, como en Yolanda López (Y al fin el cielo todo), también encontramos el tratamiento del erotismo con análoga sensualidad y misticismo:

ASCENCIÓN

Atardece
y empiezas, con dulzor, a dibujar el aire
de rojo, naranja y azulado,
amarillo, con blanco alguna estrella,
y aromas de jazmines y azahares.
Tu mano suavemente me acaricia,
tus labios susurran a mi oído.
«Todo en estado de oración parece»
recito desde el lecho del olvido.
Cada palabra me invade la boca.
Cierro los párpados para rumiarla
y consumirla,
y muerta ya, parece que revive
en mí la blanca niña que te invita.
¡Acércate, no tardes, que te busco
desde el instante primero fecundado!

Y nadie entiende, si es que sabe,
la unión más pura, la más íntima.

Mª Ángeles Hermosilla Álvarez, "Silencio y poesía: el misticismo en la lírica española de autoría femenina", Ámbitos, nº 33 (2015), págs. 13-22. [Leer artículo completo]
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La autora y su obra: María Pizarro lee un poema de Miembro fantasma, candidato al Solienses

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La autora y su obra: Rubio de Medina escribe sobre Noches de chat..., candidata al Solienses


María Dolores Rubio de Medina (Hinojosa del Duque, 1964) escribe en su blog Barrunto Boronía sobre su novela Noches de chat y benzodiazepina, candidata al Premio Solienses 2016.

El origen de "Noches de chat y benzodiazepina"

Me han preguntado una y otra vez si es verdad; sí, Noches de chat y benzodiazepina son tres cuentos distintos. Sí, el origen de la novela es una confluencia de factores. De mi descubrimiento de la literatura de Tao Lin y de la necesidad de improvisar una novela para presentarme a un concurso en dos semanas.

A principios de agosto de 2011 asistí como alumna en El Escorial al curso de verano: «Escrito en el tablet: literaturas en la frontera». En un descanso, en una librería, me llamó la atención el diseño de la portada de un libro: el retrato de una muchacha tipo «Nancy» de los años 60/70 sobre un fondo rosa. Destacando sobre una estrecha franja amarilla, el título de la novela Richard Yates. Debajo, en lugar de poner solamente el nombre del autor, en una franja blanca, resalta la siguiente leyenda con el mismo tamaño de letra: «UNA NOVELA DE TAO LIN».

¡El marketing de la editorial Alpha Decay incide en lo obvio: es una novela! Al mirar la primera página, descubrí que la aclaración «novela» es necesaria. El libro se compone de extractos de conversaciones de chat. La fotografía de Tao en la solapa del libro, me sirvió para identificarlo en sus idas y venidas por el Euroforum Felipe II. El escritor mostraba comportamientos similares al personaje de Haley Joel Osment de Richard Yates. Tendía a aislarse de la gente, en las comidas no compartía la mesa con el resto de los ponentes del curso. Se evadía en público escondiéndose tras la pantalla de su portátil. En la entrevista que le hicieron por aquellos días, en el ABC, se autodefinía como tímido y depresivo aunque posaba seguro escudado tras el tronco de un árbol. La imagen que se me ha quedado grabada es la de un inseguro adolescente –aunque nació en 1983— que retuvo a su tatuada acompañante tirándole del brazo para demorar su llegada al ascensor y no tener que compartirlo para subir a las habitaciones con una alumna que ya había pulsado el botón de llamada. La de un muchacho adicto a los chats y los selfies.

Un día, rebuscando en mi archivo una novela para poder presentarme a un concurso, descubrí que todas sobrepasaban en páginas a las que requerían en las bases. Opté por improvisar, tomando la idea de Tao de novelar los chats. En dos semanas articulé una novela de 80 páginas tomando tres de mis cuentos —total o parcialmente—, los cuales uní en una sola historia a través de la técnica del relato cruzado (método de investigación antropológica). Las técnicas y los recursos antropológicos son, por cierto, un excelente método para implicar al lector, como demostró de forma extraordinaria Albert Sánchez Piñol (La piel fría).

Los tres cuentos independientes que unidos, forman una unidad en la novela, son los siguientes:

1. «Cuando llega la niebla», relato de 11 folios escrito en el 2008. Forma parte de mi libro de cuentos titulado:
La caja...
...de los cádavares


Este cuento es la historia de un hombre (Sebastián) que conduce borracho por la noche y mata a la mujer de su amigo (Yves). La venganza del marido causa el daño colateral de un niño (Leo), que pierde el brazo derecho.

2. «La chica gorda». Cuento de 5 folios. Está inspirado en una chica que aparece en la novela Menos que cero de Bret Easton Ellis. El personaje de Willy, procede de este cuento.

3. Las charlas de Leo con la doctora Berti; incluida la escena del cementerio y del extraño ramo de flores, se incluyen en un cuento que titulé «Adiós, adiós, doctora» —10 folios—, que también forma parte de La caja...

El punto de unión de los tres relatos son conversaciones de chat, a través de las cuales se documenta la relación de Leo con su mujer y sus hijos, así como su lucha contra el insomnio. El origen de esta nueva historia, surgió sobre la marcha. Recordé esa noticia que había salido en los periódicos, la del hombre al que le implantaron el brazo de un muerto.

A diferencia de Tao Lin, cuyas conversaciones de chat respetan la ortografía; a uno de los personajes de Noches de chat y benzodiazepina (Vanessa) lo he creado lingüísticamente incorrecto. No es para menos, en la época que escribí la novela, daba clases prácticas en la Universidad y me resultaba chocante encontrar, una y otra vez, en los casos prácticos, expresiones propias de los sms. He querido incidir con humor en lo que se conoce como lenguaje políticamente correcto. Hasta que me puse a escribir esa novela, no había entrado en las redes sociales. Al tener una intensa producción con escritora jurídica (ámbito procesal—laboral, principalmente) no tenía ganas de gastar mi escaso tiempo libre chateando. Me di de alta en Facebook, para tener una base real de las descripciones de las conversaciones a través de las redes sociales.

Mis disculpas si alguien se siente ofendido con lenguaje de la novela. Ha sido mi forma de realizar un «trabajo de campo» sobre las redes sociales. Por último, aunque la novela esté llena de ruidos y de canciones, la verdad es que si, por un casual, las escuchara por ahí, no sabría identificar ni las letras ni la música. No soy una discapacitada auditiva; soy sorda.

M.D. Rubio de Medina
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La ermita de Santo Domingo de Guzmán de Hinojosa del Duque

El domingo 13 de marzo tendrá lugar el acto de entrega del Premio Solienses 2016, que este año se llevará a cabo en la ermita de Santo Domingo de Guzmán de Hinojosa del Duque. A lo largo de estos años hemos organizado la entrega del Premio en lugares significativos de nuestro patrimonio histórico-artístico, con la intención de contribuir de este modo al conocimiento y difusión de nuestros bienes culturales arquitectónicos. En ediciones anteriores, el acto de entrega del Premio se ha realizado en espacios tan atractivos como en el convento de Santa Clara de Belalcázar, el convento de la Concepción de Pedroche, la ermita de San Pedro de Añora, el yacimiento arqueológico de Majadaiglesia de El Guijo, las minas de El Soldado de Villanueva del Duque o el Centro de Interpretación de la Arquitectura Popular de Dos Torres. Este año nos trasladaremos a la ermita de Santo Domingo de Guzmán de Hinojosa del Duque.


Ermita de Santo Domingo de Guzmán de Hinojosa del Duque.

Situada en el paraje conocido como "Los Palomares", su construcción suele situarse a principios del siglo XIV, presentando en su composición arquitectónica una estructura típica en las ermitas de la comarca: una sola nave rectangular con tres grandes arcos apuntados de ladrillo que descansan sobre pilares de piedra y sostienen una cubierta con sencilla trabazón de madera a dos aguas. La puerta del lado del Evangelio es gótica en su traza, adornada con dintel plano bajo arrabá apoyado en dos pequeñas ménsulas. La de la Epístola, cobijada tras un zaguán, también es gótica y presenta un arco adintelado de ladrillo con los extremos curvos que remata en un pequeño ángulo conopial. Al exterior no se aprecia más juego de volúmenes que un contrafuerte y la espadaña (junto con una pequeña chimenea moderna que hiere el tejado).


Interior de la ermita vista desde el altar mayor.

En su proximidad se han encontrado diversos restos arqueológicos de la época romana, aunque de poca entidad, lo que llevó a Juan Ruiz (La ilustre y noble villa de Hinojosa del Duque, pág. 88) a considerar esta ermita como el "núcleo céntrico y principal" de la antigua Solia, esa población misteriosa de Los Pedroches romanos que todo historiador local arrastra noblemente hacia su propio territorio.

Además de su significación religiosa, la ermita tuvo durante siglos pasados una gran relevancia en los asuntos civiles, pues en ella se celebraban las reuniones conjuntas de los cabildos de las villas condales de Belalcázar e Hinojosa del Duque para tratar los asuntos de administración referidos a su término jurisdiccional, que era común e indiviso. En estas asambleas, denominadas "cabildos de Santo Domingo", se tomaban acuerdos sobre el aprovechamiento de las dehesas, el remate de los pastos, la delimitación de lindes, la reparación de caminos, seguimiento de pleitos, arrendamientos, etc. Esta función de edificio civil para tratar de los asuntos comunitarios entre las dos villas está representada gráficamente en la ermita con la existencia de dos puertas enfrentadas, por cada una de las cuales, según la tradición, accedían separadamente los representantes de cada villa. Cuando en 1631 Villanueva del Duque adquirió el título de villa comenzó a enviar también sus propios representantes a estas reuniones.

El hecho de que vayamos a realizar en tan significativo lugar el acto de entrega del Premio Solienses debemos agradecérselo a la generosidad de la hermandad titular de Santo Domingo, que quiere de este modo abrir la ermita, recientemente restaurada, a actos culturales que contribuyan a revitalizar un espacio de tanto sabor histórico. La entrega del Premio Solienses se inscribe así dentro de los actos conmemorativos del 40 aniversario de la fundación de la hermandad, que este año ha sido reconocida por el Ayuntamiento de Hinojosa del Duque con la medalla de plata de la localidad.


"Puerta de Belalcázar".


"Puerta de Hinojosa".

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La Biblioteca de Pozoblanco reunirá a las tres candidatas al Premio Solienses


De izquierda a derecha, Yolanda López, María Pizarro y María Dolores Rubio de Medina.

Como ya viene siendo habitual durante las últimas convocatorias, la Biblioteca de Pozoblanco reunirá a las tres candidatas al Premio Solienses 2016 dentro de su ciclo de actividades que se desarrolla bajo el nombre de "Café con...". En esta ocasión, el "Café con las candidatas al Premio Solienses 2016" tendrá lugar el viernes 4 de marzo a las 19:00 horas y estará abierto a todos los lectores interesados en el tema. Las autoras presentarán sus obras y se entablará un coloquio con el público asistente. El número de plazas es limitado, por lo que para asistir será necesario inscribirse en la propia biblioteca o bien llamando al teléfono 957 77 09 21.
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La web del Solienses 2016


Pinchar en la imagen para ir a la web.

Tras la publicación ayer de los candidatos al Premio Solienses 2016, hoy varios medios provinciales (Diario Córdoba, El Día de Córdoba) y comarcales (Hoy al Día, 17 pueblos) se hacen eco de la noticia. Hoy, también, se abre la página oficial del premio en su edición de este año, donde se irán incorporando todas las noticias relacionadas.
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Tres escritoras de Los Pedroches optan al Premio Solienses 2016

  • El Premio Solienses alcanza su novena edición.
  • Se entregará el 13 de marzo en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque.

Tras el descanso del año pasado, el blog Solienses convoca de nuevo el Premio Solienses al mejor libro de creación literaria publicado durante el año anterior por un autor nacido o residente en la comarca de Los Pedroches. El Premio Solienses, como es sabido, se concede a obras pertenecientes a los géneros literarios de creación (narrativa, poesía, ensayo literario o teatro), excluyéndose obras científicas, de investigación o divulgativas. El premio, que alcanza este año su novena edición, se otorga a uno de los tres libros preseleccionados por el editor del blog de entre los publicados durante el año 2015, según la decisión de un jurado que estará compuesto por cinco personas relevantes del mundo cultural de la comarca (profesores, escritores, periodistas, representantes institucionales). La identidad del jurado se dará a conocer cuando se haga público el fallo, el domingo 6 de marzo. El premio no tiene dotación económica, sino que el autor galardonado recibirá la ya tradicional réplica de un arado romano elaborado por Ofiarpe (Asociación de Artesanos de Los Pedroches). Autores como Juana Castro, Alejandro López Andrada, Pedro Tébar, María Antonia Rodríguez, Francisco Antonio Carrasco, Félix Ángel Moreno Ruiz y Francisco Onieva han recibido el premio en anteriores convocatorias.

El Premio Solienses 2016 se entregará el domingo 13 de marzo en la ermita de Santo Domingo de Hinojosa del Duque, en un acto público del que daremos más detalles próximamente.

El Premio Solienses nació con la intención de promocionar la obra de los escritores comarcales y fomentar la lectura de sus libros, como modo también de colaborar a que la cultura de Los Pedroches sea más conocida dentro y fuera de nuestro territorio. Precisamente en consonancia con esa labor divulgativa que pretendemos, este año hemos querido ceder todo el protagonismo del Premio Solienses a tres voces nuevas en el panorama literario de nuestra comarca, tres escritoras escasamente conocidas todavía pero que seguramente ocuparán un lugar importante a medida que su carrera se vaya desarrollando. Yolanda López Rodríguez, con la poesía amorosa y mística de su primer poemario Y al fin el cielo todo; María Pizarro, con el compromiso social y ético de su poemario Miembro fantasma; y María Dolores Rubio de Medina, con el relato fragmentado de vidas pasadas y presentes en su novela corta Noches de chat y bezodiazepina, conforman una terna sólida y prometedora que da cuenta, una vez más, de la riqueza de temas, géneros y estilos que podemos encontrar entre los escritores nacidos en nuestra tierra.

A continuación, presentamos las tres obras candidatas al Premio Solienses 2016, reproduciendo fragmentos del prólogo que acompaña a cada una de ellas. Adjuntamos en cada caso un enlace para comprar el libro en la librería virtual de 17 pueblos, que colabora con Solienses en esta edición del Premio.



Y AL FIN EL CIELO TODO. Yolanda López Rodríguez. Editorial La Fuente Vieja.

Yolanda López Rodríguez es natural de Villanueva de Córdoba. Licenciada en Filología Hispánica, es profesora de Lengua Castellana y Literatura. Y al fin el cielo todo es su primer libro publicado.


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"La poesía es siempre un viaje personal a la busqueda del conocimiento. Una poeta, un poeta es un viajero activo y atento que anota las impresiones y las incidencias que el camino ha ido dejando en su alma o en lo más profundo de sus ser. Por eso el poeta se convierte en un buceador de las profundidades por las que las emociones han dejado sus huellas. Y son finalmente las huellas de las emociones lo que –la mano que escribe- rescata de nosotros mismos, y viene luego a exhibirlo en el papel en forma poética. Y es esta forma poética la que el poeta adorna con el vestido de su propio lenguaje.

Yolanda López ha seguido estos pasos y ha buceado en su interior para seleccionar esas huellas que la vida va dejando en su experiencia personal. Así pues, ha expresado esas emociones en forma de sonetos y en otras formas poéticas como son el verso libre. Y lo que ha rescatado de su interior han sido las huellas del amor que han quedado grabadas en su corazón, la elevación del deseo, la luz del destino, lo natural frente a la ciencia, el anhelo por mejorar, la exaltación del paisaje, el poder del fuego, la interiorización de la mirada, el descubrimiento de la soledad, la visión de la ciudad, la desinhibición, la unión con Dios, el arrepentimiento, la oración en la búsqueda de la armonía y el deseo del gozo.

Lo que viene después es el encuentro del texto con el lector. Y va a ser éste, en la soledad de la lectura, el que dé la forma definitiva al texto poético reviviendo esas emociones, identificándose con ellas, amando esta o aquella expresión, etc. Pues es aquí donde acaba la actuación de la escritura, en el momento exacto en el que el lector ha experimentado la sensación que el texto poético le ha transmitido".

De Prólogo de Fernando Sánchez Mayo



MIEMBRO FANTASMA. María Pizarro. Editores Florentinos.

Maria Pizarro es natural de Conquista. Licenciada en Arte Dramático y Experta Universitaria en Criminología por la Universidad de Sevilla. Ha publicado el libro Lyrica 75 (2011). Colabora en antologías y revistas digitales y, como actriz y poeta, ha participado en varias ediciones de Cosmopoética.


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"El lector que se vaya adentrando por estas páginas las consumirá con la llama de un creciente interés al tiempo que a través de ellas le llegarán oleadas de súbitas confesiones sobre la intimidad ("A veces consumo sexo,/ y un poco de fruta/ antes de dormirme") o sobre un sentimiento que tiñe de soledad lo cotidiano ("Me meto en su cama,/ pero no duerme conmigo./ Acabo por sentir lástima/ de mí, de nosotros"), páginas que con frecuencia recalan sobre el sufriente mundo femenino y muy particularmente hacen hincapié en denuncias sobre la realidad social de la mujer inmigrante: "No sabrá nunca el trámite,/ la resaca, los golpes,/ los clientes/ y la deuda/ que incluía el contrato"). Esta exaltación de este colectivo de inmigrantes ("Tengo un canto generoso a las piernas vitales/ de todas las Friné y todas las Aspasia,/ unas leyenda mítica, tangibles las otras") no es nueva en la poética de María Pizarro, que ya ha quedado como la insustituible coordinadora del V Festival de Poesía y Arte "Grito de Mujer" (Córdoba, 2015) y en consecuencia responsable de la edición de la Antología Digital Quejío. Córdoba con grito de mujer.

Como en todo poemario, la confesión avanza mostrando altibajos en su intensidad emotiva, con picos y descensos perceptibles y dependientes de múltiples factores (narratividad, intimidad, cercanía del hecho poetizado...) que justifican un libro verdaderamente apegado a la vida, a los recuerdos, al conocimiento del entorno y de los personajes que lo habitan, dejando de vez en cuando, para consideración del lector, bien una crítica a la comodidad instalada en nuestras vidas, bien la convicción de un pensamiento o de una certeza incontestable.

En este poemario la autora ha reunido muchos de sus versos diseminados en revistas y publicaciones diversas, pero dándoles una estructura creíble a pesar de estar conformada por una evidente polifonía que al fin muestra aunados en sus últimos versos lo que ha constituido su esencia: el amor, la soledad, la tristeza, el interés por el otro que es semejante a uno mismo, los recuerdos... En él, en todo él, María Pizarro se descubre como una escritora que nos va dejando continuas pistas de por qué escribe y por qué elige la poesía como cauce de expresión".

Del Prólogo de Antonio Moreno Ayora.



NOCHES DE CHAT Y BENZODIAZEPINA. María Dolores Rubio de Medina. Editorial Playa de Ákaba.

María Dolores Rubio de Medina es natural de Hinojosa del Duque. Doctora en Derecho, Licenciada en Antropología Social y Cultural, y funcionaria. Sus publicaciones en materia jurídico-laboral superan el centenar. Noches de chat y benzodiazepina es su primera novela. Ha publicado también varios relatos en obras colectivas.


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"La noche es el terreno del sueño y, en su ausencia, del insomnio. Todo aquel que alguna vez no haya podido dormir sabe que esa falta de sueño nos lleva a límites peligrosos donde las alucinaciones, las pesadillas y los desvelos se dan la mano para torturar nuestra mente.

María Dolores Rubio de Medina explora en esta novela corta el complicado tema de la dualidad entre nuestra identidad real y nuestra identidad digital: cómo, poco a poco, nuestra identidad digital puede ir devorando nuestra realidad sin que nos demos cuenta (...).La vida real es algo anacrónico, desfasado, una rutina aburrida y sin alicientes. La vida digital, la vida en las redes, es, por el contrario, algo que nos arrastra, que no podemos gobernar, sobre lo que no tenemos ningún control. Entrar y salir del chat, conectarse, conversaciones rápidas, intensas, espontáneas, decir y no decir, todo parece hueco y, sin embargo, ahí está nuestra realidad.

Nosotros, como el protagonista de esta historia, no somos hombres de una pieza. Estamos hechos de trozos, de retales, de fragmentos de nuestra vida. Porque en la era de internet todas las verdades están cruzadas, no existe una única verdad, una única visión de las cosas: todo es una trampa. María Dolores Rubio de Medina revisa el mito de Frankestein (¿nos está matando la tecnología?) y el concepto de hombre demediado que Ítalo Calvino desarrolla en El vizconde demediado; a todos nos falta algo, estamos incompletos. Y lo buscamos en la noche, en el chat, porque en el chat podemos reírnos, chillar, vomitar, gritar de deseperación, podemos decir mentiras sin que nadie nos condene, y, mira por donde, optamos por mentir en la vida real y decir las verdades en el chat".

[Del Prólogo de Noemí Trujillo]